lunes, octubre 06, 2008

¿Ciudadanos centro-izquierda?... (IV) ¿Ciudadanos o patos?.

Decía un antiguo jefe mío una frase que creo que es muy americana: “si tienes plumas como un pato, andas como un pato, tienes pico de pato y patas palmeadas como un pato, ¿qué es lo que esperas que piense la gente de ti?".

Ciudadanos nació con el handicap de tener que romper la idea preconcebida de que todo opositor al nacionalismo catalán era un facha y un nacionalista español. Teníamos mucha pinta de pato y hemos hecho muchas cosas propias de los patos rodeados de otros patos. Eso era inevitable y éticamente necesario, lo malo es que no se nos ha visto hacer nada que no sea propio de patos, y para colmo de males, cuando nos han acercado un micrófono la declaración más normal ha sido: CUA-CUA.

Para quien le guste estas cosas os paso el enlace al barómetro de opinión de la Generalitat de Noviembre de 2006, primero en el que se incluye a Ciudadanos junto al resto de partidos: Barometro CEO 2006-11

A modo de resumen Ciudadanos era visto como un partido de derechas (6,57 sobre 10, entre CIU y PP), de sentimiento más español que catalán (2,36 sobre 5 donde el 1 es solo español y 5 solo catalán), bastante antipático (1,95 sobre 5), y con un líder poco conocido (40,6 %) y valorado (3,36 sobre 10).

Empezamos nuestra andadura como patos y hubiera sido la decisión de un CE responsable centrar nuestros esfuerzos en intentar corregir una imagen deformada de nosotros, pero eso suponía desilusionar y perder a algunos de nuestros militantes y votantes, osea que optamos por la vía fácil: intentar pescar en todos los charcos. Un año y medio después habíamos perdido el impulso y las elecciones habían ido peor que nuestras peores expectativas.

Alguno de mis compañeros que han añadido comentarios a las últimas entradas en mi blog tienen una interpretación distinta de los hechos. En su opinión es el supuesto giro a la izquierda del partido en su ideario (que algo hubo) y en su programa (que lo hubo más claramente) el causante de nuestros menguantes resultados. Para ellos Ciudadanos no era un partido de centro-izquierda y al definirse como tal traicionamos la idea original del partido.

Aunque no sea muy científico, hace muchos meses recogí la respuesta de la gente del foro del partido a un test político llamado “brújula política” Political Compass . Con 39 respuestas (1% de los afiliados) es relativamente significativo y tiene la ventaja de recoger opiniones de gente que era activa. El resultado gráfico es el siguiente


Así pues mientras nadie me demuestre lo contrario mi opinión es que nuestros afiliados son más izquierda que centro-izquierda, guste o no

Acudamos pues al último barómetro de la Generalitat para ver como ha cambiado la percepción del partido tras la toma del partido por las hordas sectarias-izquierdistas del partido (es que a alguno le parece que son dos palabras que van siempre juntas). Aquí el enlace Barometro CEO 2008-07

Ciudadanos es visto ahora como un partido claramente más de derechas (7,15 sobre 10) y algo más “españolista” (2,21 sobre 5). Como resultado tenemos un partido menos apreciado (1,7 sobre 5) y con líder que ha perdido valoración (2,96 sobre 10) pese a ser más conocido (56%). Casi aún peor es que ninguno de los encuestados, ni los declarados votantes de Ciudadanos creen que este pueda resolver sus problemas (0%), es lógico que la intención de voto para las elecciones generales haya bajado hasta el 0,30%.

Lo peor que se puede achacar a nuestros órganos de gobierno no es que no hayan sabido cambiar la percepción del partido, sino que ni siquiera lo han considerado en muchos casos un problema. En ese sentido nuestra manifestación de hace un par de semanas a favor del castellano puede haber resultado útil para añadir simpatías entre el campo de los patos, pero habrá contribuido a acercarnos al PP en la percepción del público en general.

¿Podemos hacer algo para salvar el estropicio, o vamos a seguir de victoria en victoria hacia la derrota final? Pues yo creo que si, porque si no estaría dedicando este blog a hablar de otra cosa

1.- Dado que somos un partido de algo más amplio espectro que otros (en un entorno del centro-izquierda, que no de centro) podríamos exteriorizar al menos nuestra diversidad constituyendo corrientes visibles. Yo puedo aceptar ser corriente de izquierdas en un partido de centro-izquierda, pero no dejar de expresar mis opiniones en público en pos de la homogeneidad monotemática. Esto está en las manos de la gente de izquierdas de este partido, y no de nuestra dirección.

2.- Albert Rivera es un pato públicamente reconocido. No puede ser nuestra única voz, aunque a mi me parezca una persona válida en muchos aspectos. Un mayor diversidad de portavoces permitiría a Rivera seguir siendo alérgico a pronunciar la palabra izquierda sin que se hicera tanto daño a nuestra imagen. Robles pudo ser y no fue, asi que a ver quién da un paso al frente.

3.- Aunque soy partidario de que sigamos tomando postura frente al nacionalismo cuando haga falta, necesitamos variar la dieta o nos morimos de empacho. Urge tomar acciones que permitan visualizar al partido como de izquierdas, y los comunicados que mi admirado Antonio prepara no son la vía pues no llegan al público. Dado que a nadie le interesa que Ciudadanos sea visto como izquierdista contamos con el silencio mediático a no ser que seamos lo suficientemente imaginativos (cono conseguimos con Albert en pelotas) para que sea imposible ignorarnos. Ahí tenemos que trabajar todos, y nuestros parlamentarios tienen mucho que decir.

En manos de todos nosotros queda, y no solo de nuestros dirigentes. Si seguimos como estamos mejor que nos disolvamos y dejemos paso a otros que lo hagan mejor (dudosamente UPD). Sería una pena haber tirado a la basura tantos esfuerzos y tantas esperanzas.

jueves, octubre 02, 2008

¿Ciudadanos centro-izquierda?... (III) La oportunidad perdida.

El segundo congreso de Ciudadanos tuvo como uno de sus puntos álgidos la aprobación de una enmienda a la totalidad al ideario presentada por Francesc de Carreras que posicionaba más claramente al partido en el centro-izquierda y que motivó la ira de los sectores que defendían la transversalidad. Hubo sin embargo otra enmienda a la totalidad que salió derrotada y que en mi opinión mejoraba la que finalmente se aprobó. Se trata de la enmienda presentada por Antonio Cordero cuyo espíritu se puede resumir en el siguiente extracto

“Este planteamiento, que definimos como izquierda cívica, constituye el núcleo del discurso político de Ciutadans y recoge el valor humanista del liberalismo político y la sensibilidad social del socialismo democrático. Es un proyecto liberal, porque se orienta a la libertad de los ciudadanos para ser y para elegir los términos de su proyecto vital. Es un proyecto que se sitúa a la izquierda, porque no concibe una libertad efectiva sin justicia social y sin igualdad real de oportunidades para todos...”


(el texto completo se puede obtener de la página web de Ciudadanos aquí Enmiendas Ideario Congreso)

Si bien como digo la enmienda fue rechazada, el espíritu de la misma dio lugar a la presentación de una lista bajo el nombre de “Hacia una Izquierda Cívica” que obtuvo 14 puestos en el Consejo General, con el propio Antonio Cordero elegido con el tercer mayor número de votos en un entorno viciado por la concentración de apoyos en torno a Albert Rivera y la lista “Unidos por un proyecto” frente a los “Regeneradores”.

La lista de Izquierda Cívica suponía la agrupación de personas respecto a un documento ideológico frente a las habituales llamadas al consenso y la integración, y ponía una interesante base sobre la que construir una alternativa a la desideologizada y monotemáticamente antinacionalista dirección del partido hasta la fecha. Sin embargo la iniciativa no pasó de allí, y ante la debilidad del partido se impuso el cerrar filas en torno a un Comité Ejecutivo poco dado a abandonar el camino que el partido había seguido hasta la fecha.

Mención aparte me merece la posición de Antonio Robles antes, durante y después del congreso. El que para muchos parecía ser el referente izquierdista en el partido convirtió su guerra personal con Albert Rivera en su única aportación al congreso. Posteriormente lideró la creación de Izquierda Liberal, nombre engañoso para una iniciativa que parece actuar simplemente como lobby a favor de la integración del partido en UPD, el otro aparente gran objetivo de Antonio. Una UPD cuyo único punto en común con Ciudadanos es su oposición a los nacionalistas periféricos y que a mi entender ejemplifica buena parte de los vicios de la política que nuestro partido pretendía combatir: la propaganda y la imagen frente al contenido, el seguimiento al líder frente a la ideología, la ambigüedad frente a los posicionamientos claros, la estructura jerárquica frente a la democracia interna, el cálculo electoral frente a la integridad, el sentimiento frente a la razón.

Entre estos posicionamientos de los que se autocalificaban públicamente como sector izquierdista del partido a favor de la integración con UPD, el centrismo de una ejecutiva en la que su portavoz dio una sonada espantada para unirse al PP y con un presidente señalado exteriormente como vinculado a Nuevas Generaciones, y la falta de voluntad de los sectores realmente izquierdistas del partido por plantear en público sus posicionamientos, se consumió el periodo hasta las elecciones generales sin que se produjera un cambio real de imagen en el partido. De poco sirvió un programa electoral claramente progresista que no pudimos dar a conocer para cambiar dicha imagen, y el resultado electoral acabó siendo el que fue.

A fecha de hoy tenemos un partido de izquierdas en sus programas e idearios pero que es percibido públicamente como un partido a la derecha de CIU y cercano al PP (ver barómentro político de Julio de la generalitat Baròmetre d’Opinió Política) . Ante la pasividad de quienes entendemos que este partido debe ser la alternativa a una izquierda que en su deriva nacionalista ha dejado de serlo, los sectores más liberales han impuesto la idea de que debemos focalizar nuestras actuaciones en el tema de la lengua y el nacionalismo. Hace tiempo que escuché una réplica que desde el PSC se daba a nuestros diputados autonómicos acusándonos de hacer justo lo contrario de lo que pregonábamos: en lugar de ocuparnos de los problemas reales de los ciudadanos, preocuparnos tan solo del tema del nacionalismo. Lamentablemente tengo poco que alegar.

Mi diágnostico queda hecho. Las soluciones que propongo las dejo para la próxima entrega.

sábado, septiembre 27, 2008

¿Ciudadanos centro-izquierda? ¿A santo de qué? (I)

Es mi intención en este mensaje ser extremadamente crítico con la línea que Ciudadanos ha seguido en sus más de dos años de vida, así pues antes de empezar quiero dejar muy claro mi admiración y respeto personal a todos los compañeros de partido a los que pretendo criticar con la máxima dureza. Aunque espero y deseo ganarme algún que otro enemigo político con lo que escriba, me gustaría igualmente evitar que dicha enemistad pasara al plano personal. Dicho esto paso al grano.

La historia de Ciudadanos es la historia de un triste fracaso. Hace dos años una asociación sumamente pujante había movilizado a miles de personas, se había ganado notoriedad pública e irrumpió con fuerza en el panorama político catalán. De repente surgía en la izquierda un movimiento desde la oposición frontal al nacionalismo que daba una nueva alternativa a gente cuyo estómago ya no le dejaba votar a un PSC o una IC tomadas y corruptas por el virus catalanista. Con la perspectiva del tiempo uno se pregunta qué es lo que ha ocurrido para que se nos perciba como un partido de derechas y la triste conclusión es que no es fruto de la casualidad, sino del trabajo bien hecho por parte de gente que entró a un partido que no le pertenecía y lo parasitó, con la inestimable colaboración y la estúpida complacencia de quienes desde la izquierda no supimos darnos cuenta de lo que estaba pasando. Como siempre que un parásito se impone a su víctima el resultado no puede ser más que la enfermedad de esta y su eventual muerte. No puedo ser muy optimista al respecto.

