domingo, octubre 20, 2013

Barómetro CIS: ¿Que nos indica el perfil ideológico de los votantes de cada partido?


Para cerrar mis comentarios al respecto del último barómetro electoral del CIS, quería mostraros un pequeño análisis de como han evolucionado los perfiles de los potenciales votantes de cada partido desde las últimas elecciones, del cual se pueden sacar algunas conclusiones.

Para empezar recordar como va evolucionando la auto-ubicación de los encuestados.


No son buenas noticias para la derecha. Se ha producido un corrimiento relativamente importante de los encuestados hacia posiciones más izquierdistas, y este movimiento parece bien consolidado. Los caladeros donde pesca electoralmente el PP van menguando lo que sin duda dificultará mayorías absolutas a un partido que no se ubica precisamente en el mismo punto ideológico que la mayoría del electorado.

Con un electorado menguante en las derechas, el PP necesitaría aumentar su capacidad de arrastre entre los ideológicamente más próximos. Sin embargo, parece que el proceso es el inverso, como podemos ver en la siguiente tabla que refleja el porcentaje de voto que se llevaría este partido entre los encuestados situados en cada franja ideológica.


La sangría de pérdida de apoyos en el PP es general en todos los sectores, pero espectacular entre los votantes de centro, el único sector no menguante de sus votantes. Con solo el 9% de expectativa de voto entre el electorado centrista (una pérdida de dos tercios de sus apoyos) el PP va hacia el suicidio electoral. La mayor fidelidad de su electorado más reaccionario tiene un efecto insignificante electoralmente, por lo que guiños a sus facciones más reaccionarias, como supone el cambio de la ley del aborto, no parece un movimiento inteligente.

Veamos ahora que pasa con el PSOE, ¿son sus perspectivas mejores? Como podemos ver, no del todo.


El PSOE pierde apoyo entre los sectores de Izquierda y Centro-Izquierda, y recoge poco de lo que pierde el PP por el centro. El problema para ellos es que no se puede estar al chocolate y a las tajadas, y si intenta ocupar parte del espacio vacío que ha dejado en el centro el PP, debilita su ya arruinado flanco izquierdo. Difícil tesitura que tendrán que resolver en el futuro.

IU si tiene en este análisis razones para tener esperanza de unos buenos resultados futuros.


La coalición consolida su situación como opción favorita de los votantes más a la izquierda, pero aumenta también considerablemente el apoyo en el Centro-Izquierda. Es evidente porqué las encuestas le dan un importante avance electoral

Acabo con UPyD, el recién llegado que parece haberse instalado como una molesta cuña entre el PP y el PSOE.


Estos resultados le confirman como un partido de amplio espectro. Sin embargo tan esperanzador puede ser que te voten desde la extrema izquierda a la extrema derecha, como preocupante debería ser la escasa capacidad de recoger el voto centrista que abandona masivamente al PP.

Acabemos con un análisis de los abstencionistas, cuyo perfil ha cambiado mucho en estos meses.
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Es evidente que el aumento de la abstención se ha cebado en la gente que se auto-califica de derechas, y tan solo muestra descensos en la gente más a la izquierda. Pese a todo, eso solo corrige una situación anterior de movilización absoluta de las derechas. Es también evidente por otro lado que las opciones más centradas cada vez muestran menos interés para votar, un proceso de desmovilización, que no parece detenerse de momento,  y que está castigando de forma importante al bipartidismo, a la vez que lastra el potencial crecimiento de UPyD.

Malos augurios electorales pues para las derechas que pierden apoyos y que tienen a sus huestes más desmovilizadas. Muchos brotes verdes y luces al final del túnel van a hacer falta para dar la vuelta a esta situación.

lunes, octubre 14, 2013

Analisis CIS. La cocina definitivamente no cuadra.


A la espera de los primeros datos de la encuesta de intención de voto del CIS de octubre, ya tenemos disponibles los datos detallados de la encuesta de julio que nos sirve para indagar un poco más en lo que el propio CIS presenta en sus análisis.

Para empezar, quizás lo más polémico del pasado estudio vuelve a ser la famosa cocina. La estimación del CIS de julio transforma una muy pobre intención directa de voto al PP, en una caída mucho más moderada en la estimación final. Esto es efecto de la interpretación que los expertos del CIS realizan de los datos obtenidos, interpretación que se suele dar en toda encuesta y que bien hecha puede contribuir a mejorar los resultados de las respuestas en bruto, pero que siempre arroja la duda de un potencial intento de manipulación.

Os presento un comparativo entre el efecto de la cocina en las encuestas del CIS de este pasado mes de julio y la que la institución realizó al principio de la legislatura, en enero de 2012. Como podemos ver, el ajuste era casi neutro al principio de la legislatura, pero actúa con fuerza en la estimación de julio, restando un 32% de lo que indica el voto directo de IU, y sumando un 20% al PP.


Es cierto que los analistas del CIS se encuentran ante un mayor problema en la última encuesta que en aquella del principio de la legislatura. Si nos quedamos con la intención directa de voto y asumimos que refleja el resultado de unas potenciales elecciones, nos encontraríamos con una abstención de más del 45%, lo que sería un resultado extremadamente bajo comparado con lo que ha ocurrido en las elecciones de los últimos 20 años.


Los analistas del CIS toman su primera decisión cuestionable, y asumen que buena parte de ese 24,00% de votantes que declaran que se van a abstener (frente al 13,40% en enero de 2012), y sobre todo, parte de ese 21,90% que o no sabe o no contesta lo que votará (frente al 16,60% en enero de 2012), acabará pasando por las urnas. El CIS no nos dice cual es la estimación de voto emitido con la que trabajan, pero es evidente que han tenido que pensar que ese número de gente que finalmente cambiará de opinión frente a su abstencionismo inicial es muy elevado. Es esta una primera asunción que justificaría una cocina tan potente como estamos viendo.

Aceptando el postulado de que el voto final subirá sobre la intención directamente expresada, podemos intentar descubrir si es lógico que en el reparto de ese voto oculto salga tan beneficiado el PP. Lo bueno de la encuesta del CIS, es que además de preguntar por el partido que la gente piensa votar, pregunta también por el partido por el que siente más simpatía. La contestación a esta pregunta es una herramienta muy útil para tratar de determinar como se pueden comportar al acudir a las urnas aquella gente que ahora mismo se encuentra indecisa.

Una forma normal de atribuir ese voto oculto es fijarse en cual es el partido por el que esos electores que indican que no van a votar, expresan simpatía. Se puede hacer la asunción de que parte de estos votantes acabarán por ir a las urnas, y que votarán por el partido con el que simpatizan. Sin embargo, si analizamos la simpatía expresada por los abstencionistas de la encuesta del CIS, no se observa precisamente que predominen los votantes del PP, sino que son mayoritarios los votantes del PSOE.


Según este criterio no parece justificada esa atribución de voto oculto al PP, y tampoco la disminución que se realiza en la estimación final de IU. En realidad, si consideramos la suma de voto declarado más simpatía, el resultado que podríamos estimar sería el siguiente.


Como último recurso para intentar encontrar en qué se basa el CIS para hacer su extraña estimación podemos centrarnos en lo que podrían hacer esa mayoría de abstencionistas que no expresan preferencia por ningún partido. ¿Puede estar entre estos la potencial bolsa de votantes no declarados que el CIS atribuye al PP?

El mejor método para intentar distribuir este voto que no simpatiza con ningún partido es hacer una nueva asunción, pensar que repartirán su voto de forma similar a como lo hace la gente que sí expresó su intención de voto, pero que tampoco simpatiza por ningún partido. Una vez más, tener en cuenta este dato dista mucho de justificar ningún reparto favorable al PP.


Así pues, resulta un auténtico misterio de donde se sacan los analistas del CIS la atribución de voto del PP, muy al contrario todo parece indicar que su expectativa de voto era en julio inferior a la del PSOE y por debajo del 30%, mientras que el PSOE se recuperaría mínimamente respecto a las anteriores elecciones e IU podría haber rebasado ya la barrera del 15%, en linea con lo que expresan otras encuestas realizadas recientemente.

Dejo para otro día un análisis en profundidad de por donde pierden y ganan votos cada partido, análisis que da resultados muy interesantes.

sábado, septiembre 28, 2013

Algún imbécil ha decidido que no puedo manifestarme hoy. He presentado una denuncia en el juzgado.


Hoy tocaba manifestación, Jaque al Rey reza la convocatoria. Con el gobierno amagando con más de mil policías movilizados y la invitación a marcharse a los observadores de la OSCE, no he creído que fuera buena idea ir con la familia, así que me he marchado yo solo.

Llego a las cercanías del Palacio Real entre la llovizna y arrastrando el resfriado que me aqueja desde hace un par de días. Ante mi, la calle vallada y un cordón policial que me impide el paso. Busco otra entrada por otra calle con el mismo resultado. En la tercera calle que encuentro cortada me acerco a un policía y le pido que me deje pasar, pero este me indica que no puedo porque hay una manifestación. Le pregunto malhumorado quién de entre nuestros políticos es el genio que ha decidido que yo no puedo ejercer a mi derecho de manifestación, y me contesta en un tono similar que se lo pregunte a sus jefes.

Sigo recorriendo el cordón policial y de nuevo, en otra calle, hablo con otro policía que le está dando explicaciones a otro viandante. Este  me dice de forma muy amable que la manifestación es ilegal, a lo que yo le respondo que no existe el concepto de manifestación ilegal. Me mira con cara de decir que la culpa no es suya y que él sigue órdenes. Le pregunto qué debo hacer ante este abuso a mis derechos y me dice que puedo denunciarlo en el juzgado, pero que él ha venido de fuera de Madrid y que no sabe indicarme en cuales.



Sigo algo más allá, vuelvo a hacer la misma petición de pasar en otro control policial y me encuentro con la misma negativa. Le pregunto a este nuevo policía donde debo denunciar el hecho y me remite a los juzgados de Plaza de Castilla, a donde he ido inmediatamente a interponer la correspondiente denuncia.


