martes, enero 25, 2011
Van a por todas
En los últimos 30 años se ha producido un conflicto en el que las oligarquías económico financieras han ido ganando batalla tras batalla ante la menguante resistencia de los sectores de izquierda, traicionados por la progresiva asumpción de los grandes partidos socialdemócratas europeos de los postulados neoliberales. Dicho proceso llevó a la desregulación y el desarme de las barreras fiscales y legales que ponían freno a la capacidad de actuar de dichas oligarquías.
La toma del poder político-económico por parte de dichas oligarquías, ocurrida durante los años 90 (recordemos en España los ajustes para cumplir los criterios de Maastritch y las condiciones en que se estableción la moneda única), disimuló sus efectos mediante la creación de una burbuja de crédito que permitió compensar con el endeudamiento la progresiva pérdida de capacidad adquisitiva de los trabajadores. El deterioro que las nuevas medidas estaban causando en los trabajadores se demostraba en la creciente desigualdad de rentas y la disminución que las rentas del trabajo sufrían a favor de las del capital.
El proceso necesitó del establecimiento de una doctrina ideológica que fuera asumida por las grandes mayorías. Así se nos vendió que esa distribución de la tarta a favor de las rentas del capital nos beneficiaba a todos, porque la tarta al crecer nos entregaba al fin y al cabo un trozo mayor. Se nos vendió que un sistema impositivo menos redistributivo era bueno puesto que esto permitía a las empresas crear empleo y riqueza. Se nos vendió una globalización que favorecía a los empobrecidos del mundo a la vez que nos permitía a los países más desarrollados centrarnos en sectores de más alto valor añadido. Se desmantelaron los sectores públicos clave y se entregaron al sector privado bajo promesas de mejor gestión, mejor servicio y mejores precios. Se nos vendió el fin de la historia, y el triunfo del capitalismo, y los vendedores traían trajes de socialdemócrata, y la gente lo compró.
En los últimos años el entramado de mentiras ha ido cayendo. Nos enteramos que la desregulación permitió excesos financieros especulativos que resultaron absolutamente destructivos. La libertad de movimiento de capitales permitió la evasión masiva hacia paraísos fiscales, y unida a las rebajas impositivas debilitó las finanzas públicas creando déficits fiscales que ponen en cuestión el estado del bienestar. La globalización desmanteló sectores industriales que fueron deslocalizados a países emergentes, para beneficio de las multinacionales, que pudieron producir en condiciones de semi-esclavitud. Los sectores públicos privatizados crearon oligopolios ante los que los consumidores se encuentran cautivos. Finalmente descubrimos que la tarta no había crecido tanto, que nuestra ración era menguante y que alguien tenía que empezar a pagar la cuenta de la fiesta.
Pareció durante un pequeño lapso que la caída del velo que había dejado las mentiras al descubierto supondría el replanteamiento y la reversión de alguna de las medidas tomadas en estos últimos treinta años; una ingenuidad. Con los estados desarmados de todo poder para influir en la economía trasnacional, y con la población aturdida, desarmada a su vez ideológicamente y abducida por una propaganda que ha convertido las mentiras en dogmas, los que mandas se han quitado la careta.
En el último año las cartas se han puesto encima de la mesa. Nuestro voto, nuestros gobiernos no pintan ni deciden nada, y todo intento por oponerse recibirá su castigo en forma de crisis de la deuda. Con las instituciones que todo lo deciden fuertemente ancladas y controladas (FMI, BCE, etc.) se nos ha informado de que la democracia se limita a decidir cuestiones sociales, pero que la economía la deciden otros. Algunos como Zapatero parecieron jugar a ser DeGaulle y ofrecer alguna resistencia, para finalmente convertirse en un nuevo Petain que encabeza un gobierno pelele colaboracionista con el vencedor.