Dedicaré los siguientes mensajes en mi blog a desarrollar mi análisis personal de los acontecimientos de los dos últimos años y a plantear lo que a mi parecer sería el cambio de rumbo que pudiera dar la última esperanza al partido. El planteamiento del mensaje en varias partes tiene la intención expresa de dar la oportunidad de que el máximo número de compañeros del partido lo lea, con la seguramente vana esperanza de que haya más gente que se identifique con mi punto de vista y reflexione. Todos los comentarios son bienvenidos.

jueves, septiembre 25, 2008

Diez ideas para entender la crisis financiera, sus causas, sus responsables y sus posibles soluciones

(Imposible cambiar una coma o añadir nada a este artículo de Juan Torres imprescindible para los que nos perdemos con la crisis actual)

Tengo la impresión de que la mayoría de los ciudadanos se sienten confusos ante la crisis que se ha desatado en las últimas semanas. A la vista del esfuerzo financiero desplegado por los bancos centrales deben intuir que se trata de una crisis muy seria. Y a tenor del efecto que tiene sobre sus bolsillos la subida de los tipos de interés, pueden percibir que va a hacerles más daño de lo que las autoridades quieren reconocer.

En cualquier caso, aunque todo el mundo habla de la crisis, hay muy pocas ideas claras que permitan a los ciudadanos corrientes y molientes saber a ciencia cierta lo que está pasando.

Habitualmente, los economistas ortodoxos y la mayoría de los dirigentes políticos nos quieren hacer creer que las medidas económicas que toman son siempre las más acertadas y que responden a criterios “científicos” y “técnicos” indiscutibles que no hay que poner en cuestión. Pero cuando las cosas no salen bien, como ahora, cuando todos los datos se descuadran, cuando las economías casi saltan por los aires , callan como si nada ocurriera.

Su silencio está dirigido a que nos creamos que lo que sucede es algo normal, que no pasa nada de relieve y que todo deber seguir, por tanto, exactamente igual que estaba. Evitan plantearlo como un problema “político” (que es lo que en realidad es) para los ciudadanos no nos pronunciemos sobre sus causas, responsabiolidades y soluciones.

En mi opinión, la crisis de este verano es grave, mucho más profunda de lo que están reconociendo las autoridades económicas y, sobre todo, nada más que un anticipo de situaciones peores que están por llegar. Tiendo a creer que lo que está ocurriendo ahora es solo un aviso.

Conviene, pues, entender bien lo que ha ocurrido y lo que puede ir sucediendo en los próximos meses. Y para tratar de ayudar a entenderlo voy a apuntar algunas ideas explicativas básicas de la forma más sencilla e intuitiva posible, sin perjuicio de abundar más en ellas en otros trabajos posteriores más detallados.

Para facilitar su lectura omitiré datos y números así como referencias bibliográficas que, en todo caso, aún no son muy definitivos para saber con todo rigor lo que está sucediendo.

Las cuestiones que principalmente me parece que hay que conocer pare entender la actual crisis son las siguientes.

1. Es una crisis hipotecaria.

El origen inmediato de la crisis radica en el mercado hipotecario estadounidense.

Como es sabido, al calor de la enorme expansión del sector inmobiliario se generó una masiva oferta de hipotecas, de las cuales casi una quinta parte se concedieron a familias que apenas si tenían las rentas justas para pagarlas cuando los tipos de interés estaban muy bajos.

Cuanto se fueron produciendo subidas en los tipos y las hipotecas se fueron encareciendo comenzaron a darse impagados.
Esto afecta inmediatamente a los bancos que había concedido estas hipotecas pero dado lo que normalmente hacen con los títulos, la crisis se extendió.

Lo que sucede es que los bancos que conceden estas hipotecas venden, a su vez, los títulos hipotecarios en los mercados financieros. Esta es la forma en que los bancos convierten el endeudamiento familiar en un impresionante negocio porque no sólo van a recibir el dinero que prestaron más los intereses sino que, además, obtienen beneficios negociando los títulos de crédito.

El inconveniente es que, como ha pasado este verano, cuando comienzan a producirse impagos porque suban los intereses o porque disminuya la renta familiar, se genera un efecto en cadena que es el que provoca que la crisis se extienda.

2. Pero la crisis no es solamente hipotecaria: es una crisis financiera.

Cuando se firma una hipoteca se crea un título financiero. Un “pasivo” u obligación para el que debe el dinero y un “activo” o derecho para el que lo presta. que es el banco. Y lo que puede y suele hacer el banco, como acabo de señalar, es comerciar con ese activo. Por ejemplo, asegurarlo o venderlo.

La paradoja que lógicamente se produce entonces es que cuanto más riesgo lleve consigo un título será menos seguro y en principio menos atractivo, pero por eso se pagará más por él y resultará más rentable.

Esa es la razón de que los títulos “basura” (técnicamente llamados “sub prime”), es decir, los que tienen bastante riesgo porque se han dado a familias con poca renta, sean precisamente los más rentables y, en consecuencia, los más apetitosos para los inversores que, en principio, busquen preferentemente rentabilidad, que son aquellos más poderosos y que, por tanto, pueden asumir más riesgo.

Los bancos norteamericanos colocaron en el mercado millones de estos títulos que adquirieron bancos e inversores de todos los países.

Es por esa causa que cuando se desata la crisis hipotecaria se desencadena al mismo tiempo una crisis financiera, puesto que el impago creciente inicial afecta enseguida a la seguridad y rentabilidad de los grandes bancos y fondos de inversión internacionales. Cuando se ven afectados, no sólo pierden dinero sino que retiran sus fondos de los mercados hasta el punto de frenar o incluso paralizar los flujos financieros internacionales, en mayor o menor medida en función de la magnitud del “latigazo” original o de su participación en el montante de los fondos afectados.

Se produce así una crisis de liquidez, no porque “falten” medios de pago, sino porque se retiran y esto ocurre porque hoy día la inmensa mayoría de los medios de pago son “ficticios”, es decir, papeles financieros más o menos como los títulos hiptecarios que comenté arriba que están vinculados principalmente a operaciones financieras de carácter especulativo.

3. Y además es una crisis que afecta a la economía real.

Aunque la crisis se desencadene inicialmente en el ámbito hipotecario, bancario o financiero, enseguida tiene efectos sobre la economía real (es decir, la que tiene que ver con la producción efectiva de bienes y servicios y no con “papeles” financieros).

El impacto sobre la economía real de esta última crisis se produce por tres razones principales.

En primer lugar, porque la crisis hipotecaria afecta lógicamente de modo muy directo al sector de la construcción que, como es bien sabido, ha sido una de las bases principales, cuando no la que más, de la expansión económica de los últimos años.

La inicial crisis hipotecaria producirá sin lugar a dudas desempleo no sólo en la construcción sino en las actividades que están relacionadas con el sector inmobiliario. Y eso permite aventurar que, sin lugar a dudas, nos encontramos desde que la crisis se empezara a manifestar incluso de manera latente, ante una nueva fase de recesión económica.

En segundo lugar, porque cuando se desata la crisis los bancos y los inversores reaccionan, como he dicho, retirando fondos del mercado y generando falta de liquidez. Los bancos ya no se prestan tan fácilmente entre ellos y, lógicamente, también reducen su oferta de créditos a los consumidores y empresas que necesitan recursos para gastar o invertir en actividades productivas.

Por lo tanto, la disminución de la liquidez en los circuitos financieros afecta a la financiación de la economía. El gasto total se resiente y, a su socaire, el conjunto de la actividad económica “real”.

En tercer lugar, y como corolario de lo anterior, los bancos centrales se enfrentan a una dilema perverso: por un lado lo que hacen (como han hecho) es poner a disposición de los bancos cientos de miles de millones de dólares (con una generosidad de la que carecen cuando los afectados por las crisis son los más desfavorecidos del planeta). Pero, por otro, para favorecer la movilización del capital, suben los tipos de interés.

Esto último lo hacen porque el tipo de interés es, al fin y al cabo, la retribución que recibirán los propietarios del dinero cuando lo ponen en disposición de otros. Y al subirlos, lo que hacen los bancos centrales es a incentivar a los poseedores de recursos financieros para que vuelvan a colocar en los mercados los recursos que han retirado.

Pero la subida de los tipos de interés tiene un doble efecto. Por un lado, favorecen la movilización del capital gracias a su mayor rentabilidad. Pero, por otro, encarecen el casi siempre imprescindible endeudamiento de las empresas y de las familias. Lo primero enriquece a los propietarios del capital que actúan preferentemente en la economía financiera y lo segundo coadyuva de nuevo a que baje su inversión y su consumo, deteriorando como he dicho el conjunto de la actividad económica.

4. Es una crisis global.

Los flujos financieros son prácticamente los únicos que se puede decir que estén completamente globalizados hoy día. Todas las operaciones financieras se realizan a escala internacional y la inmensa mayoría de ellas pasando por los paraísos fiscales que se encuentran estratégicamente situados en todos los husos horarios del planeta con el fin de que no quede ni un segundo del día sin posibilidad de ser utilizado para realizar las transacciones.

Por eso, aunque la crisis se inicie en el mercado hipotecario de un país, en este caso de Estados Unidos, es completamente seguro que se extenderá por todo el globo terráqueo, puesto que los mercados financieros son globales y los bancos e inversores que adquirieron los títulos a partir de los cuales se desencadena el latigazo inicial de la crisis están y operan en todas las esquinas de la Tierra.

De hecho, lo más probable que esté ocurriendo es que mucho de esos bancos ni siquiera sepan todavía a ciencia cierta en qué grado están siendo afectados por la crisis. Las inversiones que realizan en los mercados financieros son cruzadas, muy opacas, de papel sobre papel y de estructura piramidal, de modo que el tenedor final de un título no sabe bien a qué operación financiera original responde lo que está comprando o tratando de vender en operaciones que las nuevas tecnologías permiten realizar e modo vertiginoso y anónimo.

Pero poco a poco se va a ir descubriendo que en la crisis están implicadas muchas más entidades bancarias (por ejemplo en España) de las que en un principio han reconocido estarlo.

5. Y quizá sea algo más que una crisis hipotecaria, financiera y global.

Lo que no sabemos aún de la presente crisis es hasta qué punto todo lo anterior ha generado una crisis de solvencia bancaria, algo que no hay que descartar ni mucho menos, al menos en algunos países como España.

Los bancos (y en general los grandes poseedores de recursos financieros) se han convertido en el eje torno al cual gira la vida económica. Vienen obteniendo ingentes beneficios y han realizado inversiones gigantescas alimentando la concentración bancaria y empresarial y la especulación financiera. Bien directa o indirectamente (gracias a su financiación) son los verdaderos protagonistas de las burbujas especulativas inmobiliarias de los últimos años, de las adquisiciones especulativas de empresas y de los vaivenes de las bolsas.

Pero ahora, la cuestión estriba en saber si, después de haber colocado sus reservas en tantas inversiones especulativas, en estos momentos estarían en condiciones de soportar una crisis de liquidez financiera, una drástica disminución de la capacidad de endeudamiento de las familias y las empresas, impagos más o menos generalizados, o una explosión de la burbuja inmobiliaria que redujera el valor contable de sus activos. Es decir, si ahora dispondrían de recursos suficientes para hacer frente a las demandas de efectivo o para proporcionar los recursos financieros que requiere la vida económica.

No es aventurado sospechar que esto puede estar ocurriendo y que la ingente aportación de liquidez que han realizado los bancos centrales haya tenido como fin tratar de paliar la irresponsabilidad bancaria de los últimos años.

De hecho, es sorprendente la falta de información, la opacidad y falta de transparencia con la que las autoridades económicas manejan la crisis. Sólo están preocupadas por quitarle importancia y porque no se publiciten sus peligros, que es justamente lo que conviene hacer para pasar de puntillas cuando lo que hay sobre la mesa es una crisis de solvencia bancaria.