No se si es la estúpida de la Cristina Cifuentes, a la que ya han dado de alta del hospital, o si es algún imbecil subalterno el que ha decidido que mis derechos constitucionales se los pasa por el forro. Estos subnormales aún no se han enterado de que estamos en una democracia, y que por poco que les guste, su deber es defender mi derecho a protestar ante lo que no estoy de acuerdo. Esta gentuza, chula, prepotente, soberbia y despreciable se han creido por encima del bien y del mal, y en el camino han malversado fondos públicos movilizando a miles de policías, han abusado de su poder, y han cometido prevaricación al dar instrucciones a las fuerzas de seguridad sabiendo que son contrarias a la legalidad.

Espero que mi denuncia no sea la única hoy, y aunque soy escéptico del resultado de la misma, soñaré que algún juez inhabilita para cargo público a la chusma de mamporreros del gobierno que mandan a la policía desde la delegación del gobierno.

domingo, septiembre 22, 2013

Desandar el camino para poder avanzar


Ocurre muchas veces que según avanzas en tu camino, te surgen dudas al respecto de si te has perdido y no vas a llegar al destino deseado. Normalmente bajas el ritmo, te paras y miras a tu alrededor, intentando encontrar los signos que te indiquen que realmente vas en la buena dirección. En estas circunstancias, tu resistencia a aceptar que estas perdido son proporcionales al tiempo que llevas dedicado y al esfuerzo que llevas hecho. Así, muchas veces reanudas tu marcha pese a las evidencias que se acumulan, en busca del siguiente recodo, con la esperanza de que a su vuelta encuentres los signos que eliminen tus dudas y te confirmen que vas en la buena dirección. Detrás de ese recodo puede venir otro, y cuanto más avanzas más difícil te resulta admitir que todo el esfuerzo y tiempo dedicado se ha perdido, y que ahora tendrás que dedicar un esfuerzo adicional a volver al principio y tomar una nueva senda. Hay veces en que no somos capaces de reconocer ese error y seguimos por el camino equivocado mintiéndonos a nosotros mismos para hacer mas soportable la realidad de que nunca vamos a llegar a donde queríamos.

El camino al que me refiero  puede ser cualquier decisión o proyecto que decidimos emprender. Ocurre muchas veces en la decisión de seguir con tu pareja cuando parece que la relación no genera la esperada felicidad, ocurre con gente que hace un trabajo que no le satisface, o que descubre a mitad de la carrera universitaria que esta no le gusta. Ocurre en general con cualquier decisión en la que nos embarcamos y que acaba siendo errónea, y demasiadas veces no tenemos el coraje para admitir nuestro error y desandar el camino que en su día tomamos.

El otro día leía un comentario a una noticia en la que alguien que se declaraba como de centro-derecha de toda la vida, contaba su espanto ante la forma en la que el partido que él ha votado está destruyendo servicios sociales. Es alguien que ya se ha parado a reconsiderar sus decisiones pasadas y parece dispuesto a admitir su error y desandar parte de un camino que ve que no le lleva donde debía. Algo parecido parece estar pasándole a gente como Iñaki Gabilondo, seguramente el periodista más importante de la transición, cuando decide ahora que debe unirse públicamente la causa del juicio al franquismo.

Yo me imagino a buena parte de esas mayorías que han apoyado hasta hoy a nuestro sistema político-económico, parándose tras dar la vuelta al último recodo de ese camino que recorre nuestra sociedad. Me imagino como, para intentar averiguar si se equivocaron en alguna bifurcación previa, algunos levantan la vista y ven el paro, la desigualdad, el retroceso social, la corrupción y la injusticia que nos rodea. Y aunque no es fácil admitir el tiempo que se ha perdido y el daño que indirectamente uno ha causado, creo que poco a poco aumenta el grupo de los que se dan la vuelta y admiten que ese camino no lleva a donde ellos querían. Estoy convencido de que algún día, no digo que sea pronto, su número será suficiente como para cambiar la dirección de la corriente

PD; Hablando de este tema no puedo menos que recomendar a quién lea esta entrada una película española de 2002, "En la ciudad sin límites" que trata el tema del coraje que hace falta para desandar un camino y el coste de no hacerlo. Los actores con Fernando Fernan Gomez a la cabeza, impresionantes; la música fantástica.

domingo, septiembre 15, 2013

El evidente fracaso de la economía de mercado


Circulaba hace unos días por la autopista de peaje que discurre de Zaragoza hacia Navarra, y me admiraba una vez más de los absurdos del sistema en el que vivimos. Mientras la vía por la que yo circulaba se encontraba vacía, la carretera general que discurre en paralelo presentaba un denso tráfico de camiones a los que los afanados conductores de turismos intentaban adelantar con un innegable riesgo para su vida y la de los demás conductores. Ya he comentado en este blog mi opinión al respecto de la cacareada eficiencia del mercado para distribuir recursos, pero es una pena constatar como hay un desconocimiento total entre la mayoría de la gente de como funcionan realmente las cosas. Es cierto que se conoce bien el hecho de que en este mundo millones de personas mueren de hambre mientras se desperdicia comida, pero pocos son realmente conscientes de que tal hecho no es resultado de una mala gestión de un sistema potencialmente bueno, sino la forma normal en que dicho sistema económico funciona.

Hablando ayer con mi mujer (que merced a la tabarra que le doy continuamente no es precisamente parte de la mayoría en cuanto al discurso político que recibe) me quedé de nuevo sorprendido de hasta que punto la mayoría es totalmente desconocedora de como funciona nuestra economía. Habíamos visto un documental sobre la Segunda Guerra Mundial y Julía se se preguntaba cómo era posible que hubiera habido recursos para montar una maquinaria militar de ese calibre. Tras indicarle que la producción militar era una de las vías por las que la demanda de una deprimida Alemanía había puesto en marcha su economía en los años 20, seguía poco convencida de la paradoja de que construyendo aviones militares se pueda mejorar la calidad de vida de la gente. Intenté una lección de keynesianismo básico (tampoco es que mi formación me permita mucho más) que pensé interesante incluir en el blog.

Dado que la crisis económica actual se parece bastante a la de los años 30 del siglo pasado, resulta casi más fácil explicar el tema. Partimos de que todos tenemos unas necesidades que cubrir y que para satisfacerlas se utilizan recursos naturales (incluida la energía) y mano de obra. Es evidente que en ni los recursos, ni las fábricas, ni la mano de obra que teníamos disponibles en el feliz 2007 se han desvanecido, sin embargo, millones de personas han dejado de trabajar y pierden el tiempo en su casa entre depresiones, sensaciones de fracaso, e infructuosas visitas al INEM y a las páginas web de búsqueda de trabajo. Esas personas han dejado de contribuir con su esfuerzo a la satisfacción de las necesidades de todos, las suyas incluidas, por lo que el cada vez menor contingente de trabajadores activos tenemos que intentar producir los bienes y servicios que se necesitan para mantener el mismo nivel de bienestar de la sociedad. Con más de tres millones de cotizantes menos (un 17% de descenso) parece difícil cubrir bien las necesidades de 1,5 millones de habitantes más.

En la actualidad tenemos en España aproximadamente un cotizante por cada tres habitantes, y en el mejor momento del boom el ratio era de uno por cada dos y medio. Incluso en la época que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, cada trabajador generaba un importante excedente respecto a sus propias necesidades. Lo que genera la crisis actual no es el habernos tenido que ajustar a vivir según nuestros recursos, sino el haber lanzado a la inactividad a millones de personas que pueden y desean entrar en el proceso productivo. El fracaso no es de los parados, es de un sistema que es incapaz de utilizar los recursos disponibles para satisfacer nuestras necesidades, algo que no nos debe extrañar, porque el cubrir las necesidades de la gente no es el objetivo que guía a la economía de mercado.

Poner a producir a los seis millones de personas paradas no solo daría de sobra para revertir la merma en servicios sociales que hemos sufrido en los últimos tiempos, sino que generaría además recursos adicionales que se podrían materializar en forma de tanques y aviones (tal como se hizo en la Alemania de los 30), promociones inmobiliarias vacías, aeropuertos sin aviones y AVEs a ninguna parte (como hicimos en España en los tiempos de la burbuja), o cualquier otra objetivo más loable.

Llegado a este punto de la explicación Julia me hace una pregunta aparentemente lógica, pero en realidad totalmente extraña. ¿De donde sacamos el dinero para poner a trabajar a la gente? Y es extraña porque volviendo al principio de la explicación, el dinero no sirve para producir nada, sino que son los recursos naturales y la mano de obra los que generan los bienes y servicios. Y si la "iniciativa privada" y el "mercado" son incapaces de utilizar esos recursos que, en forma de parados desesperados, se encuentran disponibles, igual deberíamos encontrar un sistema alternativo que sea más útil y eficiente.

Pero eso sería hablar de ideas tan anticuadas como el socialismo, la intervención pública en la economía y todas esas locuras que gente desfasada como yo aún nos atrevemos ridículamente a defender. ¿Verdad?

lunes, septiembre 09, 2013

Y después del fracaso de Madrid 2020, ¿que?


Admito que no he simpatizado demasiado con el tema de la candidatura de Madrid a los juegos olímpicos, pero es cierto que según se ha ido acercando la fecha, me había dejado llevar por la ola de optimismo que se había lanzado en los medios para acabar creyendo en una posibilidad cierta de victoria. Y me alegro de que fuera así, porque cuando me enteré de como la candidatura se había caído en la primera ronda sentí un cierto estupor y una sensación evidente de que me habían tomado el pelo, sentimientos que supongo que comparto con esos millones de personas que sí deseaban con entusiasmo que Madrid fuera designada ciudad olímpica.