Ahora los vencedores ya no tienen necesidad de disimular. Han empezado por un recorte de condiciones laborales que tienen su eco en la carrera de ofrecimiento de rebajas adicionales firmado por trabajadores como los de Nissan, cediendo al chantaje del cierre y la deslocalización. Han ido a por las Cajas de Ahorro, un suculento bocado público pendiente de devorar para el lucro privado. Ahora van a por las pensiones para seguir con el desmantelamiento de la negociación colectiva. Y no van a parar, ¿porqué habrían de hacerlo?
Nos han derrotado, pero queda por ver si nos han domesticado y en nuestra docilidad dejaremos que nos sigan apretando ilimitadamente sin siquiera plantear resistencia. De momento se sienten seguros y van a por todas.
sábado, enero 22, 2011
El poder de las corporaciones
Al hilo de dicha noticia, os presento un magnífico documental (os advierto que sus tres partes suman casi tres horas que a mi no se me han hecho largas en absoluto) que nos recuerda como son, y como actuan las corporaciones, así como su efecto en nuestro mundo.
Las corporaciones, instituciones o psicopatas
En estos días de convulsión económica, resulta importante entender como el llamado neoliberalismo no resulta nada más que la justificación ideológica de la puesta del estado y su legislación al servicio de las oligarquías propietarias de las grandes corporaciones. Bajo la pantalla de una supuesta defensa del libre mercado, se esconde la desregulación que permite a los grandes oligopolios extender su poder sin barreras eliminando todo atisbo de competencia. Tras los últimos treinta años de ofensiva la ocupación de todos los espacios del poder por parte de estas corporaciones resulta casi absoluta.
Debilitada la universidad pública a la que se intenta vaciar de contenido ideológico para convirtiendola en fábrica de trabajadores especializados, con los medios de comunicación a su servicio y con sus representantes a cargo de todas las instituciones económicas, su victoria es abrumadora. No es por tanto extraño que desde su posición de poder se aseguren de que la crisis que ellos mismos han creado se convierta en una nueva oportunidad para aumentar su poder y sus beneficios, ante la mirada apática de una ciudadanía que no es capaz de distinguir entre la realidad y la propaganda.
jueves, enero 20, 2011
Españoles, ¿sois idiotas?
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
sábado, enero 15, 2011
De la huelga a la claudicación
Semanas antes de la huelga me afilié a CCOO. En mi solicitud incluí una explicación de mis motivos, relacionados con que por fin el sindicato se hubiera dado cuenta que tocaba confrontación y lucha. Participé en un piquete frente a las cocheras de la EMT, empapelé mi urbanización con propaganda de la huelga, hice proselitismo, discutí con amigos, participé con mi familia en la manifestación del 29 y las que siguieron convocadas por mi nuevo sindicato.
Han pasado casi cuatro meses en los que he ido pasando de la esperanza a la decepción y de esta a la indignación. Las primeras señales vinieron del silencio clamoroso tras la huelga por parte de los grandes sindicatos , una huelga que uno pensaba como el primer paso en la estrategia para intentar revocar la reforma laboral de Junio. Muy al contrario, CCOO pareció dar el tema por zanjado y el expediente cubierto con una huelga hecha a regañadientes. Mi esperanza inicial se tornaba en decepción ante la vuelta a las andadas. Me pregunto que sentirán aquellos que fueron un poco más allá que yo en su compromiso con la huelga y hayan sufrido represalias e incluso el despido como consecuencia.
En Diciembre el gobierno anunció la siguiente vueltas de tuerca. Recortados los derechos laborales llega la hora de ir a por los derechos sociales. La primera reacción en contra pareció decidida por parte del sindicato, sin embargo a finales de mes se conoce que se están manteniendo discretos contactos y negociaciones con el gobierno. Resulta indignante el mero hecho de sentarse a negociar con alguien que nos roba, destruyendo los avances sociales conseguidos en más de un siglo de lucha e insultando por el camino a la memoria de todos los que dieron incluso su vida por ellos.