Puede ser, por tanto, que lo que esté ocurriendo sea algo más que una crisis producida por una mala gestión puntual de cartera de los grandes inversores derivada de los problemas hipotecarios de las familias que genera, a su vez, una crisis de liquidez. Es decir, que nos encontremos con que, además de ello, se estuviera dando una crisis que afectara a la propia estructura patrimonial de los bancos, en cuyo caso la situación actual tendría, lógicamente, consecuencias más graves y a largo plazo.

En ese caso, nos encontraríamos ante una crisis gravísima que obligaría (para salvaguardar la rentabilidad y el status quo bancarios) a establecer una especie de “corralito global” o localizado según se diera, es decir, una inmovilización del dinero depositado en los bancos para favorecer (como se hizo en Argentina) la recuperación de la solvencia bancaria.

En mi modesta opinión, ésta última circunstancia no es del todo imposible ni descartable hoy día. Hay indicios de ello: las ampliaciones de capital de algunos bancos, la intensidad con que tratan de atraer fondos (por cierto, con activos de alto riesgo que podrían agravar en el medio plazo los problemas) y las demandas de algunos dirigentes políticos más sensatos para realizar algunos cambios en las reglas del juego que imponen los reguladores (los bancos centrales, principalmente) y que actualmente consisten en dar “barra libre” a los fondos de inversión más arriesgados y volátiles detrás de los cuales están los propios bancos.

Como se sabe, el funcionamiento del negocio bancario se basa en un principio muy simple: se recogen fondos ahorrados, se “reserva” una parte de ellos para hacer frente a la demanda de pagos y con el resto se hacen inversiones rentables.

Tradicionalmente, esas inversiones consistían en prestar el dinero a los inversores reales, es decir, a las empresas que crean bienes y servicios o a los consumidores. Pero en los últimos decenios el negocio bancario ha cambiado y se dedica a colocar el ahorro, principalmente, en operaciones financieras especulativas.

Gracias al apoyo de los bancos centrales (que salen enseguida en su apoyo cuando lo necesitan) y al grado general de aceptación que tiene este estado de cosas, los bancos han podido aumentar sus negocios manteniendo una porción de reservas cada vez más pequeña, lo que lógicamente incrementa su rentabilidad, como viene sucediendo, pero aumenta agigantadamente el riesgo y disminuye su solvencia.

La consecuencia de todo ello es el extraordinario aumento de la inestabilidad del sistema y del riesgo que se asume y la pregunta que hoy día es inevitable hacerse es si en esa loca carrera hacia el beneficio no habrán llegado los bancos al paroxismo y al riesgo excesivo en los momentos actuales.

Este es un asunto que reconocen hasta los propios economistas liberales más sensatos y coherentes cuando critican el actual régimen del negocio bancario y proponen un sistema de reservas bancarias al 100% para evitar lo que podría llevar a un verdadero colapso económico.

Quizá sea demasiado atrevido afirmar que nos encontremos en esta situación, aunque yo no me atrevería tampoco a desestimarla.

En los próximos meses, o quien sabe si en pocas semanas, podremos ir descubriendo lo que efectivamente está pasando en el negocio bancario.

6. Es una crisis que tiene perjudicados.

Las autoridades económicas suelen hablar de estas crisis como si fueran algo parecido a la avería de un mecanismo de fontanería o de un automóvil, sin hacer referencia a los millones de individuos que en realidad pagan con sus rentas, con su trabajo y con su seguridad y bienestar la irracionalidad del sistema financiero en que se soportan nuestras economías.

Como cualquier otra, esta crisis tiene unos claros perjudicados.

En primer lugar, los millones de personas que en Estados Unidos y en otros países han perdido o van a perder sus viviendas y sus ahorros. O sus rentas, puesto que no se puede olvidar que cada vez que los bancos centrales suben los tipos de interés lo que directamente se produce es un trasvase de rentas desde los bolsillo de las familias o empresas endeudadas al de los banqueros. Así de fácil.

En segundo lugar, las economías más débiles (como las de las periferias en África, Latinoamérica o las de los países asiáticos más empobrecidos) puesto que cuando se desata la crisis los capitales escasean y su falta se nota especialmente en los territorios que están más necesitados de inversiones y recursos. Y que son, además, los que hacen frente con más dificultad a intereses más elevados.

En tercer lugar, la actividad económica real, las empresas y empresarios dedicados a la producción efectiva de bienes y servicios que conforman, a su vez, un anillo marginal respecto a la inversión financiera. Lo cual es lo mismo que decir, que la crisis se paga en términos de empleo, actividad económica y creación de riqueza.

7. Pero la crisis tiene también unos claros beneficiarios.

No todo el mundo pierde con la crisis. Al revés, de ella saldrán fortalecidos los bancos y los grandes poseedores de capital.

Por un lado, hay que tener en cuenta que los bancos solo tienen en títulos arriesgados una parte pequeña de su negocio, de modo que la subida en los tipos de interés repercutirá favorablemente en su rentabilidad global.

Otro efecto de la crisis será que se concentrará mucho más la propiedad de los recursos financieros y económicos.

De hecho, ya ha pasado así con los activos inmobiliarios.

Los grandes promotores y constructoras y los bancos han acumulado cientos de miles de viviendas y terrenos que en gran parte han financiado gratis gracias a la burbuja que ellos mismos han contribuido a crear. Se calcula, por ejemplo, que los bancos han adquirido alrededor de la mitad del suelo urbanizable puesto a la venta en España en los últimos quince años.

Ahora que la crisis hipotecaria se desata volverán a acumular activos inmobiliarios puesto que serán los que cuenten con información privilegiada para comprar barato a familias en apuros o a los pequeños constructores con el agua al cuello. O, simplemente, los que no tengan el más mínimo apuro a la hora de ejecutar sus créditos frente a familias que no puedan pagarlos, quedándose con sus viviendas. Y si el Estado (como incluso se ha apuntado en Estados Unidos) da ayudas a las familias para que paguen las hipotecas, lo único que se estará haciendo será garantizar que los bancos sigan cobrando sus anualidades aunque con intereses más elevados.

Además de todo ello, cuando se produce la crisis financiera los poseedores de títulos que tienen menos cobertura (los pequeños o medianos ahorradores, los fondos de inversión con menos liquidez o los que hayan calculado peor el riesgo que debían o podían asumir) tratarán de vender a toda prisa los títulos “infectados”, que serán adquiridos por los grandes bancos y fondos de inversión a precios de saldo, puesto que ellos pueden acumular títulos con rentabilidad más baja gracias a su cartera mucho más grande y a sus beneficios mucho más elevados.

Finalmente, el efecto de la crisis hipotecaria, de la crisis financiera y de la crisis real se traduce, como es lógico que así sea, en la rentabilidad empresarial y en las cotizaciones en bolsa de sus acciones. Y también en este mercado se producirán movimientos masivos de venta que serán aprovechados por los grandes inversores para acumular propiedades empresariales, concentrándose así el poder de los grandes bancos y grandes corporaciones sobre el conjunto de la economía.

La existencia de perjuidcados y beneficiados de estas crisis es lo que demuestra claramente que no son meras cuestiones “técnicas” sino auténticos asuntos políticos: son las autoridades políticas y económicas haciendo, no haciendo o dejando hacer son las que hacen que unos u otros sea perjudicados o beneficiados.

8. Es una es una crisis que quizá no sea fácilmente pasajera.

Como es fácil deducir de lo que vengo diciendo, una de las causas de la crisis actual (como de otras semejantes que se han producido en los últimos decenios) es que la economía mundial se ha volcado cada vez más hacia los intercambios financieros. En lugar de servir de instrumento para los intercambios de bienes y servicios, el dinero se ha convertido en un objeto del intercambio. Lo que se compra y se vende privilegiadamente son medios de pago, títulos financieros, papel por papel... Es lo que se ha llamado la economía financiarizada que es intrínsecamente inestable y propensa a las crisis (Un análisis más detallado en mi libro “Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas”. Editorial Icaria, Barcelona 2006).

A este tipo de economía se la ha calificado como “de casino” precisamente porque se basa en la especulación, porque en ella predomina el riesgo desmedido y la incertidumbre (a cambio, eso sí, de una extraordinaria rentabilidad) y eso lleva lógicamente a que las crisis se produzcan con inusitada frecuencia.

La generalización de la especulación financiera obliga a que los sujetos económicos estén continuamente caminando sobre la cuerda floja, sin una base real efectiva, como de puntillas. Pero, como dice un viejo refrán chino, ninguna persona puede mantenerse de puntillas mucho tiempo.

Por eso se sabía que la crisis hipotecaria iba a desencadenarse antes o después. Llegaría un momento en que las familias con rentas más bajas pero con hipotecas abusivas iban a no poder pagarlas. El nivel de endeudamiento que hoy día existe en la economía estadounidense, en la española o en muchas otras es sencilla y materialmente insostenible. Ha terminado saltando allí y saltará en los demás países.

La razón de por qué se ha consentido una situación abocada a la crisis es doble.

Por un lado, ya ha quedado dicho que la crisis no sólo tiene paganos, sino grandes y privilegiados beneficiarios. Y estos tienen el poder suficiente como para hacer que las cosas transcurran a favor de sus intereses aunque sea a costa de crisis y problemas económicos para los demás.

Por otro, resulta que es imposible evitar este tipo de crisis en el contexto financiarizado y global del capitalismo neoliberal de nuestros días. Cuando salta la chispa se puede tratar de paliar, como han querido hacer los bancos centrales, se pueden poner remedios pasajeros, pero es inevitable que la llama se extienda por todas las economías y por todos los sectores de la actividad económica.

Todo eso quiere decir que el caldo de cultivo de la crisis actual no es una mera incidencia hipotecaria, que sería más o menos fácil de atajar, sino el modo de funcionar de la economía capitalista de nuestros días en su conjunto. Algo que es mucho más difícil de controlar, sobre todo, cuando no hay intención ninguna de hacerlo.

En consecuencia, si hubiera que apostar, yo más bien lo haría por unos meses largos de inestabilidad profunda, de sobresaltos y de pérdida de vigor económico. El sector inmobiliario, en primer lugar, saltará próximamente por los aires en los países, como España, en donde ha generado burbujas especulativas; y detrás de él, quizá algunos ámbitos del sector bancario y financiero. Tras de lo cual es inevitable que venga una nueva fase recesiva que puede ser duradera si no se adoptan medidas de choque rápidas y contundentes en forma, principalmente, de incremento del gasto.

Desgraciadamente, esto último no suele tener hoy día otra lectura que no sea la militar como factor antirecesivo, lo que me permite augurar que, si la crisis va a más, volverán a hacerse fuertes los tambores de guerra.

Ojalá me equivoque.

9. Es una crisis avivada y consentida por los bancos centrales.

Es de gran importancia y muy relevante destacar que los bancos centrales han sido uno de los principales factores responsables de la crisis hipotecaria y financiera que estamos viviendo.

Podemos decir que los bancos centrales son responsables de la crisis, al menos, por tres razones fundamentales.

En primer lugar porque a ellos corresponde la labor de vigilar la situación del negocio bancario, la de advertir del riesgo y prevenir sus consecuencias. Y tienen medios y poder suficiente para llevarla a cabo ... si quisieran hacerlo.

Su vista gorda ante el verdaderamente aberrante e irracional comportamiento del mercado hipotecario, su indiferencia ante el sufrimiento económico que los bancos imponen a millones de familias, su mano abierta para consentir que la banca actúe con plena libertad para imponer condiciones draconianas en créditos y préstamos, o su ceguera cómplice ante el deterioro de la solvencia han favorecido la génesis de la crisis hipotecaria como primer e inmediato detonante del problema económico y financiero que hoy día se está viviendo.

Incluso algunos gobiernos o líderes mundiales estaban advirtiendo desde hace meses del riesgo que se estaba acumulando en los fondos de inversión especulativos, del peligro global que eso llevaba consigo y de la necesidad de regularlos de otra forma para tratar de darle más seguridad a la economía mundial. Pero los bancos centrales, que son quienes disponen de la mejor información sobre esa realidad y quienes sabían bien el problema real que se estaba generando, han venido callando y consintiendo que durante todo este tiempo se acumule la volatilidad y un peligro cierto de recesión mundial provocado por la llamarada originada en los flujos financieros.