A toro pasado uno no puede menos que encontrar paralelismos entre el modo en que se ha tratado el tema de los juegos y la forma en que el PP y los medios del sistema tratan la situación económica. Frente a una realidad que no auguraba nada bueno, se nos había vendido una victoria casi segura que vendría a ser como la antesala de todas las buenas noticias por venir. En el cuento de la lechera de la salida de la crisis, la disputa olímpica parecía el cántaro de leche que marcaba el comienzo del cambio de tendencia, la antesala del resto de buenas noticias por venir. Pero el cántaro de leche se rompió, y de repente nos damos cuenta de que nos habían tomado el pelo, que nuestra candidatura no era fenomenal por austera, sino simplemente pobre debido a nuestra lamentable situación económica; y que de España lo que se habla de verdad por el mundo es de nuestra corrupción. De paso pudimos ver la triste falta de capacidad de nuestros dirigentes, con Ana Botella como la más patética del patético grupo.

Y el desastre, la incapacidad, lo absurdo y la tomadura de pelo olímpica se nos ofrece ahora en toda su patética realidad como ejemplo de todo lo demás. Y no falta en la trama ni sus gotas de monarquía, ni sus sospechas de intereses encubiertos de las constructoras y grandes empresas, ni la evidencia del despilfarro y la mala gestión. Nos falta la conexión con Bárcenas y la Gurtel, pero tranquilos, que acabará saliendo a la luz, porque en realidad en nuestro país, en cuanto escarbas un poco te encuentras con el mismo entramado de corrupción político-económica. Se cayó la candidatura de Madrid, y con ella parece caer la ilusión de algunos de que el PP puede llevarnos de nuevo a los días de vino y rosas inmobiliarios. No hay nada que espabile tanto como un buen bofetón, ¿verdad?

Estamos en septiembre y llega un interesante otoño. El COI nos ha puesto en nuestro sitio, ahora nos toca a nosotros poner en su sitio a toda esa pandilla de caraduras, postfranquistas, corruptos y reaccionarios cuyos líderes vuelven de Argentina con el rabo entre las piernas. Al final habrá que darles las gracias.

sábado, septiembre 07, 2013

Los datos de paro y afiliación en agosto (o son idiotas o nos han tomado a todos por tales).


"...partiendo de la nada y con nuestro solo esfuerzo, hemos llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria" (Groucho Marx)

Mientras a primeros de semana aguardaba a que se publicaran los datos de paro registrado y afiliación a la SS en agosto, no podía menos que admitir que mi deseo era en realidad que estos datos no fueran buenos. Con un gobierno desbocado en su porpósito de aprovechar la crisis para implantar una agenda neoliberal brutal, nuestra esperanza a largo plazo pasa por un desastre tan evidente en los resultados que ni siquiera toda la maquinaria propagandística del régimen consiga engañar a una población desinformada y fácilmente manipulable. La peor alternativa es que una mejora económica global permita dotar de algún tipo de credibilidad a un cambio de paradigma económico y social que nos precariza en el trabajo, nos empobrece en el reparto de la riqueza y extermina el concepto del sector público como agente redistribuidor que evita las brutales desigualdades que el capitalismo genera.

Mucho se han comentado las citadas cifras desde que se publicaran el martes. Frente a un impostado optimismo del gobierno y sus voceros por el descenso de 31 desempleados registrados, los críticos ponen (ponemos) encima de la mesa la evidencia de la disminución de 100.000 cotizantes a la SS (con sus puestos de trabajo correspondientes). Que en este contexto algún ministro diga tan pancho que se ha acabado la destrucción de empleo, y que dicho mensaje se cacaree en los medios profusamente parece surrealista.

Constatado que agosto ha sido un mal mes como casi siempre, se necesita un análisis mayor para intentar saber si, como triunfalmente pregonan nuestros gobernantes, estamos ya viendo la luz al final del tunel de la crisis. A ello me afano y con vosotros comparto el resultado.

Para empezar, unos datos que nos ponen en perspectiva donde estamos. Dado que el registro del INEM solo indica el número de gente que se molesta en ir a apuntarse, me he centrado en el más útil dato de número de cotizantes. Esta es la evolución del número de afiliados a la SS en España desde el inicio de la crisis en 2007.


En nuestro país el empleo tiene, como todos sabemos, un fuerte componente estacional, de forma que siempre se crea empleo entre marzo y julio, y casi siempre se destruye entre agosto y febrero. Analizando los datos de la tabla superior, el primer dato evidente es que los dos últimos años han sido los peores desde el horrible año 2009; siendo 2013 aún peor que el año pasado. Si miramos solamente al periodo marzo-julio, ese que hace sacar tanto pecho al gobierno, comprobamos que los datos no mejoran ni mucho menos los de los dramáticos últimos años de Zapatero, si bien si mejoran el desastroso primer año de "reformas" populares.

En busca de la luz que el gobierno pregona ver dentro de la oscuridad, vamos a ver si realmente la tendencia mensual justifica algún tipo de optimismo.


Se hace muy evidente en el gráfico el impacto de las medidas que el gobierno tomó el verano pasado, y como estas nos llevan a un empeoramiento repentino de la situación. Una vez frenado el frenesí recortador del gobierno, podemos presumir de haber vuelto a la desastrosa situación de la que partíamos. ¿Será que el gobierno ha optado por la maquiavélica política de torturarnos, con el solo objetivo de que cuando la tortura pare, la miseria absoluta en la que estamos instalados parezcan buenas noticias? No cabe descartarlo, porque la realidad es que despues de haber llegado a cotas cercanas a los 800.000 empleos destruidos anualmente en diciembre del año pasado, bajar de la cota de los 600.000 puede a alguno parecerle un dato a celebrar.

Una vez que ya constatamos que tras innumerables recortes en condiciones sociales y laborales, estamos bastante peor en términos de destrucción de empleo que cuando el actual gobierno llegó, ¿cabe margen para la campaña de optimismo en marcha? El gobierno parece haberlo visto en los meses estivales, después de que a finales de abril reconociera unas previsiones espantosas para el resto de la legislatura. ¿Estamos ante un puro efecto de una campaña turística especialmente buena , o realmente hay algo donde agarrarse? Para tratar de llegar a alguna conclusión, podemos comparar la evolución de la situación durante este periodo entre las distintas provincias, con el objeto de ver si realmente son las receptoras de turismo las que se benefician de mejores números cuyo carácter sería inevitablemente temporal.


En el trimestre veraniego, se han perdido en España 40.000 empleos, frente a los 100.000 perdidos el año pasado y los 90.000 de 2011. Sin embargo esta mejora no es homogénea. En Madrid se pierden los mismos empleos en 2013 que en 2012 (y 3.000 más de los que se perdieron en 2011). La mejora relativa respecto al año pasado se concentra en Cataluña (21.000), Comunidad valenciana (9.000), Castilla La Mancha (12.000), Canarias (7.000) y las provincias de Cadiz (4.000) y Málaga (6.000). Este triste bagaje se da en un entorno económico global mucho más favorable que el año anterior, lo que relativiza aún más la magra mejora.

En busca de los datos que justifican el optimismo del gobierno, he hecho el análisis de la evolución del mes de agosto, pero lamentablemente los datos son similares.


La mejora se produce sobre todo en Cataluña (6.500), Andalucía (12.000), Castilla La Mancha (5.000), Canarias (4.000) y esta vez si Madrid (3.500), con un componente turístico quizás algo menos marcado, pero sin duda evidente.

Así pues, concluido el análisis de los datos en busca de las causas del optimismo, no puede uno menos que asumir que o bien estamos gobernados por una panda de subnormales, o bien son simplemente unos estafadores que intentan mantener a la gente engañada, o bien están tan preocupados ante la forma en que pierden apoyo y credibilidad debido a su mala gestión económica y su corrupción, que lanzan cualquier mensaje desesperado para intentar frenar la sangría.

Al final de septiembre tendremos nuevos datos, con la campaña turística acabada, que nos permitirán seguir buscando entre los escombros alguna de esas luces o brotes verdes de los que muchos hablan pero nadie ha visto aún.

jueves, agosto 22, 2013

Cristina Cifuentes y la ira en las redes


Hace dos días recibimos la noticia del accidente de Cristina Cifuentes y su ingreso en La Paz. No voy a dedicar esta entrada en el blog a expresar ninguna muestra de apoyo, ni a desearle una pronta mejora, más que nada porque sería mentirme a mi mismo y mentir a los demás. La reacción que la noticia me produce, y los sentimientos que encuentro ante ella son diferentes, y prefiero no hacerlos públicos aquí dado que no serían políticamente correctos y no me hacen sentirme una mejor persona. En cualquier caso no es de mi opinión de lo que quería hablar aquí.

Poco después de que surgiera la noticia tuve la curiosidad de pasearme por Twitter a ver que tipo de comentarios iban apareciendo. Había evidentemente y tal como cabía esperar algunos de condolencia y apoyo, pero no eran ni mucho menos los más. La inmensa mayoría de los mensajes eran de otro tipo.

En primer logar abundaban mensajes de burla, que aprovechaban como siempre se hace en las redes sociales ante cualquier noticia,  para mostrar todo el sarcasmo y la ironía que la gente lleva dentro. Mensajes absolutamente insensibles ante la desgracia del personaje, frios, ocurrentes y crueles, y porqué no decirlo, definitivamente graciosos en muchos caso. Destacaban vinculaciones con Carromero y con el terrorismo de ETA (como se suele decir las ponen botando), condolencias hacia la moto y temas similares. La burla es seguramente el ataque más cruel, la mejor manera de demostrar desprecio hacia otra persona, y la red no escatimó este tipo de mensajes hacia la señora Cifuentes.

Es evidente que la ironía no era bastante para mucho de los twitteros, y junto con los mensajes anteriores aparecían un grupo muy numeroso de tweets dedicados a expresar directamente desprecio, malos deseos y puro odio. Abundaban las críticas vinculadas a la privatización y empobrecimiento de la sanidad pública, aprovechando el hecho de que Cifuentes era atendida en La Paz, junto con muchos otros que se centraban en el papel de esta señora como jefa de una policía que se utiliza como herramienta de represión para ahogar las protestas sociales.

La cantidad de ira que twitter dejó traslucir hace dos días era esepctacular y debería poner la piel de gallina a todos los dirigentes del PP que son por extensión destinatarios en conjunto de buena parte de los mensajes. Lo llevo diciendo hace tiempo, se equivocan los que piensan que un descenso de la movilización en las calles indica un descenso en el malestar social. Este bulle mientras la rabia se acumula en mucha gente y la presión aumenta en una olla que no encuentra vías de escape que la rebajen, evidentemente no en protestas que los gobernantes desprecian.