Esta semana parece que el fantasma de una nueva huelga se desvanece. En un giro inaudito, los sindicatos parecen dispuestos a aceptar el retraso en la edad de jubilación, a cambio de suavizar algún aspecto. Es más, en un kafkiano síntoma de síndrome de Estocolmo, invitan al PP y a la patronal a unirse a la fiesta y dan señales de que aceptarán la reforma de Junio si se retoca mínimamente. Para redondear, proponen ampliar la negociación a otras areas. Aparentemente no es que Toxo haya perdido la cabeza, dado que se cuenta con el apoyo casi absoluto del Consejo del sindicato. Resulta tan increible que me trae a la cabeza esa dantesca historia del canibal alemán que mató y devoró a su amante tras obtener una petición escrita de este.
El daño ya está hecho. Hemos aceptado todas las premisas y reglas del juego y ya no se puede ganar. Se acepta implícitamente la necesidad de reformar y así se le deja saber a la gente. El mensaje no puede ser más claro y devastador para las esperanzas de los que pretendan resistirse: ante la crisis hay que aceptar las reformas, y como mucho podemos aspirar a matizarlas. El gobierno y los poderes a los que sirve pueden ya lanzar una nueva oleada de recortes ante la sumisión ignorante de la mayoría.
Yo, mientras decido si devolver mi carnet de CCOO con mi solicitud de baja, o si me quedo con el para darme el gusto de quemarlo en la chimenea, me pregunto como he podido ser tan imbecil de confundir mis esperanzas con la realidad. CCOO es un sindicata cuyos dos últimos dirigentes se encuentran englobados en las filas del PSOE uno y de UPyD otro. Ya no es que se haya adocenado y apoltronado en una estrategia de negociar recortes a trocitos sin apenas resistencia, es que finalmente tengo que admitir que es un sindicato que sirve a los intereses del poder, contribuyendo a que nos traguemos trago a trago y sin resistencia todas las amargas recetas qeu los que detentan el poder nos van preparando.
Yo, como afiliado temporal, he contribuido al proceso. No puedo menos que sentir verguenza ante mi estupidez.
sábado, enero 08, 2011
Una negociación obscena
Perplejidad en primer lugar por el hecho de que los sindicatos accedan a esta farsa. No tengo ninguna explicación digna para su actitud, dado que el mero hecho de sentarse debilita la postura de los trabajadores al admitir que existe algún tipo de necesidad de reforma. Numerosas argumentaciones se han dado para desmentir que exista tal necesidad, pero quizás la más obvia, sin entrar en profundidades técnicas, es la que duda de una reforma que se plantea a la carrera para un problema que, en el peor de los casos y según los propagandistas neoliberales, tiene un horizonte de 30 a 50 años. Incluso para quién sea tan estúpido para creerse la propaganda oficial, hacer depender de una negociación de un fin de semana el destino a decenios vista de las pensiones resulta un insulto a la inteligencia.
La perplejidad se une a la indignación cuando uno se plantea en qué terminos puede estarse haciendo la negociación. Las reglas del juego están trucadas, y lo que llaman reforma es en realidad recorte. Uno no se sienta a negociar con alguien que te plantea de partida cuanto te va a quitar. Lo peor que nos puede pasar como trabajadores y gente de izquierda sería precisamente que se llegara un acuerdo, y que los que se supone defienden nuestros intereses, se plieguen en nuestro nombre a ceder una parte de lo conseguido a base de luchas y en muchos casos de sangre. Y de forma tan sencilla que une la indignación al estupor.
La perplejidad, indignación y estupor se unen a la hilaridad cuando uno se pregunta lo que pueden estar haciendo tan altos dignatarios durante tan maratonianas reuniones. Horas y horas sentados en torno a una mesa para un tema que resulta relativamente sencillo. Uno se imagina al gobierno y los representantes sindicales a un lado y otro de la mesa con todo dicho después de los cinco primeros minutos en los que el primero sin duda reiterará su voluntad inquebrantable de postponer la edad de jubilación a los 67 años, y los segundos supongo declararán su oposición frontal a tal medida. Lo que pueden hacer durante el resto de horas e incluso días de reunión resulta un misterio que ofrece sin duda espacio para brillantes parodias futuras de los humoristas patrios..