En segundo lugar, porque los bancos centrales son los garantes del régimen de hipertrofia financiera y de privilegio de los flujos financieros sobre la economía real hoy día existente. Estas instituciones y la política que llevan a cabo constituyen el sostén principal de la especulación financiera y del privilegio que éstas actuaciones tienen en comparación con la actividad económica real orientada a la creación de riqueza.

Es obvio que la política monetaria es un instrumento esencial de la política económica general para conducir la actividad económica. Pero, en manos de los bancos centrales, se limita a aplicarse para controlar los precios (algo que beneficia sobre todo a los ricos y al capital, porque gracias a ello se garantizan salarios reducidos y retribución más alta al capital financiero), olvidándose de cualquier otro objetivo, como el crecimiento de la actividad o el empleo. Y ya he señalado que esa financiarización es el verdadero caldo de cultivo de estas crisis.

Finalmente, porque los bancos centrales no sólo se limitan a actuar de esta forma sino que, para colmo, atan de pies y manos a los gobiernos, que no tienen capacidad de maniobra para adoptar medidas que pudieran llevar a las economías por otros senderos.

Los bancos centrales, esclavos de una ortodoxia sin base científica alguna (puesto que ni uno solo de los postulados en los que se basa la política monetaria y económica que defienden ha quedado demostrado como más conveniente o adecuado que cualquier otro) ni comen ni dejan comer en la economía de nuestros días: como la crisis de estas últimas semanas está demostrando, vienen a ser unos meros instrumentos al servicio del mantenimiento del status quo bancario y del poder monetario y financiero global.

Su papel perverso es ya tan estrepitosamente claro que incluso algunos gobernantes de derechas más lúcidos, como Sarkozy, empiezan a denunciarlo. Y es que es muy difícil que un pirómano pase desapercibido cuando quiere actuar como apagafuegos.

10. Y es una crisis de las que podrían evitarse con otras políticas y con otros objetivos sociales.

Para terminar, hay que preguntarse si crisis como las que estamos viviendo son inevitables o si, por el contrario, hay medios para evitarlas.

En mi opinión, será muy difícil que dejen de existir en el contexto del capitalismo financiarizado de nuestros días. Como he dicho antes, son consustanciales a la lógica compulsiva del beneficio y a la hipertrofia de unos flujos financieros y actividades especulativas que son intrínsecamente inestables y volátiles.

Pero eso no quiere decir que no tengan remedio. Hay fórmulas e instrumentos suficientes para que la sociedad no tenga que soportar sus tremendos costes y para que las economías no se vean sometidas a la quiebra constante, al despilfarro, a la ineficiencia y al bloqueo permanentes.

En el marco breve de estas líneas no puedo desarrollar extensamente un planteamiento alternativo, del que hoy día ya empezamos a disponer en la literatura económica no neoliberal. Me limitaré a presentar, casi a manera de ejemplo y sin pretensión alguna de ser exhaustivo, los que considero más importantes y significativos.

- Para evitar las crisis hipotecarias es preciso evitar que la vivienda se convierta en un activo creado para generar beneficio a través de la acumulación y la especulación. Y, por supuesto, que sus instrumentos de financiación se transformen en la fuente que nutre la actividad de los mercados financieros secundarios intrínsecamente inestables y generadores de crisis. Los gobiernos tienen medios para asegurar que las viviendas sean lo que deben ser, soluciones al problema social de la habitabilidad, y no activos para canalizar el ahorro de los ricos y para labrar ganancias especulativas.

Para ello pueden establecerse reservas de suelo, controles de precios y políticas impositivas que desincentiven la especulación con bienes sociales básicos. Puede y debe romperse la vinculación entre el mercado de la vivienda y los flujos financieros garantizando fuentes estables y asequibles de financiación no vinculadas a los mercados secundarios que, como hemos visto, son la fuente de las crisis financieras.

- Para evitar las crisis financieras ni siquiera sería necesaria, aunque fuese deseable, una auténtica regulación financiera internacional que hiciera saltar por los aires los mecanismos que transmiten la especulación y la volatilidad a todas las actividades económicas. Quizá baste con incorporar, como dijera hace años James Tobin, algo de arena en las ruedas de las finanzas internaciones para desincentivar ese tipo de lógica financiera. Una arena que deberían tener la forma de impuestos y tasas internacionales, erradicación de los paraísos fiscales, transparencia y control y, sobre todo, de la creación de fuentes de crédito públicas que garanticen el funcionamiento de la actividad económica con independencia de los desequilibrios y la volatilidad de los mercados.

- Para evitar las crisis de solvencia bancaria y para limitar el irracional y excesivo poder bancario que provoca crisis y desequilibrios constantes es preciso establecer un sistema basado en la plena cobertura de las reservas bancarias.

- Para evitar que crisis localizadas se conviertan peligrosamente en crisis globales es preciso, sobre todo, acabar con el régimen de plena libertad de movimientos de capital. un régimen que solo es necesario y está justificado para garantizar mayores beneficios a los propietarios de capital, puesto que no hay razón científica alguna que permita asegurar que de esa forma se logran mejores resultados en la producción de bienes y servicios y en la actividad económica en general.

- Para evitar los efectos de las crisis financieras sobre la economía real lo necesario es, lógicamente, evitarlas aplicando los mecanismos que vengo señalando y, sobre todo, controlar la hipertrofia de los flujos financieros, y garantizar fuentes de financiación en la vida económica que no estén al albur de la lógica del beneficio sino en función de las demandas sociales.

- Para evitar que estas crisis aumenten las desigualdades produciendo millones de afectados y muy pocos beneficiarios es preciso restablecer el valor social de los impuestos, crear un auténtico sistema fiscal internacional y mecanismos internacionales de redistribución de la renta.

- Para evitar que lo bancos centrales sigan estando al servicio exclusivo de los más poderosos y esclavos de una retórica económica equivocada que coadyuva a la aparición de recesión y crisis económicas, es preciso modificar su naturaleza, someterlos al control público y de las instituciones representativas y garantizar que la política monetaria se comprometa efectivamente con objetivos económicos como el pleno empleo, la equidad y el bienestar social efectivo.

Naturalmente, todo ello, que es plenamente posible, no puede llevarse a la práctica si los ciudadanos no son capaces de negar el estado de cosas actual, de imponer su voluntad sobre la de los mercados en donde gobiernan los poderosos y para ello es preciso no solo que sean conscientes de la naturaleza real de estos problemas económicos sino que tengan el poder suficientes para convertir sus intereses en voluntades sociales y éstas en decisiones políticas. Es decir, que las mayorías ciudadanas pueden hacer justo lo que desde tiempos inmemoriales vienen haciendo solamente los más ricos y poderosos.


Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga (España). Su web personal: www.juantorreslopez.com

¿Y que pasa con los planes de pensiones privados?

Entre los muchos dogmas económicos neoliberales que están cayendo en estos días (algo bueno tenía que tener este desastre) creo que el de la bondad de los planes de pensiones privados va a ser uno de los siguientes.

El dogma consiste en que los planes de pensiones públicos son insostenibles y que debe impulsarse el ahorro privado mediante planes de pensiones como única salida al problema. Como todo dogma se sustenta en nada, pero no por ello es defendido con menos vehemencia. Por poner un ejemplo os recomiendo la lectura de esta noticia de Febrero de este año relativa a un informe del BCE al respecto: http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276324261.html

Extraigo la siguiente cita:

Ante los retos del futuro, el estudio que presento hoy el representante del BCE recomienda, principalmente, la creación de un sistema complementario de pensiones privadas que propicie la transferencia al sistema financiero del riesgo que supone la longevidad de los españoles, como medida estratégica para afrontar la incertidumbre que plantean los cambios demográficos.

El director del estudio, Cesar Molinas, consideró que este sistema complementario, al que actualmente se puede recurrir de forma voluntaria, se podría implantar como "obligatorio" para fomentar el ahorro de los españoles y asegurar la trasferencia del riesgo de envejecimiento al sistema financiero.


Digamos las cosas claras, los planes de pensiones privados son un enorme negocio para las instituciones financieras que cargan comisiones abusivas y obtienen recursos ingentes con los que operan ofreciendo rentabilidades irrisorias. A nadie en su sano juicio se le ocurriría acudir a ellos si no tuvieran las desgravaciones que tienen así pues ya sabemos quien puede estar interesado en difundir tan alarmantes noticias. El hecho de que el BCE defienda tan ardorosamente estos intereses debería dar que pensar al respecto del tipo de democracia en que vivimos.

Con las instituciones financieras en peligro de colapso masivo me pregunto si queda aún alguien con tan poca vergüenza como para seguir reivindicando las ventajas de los sistemas de pensiones privados.

domingo, septiembre 21, 2008

Más sobre la crisis y sus análisis

Me levanto por la mañana, cojo el ordenador y entro en El País. Resulta interesante estos días ver como se analizan los problemas económicos que nos afligen por parte de los voceros del sistema, por lo que voy directo a algunos artículos de opinión al respecto.

Primer artículo ¿Hay alguien ahí? (http://www.elpais.com/articulo/semana/Hay/alguien/ahi/elpepueconeg/20080921elpneglse_20/Tes). Mi amigo el columnista empieza constatando que hay muchas herramientas económicas que ya no están en manos del gobierno, ni política monetaria, ni actuación en los tipos de cambio, ni políticas comerciales, ni margen para el endeudamiento... Vaya, no puedo estar más de acuerdo, pero lo sorprendente es que lejos de incidir en el impacto que esta falta de capacidad de los gobiernos ha tenido en llegar donde hemos estado, lo aplaude con entusiasmo. Este sabio prohombre que se atreve a demostrar su ignorancia y su descaro en el primer periódico de España parece creer que no hay causas ni causantes para los problemas actuales.

El columnista en cuestión propone:inyectar liquidez al sistema beneficiando a los bancos claro (y lo dice a las claras) pero ayudando con eso al sistema, políticas presupuestarias anti-distributivas (menos impuestos directos y más indirectos, congelación salarial a los funcionarios y privatizaciones(impagable como defiende privatizar hasta las prisiones alegando a que no se debe poner coto a la imaginación).

El genio en cuestión, que no se ha enterado de lo que tenemos encíma ni porqué los tenemos propone dosis extras de la misma medicina que nos ha envenenado en los últimos 30 años. Es normal tanto eso como que no parezca culpar a nadie de la situación actual, el columnista en cuestión es nada menos que nuestro ex-ministro Piqué.

Con un cierto cabreo en el cuerpo paso al siguiente artículo: "El reto de los bancos centrales" (http://www.elpais.com/articulo/semana/reto/bancos/centrales/elpepueconeg/20080921elpneglse_19/Tes)

El artículo no añade nada nuevo pero deja encima de la mesa una afirmación que me da que pensar de nuevo al respecto de uno de los grandes dogmas económicos de nuestros tiempos como es la maldad intrínseca de la inflación:

"...impuesto de la inflación, que recae de manera desproporcionada sobre los pobres, con menos medios para protegerse de los aumentos de precios que debilitan el valor de sus ahorros..."

Me deja de piedra que alguien pueda siquiera hablar de la palabra "ahorro" ligada a la palabra "pobre". El articulista resulta ser americano, el señor Kenneth Rogoff, lo que explica en parte su extraña afirmación, dado que la falta de un sistema público de pensiones obliga allí en mayor medida a ahorrar a las clases medias (¡vaya buen argumento contra ese otro creciente dogma en favor de las pensiones privadas!).

Dándole la vuelta al propio artículo se lee una interesante afirmación: "...De hecho, la inflación se disparó durante el año pasado, facilitando oportunamente la necesaria corrección del precio real de la vivienda". Está claro, la inflación es un impuesto que devalúa los activos, por lo que es dudoso que sea negativo para los pobres cuando sus activos (y no solo de los pobres, sino de casi todo el mundo con hipoteca) son negativos. Una razonable tasa de inflación ligada a cláusulas de revisión salarial me parece una buena forma de, parafraseando a Rogoff "facilitar oportunamente la necesaria corrección del precio real de las riquezas acumuladas".

domingo, septiembre 07, 2008

La economía encarrilada.