La gente ve como les roban derechos adquiridos que costaron un siglo arrancar, como se les empobrece y se les machaca, mientras se les dice que la democracia es así, que dieron un cheque en blanco hace cuatro años y que da igual que una de las partes haya incumplido todos los puntos de su contrato. Se nos pide que esperemos pacientemente sentados durante más de dos años mientras vemos como nos roban cosas que eran nuestras y destruyen en meses lo que se tardan decenios en construir. Es como si tuvieramos que sentarnos pacientemente mientras vemos como unos incendiarios se aplican a quemar nuestros bosques y nuestras casas. En este esquema de cosas Cristina Cifuentes es la encargada de utilizar los medios de represión del estado para que no nos atrevamos a ponernos en pie. Que ella lo haga con esa chulería de "derecha sin complejos" solo sazona un poco más el despreciable papel que le toca jugar.

Y la gente acumula como digo rabie e ira, y muchos no quieren simplemente expulsar a esta gente del poder que ilegítimamente usurpan. Muchos desean cosas peores para los responsables como Twitter demostró hace dos días. Muchos, muchos, muchos.

Desde luego, repito, si fuera un dirigente del PP debería ser muy consciente de la situación, y estar preocupado por el camino que esa ira y rabia puedan encontrar para expresarse en el futuro.

domingo, agosto 18, 2013

Barometro CIS (III): Distribución geográfica


Sigo con una tercera entrega de mi análisis particular de la encuesta de intención de voto del CIS de abril, de nuevo tomando como referente la intención directa de voto más simpatía, pero esta vez centrado en las variables geográficas.

Empiezo con los resultados que arroja el CIS por CCAA. Lamentablemente el número de encuestas resulta en algunos casos demasiado bajo como para que podamos considerar los datos demasiado fiables. Pese a ello considero el dato interesante por lo que he querido mostrarlo, aunque añadiendo un sombreado en distintos colores según el tamaño de la muestra: rojo si hay menos de 50 respuestas por lo que los datos son muy poco fiables, amarillo de 50 a 100 aún poco fiables, y verde en el caso de más de 100 respuestas y por tanto algo más representativo.


Aparte de constatar que el PP va camino de perder el gobierno en dos feudos tradicionales como son Madrid y  la Comunidad Valenciana, interesa constatar el impacto que las distintos gobiernos sin mayorías absolutas tienen en la intención de voto.

Andalucía, donde la muestra es bastante relevante, muestra tanto a PSOE como IU rentabilizando su gobierno de "resistencia" y consiguiendo ambos crecer en la estimación de voto mientras el PP se desploma. En el extremo opuesto se encontraría Extremadura, y aunque la muestra sea poco representativa (45 votos encuestados), el derrumbe de IU y el PP, y la recuperación del PSOE parece demasiado llamativa como para no darle relevancia. Si los compañeros en la región tenían como objetivo castigar al PSOE al permitir el gobierno del PP en minoría, se lo deben hacer mirar, porque todo indica que con dicho movimiento se va a cimentar las futuras mayorías absolutas del PSOE y una enorme debacle electoral de la coalición. En Asturias la muestra es aún menos significativa (39 votos), pero la decisión de pasar a la oposición dejando al PSOE gobernar parece que diera dar mejor resultado, desgastando a los socialistas y fortaleciendo a la coalición.

Con el fin de tratar de visualizar el impacto del sistema electoral, en un partido como IU, he sacado la distribución de voto distribuida según el tamaño de la provincia.


IU obtiene sistemáticamente más del doble de porcentaje de voto en Madrid comparado con el conjunto de provincias pequeñas. A fin de entender cuanto de que dicha diferencia se deba a diferencias en el perfil ideológico, he comparado estos datos con como se autoubica la gente en el eje izquierda-derecha para estos mismos grupos en la encuesta de abril.


Aunque hay leves diferencias, no parece que la ideología que expresa la gente sea muy diferente en función del tamaño provincial. En base a estos datos parece lógico deducir que IU pierde entorno a un 50% de sus votos en las provincias pequeñas respecto a su potencial, porcentaje que bajaría hasta el entorno del 35% en las medianas. La tabla siguiente permite ver como este efecto se va haciendo menor desde las últimas elecciones.


Con estos porcentajes, IU tendría capacidad de obtener representación en casi todas las provincias medianas y grandes en un proceso que podría retro-alimentar futuros crecimientos según desaparezca el sentido del voto util en favor del PSOE. Otro elemento interesante es como la evolución de la perspectiva de voto de IU ha ido hasta ahora en paralelo con como se ubican ideológicamente los encuestados, pero esta correlación se ha roto en la última encuesta del CIS. Con una muestra similar ideológicamente a la de julio de 2012, la expectativa de voto de IU pasa de un 11,12% a un 16,26%, un cambio significativo que hay que observar más en detalle en el futuro.

No quiero acabar sin hacer una breve referencia a los datos para la Comunidad de Madrid, dado que creo que puede ser  clave de cara a potenciales cambios en el sistema político español. He preparado esta tabla con la evolución de la encuesta en dicha comunidad desde las últimas elecciones.


Si analizamos los datos de los distintos sondeos, podemos comprobar como las pérdidas de votos del PP coinciden con las ganancias de UPyD de forma casi exacta, y lo mismo ocurre entre el PSOE e IU. La coalición recobraría el tercer puesto después de haber sido adelantado por UPyD en la última encuesta de 2012, y se encuentra a tiro de un "sorpasso" al PSOE que, teniendo en cuenta la situación electoral, podría llegar a darle las llaves del gobierno de la comunidad. La operación Equo no parece arrancar, pero sus votos podrían ser decisivos a la hora de determinar el futuro de la comunidad.

jueves, agosto 15, 2013

Barometro CIS (II): Perfiles socio-económicos.


Sigo con una segunda entrada dedicada a analizar las estimaciones de voto del barómetro del CIS de abril y su evolución desde las pasadas elecciones, centrándome en este caso en su distribución en función de algunas de las variables socio-económicas. Aclaro que me baso en la suma de Voto + Simpatía por ser el dato que se me antoja más parecido a la estimación de voto, asumiendo que los que no expresan intención de voto ni simpatía son potenciales abstencionistas. Los resultados que se obtienen resultan muy interesantes, y sospecho que para algunos de los que leáis esta entrada os pueden parecer sorprendentes.

Empecemos por lo más obvio, como es la distribución de votos dentro de una escala ideológica del encuestado que va del 1 al 10 (donde 1 sería la extrema izquierda y 10 la extrema derecha)


Se constata que el PP pierde el voto del centro, sector en el que el PSOE se ha hecho con una importante mayoría. Sin embargo lo que el PSOE gana por el centro lo pierde por la izquierda, cuyos votantes se decantan ahora en mucha mayor medida por IU. Es evidente también que el general aumento de la abstención tiene un impacto mayor en la derecha, corrigiendo el desequilibrio que se produjo en el momento de las últimas elecciones en las que el grado de movilización entre sus votantes fue muy superior al de los votantes de izquierdas.

Sigamos por un dato algo quizás menos conocido,como es la distribución de datos por edad.


Es evidente hasta qué punto el grupo de los mayores de 65 años se ha convertido en el único granero de votos que le queda al PP en particular y al bipartidismo en general. Son en mi opinión también relevantes los buenos resultados del PSOE en el tramo de edad más joven, mientras que los resultados de IU son más altos en el tramo de 30 a 50 años, aparentemente menos propicios a votar opciones mas "extremistas".

De lo menos sabido podemos pasar al ámbito de lo que para muchos será sorprendente. Veamos ahora la distribución del voto en función del nivel de estudios.


La correlación inversa entre la fuerza del bipartidismo con el nivel de estudios resulta llamativa, siendo aún mayor en el caso del PSOE. De hecho, entre los encuestados con estudios superiores, el bipartidismo no seduce a más de un tercio de los votantes, siendo Izquierda Unida la opción preferida entre estos, y quedando el PSOE como la peor colocada de entre los cuatro grandes partidos nacionales. En el extremo opuesto se encuentra el grupo de gente sin estudios en donde el PSOE sobrepasa el 50% de intención de voto, y el bipartidismo el 90%. Si nos fijamos en la evolución desde las últimas elecciones, el crecimiento de IU es mayor cuanto mayor es el nivel de estudios del encuestado, mientras que en el PP se produce justo el proceso inverso y decrece más cuanto mayor es el nivel de estudios. Con estos datos cabe preguntarse si el acoso del gobierno a la educación tiene que ver con un intento premeditado de moldear una sociedad menos formada y crítica, y por ello más dócil ante la puesta en marcha de su agenda política.

Si la tabla de nivel de estudios pueden sorprender, cuando entramos en la distribución de voto según el nivel socio-económico alguno quedará boquiabierto.


El PP es el partido mayoritario entre lo que el CIS clasifica como viejas clases medias (clases medias ligadas a la propiedad del medio de producción, pequeños propietarios y empresarios). IU se codea con el PP como partido más representado en las clases alta y medio altas (15-20% de la población formado por empresarios, directivos y profesionales) y está bien representado en las nuevas clases medias, mientras que el PSOE es claramente mayoritario entre los obreros.

Atendiendo por último a la actividad del encuestado, corroboramos algunos datos anteriores, aunque se añaden algunos elementos nuevos.


El PP mantendría apoyos importantes tan solo entre los pequeños empresarios y agricultores, los jubilados y las/los amas/os de casa, pero ha perdido la confianza que los parados le otorgaban al principio de la legislatura, seguramente al desvanecerse las expectativas de recuperación del empleo que el PP pregonaba. Es también destacable la caida del PP entre los empleados del sector servicios, seguramente ligado a la perdida de apoyo de los funcionarios. IU crece mucho entre los direcitvos y cuadros medios, entre los empleados del sector servicios y entre los parados, mientras que el PSOE crece entre los estudiantes y en menor medida entre los parados.