Y es que todo esto es una farsa en la que hasta el más tonto percibe las intenciones ocultas de unos y de otros. El gobierno quiere plantear el retraso de la edad de jubilación como pago necesario ante el chantaje de la dupla Sarkozy-Merkel, como condición para apoyar a la deuda española frente al ataque especulador de los mercados. Unos mercados que lejos de ser anónimos tienen caras, nombres y apellidos. La negociación es para este una forma de enmascarar tales intenciones y dotar a las medidas ya decididad de un velo que oculte sus auténticos motivos.
Los sindicatos escenifican su resistencia a hacer una huelga general contra un gobierno de derechas que incomprensiblemente cuenta aún con cierto apoyo de buena parte de esa población que se autodenomina de izquierdas, muchos de los cuales constituyen las bases de las propias organizaciones sindicales. Detras de la negociación se encuentra el miedo a plantear un pulso en el que no creen, y para el que quieren buscar legitimidades extras ridículas por innecesarias.
Yo por mi parte siento sobre todo verguenza ajena ante toda esta parodia. Una vez que nuestros blanditos representantes sindicales han accedido a formar parte de ella, se me llevan los demonios cada minuto que pasa sin que estos se levanten de la mesa pegando de una puñetera vez un puñetazo sobre esta.
jueves, enero 06, 2011
¿Porqué no IU?
Nos encontramos ante circunstancias excepcionalmente favorables. Tanto Zapatero como el propio PSOE se encuentran en una situación de descrédito comparable con la que supuso el fin del felipismo, el dogma neoliberal se resquebraja, la economía sigue en caída libre con el paro en valores de desastre, el PP se reboza en su propia corrupción, la gente acumula indignación ante medidas que entiende injustas. Ante todo esto IU, el partido que naturalmente debería canalizar buena parte de este descontento, consigue una triste expectativa de crecimiento del 3%. Donde otros ven un éxito yo no puedo menos que constatar nuestra incapacidad de convencer a una parte relevante del electorado que nos permitiera de momento poner en cuestión mínimamente el poder del omnipotente bipartidismo.
Por encima de los muchos errores que se nos puedan achacar a todos como organización, creo que debemos ser conscientes de que luchamos con algo mucho menos tangible que se ha constituido en nuestro mayor enemigo. Tenemos a nuestras espaldas decenios de propaganda que ha ido calando en el subsconsciente de la gente haciendo extremadamente dificil cualquier cambio. Es una combinación de mensajes complementarios que se constituyen en una maraña de falacias de las que la mayoría parece incapaz de escapar y que yo resumiría en tres puntos:
- El PP y el PSOE son partidos opuestos que representan las dos posibles alternativas de actuación política. En todo en lo que ambos coinciden simplemente no existe alternativa.
- Todos los políticos son iguales. La corrupción y el incumplimiento de los compromisos electorales es consustancial a la política.
- Los responsables de las acciones políticas son exclusivamente los líderes que encabezan las listas. El descrédito ante la acción política de un partido se limpia mediante el cambio de la cara que lo representa.
Estos mensajes nos llegan continuamente por parte de todos los medios de comunicación que se constituyen en elemento primordial para el mantenimiento de status quo. El objetivo último consiste en favorecer la alternancia del PP y el PSOE y la continuidad del sistema, desacreditando toda capacidad de plantear alternativas. En el peor de los casos, se arrastra a la gente al desánimo y el excepticismo antes que a la lucha y la movilización que se consideran imposibles e inútiles.
No será sencillo luchar contra estos dogmas difundidos continuamente de forma más o menos sutil. Constatarlo no nos exime de nuestra obligación de luchar contra ellos si queremos que nuestros mensajes y programas lleguen siquiera a ser considerados. Debemos por otra parte ser conscientes que el cambio no va a llegar de la noche a la mañana.
martes, diciembre 28, 2010
No seas inocente
El Gobierno dice que es inevitable aumentar la edad legal de jubilación a los 67 años(aunque lo quiera hacer con flexibilidad)
No es cierto.España es uno de los países de Europa con una edad “real” de jubilación más alta (63 años y 10 meses) y cercana a la edad legal.