Con lo que está callendo en el panoráma económico mundial, resulta interesante y esclarecedor analizar las respuestas que los economistas "oficiales", los medios de comunicación, las grandes instituciones y los partidos políticos "de gobierno" nos proponen.

El PP, el BCE, y resto de adalides del pensamiento liberal en el que vivimos sumidos y ahogados desde los años 80 lo tienen claro. Cual médicos medievales que todo lo solucionaban con sangrías, les da lo mismo que llueva o haga sol, todo se soluciona con desregulación, flexibilización laboral y eliminación de toda actuación redistributiva del estado. En el colmo de la desfachatez el BCE recomienda ahora eliminar las cláusulas de revisión de los convenios, sin que parezca importarle ni resultarle significativo el hecho de que los salarios hayan perdido participación en el reparto de rentas desde los años 80. Han llegado tan lejos que ya ni disimulan. Bueno, tampoco vamos ahora a llamarnos a engaño cuando llevamos conviviendo y aguantando a estas sabandijas que quieren teñir de ciencia lo que es pura ideología desde hace mucho tiempo. Es bastante más triste asomarnos al lado de nuestros amigos supuestamente socialdemócratas cuya más brillante idea en estos tiempos de crisis resulta la inacción. sacar el paraguas y esperar a ver si escampa, como si la economía y sus fluctuaciones fuera un mundo inaccesible y sobre el que no se puede intervenir.

Resulta sumamente lamentable comprobar que nuestro pensamiento económico oficial se asemeja al juego del scalextric en el que la única alternativa parece ser seguir por un carril acelerando o frenando según las circunstancias pero sin margen para cambiar la dirección. El camino ha sido largo para el pensamiento único, pero sin duda fructífero:

Se empieza por convencernos de que la inflación es la madre de todos los problemas para ceder toda actuación en materia monetaria a un ente ajeno a la soberanía popular como es el BCE; se sigue por eliminar toda posibilidad de actuar en temas comerciales firmando tratados de libre comercio bajo el dogma no demostrado de que este desarme proteccionista redunda en beneficio de todos; se privatizan las empresas públicas y se anatemiza toda actuación directa en los sectores productivos como ineficiente; se eliminan los controles a los flujos de capitales y se fomentan los paraisos fiscales como paso previo a la limitación de la capacidad redistributiva de los sistemas impositivos; se admite participar en una UE sin armonización fiscal ni laboral de forma que el dumping social elimine todo posible avance en los derechos de los trabajadores...

No, las cosas no pasan de la noche a la mañana. Llevamos décadas poniéndonos la soga al cuello con la ayuda inestimable de una supuesta socialdemocracia que ha sido colaboradora necesaria en este proceso. Desandar el camino no va a resultar facil, especialmente con una sociedad anestesiada en la que el control de la opinión resulta ferreo y la capacidad crítica de la ciudadanía escasea.

lunes, junio 30, 2008

El pacto constitucional incumplido

Me pasa mi amigo Walter (sin citar su origen) un enigmático comunicado que cuestiona el cumplimiento que se ha hecho de la constitución por parte del estado y por tanto nuestra obligación de respetarlo. Os propongo como juego que lo leais, decidís si os gusta y luego si quereis entrais en el link inferior para ver su origen. Por mi parte no puedo estar más de acuerdo:

Diez razones para la ruptura del pacto constitucional.

1º Los derechos sociales y económicos, los servicios públicos, como
son: el trabajo, la protección social, la planificación de la economía, la educación publica, la sanidad publica, el acceso a una vivienda digna… no solo no se han cumplido ni se ha garantizado, sino que se han deteriorado, recortado, privatizado a través de las políticas neoliberales que se han aplicado y se están aplicando en estos largos años.
2º La especulación ha hecho saltar por los aires el mandato constitucional a los poderes públicos de luchar contra ella. Se han destrozado el litoral y las costas, paisajes, identidades y sentimientos como montes, rios, dehesas, parajes, con un urbanismo criminal a lo largo y ancho de España. La agresión al medioambiente los recursos naturales se ha ensañado y se esta imponiendo con un modelo de ocupación del territorio radicalmente confrontado con el modelo de desarrollo sostenible sin que los poderes del Estado hayan hecho nada por impedirlo porque en realidad han sido cómplices de la voracidad del capitalismo salvaje.
3º Ocho años después de aprobada la constitución España ingresa en la OTAN, se consolidan las bases norteamericanas en nuestro suelo y se embarca al país en la estructura militar de la alianza atlántica, se está permitiendo el transito y almacenamiento de armamento nuclear de EEUU en España, incumpliendo el referéndum en que gano el SÍ por un pucherazo en el recuento de los votos. Hoy hay tropas españolas en Afganistán y en muchos lugares haciendo el trabajo sucio al imperialismo.
4º La voladura del pluralismo político imponiendo un bipartidismo del PSOE y del PP con la ayuda de una ley electoral fraudulenta y canalla que legaliza la desigualdad mas absoluta de los votos y trasladando el bipartidismo a todos los poderes que emanan de la constitución de 1.978.
5º Los medios de comunicación públicos y privados son instrumentos de los grupos empresariales, y del bipartidismo, no hay información plural, las minorias no tienen acceso. Se ha instalado el pensamiento único y la defensa del neoliberalismo.
6º La administración de justicia marcada por la lentitud y las alarmas sociales. El aparato judicial se heredo completo del viejo régimen, y reproducen en muchísimos casos valores ideológicos raacionarios. Se mantiene un sistema penal que llena las cárceles con cerca de 70.000 personas, una cifra histórica, al tiempo que se ha revelado incapaz de atajar la corrupción.
7º El tratamiento represivo a la inmigración, con vigilancia electrónica en el estrecho que se ha convertido en la fosa común más grande del mundo moderno con miles de personas muertas en el mar. Con brotes de racismo y xenofobia, y criminalización de la inmigración. Los contratos de integración propuestos son adhesiones a los valores conservadores.
8º La ausencia de pacto local que mantiene a los ayuntamientos en penuria en el campo económico y en el de las competencias. En un Estado que pese a los avances en el escenario autonómico no termina de abrazar el federalismo y de transformar al senado en una cámara territorial.
9º El retroceso en la confesionalidad del Estado, asignando el gobierno a la iglesia católica más de 5.000 millones de euros al año y entregando a la moral católica campos como los de sanidad y la educación, así como la falta de una ley de plazos del aborto y sobre todo manteniendo un concordato preconstitucional en vigor.
10º El déficit democrático más simbólico es un modelo de Estado monárquico, con una casa real opaca que no da cuentas a nadie del manejo de las cuentas publicas, y que esta blindada a la responsabilidad, a la que no se le puede exigir haga lo que haga. Las críticas a la corona se castigan con penas de cárcel en el código penal para quien las formulen. Y una ley de memoria histórica insuficiente.

Este link os indicará con quién estais de acuerdo (o en desacuerdo)

Ruptura pacto constitucional

miércoles, junio 25, 2008

Victimas y verdugos.

Hace unos días bajaba por la Castellana aprovechando el buen tiempo y me di de bruces con una algarada callejera. Se trataba sin duda de gente protestando por temas laborales, a juzgar por el uso del megáfono y la consigna. Al llegar junto a ellos pude comprobar como dirigían sus reivindicaciones hacia la entrada de una oficina que resultó ser la de la compañía Sacyr-Vallehermoso.

Mientras pasaba junto a el no tan nutrido grupo no pude menos que pensar como reflejaba el asunto el fin de la orgía inmobiliaria. Mientras algunos han hecho su agosto durante años ahora otros pagarán el pato en forma de despidos masivos por un lado y de hipotecas impagadas por otro. En el grupo de manifestantes seguramente muchos podrán incluirse en ambas categorías a la vez.

Lo bueno de pasear es que uno tiene tiempo de pensar, así que mientras seguía mi camino le vine dando vueltas a otro aspecto del asunto. ¿Quienes conformarían ese grupo de gente? Seguro que en el grupo estaban los de toda la vida, los comprometidos y disconformes, los que siempre dan un paso adelante, los sindicalistas e izquierdistas que están en todos los saraos. Junto a ellos es probable que se encontraran también aquella otra gente del monton, los mayoritarios, los pasotas, los que se creen por encima de todo que nunca mueven un dedo por los demás pero que enseguida se indignan cuando les toca a ellos.

En mi vida me los he encontrado ya, sobre todo en tiempos universitarios, cuando el trabajo y las responsabilidades familiares no marcaban mis ritmos y dedicaba más tiempo a las asociaciones de estudiantes que al estudio propiamente. Eran los que nunca se movilizaban por las mejoras de la universidad pero se unían entusiastas para proteger sus derechos corporativistas. Me los encontré despues en mi empresa, conformistas acomodados y conservadores que solo entendieron la importancia de eso tan moderno como es la flexibilidad laboral cuando una reestructuración les mandó a casi todos a su casa. Alguno estaría ahí, votantes satisfechos de los partidos que nos gobiernan que aún no se han enterado de quién ha sido su verdadero verdugo: ellos mismos.

jueves, junio 19, 2008

Liberalismo, mercado e intervención pública (II)

Siguiendo con mis divagaciones al respecto de la bondad del mercado como rector de nuestras vidas, y despues de haber concluido conmigo mismo que este resulta demasiado despiadado con el debil como para que podamos soportarlo, me tocaba cuestionar hasta que punto el mercado es al menos eficiente.

Entendemos como mercado en términos económicos como la concurrencia de oferentes y demandantes que se ponen de acuerdo para comprar y vender un producto a precios acordados libremente. Entre los compradores hay gente con más necesidad del producto que otros y por tanto dispuestos a pagar más, de forma que si la oferta es pequeña serán estos los primeros en comprar y el vendedor podrá pedir más dinero. Si la demanda baja el precio también, hasta un punto que algunos productores dejarán de considerar el negocio rentable, dejarán de producir y la oferta bajará. A largo plazo solo productores eficientes permanecen en el mercado.

Si algo aprendí en la universidad cuando estudiaba económicas (gracias a David Anisi, un enorme profesor de Teoría Económica en la UAM) es que todas las teorías económicas son perfectamente razonables a priori. El truco está muchas veces en las precondiciones de las que parten para ser válidas de forma que hecha la teoría esta puede no adaptarse a la realidad, algo así como si diseñas una estupenda tostadora cuando lo que ibas a tostar era un filete. A ese respecto se entiende que el mercado es eficiente solo si se dan algunas de ellas entre las que destacan: que el número de oferentes y demandantes sea suficientemente grande para que nadie controle el mercado y que haya perfecta información entre todas las partes para tomar sus decisiones. La pregunta sería por tanto no si el mercado funciona como asignador eficiente dadas estas condiciones, sino si estas condiciones se dan en nuestra vida económica normal.

En principio parece que somos muchos millones de compradores de productos, lo que garantiza la pluralidad en la demanda que requiere la teoría, pero no siempre es así. Por ejemplo, para un productor agrario el mercado está controlado por intermediarios lo que supone un número limitado de demandantes que tienen capacidad de imponer sus condiciones.

Por el lado de la oferta sin embargo la teoría choca aún más con la realidad. El problema es que la tecnificación en la producción hace que se produzcan lo que se llama economías de escala, es decir, cuanto más produzco más barato me sale hacerlo. Esto lleva a que en los sectores transformadores se tienda a la concentración de la producción en pocas manos con lo que el mercado deja de nuevo de ser libre y eficiente. Este proceso es más una regla que una excepción y ha llevado y lleva de cabeza a los reguladores para intentar frenarlo (o eso dicen).