Como activista y militante de IU me llama la atención las dificultades con que contamos para conseguir el voto de las clases menos favorecidas y con menos formación, siendo seguramente un factor importante para ello el ostracismo y manipulación al que nos someten los medios de comunicación del sistema. Pese a ello hay que congratularse de la pérdida de apoyo de un bipartidismo que se refugia en los sectores más conservadores y más resistentes a los cambios.

Por hoy es suficiente, dejo para el próximo día un análisis más detallado de la distribución del voto por ámbito geográfico.

domingo, agosto 11, 2013

Barometro CIS (I): Voto, simpatía y "cocina".


Mientras se despereza el mes de agosto, por fin he tenido tiempo de meterle mano a las encuestas de intención de voto del CIS para intentar sacar mis propias conclusiones sin tener que consumir las recetas que su cocina prepara. Para alguien como yo a quién analizar cifras le resulta una auténtica afición, que el CIS nos de los datos de las respuestas de sus encuestas en bruto es un auténtico regalo. Con la ayuda de una buena base de datos que permita realizar consultas personalizadas, la cantidad de conclusiones interesantes que se pueden sacar son casi ilimitadas, mucho más allá de los cruces estandard que se ofrecen en los barómetros. A ello le he dedicado ya unas cuantas horas y aquí os iré dando alguno de los datos obtenidos junto con mis muy particulares conclusiones.

Para empezar hay que aclarar que los últimos datos completos disponibles corresponden a la encuesta de abril, dado que los datos en bruto se ofrecen con tres meses de retraso. Ya está disponible el adelanto de la encuesta de julio, pero he preferido centrar mi análisis en la encuesta  de la que dispongo de datos completos y en la que puedo indagar más en profundidad. He decidido incluir siempre en mi análisis la comparación con los datos de la encuesta de enero de 2012, cuando el recién elegido gobierno del PP contaba aún con todo el apoyo recibido pocas semanas antes, y antes de que sus políticas de ajustes y la creciente evidencia de su fracaso empezara a mermar.

Empecemos en esta entrada con un análisis de lo más básico, como es la intención de directa de voto, así como la simpatía, tal como la expresaron los encuestados. Son datos que el CIS nos ofrece siempre en su avance de resultados, y que son por tanto bastante fáciles de obtener por cualquiera que entre en su página web.


La conocida caída del bipartidismo afecta en mayor medida al PP que pierde un 60% y es adelantado por el PSOE. Los votos perdidos por ambas formaciones alimentan sobre todo a la abstención, si bien aumenta también el número de indecisos. Los partidos minoritatios recogen un porcentaje relativamente pequeño de este voto perdido por el PP y el PSOE.

Las columnas de Voto + Simpatía en la columna de la izquierda añaden a cada partido el porcentaje de simpatizantes con los que cuentan entre los abstencionistas e indecisos. Este dato debería preocupar mucho al PP, porque indica que frente a un PSOE que pierde votos pero no simpatía, su partido ha perdido casi la mitad de simpatizantes, y algo que parece más difícil de recuperar.

Los datos en bruto de la tabla anterior son pasados por la "cocina" del CIS que intenta interpretar qué es lo que pasará finalmente con ese 53% de la gente que declara que no votará o que oculta su voto. El CIS asume que la abstención será finalmente menor, y se intenta deducir cual será el voto real de esos que ahora se muestran dudosos o indican que no votarán.

En la siguiente tabla hago un comparativo entre la intención de voto tal como la expresaron los encuestados, y la estimación final del CIS, para mostrar cual es el impacto de dicha "cocina" en la estimación final que se presenta al público y de la que se hacen eco los medios de comunicación.


Aclaro que la primera columna indica en este caso el porcentaje voto válido expresada por los encuestados, excluyendo abstención e indecisos. En la tercera columna comparamos esa intención directa con la estimación que realiza el CIS, para obtener el impacto de la "cocina".

Sin menospreciar a la profesionalidad del trabajo del CIS, es importante recordar que los datos de intención directamente expresado son hechos indiscutibles, mientras que la estimación del CIS no deja de ser una opinión de sus expertos. A mi sin embargo me sorprende que los expertos del CIS crean que el PP va a llevarse tantos votos indecisos u ocultos, máxime cuando parece que entre los abstencionistas abundar los simpatizantes del PSOE.

Si hago el mismo análisis de impacto de la "cocina" del CIS en base a los datos de Voto + Simpatía, se hace más evidente como los analistas del CIS han beneficiado en sus estimaciones al PP perjudicando a todos los demás.


Tener las tablas de respuestas completa permite indagar un poco más. Con el fin de corroborar si los abstencionistas e indecisos pueden ser realmente más tendentes a votar al PP como parecen deducir los expertos del CIS, he hecho un análisis de como se ubican políticamente los miembros de este grupo en comparación con el resto de la población.


Los resultados distan mucho de convencerme de la hipótesis de que haya un importante voto oculto de derechas. En una escala en que 1 es la extrema izquierda, y 10 es la extrema derecha, el grupo de los que no declaran intención de voto se ubican solo marginalmente más a la derecha de lo que hace la población en general (4,63 frente a 4,58). Es cierto que el incremento entre los no votantes desde el principio de la legislatura se da en mayor medida entre la gente más a la derecha, pero este cambio tan solo parece normalizar una situación excepcional de absoluta movilización de los votantes de derecha coincidiendo con las últimas elecciones. Pensar que esa situación se repita en el futuro se me antoja poco menos que imposible, máxime cuando el grado de aceptación de las políticas del gobierno, incluso entre los propios votantes del PP, se encuentra a niveles muy bajos.

En conclusión, cada cual es libre de opinar como prefiera, pero si queréis mi punto de vista, la encuesta del CIS nos situaría en abril ante un PP que andaría por el entorno del 30% de voto, un PSOE algo por encima del 25%,, una IU que rondaría el 15%, y un UPyD que se acercaría al 10%, en linea con lo que indican otras encuestas que se vienen conociendo en los últimos tiempos.


Valga esta entrada como aperitivo, pero ya intentaremos sacar tiempo para compartir aquí alguno más de los muchos análisis que permite la encuesta del CIS.

martes, julio 02, 2013

¿Más brotes verdes? Paro registrado en junio.


Acaba de salir la cifra del paro registrado y me imagino a nuestros atribulados y desesperados gobernantes tratando de convencernos a todos de que es un dato más que permite anticipar el fin de la crisis.

Buscando comparar datos me encuentro con este titular de prensa hace un año que nos ayudarán a poner las cosas en perspectiva.

La histórica bajada del paro en junio apenas alivia al mercado laboral

En Junio del año pasado la bajada del paro fue ya la más alta en 16 años, 98.853 parados menos. Comparando datos de afiliación a la Seguridad Social, nos encontramos con que esta aumentó más en 2012 (31.332 frente a los 26.853 de este año, muy lejos de años "peores" como los 230.000 afiliados que aumentaron en 2005), lo que nos viene a indicar que el descenso de paro registrado tiene más que ver con el desánimo para buscar trabajo que con el aumento de las contrataciones. Quizás por eso el gobierno no se ha dedicado este mes a anticiparnos airosamente los magníficos datos de paro que íbamos a recibir.

El gobierno ha tenido sus meses de luces al final del túnel, le queda aún el mes de Julio, que ya suele ser más tibio. A partir de entonces abrochémonos los cinturones.

domingo, junio 30, 2013

Economías enfermas y economías parasitarias (II). La salud del parásito es la enfermedad del huesped.


En la primera parte de esta entrada trataba de explicar como las economías capitalistas entran en crisis cuando la demanda no es capaz de consumir la producción (Economías enfermas y economías parasitarias (I)). Argumentaba también que este proceso es inevitable debido a que la riqueza se acumula en manos de los capitalistas y no se encuentran compradores suficientes para los productos generados.

Como explicaba en dicha entrada, desde los años 80 se produjo en las economías occidentales un exponencial crecimiento de la deuda privada, la única salida que permitía que la producción fuera vendida a trabajadores que no ganaban suficiente. Quería centrarme en esta segunda parte en el hecho de que este proceso no ha sido homogéneo mundialmente. Existen economías más competitivas y que generan excedentes superiores que otras, siendo por tanto las que se enfrentan con mayores desequilibrios entre producción y consumo.

A finales de los años 90, tras la re-unificación, a los empresarios capitalistas alemanes se les presentó una oportunidad única. Con la llegada de nuevos trabajadores bien cualificados procedentes de la Alemania del este se dispuso de mano de obra barata que permitió mantener a raya las demandas salariales de los trabajadores. Con salarios reales en descenso y productividad en ascenso, los empresarios alemanes se encontraron con grandes márgenes de beneficio potenciales para su capacidad productiva. Toda esa producción necesitaba compradores, y los países del sur de Europa constituyeron los objetivos adecuados una vez que los tratados europeos y la moneda única les dieron un acceso sin impedimentos a sus mercados.  El efecto del proceso se puede ver en este gráfico que refleja la evolución del déficit comercial (diferencia entre importaciones y exportaciones) de España y Alemania.

Porcentaje del PIB. Fuente Eurostat.

En resumen, la producción generada por los trabajadores mal pagados de Alemanía se vendió en el sur de Europa, para lo cual era necesario previamente prestarles el dinero necesario. El prestamista era el capitalista Alemán y de otros países europeos, que exportaban sus desequilibrios internos a países menos competitivos. Países que como España accedieron de forma inocente a abrir sus fronteras de forma permanente mediante la adopción de tratados europeos los cuales se manejan en estructuras no democráticas contra los cuales la ciudadanía poco puede hacer para defenderse. La guinda de esta estructura la constituye el BCE, el cual mantuvo tipos impositivos bajos que aumentaban un apetito de crédito que beneficiaba a los productores centro-europeos.

Como país nos mostramos inmensamente ingenuos pensando que detrás de los tratados europeos subyacía una solidaridad continental que llevaría a la convergencia económica. Entregadas nuestras armas económicas, sin capacidad de realizar políticas comerciales que defendieran a la industria local y sin capacidad de devaluar la moneda en el entorno del Euro, vemos ahora como se nos acusa como país de haber vivido por encima de nuestras posibilidades, algo que no parecía problemático mientras comprábamos locomotoras de alta velocidad, maquinaria de construcción y vehículos alemanes.