El Gobierno dice que el aumento de la esperanza de vida (habrá más pensionistas en el futuro) hace necesaria la reforma.
No es cierto.
Es verdad que habrá más pensionistas, pero también es verdad que habrá más cotizantes y con cotizaciones más altas. El problema no es demográfico, sino de voluntad política. Se pueden hacer cotizar los contratos que están en la economía sumergida, se puede evitar que las mujeres ganen un 30% menos que los hombres y, por tanto, coticen menos, se puede elevar el salario mínimo (uno de los más bajos de Europa), se puede hacer cotizar las becas (en su mayor parte son contratos laborales encubiertos) se pueden elevar las cotizaciones máximas (la base más alta son 3.198 euros/mes; a partir de ahí ya no se cotiza más).
El Gobierno dice que el gasto en pensiones es muy alto.
No es cierto.
En 2011 gastaremos en pensiones contributivas en torno al 10% del PIB. En 2040, el 14%. Hoy hay ya países como Italia que ya gastan ese 14 %. Francia gasta ya el 12%. Nuestras pensiones medias son de las más bajas de Europa y el número de pensionistas comparado con la población también es de los más reducidos. Incluso en períodos de crisis como el actual y con 4,5 millones de parados, la Seguridad Social tiene superávit y el Fondo de reserva está aumentando hasta alcanzar casi los 70.000 millones de euros.
El Gobierno dice que las medidas que se toman ahora son para consolidar el sistema y garantizar las pensiones del futuro.
No es cierto.La realidad es que las medidas que se toman tienen por objetivo reducir las pensiones y así lo expresa el Gobierno en el compromiso contenido en el Plan de Austeridad enviado a la Comisión Europea. El aumento de la edad de jubilación significa que todos cobraríamos dos años menos de pensión, con el consiguiente ahorro (que se estima en un 6%) y el aumento de los años de cómputo para determinar el importe de la pensión, de los actuales 15 años a 20 o 25, significa que todos cobraremos pensiones más bajas (entre un 5 y un 10% menos) porque los salarios más antiguos eran más bajos.
El Gobierno dice que defiende el sistema público de pensiones.
No es cierto.
Lo ha entregado a los mercados, que tienen nombre y apellidos. Son los bancos y las compañías de seguros. Se pretende un modelo asistencial, es decir unas pensiones públicas mínimas y el resto con complementos de los seguros privados.
Todo ello parece una mala inocentada de fin de año. Pero no lo es.
Sólo la lucha y la movilización puede impedir que toquen las pensiones imponiendo su reforma dentro de un mes.
domingo, diciembre 26, 2010
Ideas nuevas de cara a un futuro distinto
Todo está en crisis, lo que por otra parte, para los que llevamos toda la vida haciendo lo posible porque las cosas cambien, resulta una buena noticia. Hay crisis de los paradigmas que han creado un mundo crecientemente injusto, insostenible e inhumano; pero hay también crisis de las ideas dominantes en la izquierda que no han sido capaces de evitar que dichos paradigmas se extendieran y aceptaran.
Surgen por todas partes elementos, problemas e ideas nuevas que deberíamos tener en cuenta a la hora de levantar una nueva propuesta ideológica. De forma desordenada menciono algunos aspectos que me han llamado la atención en los últimos tiempos:
- Economía del decrecimiento: El capitalismo se cimenta en un crecimient:o ilimitado, insostenible e irracional, mientras que las alternativas de izquierda siempre han defendido un equivalente más igualitario. Pero el mundo ya no da de si, ni hay recursos ni hay espacio ilimitado. No puede haber una alternativa económica y social creible en el futuro que no plantee una solución a este problema como elemento central, incluyendo la limitación del consumo de energía y bienes e incluso la limitación del crecimiento demográfico.