Un problema adicional existe cuando los bienes son duraderos, de oferta limitada, almacenables y de primera necesidad. En estas condiciones alguien puede intervenir en el mercado acaparando el producto y poniendolo a la venta poco a poco a precios altos, adíos al mercado libre de nuevo. Con los sofisticados mercados financieros que tenemos, este tipo de actuaciones están a la orden del día y condicionan los precios de los alimentos y de las materias primas. La existencia de expectativas futuras que pueden o no ser ciertas, la insuficiente información, la corrupción administrativa, numerosos condicionantes afectan a las precondiciones necesarias para que el mercado funcione eficientemente.

Resulta complicado encontrar en nuestras vidas mercados realmente libres. Nos suministra la luz un mercado cautivo con 3 oferentes, y algo similar pasa con el teléfono, compramos en grandes cadenas de distribución con capacidad de aplastar al pequeño comercio, firmamos contratos de adhesión sujetos a clausulas abusivas y letras pequeñas, aceptamos trabajos en condiciones abusivas y sufrimos mobbing por falta de alternativas laborales, pagamos nuestras casas a precio de oro mientras millones de ellas están desocupadas ... La economía de mercado es un espejismo, vivimos la economía de los oligopolios, la connivencia del poder político con el económico, los intermediarios, los especuladores y las posiciones de dominio. La legislación trata como puede de tapar las vías de agua con un éxito relativo y ni el más liberal del mundo abogaría por dejar a las fuerzas económicas a su libre albedrío.

Resulta cómico ante todo esto que salga nadie a defender inocentemente las bondades del mercado, o más bien lo resultaría si no fuera por la pasividad con que demasiada gente se traga tanta propaganda

lunes, junio 16, 2008

Europa no era eso. Firmas contra las 65 horas


¿Vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras los omnipresentes y todopoderosos neoliberales intentan eliminar de un plumazo lo que tanto ha costado conseguir? ¿Nadie nos va a convocar a salir a la calle para demostrarles que no van a salirse siempre con la suya?

Pinchad en la imagen y acceded a la recogida de firmas on-line contra esta barbaridad.

jueves, junio 12, 2008

Clasificación inutil de leyes perniciosas

Pensando en la estupidez de muchas de las normas y actuaciones de nuestros gobernantes se me ha ocurrido hacer una clasificación de aquellas más perniciosas por categorías en un ejercicio fútil que demuestra que últimamente tengo menos trabajo. A ver que os parece.

1.- Leyes “descafeinadas y bajas en calorías”. Serían aquellas que me veo obligado a promover bien sea por una promesa electoral o por contentar a la opinión pública, pero que a fuerza de limarlas para evitar conflictos pierden casi completamente su impacto. Lo lógico sería no promulgarlas, pero a ver quien tiene narices. Dentro de este paquete destacó en esta pasada legislatura la Ley de la Memoria Histórica. Si buscáis en Google “ley descafeinada” veréis cuantas veces se menciona.

2.- Leyes “ni para ti ni para mí”. Primas hermanas de las anteriores, se dan en asuntos conflictivos y tratando de contentar a todos acaban por no contentar a nadie. La ley del aborto sería un buen ejemplo. Tienen larga vida porque un político con aspiraciones rara vez se atreve a meterse en asuntos tan polémicos.

Existe una modalidad nueva y más sofisticada que se basaría en hacer dos leyes contradictorias de forma que a cada cual le das lo que pide y resuelve brillantemente el problema de haberse comprometido a una cosa y la contraria. Los estatutos de autonomía serían interesantes ejemplo cuando cada uno determina fórmulas de financiación que resultan incompatibles entre sí.

3.- Leyes “que no se diga que no hago nada”. Son leyes absolutamente inútiles para el fin que pretenden pero que se promulgan para ocultar la incapacidad (o falta de voluntad) de resolver el problema. Sería por ejemplo el aumento de penas para los asesinos de género que difícilmente van a desanimar a alguien que ha pensado en suicidarse después de matar a su mujer.

Lo mejor que nos puede pasar con estas es que sean simplemente inocuas, porque en muchas ocasiones acaban siendo contraproducentes. El ejemplo más claro son las legislaciones antidrogas, que no solo son incapaces de atajar el problema, sino que causan delincuencia, marginalidad y perjuicios sanitarios. La cuestión es que derogar estas leyes te expone a que te acusen de insensibilidad ante el problema inicial, especialmente si no se acompaña de medidas alternativas, por lo que pueden mantenerse vigente por un tiempo indefinido mientras existe un claro consenso de su perniciosidad.

4.- Leyes “gato por liebre”, en la que se te vende un objetivo supuesto cuando lo que se persigue es otro. Descaradas y taimadas no todos los políticos se atreven a tener tanta “jeta” como para adoptarlas, pero siempre hay alguno con bastante morro. Esperanza Aguirre nos dio un bonito ejemplo el día que limitó sus poderes a los guardias forestales para vigilar abusos medioambientales bajo la excusa de la defensa de la intimidad de la gente en sus fincas. Un ejemplo más famoso es el trío de las Azores lanzándonos a una guerra para buscar unas supuestas armas de destrucción masiva

5.- Normas “una de cal y una de arena”. Para políticos menos desvergonzados, hacen pasar unas medidas con escaso apoyo aprobándolas conjuntamente con otras más populares. Hay muchos ejemplos, desde la rebuscada pregunta del referéndum de la OTAN al reciente tratado europeo. Las reformas fiscales en las que bajan un poco los impuestos a los miserables y mucho a las rentas altas son de la misma familia.

6.- Normas “si no puedes vencerlos, únete a ellos”. Sería algo así como subvencionar el robo, y aunque parezca sorprendente resulta fácil encontrar ejemplos. La Junta de Castilla la Mancha anda preocupada por la desecación de las Tablas de Daimiel debido a los pozos ilegales. Ante ello parecería lógico una política sancionadora dura, al fin y al cabo no parece fácil ocultar enormes extensiones de regadío, pero se ha tenido una idea mejor: se va a transvasar agua del Tajo. Las Tablas de Daimiel dudo que se recuperen, pero el número y la cantidad de agua que obtienen los pozos ilegales crecerá sin duda como la espuma. Otro ejemplo cotidiano sería las políticas de bajadas de impuestos para desincentivar el fraude fiscal.

7.- Leyes “el fin justifica los medios”. Son leyes que pueden ser eficaces pero manifiestamente injustas y abusivas. Un ejemplo trágico son las legislaciones antiterroristas pero hay ejemplos más inocuos, como la ley anti-botellón en la que para evitar el ruido, los orines y las basuras, en lugar de poner vigilancia, urinarios públicos y cubos de basura se prohíbe directamente beber en los espacios públicos. Son leyes sumamente peligrosas porque suelen contar con gran apoyo popular.

8.- Leyes “tienes un problema aunque tu no lo sepas”. Tratan de resolver un problema que solo lo considera como tal el propio político, que para eso es un tipo visionario. En su modalidad menos perniciosa se dedican a subvencionar algo que a nadie le interesa y es muy habitual por parte de nacionalistas amigos de actuaciones en defensa de las esencias de su romántica nación primigenia. Con este fin superior e incomprendido por la masa lo mismo se toman medidas para que se promocione el consumo de gachas de almorta que se dedican esfuerzos para que no desaparezca el chotis. En su modalidad más dañina se convierten en normas de obligado cumplimiento, algo así como si en La Gomera suprimieran los móviles para ayudar a que no desaparezca el silbo. Las normativas lingüísticas tienen mucho de esto.

Ejercicio inútil el mío, pero la ciencia no siempre tiene resultados prácticos.

viernes, junio 06, 2008

Liberalismo, mercado e intervención pública (I)

El concepto central entorno al que gira el liberalismo económico viene a ser que el mercado resulta la forma más eficiente de asignación de recursos, de forma que cualquier intervención en él por parte de los poderes públicos acarrea un costo en términos de eficiencia del sistema. Tras ese razonamiento se privatizan empresas públicas, se desmontan sistemas de protección pública y se elimina carga redistributiva de los sistemas impositivos. Pero ¿cómo de cuestionable es dicho principio tan comúnmente aceptado? Permitidme mis esporádicos visitantes una divagación al respecto.

Asumiendo que el mercado garantiza la plena eficiencia nos encontramos con un problema moral. ¿Estamos dispuestos a dejar que la lógica del mercado decida el nivel de bienestar de cada persona en función de su capacidad competitiva? Parece evidente que no, es más, la propia sociedad surge del compromiso de colaboración de unos hacia otros, de esforzarte hoy por el grupo sabiendo que el grupo se esforzará por ti si lo necesitas mañana. Gastarse dinero de todos en mantener a un incapacitado que no puede producir es claramente ineficiente, pero si estuviéramos dispuestos a dejar que se muera por la calle en la indigencia no nos podríamos calificar de seres humanos, la capacidad de empalizar con los otros es parte de lo que nos define como tales..

Esa tendencia a la empatía sin embargo convive en cada uno de nosotros con un grado de egoísmo ligado al instinto de supervivencia. Dado que el egoísmo no se tiene por una virtud, justificamos nuestros privilegios y nuestra insolidaridad con el concepto del “mérito”. El miserable lo es porque no se ha esforzado, porque se lo merece igual que yo me merezco lo que tengo, y sin esa retribución del esfuerzo la sociedad no avanzaría. Es en este juego de equilibrios entre empatías y egoísmos en el que todos nos movemos y donde radica esa superioridad moral con que desde la izquierda se mira a la derecha política. El izquierdista se siente empático y solidario frente al egoísmo de la derecha, mientras el derechista se piensa pragmático y eficiente frente a la tonta ingenuidad utópica de la izquierda.

Pese a todo hablamos de una cuestión de grados dentro del eje empatía-egoísmo. Son escasos los ejemplos de empatía extrema y reciben la admiración generalizada de los que no llegamos a tanto, los casos de egoísmo extremo se califican de psicopatías y no son tolerados por antisociales. Al final todos aceptamos en la sociedad algún tipo de intervención pública que garantice un mínimo de sistemas de protección social y que calme nuestras conciencias empáticas. El mercado sería así como una fuerza utilizable pero peligrosa si no se sujeta a ningún control, muy lejos de la deidad adorada por los apóstoles del liberalismo económico.

Cuestionado el mercado como asignador de recursos desde un punto de vista ético no puedo resistirme a analizarlo desde el punto de vista práctico. ¿Es realmente el mercado des-regulado un sistema eficiente? Lo dejo para la próxima entrada.

domingo, mayo 18, 2008

Murcia, la Alcarria y los trasvases.

La Comunidad de Murcia tiene una extensión de 11.313 km2 y una población en 2007 de 1,4 millones de habitantes. Según las estimaciones medias en España el consumo de agua doméstica per cápita es de 171 litros por día, lo que da un total de 62 m3 al año, y de 87 Hm3 para la totalidad de la población de Murcia. Teniendo en cuenta unas pérdidas médias en canalizaciones del 12% obtenemos una cifra redonda de 100 Hm2. Teniendo el cuenta el turismo y la industria duplicamos esta cifra hasta llegar a las estimaciones que la Confederación Hidrográfica del Segura calcula en 217 Hm3 al año destinados al consumo urbano. Según datos de la propa Confederación, su cuenca produce 860 Hm3 de agua al año en recursos renovables a los que se suma la explotación de acuiferos, desaladoras y reutilizaciones para un total de 1.245 Hm3 anuales, lo cual supone un 600% de las necesidades de agua urbana (incluido segundas residencias y turismo). Esos 1000 Hm3 sobrantes los utiliza la agricultura sin que por ello deje de ser deficitaria.