La adopción de medidas de contención salarial en países como Alemania está en el origen de los desequilibrios que afectan a Europa. En lugar de hacer sus deberes y corregir sus desequilibrios, su economía se ha comportado como un parásito que engorda a base de debilitar a las economías de los demás países. Sin embargo ese proceso no hubiera sido posible en países como el nuestro sin la complicidad de las propias oligarquías locales que se llevaban su parte del festín.

En la situación actual, pretender que todos los países adopten la estrategia alemana resulta simplemente estúpido, porque Alemania presenta desequilibrios muy graves que solo resuelve desequilibrando a sus vecinos. Como un parásito, su salud solo es el reflejo de su éxito para engordar a costa de sus vecinos, lo que obviamente dista mucho del discurso que se nos quiere vender.

domingo, junio 23, 2013

Economías enfermas y economías parasitarias (I). Un sistema que tiende al desequilibrio.


Que las economías europeas no andan bien es algo que nadie niega. Las hay que parecen vadear mejor la crisis con tasas de crecimiento débiles como ocurre en Alemania, tasas que en otros tiempos se hubieran calificado como de estancamiento, pero que por comparación nos parecen a otros envidiables. Parece lógico que los ojos se vuelvan a Alemania como modelo a seguir, y en esas estamos en lo que algunos denominan acertadamente el "austericidio". Otros economistas plantean visiones diferentes y apuntan a Alemania como fuente del problema más que de la solución. Parece paradójico que la economía que menos parece sufrir se identifique por algunos como el auténtico foco de la enfermedad, pero esa interpretación resulta muy acertada si se tienen conocimientos económicos básicos.

Pidiendo disculpas anticipadas por el rollo económico, dedicaré un par de entradas a cuestionar del mito de que economías como la alemana están teniendo que, sacrificadamente, sostener a las de sus vecinos pobres del sur, y trataré de argumentar como en realidad se comportan como parásitos que se sostienen a base de exportar sus desequilibrios a los demás.

Economías en equilibrio

Para desarrollar esta explicación necesito compartir aquí unas nociones muy básicas de macro-economía, que es la parte del pensamiento económico que estudia la economía de los países. Creo que, como casi siempre, despojado de tecnicismos los conceptos son sencillos y fáciles de comprender.

En todo sistema económico existen unos productores y unos consumidores. La economía funciona en equilibrio mientras que todo lo que se produzca se consuma, y entra en crisis cuando esto no es así. Cuando hablamos de consumo en sentido amplio estoy incluyendo lo que denominamos inversión, que no es más que un tipo de consumo realizado por la empresa para mejorar la producción futura.

En una economía capitalista, la producción se hace por manos privadas en busca de un cierto beneficio. Ese beneficio es lo que Marx denomina plusvalía, diferencia entre el valor de lo producido y los costes causados. El sistema funciona bien en principio y, con independencia de si es justo o no, es sostenible siempre que el empresario capitalista consuma (o invierta) ese beneficio o plusvalía.

A modo de ejemplo, si para producir lo necesario para vivir 10 personas se necesitan solo 8, el capitalista puede dedicar la producción extra a pagar a un criado que le haga vivir mejor y a un albañil que le amplíe su casa. También puede poner a dos personas a mejorar su fábrica para que el año que viene solo necesite 7 empleados para producir lo necesario para 10. Puede por último ser generoso o ser presionado por los trabajadores para que les aumente su salario y que ellos mismos consuman el excedente. En todos estos casos el sistema mantiene su equilibrio entre producción y consumo.

Lo que la economía capitalista no puede permitirse es que parte de lo producido se quede sin consumir, porque entonces el empresario decidirá despedir un empleado y ahorrarse los costes de una producción que luego no va a vender. Esto genera un círculo vicioso, porque el trabajador desempleado no gana dinero y no puede consumir, por lo que la demanda baja y se entra en una espiral de nuevos despidos y nueva caída de producción.

Distribución de la riqueza y exceso de beneficios

Es importante también entender el papel que juega en el sistema la inversión. En las economías capitalistas competitivas, los empresarios tienden a invertir parte de sus beneficios con el objeto de mejorar su producción y poder bajar los precios sin dejar de obtener beneficio. La innovación produce aumento de producción y la disponibilidad de una mayor cantidad de bienes. De como se repartan esos bienes en la sociedad dependerá el grado de justicia social del sistema, pero una vez más insisto que no estoy hablando ahora de justicia, sino de equilibrio, y todo seguirá funcionando bien en la medida en que todo lo que se produzca se consuma, que es la regla básica del equilibrio económico. Que haya gente que se forre y gente que pase penalidades no rompe el equilibrio, siempre que quienes más ganen gaste esos ingresos o los re-invierta. Lo que es un veneno mortal para el sistema (contrario a lo que el saber común seguramente entiende) es la austeridad y el ahorro no re-invertido, porque en ese caso entraremos en la espiral de despidos y bajada de demanda a la que me refería antes..

En nuestro sistema capitalista, existe una lucha política continua entre los trabajadores y los empresarios por ver quién se lleva una parte más importante del pastel de la producción. Desde los años 80, las estadísticas macro-económicas nos demuestran que los capitalistas andan ganando esta guerra a los trabajadores, y cada vez obtienen una parte más grande del pastel. El problema es que esta parte se vuelve mucho más de lo que estos privilegiados pueden llegar a consumir, incluso con un gran desarrollo de la industria del lujo como el que vemos.

Fuente Blog Pijus Económicus

Que baje la proporcion de rentas del trabajo no quiere decir necesariamente que empeoren las condiciones de vida de la mayoría trabajadora, dado que los fuertes incrementos de productividad pueden dar para mantener e incluso aumentar el nivel de consumo de estas mayorías aunque baje su proporción de los ingresos totales. La teoría económica dominante defiende que favorecer los beneficios empresariales es favorecer la re-inversión de esos excedentes, de forma que la productividad aumente y la tarta crezca para todos.

Aunque esta teoría es cuestionable, y sus consecuencias sociales puedan considerarse injustas, no voy a dedicar tiempo aquí a discutir este razonamiento en base a ninguno de esos dos motivos. Si discutiré sin embargo, como Marx explicó hace siglo y medio, que el proceso sea sostenible en el tiempo.

Exceso de ahorro y burbuja financiera

Con un sistema que favorece el beneficio empresarial con el objeto de re-invertirlo, se produce un excedente cada vez mayor. Llegado a un cierto punto, los excedentes capitalistas son demasiado grandes para unas posibilidades de re-inversión productiva limitadas, por lo que el capitalista tiende a dedicar los recursos sobrantes a actividades financieras y no productivas.

Una buena forma de ganar dinero con esos beneficios generados es dedicarlos a prestárselos a los trabajadores, para que estos a su vez consuman esa parte de producción generada que con sus salarios no pueden comprar. Con ello se consigue recuperar el equilibrio entre producción y consumo, apoderándose los prestamistas de parte de la renta futura de los trabajadores. Lo malo es que el proceso no es sostenible a largo plazo, porque hay un límite de endeudamiento pasado el cual el capitalista deja de prestar por miedo a que la renta futura del trabajador no sea suficiente par garantizar el cobro de la deuda. Los datos demuestran que el estallido de la burbuja del crédito del 2008, que no es más que un ejemplo de lo anterior, era la inevitable consecuencia de un sistema que tiende al desequilibrio.

Deuda privada (rojo) y pública (azul) en EEUU como porcentaje del PIB

Con unos capitalistas que ganan más de lo que pueden gastar, y unos trabajadores que tienen que apretarse el cinturón para devolver la deuda generada mientras "vivían por encima de sus posibilidades", la producción deja de venderse y la crisis estalla.

Conclusión

Hasta aquí una breve introducción a las contradicciones y desequilibrios a las que se encuentra la economía capitalista, modelo productivo adoptado por todos los países de nuestro entorno. En resumen diríamos que el sistema capitalista de mercado parece exitoso en fomentar los aumentos de producción, pero presenta problemas de sobre-acumulación que tienden a provocar crisis periódicas. Es un sistema que, independientemente de si es o deja de ser justo, tiende al desequilibrio.

En este panorama las economías nacionales de cada país se desenvuelven a partir de niveles de desarrollo no homogeneos, y adoptan medidas de política económica diferentes para intentar encontrar sus propias soluciones a los problemas y contradicciones en competencia con el resto de economías.

De ello hablamos en la próxima entrega (Economías enfermas y economías parasitarias (II). La salud del parásito es la enfermedad del huesped.).
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PD:  Me pide dos puntualizaciones Julia y las añado por si alguien tiene las mismas dudas.

En primer lugar me pregunta porqué no puede el empresario guardarse simplemente el beneficio cuando no hay demanda. En realidad el beneficio no surge en la producción, sino en la venta, por lo que si no hay demanda no existe beneficio. Prestar al trabajador permite que la producción se venda y se genere el beneficio, además de generar un beneficio extra por la vía de los intereses.

La segunda cuestión es porqué no exportar la producción sobrante si falta demanda interna. En esta parte planteo un análisis de la economía global , y evidentemente no existen marcianos a los que exportar fuera de la tierra. En la segunda parte entraré en al análisis de como a nivel nacional se acude a la exportación para compensar la falta de demanda interna que consuma la producción. Es lo que vendría a ser la receta alemana de salida de la crisis y que no deja a ser una forma de transferir a otros los problemas propios.

domingo, junio 16, 2013

¿Optimistas o ilusos?


Tiempos convulsos estos, en los que el saber convencional puede dejar de servir para explicar lo que ocurre, y por ello para anticipar el futuro. De una mala lectura de la situación pueden llegar decisiones erroneas de las que se pagan caro, y para mi que abundan muchas de ellas en las últimas semanas.