- Objetivos de bienestar: Nos han engañado cuando nos han colocado el PIB como vara de medir del éxito de las políticas económicas, y ni lo hemos cuestionado. Debemos salir nosotros y hacer salir a la gente del engaño, reemplazándolo por la medición del bienestar como objetivo de nuestras políticas (ver entrada El PIB y el bienestar)
- Descrédito del socialismo: No podemos construir el futuro sin antes aprender y aceptar los errores del pasado. El socialismo aplicado fracasó (o así se percibe), y debemos de aprender del fracaso desde la autocrítica sin mirar hacia otros lados. Sin enfretarnos a ese pasado no podemos avanzar por lo que debemos analizar en que se falló y como podemos evitar dicho fracaso en el futuro (muy recomendable este artículo que leía el otro día en Rebelión: Reflexión sobre la transición al Socialismo)
- Modelo democrático: Que lo que tenemos no se parece en nada a una democracia está claro para todos, y sin embargo seguimos entrando en el juego y buscando los resultados electorales como objetivo político máximo. Necesitamos otra cosa como demuestra la creciente indiferencia y apatía que nos rodea, y en esa alternativa, la participación continua y la neutralización del poder.del dinero son elementos centrales. Necesitamos mucho más que un cambio de ley electoral.
- Otro tipo de organización política: Si el descrédito del sistema político es grande, el de los partidos políticos como organización lo es más, y lamentablemente hay buenos motivos. Hay que crear organizaciones participativas con tomas de decisiones de abajo a arriba en lugar de dar poder a las burocracias internas. Organizaciones más abiertas y libres donde las adhesiones no tengan que ser inquebrantables inamovibles ni absolutas, que nos permintan trabajar unidos en objetivos comunes manteniendo nuestra individualidad idiológica (ver entrada Refundando la izquierda).
- Nuevas formas de acción: En los útlimos tiempos proliferan propuestas de acciones que en muchos casos pueden resultar anecdóticas pero que no deberíamos dejar caer en saco roto. Las huelgas generales tal como se han aplicado en Francia, con foco en sectores clave cuyos trabajadores son apoyados por el sindicato para mantener su lucha, resulta una alternativa brillante a la huelga general clásica que los trabajadores no se pueden permitir. Hay propuestas de boicot de consumo, o de retirada de fondos de bancos, que inciden en la idea de reemplazar la lucha frontal por una especie de guerra de guerrillas que maximicen el efecto minimizando el coste. Las alternativas son casi ilimitadas y deberíamos explorarlas y utilizarlas.
- Internet y los medios de comunicación: Si algo ha contribuido a convertir en dogma los pensamientos políticos neoliberales, esto ha sido el absoluto control de los medios de comunicación por parte de sus defensores. Este dominio absoluto de la información y como se ofrece se ha visto resquebrajado por la aparición de internet y sus inmensas posibilidades de comunicar y crear redes sociales. Tenemos una posibilidad inmejorable de crear canales que lleven mensajes diferentes a la gente, pero a la vez tenemos una necesidad absoluta de impedir que esta posibilidad se cierre mediante el control de la red por parte del poder establecido, y ya se está trabajando para ello.
domingo, diciembre 19, 2010
Pasividad y esperanza.
Será mi optimismo congénito, pero yo sin embargo veo señales de cambio allá donde miro:
Veo tras los ataques al estado del bienestar la desesperación de unas élites que intentan proteger sus privilegios de forma angustiosa. Acapararon y nos prestaron lo acaparado para que pudieramos subsistir hasta crear una burbuja de crédito que no podía crecer indefinidamente. Agotada nuestra capacidad fueron a por el dinero del estado al que tratan de exprimir a nuestra costa. El juego se acaba y la incapacidad de las élites económicas de ofrecer algo diferente no augura nada bueno. Si a todo ello se le une la crisis energética y ecológica los nubarrones se oscurecen cada vez más.