Asi pues, cuando se habla de falta de agua en la región no hablamos de poblaciones sometidas a restricciones, sino al exceso de demanda agraria respecto a los recursos existentes. ¿Justifica sin embargo la importancia del sector las continuas penurias y lamentaciones que llevan a que el agua se utilice como arma política de primera magnitud? Según las estadísticas de la Comunidad, el sector agrario suponía en 2005 un 6,7% del VAB murciano, aproximadamente el doble que la media española, pero muy lejos del 12,2% que supone el sector de la construcción y el 67% que suponen los servicios. Comparativamente, en el 2000 el sector agrario suponía un 8,7% fdel VAB regional frenta a un 8,4% ligado a la construcción. Vista la evolución resulta dificil concluir que la agricultura sea precisamente el motor económico de la región. Por cierto, para los más demagogos, según fuentes ecologistas cada campo de golf consume 0,5 Hm3 de agua anuales, lo que multiplicado por los 14 campos que tiene la comunidad nos da un total de 7 Hm3 cúbicos utilizados, lo que supone a su vez un 0,6% de las disponibilidades hídricas de la región.

Se nos comenta que el problema del agua en Murcia es resultado de la falta de lluvias, nuestra "pertinaz sequía". ¿Es eso cierto? Desde el año 1990 al 2000 aumentaron en 100.000 las hectareas de regadío en la cuenca mediterranea, más del 60% de los nuevos regadíos se localizaron en la deficitaria región murciana. Según el Ministerio de Agricultura los regadíos murcianos consumen 5000 m3 por hectarea al año, la cuenta es facil, 65,000 hectareas nuevas suponen 325 Hm3 al año, un 25% de los recursos de la región. Según Ecologistas en Acción cada año aumentan en 5.000 las hectareas regadas en Murcia, 25 nuevos Hm3 de agua inexistente en regadíos ilegales con la connivencia obvia de las plañideras autoridades de la comunidad y de la propia confederación.

A más de 300 km de Murcia a caballo entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, se encuentra la comarca de la Alcarria una de las zonas más despobladas y pobres de España. Cruzan la Alcarria los ríos Tajo y su afluente el Guadiela, recogiendo las aguas de una cuenca de 7.400 Km2, dos tercios de la superficie murciana. La población más importante de toda la cuenca, Molina de Aragón, apenas supera los 3000 habitantes y dudo que en la cuenca se superen los 15.000. A juzgar por el aspecto de sus abandonados pueblos bastantes menos que en un pasado que nunca debió de ser muy próspero, y bastantes más de los que su envejecida población pronostican para el futuro. En la parte más alta del curso del Tajo se encuentra un parque natural poco conocido y visitado y que recibe su nombre del propio río cuyas aguas, de color turquesa y expectacularmente cristalinas lo recorren resguardadas por impresionantes cañones cubiertos de pinares

Según cálculos de la Confederación Hidrográfica del Tajo, de la cuenca genera hasta 1200 Hm3 de agua al año, lo que motivó que en los años 70 se decidiera la construcción de dos grandes embalses que las recogieran. Entrepeñas y Buendía, con una capacidad conjunta de 2.500 Hm3 cúbicos y ocupando una superficie de 114 km2 fueron conocidos desde su construcción con el pomposo nombre de "Mar de Castilla". Los embalses se llevaron por delante buena parte de las mejores tierras de cultivo de la zona y trajeron promesas de beneficios en forma de turismo y regadíos. Si bien los regadíos nunca llegaron, la zona tuvo un incipiente despegue turístico en los años 80 y 90. Hasta 4 urbanizaciones junto al embalse de Entrepeñas, una tienda de venta de barcos en Sacedón y una escuela provincial de vela en Alocén surgieron como promesa de un brillante futuro que nunca ha llegado. Las expectativas desaparecieron al mismo ritmo que el agua embalsada. En los últimos años los embalses apenas superan nunca el 20% de su capacidad, a día de hoy, Buendía se encuentra al 11% y alguno de sus pueblos cercanos sufren restricciones de agua en verano.

El "Mar de Castilla" es la cabezera del trasvase Tajo-Segura construido a finales de los 70 para tratar de saciar la inacabable sed murciana. Los cálculos iniciales calculaban unas posibilidades de trasvase de 1000 Hm3 cúbicos anuales pero la realidad no ha alcanzado las previsiones. De los 300 Hm3 cúbicos trasvasados anualmente en los años 80 se ha pasado a casi 600 desde el año 2000. La magnitud del trasvase y la voracidad de su cuenca receptora se refleja en el hecho de que la cantidad trasvasada anual equivale al consumo en el mismo periodo por la Comunidad de Madrid con sus más de 5 millones de habitantes. No es suficiente, los regantes de Murcia necesitan más, cada nueva gota de agua de los esquilmados embalses es reconducida hacia el trasvase con la excusa de garantizar el consumo urbano puesto que la normativa del trasvase prohibe aportaciones para riego con los embalses tan vacíos. Una tomadura de pelo cuando las cantidades trasvasadas triplican el consumo urbano de la cuenca receptora. El curso del Tajo sufrirá las consecuencias de la falta de caudal en sus siguientes 100 km hasta que se recupere parcialmente con las aportaciones del Jarama y Henares en Aranjuez.

La región de Murcia se solivianta. ¡Agua para todos! Es el grito de guerra una vez que se ha esfumado la posibilidad de recibir un nuevo trasvase esta vez más lejano y más caro. Otra vez la cifra mágica de 1000 Hm3 "excedentes" del Ebro de los que 400 se preveian para Murcia. En los pueblos de la Alcarria ya no queda gente para pedir nada.

lunes, mayo 12, 2008

La batalla perdida de los servicios públicos.

Al hilo de discusiones que mantengo con compañeros de Ciudadanos al respecto de la educación concertada me surgen algunas ideas que quiero compartir con los exiguos visitantes de este blog.

Se argumenta desde la derecha que la educación concertada tiene una demanda y que es preferida por muchos padres. En principio tan inocente argumento parece cierto, yo mismo tengo amistades perfectamente laicas, izquierdistas de toda la vida y defensoras de los servicios públicos que no dudan en llevar a sus niños a colegios de curas, así pues nada que discutir. ¿O si?

Yo he escolarizado a mis hijos de momento siempre en colegios públicos tanto en Brunete (Madrid) como en Chiloeches (Guadalajara) y mi nivel de satisfacción con el servicio recibido es bastante alto (una percepción que creo generalizada entre los otros padres). ¿Cómo es posible? No quedábamos en que los problemas de la educación pública eran derivados de la desmotivación de los profesores y de la LOGSE. ¿Dónde está la demanda de colegios concertados de la que habla el PP?

Imaginémonos que en mi pueblo de Chiloeches aparece un colegio concertado y pensemos cual podría ser su impacto. En un primer momento las alumnos se fraccionarían, el perfil que cabe esperar de la gente que lleve a los niños al concertado será seguramente de un nivel socioeconómico mayor. A este proceso ayudaría el que el colegio pida ciertos pagos extras por servicios extras, algo que no todo el mundo se puede permitir pero que muchos padres estarían dispuestos a realizar (¿quién no hace un sacrificio por sus hijos?)

Tal como ocurre en otros sitios el colegio público acabaría teniendo mayores problemas para asumir una carga mayor de niños con necesidades especiales, aumentaría el trasvase de niños al colegio concertado. Ante esta situación cada vez será menor el interés y la presión de los padres por dotar de recursos al colegio donde los niños ya no van, para colmo de males muchos de los padres de niños en colegio público no tienen capacidad de presión política por ser emigrantes. Sin suficientes recursos el proceso se auto alimenta y hasta el más anticlerical como yo se vería teniendo que elegir entre sus principios y el bienestar de sus hijos.

Del análisis de este supuesto yo saco algunas conclusiones que comparto con quien lea este blog:

1.- Resulta paradójico el concluir que uno de los problemas de la educación pública es que la gente estaría dispuesta a pagar más por mejorar el servicio. Cuando los neo-liberales de turno niegan los recursos necesarios a los sistemas públicos generan una demanda insatisfecha que resulta un campo abonado para el sector privado.
2.- El proceso se retroalimenta. Ante la falta de recursos relativa se produce un desprestigio del servicio público que les permite justificar nuevas transferencias de recursos al sector privado.
3.- Y más retroalimentación en este círculo vicioso, cuanto más gente renuncia a unos servicios públicos de baja calidad, menos presión reciben las autoridades para mejorarlos.
4.- Este proceso de degradación de lo público es perfectamente aplicable a los transportes públicos a la sanidad, a la educación universitaria...

Cuando se permite que en servicios básicos a los que todos debemos tener igual acceso los recursos públicos se dedican a subvencionar lo privado el proceso parece irreversible. La marcha atrás eliminando los conciertos parece ya inviable una vez generado un estado de opinión apropiado, por si acaso no deja de ser bueno enmascarar el proceso con una supuesta defensa de las libertades individuales para dar una pátina de legitimidad al asunto.

Un par de reflexiones más de última hora. No es casualidad que la iglesia católica sea titular de buena parte de los colegios concertados. Con la reinversión de un poco del dinero que el estado les da pueden añadir un plus de atracción hacia sus colegios de forma que se garanticen el adoctrinamiento de futuras generaciones. No seamos tan ingenuos como para asumir que es puro altruismo, ese proceso de invertir algo para recoger adeptos lo he visto replicado en Jamaica con la presencia masiva de iglesias adventistas de origen estadounidense.

Como puntualización final a la hora de buscar responsabilidades es interesante recordar que el sistema de conciertos nace con el gobierno socialista en los años ochenta y el esquema se profundiza hasta la situación actual tanto con gobiernos del PSOE como con los del PP.

lunes, abril 21, 2008

AlterEconomía, pensamiento económico alternativo

Altereconomia

Para los que os interesan los temas económicos (me temo que el número de gente tenderá a ser creciente) os recomiendo esta página que resulta como un bálsamo en un entorno de pensamiento económico único. No he podido menos que poner un acceso directo en el blog.

Como muestra un botón, he encontrado un link a un informe titualdo "Creciemiento ecónomico, desigualdad social y crisis"
http://www.negocios.com/documentos/desigualdadabatoliva.pdf
del que extracto una parte de su clarificador análisis al respecto de las desigualdades del modelo de crecimiento español:

En 2006 la remuneración real en España ha disminuido un 0,5%. A esta cifra hay que añadirle la evolución del periodo 2000-2005 con también una pérdida (-0,3% de tasa mediana anual), mientras que en la UE 15 crecía un 0,8%; por lo tanto, una diferencia de 1,1 en España. De hecho, el salario medio es negativo desde 1999, un hecho insólito no ya a la UE, sino en el conjunto de la OCDE, por lo tanto en la treintena de países más desarrollados del mundo. Esta singularidad marca el crecimiento español. El resultado es que el salario medio se ha situado en unos 20.348 euros brutos anuales mientras que para la UE15 es de 34.412. Una diferencia extraordinaria si se considera que en renta per cápita, España ya se sitúa por encima del 95% de la renta de la UE15. Si el salario medio mantuviera una proporción equivalente, debería situarse por encima de los 30.000 euros brutos al año. Es un crecimiento económico ligado a un desarrollo social poco armónico.

jueves, abril 17, 2008

El declive de la izquierda

Os adjunto un link a un interesante artículo de Enrique Gil Calvo, publicado anteayer en El PAIS, al respecto de lo que el interpreta como un avance generalizado de la derecha en Europa (del que España no sería una excepción pese a la engañosa victoria del PSOE en las pasadas elecciones).

http://www.elpais.com/articulo/opinion/declive/izquierda/elpepiopi/20080416elpepiopi_4/Tes

Yo suscribo la práctica totalidad del diagnóstico, añadiendo que en realidad el conflicto emigrantes-trabajadores locales es solo un frente del más amplio conflicto entre trabajadores de paises desarrollados y no desarrollados, en el que los primeros se aprestan a defender un sistema globalmente injusto pero que les beneficia comparativamente frente a sus colegas del tercer mundo.