Rubalcaba y el PSOE no saben a que atenerse. Su instinto electoral les hace mirar hacia la izquierda cuando están en la oposición, y algunas señales al respecto han dado en los últimos meses, hasta que llegó ese dinosaurio llamado Gonzalez y mandó a callar. Los tipos como Gonzalez (o Aznar) tienen un ego demasiado grande como para permitir que se cuestione su obra, así que cuando el máximo responsable del giro neoliberal del PSOE sale a la palestra, lo que hace es defender su legado. "El PSOE no debe perder su vocación de mayoría" dijo nuestro repulsivo ex-presidente en un acto-homenaje, y lo que decía es que no hay que dejarse tentar por acercarse a posiciones de los comunistas antisistema. En una ofensiva en toda regla, los poderes fácticos del entorno del partido, con El País a la cabeza, se lanzaron a pedir pactos de estado con el PP para salvar a nuestra economía.

Sería interesante saber lo que se ha cocido en las cocinas de Ferraz y lo que se ha movido en la cabeza de Rubalcaba, pero parece que las posturas pro-sistema y pro-pacto se han impuesto en la cúpula del partido. Parece un movimiento estúpido del que creo los que formamos parte de IU nos congratulamos, pero cuyo fundamento puede ser una simple ilusión. Sospecho que el PSOE anda muy preocupado por que un rebote económico después de la caida libre en la que llevamos instalados hace dos años de alas al PP para apuntarse el tanto de la recuperación, estigmatizándoles a ellos como los que provocan las crisis. Es normal dado que el pensamiento económico dominante en el PSOE es igual al del PP, pero es una ilusión, y a ello me referiré mas tarde. Si el movimiento falla, el PSOE se emcontrará con que lo único que ha conseguido es confirmar que no son nada más que el rostro algo más amable del bipartidismo, y su futuro quedará muy dañado, con el espejo del PASOK en el que mirarse.

Anda el botarate de nuestro presidente Rajoy paseando por los medios con cara de quién ha sido superviviente milagroso de un accidente aéreo. Ya por fin (le han dicho y nos dice) estamos saliendo de la crisis, pero como dice Mota: "hoy no... mañana"  Sospecho que Rajoy no tiene ni pajolera idea de economía, que nuestros gobernantes suelen ser del ámbito del derecho, osea que me lo imagino bajando a las cocinas del Ministerio de Economía a preguntar cuando va a surtir efecto la pócima nauseabunda y laxante que sus brujos económicos nos llevan administrando hace tiempo. Con el susto aún encima, parece que alguien le ha dicho que esta vez si que va a ser la buena, y nos anuncia la noticia con una cara en la que aún se nota la angustia. ¡Pa habernos matao! Parece decir, y es que sabe que como esta no sea la buena, el batacazo electoral que se les avecina para dentro de un año y en adelante va a ser de aupa.

En el alivio del presidente puede influir un aparente desinflamiento de la movilización en la calle. Supongo que muchos dirigentes del PP llegaron incluso a temer necesitar escolta policial hasta para ir de compras, así que cuando asoman la cabeza a la calle y no ven manifestaciones, ni indignados acampados, ni escraches de la PAH, deben pensar que lo peor ha acabado y que ya anda escampando. Ilusos puede que sean si piensan que el cabreo y la indignación de la población está amainando. Se palpa entre la gente un grado de hastío que ya no se calma con salir a la calle a gritar, y no se dan cuenta que la caldera es realmente peligrosa cuando acumula presión. Cualquier chispa puede crear un estallido de proporciones interesantes, pero si tal cosa no se produce, las vacaciones electorales se pasarán, y llegá la hora de que a la población se le permita dar una buena hostia a los que les gobiernan por medio del único arma que se le deja: las urnas. Creo que en este área veamos una nueva faceta de la ilusoria visión de futuro de nuestros gobernantes, y al tema electoral me referiré luego.

Como comentaba antes, el PP y el PSOE parecen ambos abonados a la teoría de que por fin vamos a salir de la crisis. Esta vez pasamos de la teoría de los brotes verdes a la de la luz al final del tunel, pero igual que hace tres años ocurrió durante el zapaterismo económico tardío, no comparto con ellos su optimismo. La economía no puede crecer porque no puede haber demanda interna en medio de un recorte de salarios y de freno al gasto público, y no puede haber demanda externa cuando las perspectivas económicas del mundo son tan sombrías, con la economía de los BRIC desacelerando y con la UE en recesión. Tampoco parece que pueda compatibilizarse el discurso de "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades", con el de que hay que reactivar el crédito. El fracaso de la ideología económica que llevan defendiendo hace años es ya tan evidente, que sus esperanzas de que la cosa mejore encomendándose a la Virgen (como hacen alguno de nuestros ministros) produce hilaridad.

El cuento de la lechera, buen exponente de lo que es confundir ilusión con realidad, le falló a Zapatero con los brotes verdes, y sus hermanos ultra-conservadores van camino de probar la misma medicina. Cuando a finales de año Guindos nos vuelva a anunciar el retraso en las perspectivas de recuperación, lo harán ya a pocos meses de las elecciones y sin margen de maniobra. Lo que se puede avecinar es el derrumbe definitivo de un bipartidismo corroído además de por la crisis y el paro, por una corrupción que supera lo que hasta los más cínicos hubiéramos imaginado. Las encuestas parecen sin embargo favorecer ese optimismo, cuando en lo que ellos piensan que es el punto más bajo de la legislatura, aún dan un relativo respiro a los populares, que sólo perderían entre un 25 y un 30% de sus apoyos (¿sólo?).

En realidad, las encuestas son la otra pata de la ilusión en la que creo que vive el PP y el resto de parásitos que han dejado moribundo el sistema del que se nutren. Con estimaciones directas de voto alarmantemente bajas para el PP y el PSOE (este último adelantado por IU en este apartado en alguna de ellas), nuestros atribulados sociólogos de las empresas de opinión y del CIS se enfrentan a un dilema complicado al hacer estimaciones de resultados.


Entre Julio de 2011 (última encuesta del CIS de antes de las generales) y Abril de 2013, el PP pierde casi el 60% de la intención declarada de voto, mientras que el PSOE pierde casi el 50%. Dicha caída en la intención de voto se traduce en una pérdida en estimación de resultado de tan solo un 24% para el PP, y un 2% para el PSOE.

Este tipo de optimista estimación para el bipartidismo en base a pobres intenciones declaradas es algo que se da en casi todas las encuestras, si bien el CIS lo lleva a un extremo que parece rozar lo ridículo. Aparte de la potencial manipulación que haya detrás, los sociologos parecen estar asumiendo que el voto descontento que ahora apunta a la abstención volverá al redil de cara a una convocatoria electoral. Tal cosa puede ser cierta o no, pero si en el año que queda para las Elecciones Europeas el gobierno persiste en sus recortes (que tendrá que hacerlo siguiendo los dictados europeos) el paro sigue subiendo, el PIB bajando y el rosario de casos de corrupción anegando los medios, la noche electoral será de las que no se olviden.

viernes, junio 14, 2013

Mitos de la economía de mercado


Estando en la universidad, debía de ser en mi primer año, un profesor de aquellos que uno no recuerda pasados los años, nos hizo un planteamiento que si que se me quedó grabado. El tema era relativo a la eficacia del mercado para fijar un precio justo a cada producto, y se centró al respecto de las críticas  de que el beneficio empresarial a veces se consigue a base de crear daños sociales.

Nuestro profesor, desde la autoridad que su posición le daba ante chavales de 18 años, nos explicó como esos argumentos eran fácilmente rebatibles. Ponía el caso de la empresa que contamina un río, y nos indicaba como era perfectamente posible cuantificar el daño causado en términos económicos, de forma que dichos costes se cargaran al de producción. Si por ejemplo, el río perdía su atractivo turístico, bastaba con cuantificar las pérdidas y cargárselas vía tasas a la empresa, de forma que la comunidad se resarcía del daño causado. Según su teoría, la cuantificación de los costes sociales puede ser más o menos complicada, pero era siempre posible, por lo que el libre juego de oferta y demanda seguía siendo eficiente.

Recuerdo que el argumento me sorprendió, y creo recordar también que inicialmente lo asumí aunque fuera de forma reticente. Pasados los años me sorprende mi ingenuidad cuando el contra-argumento resulta extremadamente sencillo. Recientemente veía un documental en el que se hablaba de la extracción de arenas bituminosas en Canadá para obtener petroleo, en un proceso que arrasa regiones enteras. Los indios nativos de las zonas explotadas han sido compensados económicamente de forma generosa, pero alguno de ellos indicaba con nostalgia como en el sitio en que se encontraban en ese momento, una extensión arrasada por maquinarias inmensas, había un pequeño lago rodeado de bosques donde su padre solía llevarle a pescar cuando era niño. El daño de la pérdida de un paraje natural se mide en sentimientos de la gente y pretender cuantificarlo en términos económicos es ridículo.

Viene esto al caso cuando uno piensa como gente que maneja ese mismo tipo de teorías es la que está al frente de nuestra administración pública. Cuando uno de estos tipos que pretenden aplicar principios del mercado a los servicios públicos se enfrenta al problema de decidir cuanto dinero hay que dedicar a sanidad, me pregunto cual es el precio que ponen al sufrimiento que sus recortes causan. El cierre de un servicio de urgencias tiene consecuencias en pérdida de vidas, en sufrimiento de un enfermo camino de un centro más distante, en angustia de un familiar que no sabe si llegarán a tiempo a su punto de atención. Me pregunto si estos que nos gobiernan simplemente ignoran esos hechos, o si habrán conseguido medir en euros el precio del sufrimiento de un padre que ve como la vida de su hijo se le escapa camino de un lejano centro de atención sanitaria.

Es evidente que el capitalismo de mercado es inmisericorde, algo que en el fondo todos tenemos asumido. Una empresa que se lleva su producción a otro país condenando al paro a cientos de familias causa un inmenso sufrimiento, pero muchos pensarán que es el precio que hay que pagar para conseguir un sistema eficiente. Es lo que Joseph Schumpeter denominaba "destrucción creativa", en la que nuevos productos y empresas reemplazan a otras y mueven la economía. Que el proceso es inhumano es algo que seguramente ningún economista de los que defienden la economía de mercado se atrevería a discutir, es el precio de la eficacia y el progreso. Sin embargo, cuando pienso en como en países como el nuestro la capacidad de trabajo de millones de personas se desaprovecha en las colas del paro mientras necesidades básicas siguen desatendidas, no puedo menos que preguntarme donde está la supuesta eficacia del mercado para asignar recursos.