Gil Calvo categoriza a la izquierda actual en dos grupos:

"Por eso la izquierda se limita a vegetar, viviendo de unas rentas ruinosas (el estéril anticapitalismo comunista) o al menos conservadoras (la defensa socialdemócrata de los derechos sociales), pues el incipiente movimiento antiglobalización aún carece de credibilidad. De ahí el éxito de la tercera vía social-liberal a lo Giddens-Blair, aquí adoptada por Zapatero, que renunciando a los valores de izquierda sólo propone una derecha con rostro humano. Y ante el vacío de la izquierda en retirada, la derecha ha podido invadir y ocupar toda la esfera del debate público sin encontrar resistencia, imponiendo sus agendas neoliberales, nacionalistas, teocráticas y neoconservadoras."

Con matices, pero no puedo menos que estar de acuerdo.

El problema viene a ser que frente a los habituales atinados diagnósticos, nos sigue faltando un tratamiento adecuado que saque a la izquierda de su enfermedad. Y mientras aquí estamos los viejos izquierdistas, resistiendo la marea derechista, a la defensiva, cediendo terreno lo más despacio posible, mientras esperamos a un mesias que nos alumbre un nuevo camino.

martes, abril 01, 2008

La campaña electoral, mi hijo, yo y la lucha por mis ideas..

Durante las últimas elecciones decidí cogerme vacaciones para poder dedicar un esfuerzo extra en favor de Ciudadanos en la campaña. Dos semanas intensas, con ruedas de prensa en Guadalajara (de donde fuí candidato), mucho reparto de publicidad, alguna mesa informativa, colocación de pancartas y algunas labores extras. A mi lado siempre Julia, mi mujer, que decidió que dado que hay pocas ocasiones en que estemos juntos por culpa del trabajo, nos íbamos a tomar esos días como unas extrañas vacaciones. Me encanta el entusiasmo con que se embarca en cada cosa, aunque en este caso fuera solo por solidaridad conyugal.

El día anterior a las elecciones lo pasé trabajándome los datos de los apoderados en Madrid a fin de que cubrieramos el mayor número de mesas posibles. Era el cumpleaños de mi hijo el mayor y la casa se llenó de la familia como corresponde a estos casos. Como anfitrión no pude ser peor (no faltó quien me lo recordara), porque estuve literalmente todo el día al ordenador. Como fin de fiesta, el domingo tenía a mi cargo una buena cantidad de colegios electorales que cubrir como apoderado, así que me pasé todo el día con mi mujer de un sitio para otro. Por la noche nos juntamos en una celebración que resultó poco alegre en vista de los resultados obtenidos. A la vuelta a casa me encontraba realmente cansado y avisé a la oficina que alargaba mis vacaciones un día más.

Mi hijo de 11 años como siempre todo lo observa y lo analiza, y cuando se enteró al día siguiente de que no habíamos conseguido ningún diputado, no pudo menos que preguntarme si no había sido una tontería tanto esfuerzo como nos había visto hacer. Le expliqué que nunca me ha parecido fundamental la garantía de éxito cuando defiendo mis ideas, porque es la única manera en que puedo mirarme al espejo y respetarme a mi mismo. Creo que la calma con la que los compañeros de Ciudadanos con la que compartí noche electoral nos tomamos los resultados electorales tenía mucho que ver con la interna satisfacción de el deber cumplido.

Posteriormente no he podido menos que pensar que el mero hecho de haber podido dar ejemplo a mi hijo de la importancia de defender aquello en lo que crees ya justificaba por si solo todo el trabajo realizado.

PD: El día despues de las elecciones mi hermano dió el paso y decidió afiliarse a IU. Hubiera preferido que se decantara por Ciudadanos, pero creo que lo más importante es que cada vez seamos más los que decidimos implicarnos.

lunes, marzo 31, 2008

Las equidistancias y los puntos medios

Por definir a lo que me refiero, utilizamos equidistancia en el debate social de forma más o menos peyorativa para definir las posiciones que ante un conflicto o problema deciden situarse en un punto medio entre las posturas enfrentadas. Equidistancia es no tomar partido, algo que sin ser intrinsecamente malo, resulta reprobable cuando esta falta de posicionamiento ocurre ante una injusticia, porque nadie parece estar de acuerdo con ser equidistante entre un violador y la persona violada o entre un maltratador y su víctima.

Cuando hablamos de equidistancia en el debate político español, es facil que nos venga a la cabeza el problema del terrorismo y las reprobables (en mi opinión) posturas tomadas al respecto por los portavoces del nacionalismo. Ante una agresión, lo más que se les ocurre es lavarse en mayor o menor medida las manos, advirtiendo de la existencia de un conflicto en el que ninguna de las dos partes tienen razón. Es la equidistancia entre el verdugo y la víctima que a tantos no cegados por el velo de la estupidez nacionalista nos resulta inconcebible, pero que cientos de miles de personas parecen comprender y compartir.

Sin embargo muchos de los que critican esos posicionamientos no dejan ser adoradores de la equidistancia en otros ámbitos. Recientemente moría en Madrid un joven calificado de "antifascista" en una rellerta con otros jóvenes miembros de grupos xenófobos. Ante mi incredulidad, pude oír como muchos despachaban el asunto criticando a los grupos violentos sean del signo que sean, olvidando de forma sospechosa que mientras los unos dedican su tiempo libre a patear indigentes e inmigrantes por las calles, los otros pretenden oponerse (por medios posiblemente reprobables) a los que protagonizan esas canalladas, en un entorno que a muchos nos parece de bastante impunidad. El chaval que murío apuñalado lo hizo por defender ideas que son loables y altruistas, y aunque solo sea por ello, merecería el respeto de que no le comparen con sus repugnantes verdugos. Igual equidistancia insoportable y acrítica encuentro entre los que les parecen iguales los dos bandos en conflicto en nuestra guerra civil sin darle importancia al hecho de que unos defendían a un gobierno democráticamente elegido y otros eran simplemente unos golpistas. No es cuestión de santificar ni al antifascista, ni de justificar todo lo que se hizo durante la República, pero de ahí a colocarse en la equidistancia hay un dificil salto que muchos parecen dar sin problemas, pero que por mi parte resulta un abismo insalvable.

Sin llevar el tema a esos extremos, goza el centrismo de una, a mi parecer, bastante injustificada y acrítica buena prensa. Y me resulta sorprendente, porque parece como si este no fuera un posicionamiento político más, cuyas virtudes y defectos deberían buscarse en el análisis de sus propuestas, sino que parece que obtuvieran un plus de bondad geométrica que los medios loan sin mayor argumentación y que la opinión pública asume como siempre sin mayores consideraciones. Mira el "centrista" al "extremista" con la superioridad del que está de vuelta de todo, cuando posiblemente demuestre simplemente que digiere con mayor facilidad los lugares comunes que, por raciones empachosas, se nos sirven cada día por medios de comunicación de dudosa ecuanimidad y sospechosas intenciones.

Yo particularmente ya podeis imaginaros que no soy amigo ni de centrismos, ni sobre todo de moderaciones. Defiendo aquello en lo que creo con toda la vehemencia que puedo, y me considero extremadamente ateo, libertario, tolerante y defensor de las igualdades de todos. No me resultan loables las tibiezas ante los problemas, el no poner toda la carne en el asador ante las injusticias, ni como dice el título de mi blog, el conformarse ante lo que es manifiestamente mejorable. Sin duda alguna soy un extremista, un radical.

No me hago ilusiones, si algún día recibiera algún tipo de castigo por mi condición díscola (dificil, porque poco daño puedo hacer para hacerme merecedor de esas atenciones por parte de nadie) , no faltaría gente que advertirían que los extremos no llevan a nada bueno.

jueves, marzo 27, 2008

Mis admirables compañeros de Ciudadanos

Andamos estos días en Ciudadanos con el ánimo un poco alicaido por unos resultados electorales tan lejanos a lo que esperábamos. Algun compañero mira hacia la orilla de UPD donde intuyen unas condiciones ambientales más templadas dentro del Congreso que fuera. Al final tanto orgullo de nuestra implicación en la política y de pertenecer a un partido diferente, y en el primer tropezón electoral Ciudadanos ya no nos parece tan bonito, porque ya no nos parece tan reluciente, nuevo y victorioso. Cosas de la vida.

Yo lo entiendo, que conste. Aún ando perplejo como todos analizando porqués y buscando soluciones. Pero el caso es que mientras yo ando aún un poco acarajado, leo en el foro del partido mensajes de gente como Daniel Perales (por citar a alguien a quien aprecio http://daniel-perales.blogspot.com/) que se mueven con renovada energía por seguir defendiendo aquello en lo que creen. Y que quereis que os diga, yo a los deshojadores de margaritas, a los que perdeis interés y a los que dudais o a los que os vais os comprendo, como comprendo a los del voto util, a los abstencionistas o a los desinteresados por la política. Nada que reprocharos, pero...

... a Dani y la gente como él les admiro y seguirá siendo un honor compartir el partido con ellos en el futuro.

domingo, marzo 23, 2008

¿Es realmente la inflación el impuesto más injusto?

Os pongo un caso de un español medio, asalariado y con una hipoteca que se come un 35% de su renta y que no tiene capacidad de ahorro. En este caso una inflación del 5% supondría un aumento de gasto de 3,25%. A igualdad de tipos de interés, dependiendo de como de buena sea su cláusula de revisión salarial ganará o perderá renta al final del año. En función de las estadísticas la mayoría de los asalariados con hipoteca salen ganando.

Si yo soy un rentista en un entorno estable (si le he prestado a alguien dinero a largo plazo), unas altas tasas de inflación implican una renta real menor y un menor valor de mis activos. El rentado gana cuando el rentista pierde, es obvio, y la inflación no juega igual para todos.

Yo puedo aceptar la lucha contra la inflación como correcta en la medida en que afecte al crecimiento económico y la distribución más justa de la renta. Si lo convierto en el único objetivo de la economía habré tomado el medio por el fin, tal como nuestro poco popular Banco Central Europeo deifende en función del mandato recibido.

En la economía, como conclusión, hay demasiada ideologia vendida como verdades absolutas. Os aseguro que en mi caso celebro con alborozo las tasa de inflación elevadas.

jueves, marzo 20, 2008

El descaro del PP de Aguirre

Bueno, tras dos duras semanas de campaña con resultados menores de lo esperado y unos días de descanso hay que volver a la vida. En estos días he cogido el coche y me he ido al campito con la familia. Ayer de camino a la sierra escucho con asombro por la radio el nuevo ejemplo del descaro político con el que el PP de Madrid anda haciendo y deshaciendo a su antojo al calor de sus positivos resultados electorales.

Esta vez el tema se trata de la educación y la poco disimulada apuesta del PP por cepillarse la educación pública en Madrid. En El Álamo, un pueblo del suroeste de Madrid el alcalde del PP ha decidido vender un colégio público ya construido y a punto para inaugurarse para que se convierta en colegio concertado. Los argumentos son a cual más sorprendentes, inicialmente se habló de enjugar parte de la deuda del ayuntamiento, posteriormente escucho que el tema era satisfacer la demanda insatisfecha de colegios concertados. No merece la pena ni comentarlo.

El afán privatizador de mi vecina (su marido ý su familia poseen básicamente toda la comarca donde vivo) va in crescendo. No mucha gente sabe que recientemente se han ido inaugurando una serie de hospitales supuestamente públicos en Madrid y que son instalaciones privadas alquiladas a la Comunidad, mientras el gobierno regional saca pecho sin poner un duro pero hipotecándonos a todos durante decenios en los que tendremos que pagar con intereses y beneficios esas inversiones que hoy no hacemos (alguno se forrará a costa de la insensatez, estupidez o ¿corrupción? de nuestros gobernantes). Tampoco es ninguna novedad, para cuando estos apóstoles del liberalismo hayan desmantelado todos los servicios públicos y sus votantes salgan de su ensimismamiento andaremos como en Marbella, llorando por un desaguisado dificil de arreglar.

Cada victoria electoral de la ambiciosa Aguirre nos desyunamos con algún tema parecido. Hace un año la primera medida de esta tipeja fue asegurarse que los guardias forestales no pudieran controlar lo que los propietarios hacen en sus fincas, ahora se trata de privatizar hasta las escuelas. Que paren esta Comunidad que yo me apeo.