Cuando uno le da un par de vueltas, lo que resulta realmente sorprendente es como se ha podido convencer a la gente tan fácilmente de las bondades de este estúpido, ineficaz, injusto y salvaje capitalismo de mercado.


domingo, mayo 19, 2013

Estamos listos.


En Julio de 2011, meses antes de las elecciones en las que la ultraderecha española alcanzó de nuevo al poder en España, escribí un mensaje en el blog en el que resumía mi visión del futuro político que nos aguardaba (La inevitable y dolorosa, pero tristemente necesaria y deseable victoria del PP). El día después de aquellas elecciones, resumía mi visión de donde quedaba la política española en otra entrada (Empieza la lucha. Queda un día menos para acabar con el PP.). Mis sensaciones en esos días eran de una especie de optimista rabia, sabiendo que lo que nos esperaba no iba a ser bonito, pero con la convicción de que era un mal necesario que nos preparaba para por fin poder salir del bucle bipartidista neoliberal en el que llevábamos instalados desde la transición. Han sido unos tiempos interesante y despiadados, una auténtica terapia de choque para un país al que ya no pillaban tan desarmado como hubieran deseado

Han pasado muchos meses y los acontecimientos se han sucedido tal como se preveía. Echando la vista atrás no puedo menos que reafirmarme en la conclusión de que esta era una fase que teníamos que pasar y que nos permitiría finalmente abrir nuevas expectativas, y en ellas quería centrarme en esta entrada.

La evolución del 15-M y los movimientos sociales:

Hace dos años, generados del caldo de cultivo de la crisis y del descrédito de las instituciones, diferentes movimientos sociales desperdigados confluyeron en las manifestaciones del 15 de Mayo de 2011. El torpe intento del gobierno del PSOE de reprimir la primera acampada dio origen al movimiento del 15-M. En estos días se rememora el segundo aniversario de aquel estallido y todo el mundo analiza su éxito o fracaso. Algunos hablan de como la última manifestación convocada no fue muy numerosa, como aquellas asambleas se fueron apagando, se dice que el movimiento ha perdido cohesión, se analiza que la falta de propuestas concretas y la falta de articulación de un partido político a su alrededor les ha hecho perder toda su relevancia. Muchos argumentan su inutilidad en base a como después de que surgiera llegarían sonadas victorias electorales del PP.

Yo sigo creyendo que algunos siguen sin enterarse de nada. No tienen más que ver la evolución de la intención directa de voto que reflejan las encuestas del CIS en los dos últimos años para ver que algo se ha roto en el sistema político español, y hay que estar muy ciego para no darse cuenta del importantísimo papel que el 15-M ha jugado en el proceso:


Los dos últimos años han sido una escuela en la que buena parte de la población ha aprendido a cambiar su forma de pensar, a dejar de ver la política como algo ajeno, a implicarse y a preocuparse. Y creo que hay mucha gente que va estando lista para algo más, que han visto que no basta con indignarse y hacer gritos mudos, que después de una manifestación masiva va a llegar un nuevo recorte social si permitimos que, con legitimidad o sin ella, los mismos de siempre nos sigan gobernando.

Algunos ven en el descenso de afluencia a las manifestaciones del 15-M como una prueba de desmovilización, pero yo opino lo contrario. La movilización existe, el cabreo está cada vez más a flor de piel, pero se va haciendo evidente que nuestros gobernantes se han instalado en un autismo que ignora la voz de la calle. Yo creo que la gente ha madurado, ha perdido algo de ingenuidad y el modelo de movimiento de hace dos años se les ha quedado pequeño ante la magnitud de la amenaza. Hay procesos que requieren su tiempo, que requieren su fermentación, y creo que mucha gente ha evolucionado en su forma de pensar y está ya lista para algo más.

Izquierda Unida y la izquierda extraparlamentaria.

En IU algo empezó a cambiar a partir de la IX Asamblea de 2008 y del proyecto de refundación de la izquierda de 2009. Es cierto que el proceso ha sido y es lento, pero se van imponiendo las ideas de confluencia, de la necesidad de abrirse hacia esos sectores que por unos u otros motivos están empezando a querer ser más activos en la lucha política. Después de los años de Llamazares en los que parecía que la coalición aspiraba a ser tan solo el báculo izquierdista del PSOE, se impone la idea de que ellos son parte del problema y dificilmente van a ser parte de la solución. Se mira hacia la calle, las plataformas y las mareas, en donde los militantes de IU hemos sido una parte muy activa; y se mira también a los pequeños partidos extraparlamentarios. Todas las voces hablan de la necesidad de un frente más amplio que la propia coalición, y todos pensamos en Syriza, pero también en ANOVA como ejemplo a seguir.  IU parece también estar lista.

En la izquierda extraparlamentaria, este tiempo tampoco ha pasado en balde. Entre sus grupos y partidos parece ir extendiéndose la idea de que existe la urgencia y existe la oportunidad de empezar a cambiar algo en la política española. No son seguramente todos, pero desde fuera si parece sentirse un importante run-run en favor de bajarse de los programas de máximos y apostar por una vez por uno de mínimos que permita confluir en un frente amplio. Y son importantes para lo que pueda venir entre otras cosas porque compensan las veleidades pactistas con el PSOE siempre presentes en IU. Creo que ellos están también listos.

Las encuestas electorales parecen haberse vuelto locas

Como antes indicaba, las encuestas recientes indican hasta qué punto el bipartidismo está tocado. En ellas, las intenciones de voto directo reflejan una debilidad sin precedentes de las dos patas políticas del bipartidismo, que pasan de sumar el 48% en la encuesta del CIS de hace dos años, a valores de entre el 20 al 25% en las encuestas más recientes. No es de extrañar que los sociólogos a cargo de preparar estimaciones de voto anden como loco cocinando resultados en unas circunstancias desconocidas, y es casi comprensible que caigan en lo que yo creo es una sobrevaloración de la capacidad de recuperación de voto del PP y el PSOE cuando llegue el momento de las urnas.


Si se hace un análisis más en profundidad de la última encuesta del CIS, los resultados son aún más impresionantes. A los grandes partidos tradicionales apenas les queda el apoyo de los sectores más renuentes a los cambios, los jubilados y los habitantes de poblaciones pequeñas. IU es ya por ejemplo, la fuerza con intención de voto directa más alta entre los habitantes de poblaciones de más de un millón de habitantes; en tan solo un año el PP y el PSOE han cedido casi un 50% en las ciudades más grandes del país.


Mención especial merece en mi opinión las recientes encuestas de intención de voto realizadas por Metroscopia para El País, referidas a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Muy importantes porque Madrid es polo prinicpal de movilización social y por lo que la capital tiene de simbólico. Estas encuestas pueden significar un indicador anticipado de por donde puede evolucionar el voto en otros lugares del país en un futuro próximo, y en ellas el posible cambio electoral se hace aún más visible.

Para la Comunidad:

Para el Ayuntamiento:


Y una vez más, los datos sin cocinar son aún más esperanzadores y nos ponen ante un panorama donde todo es posible en unos futuros comicios:



El cambio ideológico va mucho más allá de lo puramente electoral

Los estudios de opinión nos muestran en realidad que el cambio que se está produciendo en la opinión pública española es mucho más profundo que la pura intención de voto. Por un lado existe una evidente crisis de valoración de las instituciones salidas de la transición, con la monarquía a la cabeza, pero ese cambio de valores no acaba ahí.

Recientemente se publicaba una encuesta de valores en distintos países de la fundación BBVA bajo el título de "Values and Wordlviews". Entre sus resultados para España destaca un rechazo al capitalismo que alcanza el 74% de la población, con un apoyo de tan solo el 18%, muy inferior al apoyo otorgado al estado del bienestar (81%) y al propio socialismo (31%). España se sitúa a la cabeza de Europa en su rechazo a la economía de mercado, rechazo que ha crecido nada menos que 20 puntos en los últimos años.

El cambio en la intención de voto no parece coyuntural, sino que parece reflejar un cambio de valores mucho más profundo y esperanzador.


¿Y ahora que?

El año 2013 es el último que le queda al PP de tranquilidad electoral. Como el PSOE en 2008, confíaban en que la naturaleza cíclica de la economía llevaría a esta a remontar durante los años de su mandato, de forma que para cuando llegara el 2015, unos mejores indicadores económicos le permitieran revalidar su mayoría electoral. Sin embargo vamos camino de la mitad de la legislatura y, a pesar de la propaganda oficial, la crisis no da indicios de mejora. Con las tasas de paro en ascenso, nada se puede argumentar frente a una ciudadanía que ya no tiene paciencia y que asiste indignada a los recortes en derechos sociales.

Sin embargo, antes del crítico año electoral del 2015, en 2014 se producirán unas elecciones europeas que pueden tener una importancia crucial. Las elecciones europeas tienen dos peculiaridades que las hacen especialmente propicias para marcar un vuelco electoral. Por un lado, al tratarse de una circusncripción única estatal, el voto útil carece de sentido; por otro lado el parlamento europeo se percibe como poco trascendente y por tanto resulta dificil movilizar al electorado más conservador con un voto del miedo.

Izquierda Unida, los movimientos sociales y el resto de la izquierda regional y extraparlamentaria tienen un año para constituir una fuerza electoral que puede aspirar no ya solo al "sorpasso" al PSOE, sino incluso llegar a soñar con desbancar al PP como fuerza más votada. Si eso ocurriera, la debacle podría dejar al PP tan debilitado que le pudiera ser imposible acabar la legislatura, y nadie puede prever lo que pasaría después.

¿Una fantasía? Es posible, pero nada nos impide soñar con ella. Ahora lo que toca es trabajar para que se pueda hacer realidad.