Caen los gobiernos "socialdemócratas". Donde algunos ven la caída de una linea mínima de resistencia a la derecha pura y dura, yo veo la caida de un espejismo que ha servido para mantener las apariencias. La caida de una piedra angular del sistema que puede ayudar a que la gente despierte a la realidad que nos rodea.
No se corrigen 30 o 40 años de lavado de cerebro de la noche a la mañana. Muchos de nuestros conciudadanos parecen haber asimilado los mensajes del sistema hasta un punto irremediable. Pero los cambios no los ponen nunca en marcha las mayorías, sino una minoría que consigue ver más allá. Y mirando a nuestro alrededor encuentro ideas bullendo por todas partes. En todo el mundo viejas teorías se redescubren y se mezclan con esbozos de ideas nuevas. De entre todas puede surgir alguna que encontrarán un entorno propicio para crecer.
El capitalismo neoliberal ha perdido toda capacidad de seducción y todo prestigio. Se le soporta entre la indiferencia y la indignación. A nosotros nos toca ayudar en el proceso de hacerlo caer y a que lo sustituya algo mejor.
sábado, noviembre 20, 2010
Evitando conflictos
Lleva Marruecos pisoteando el derecho internacional y los derechos de los saharauis 35 años. A las políticas apaciguadoras de los distintos gobiernos de España responde el régimen autoritario marroquí con represión creciente, expulsión de la prensa española y amenazas diversas.
Los sindicatos mayoritarios españoles mantienen un impresionante record de transigencia y paz social. Despolitizados y burocratizados, toda una generación de españoles han crecido en su vida laboral sin saber lo que es una huelga mientras sus derechos se ven erosionados día tras día. En Junio la celebrada paz social recibió la respuesta (una vez más) de un decretazo, ante la aparente estupefacción de los representantes de los trabajadores y la indisimulada satisfacción del presunto delincuente que representa a los empresarios.
Tiene el conflicto muy mala prensa en nuestra sociedad. Se celebra el diálogo y la negociación, se fomentan las palabras suaves y las buenas maneras y se nos adormece en un discurso de comprensión, paciencia y maneras amigables. Pero debajo de esa apariencia color pastel existe un mundo de luchas crueles y sin cuartel con víctimas reales que ven sus vidas destruidas.
Detrás de las concesiones monetarias y legislativas a los bancos existen decenas de miles de dramas. Familias que han perdido el producto de años de esfuerzos y sacrificios a manos de los mismos bancos rescatados con ayuda de nuestros impuestos, con el recochineo de quedar endeudados de por vida por la compra de un bien que ya no tienen y que compraron a unos precios de estafa. Una estafa que solo fue posible con la cooperación de nuestras conniventes autoridades. Se nos quiere convencer que son estas víctimas producto de una catástrofe natural, sin mencionar que el dinero no se ha perdido, simplemente ha pasado a manos de los estafadores y sus cómplices.
La reforma laboral recientemente aprobada tiene ya sus primeras víctimas. Trabajadores como los de la multinacional francesa Thales que pronto podrán entender plenamente lo que esta suponía en términos de rebaja en su indemnización por despido (hasta un 72%). Algunos de ellos se convertirán en damnificados dobles cuando el inexorable vencimiento de cuotas de sus hipotecas les incluya también en el grupo de los expropiados.
Los saharauis sufren una brutal represión mientras nuestros gobernantes piensan en términos monetarios antes de farfullar excusas. Estos días claman muchos de ellos por la vuelta a la lucha armada, algo que recibirá la oposición de la mismos medios de comunicación que han sido humillados por el régimen marroquí.
Podemos seguir engañándonos pensando que todo son buenas palabras, concesiones y educados modales. De ello se benefician y seguirán beneficiándose aquellos que están dispuestos a llevar la tensión más allá que nosotros. Y algún día seremos nosotros las víctimas; lo que nos brindará la oportunidad tardía de darnos cuenta de cuales fueron nuestros errores.
sábado, octubre 30, 2010
Izquierdistas de derechas
sábado, octubre 09, 2010
Bienestar y esperanza
sábado, octubre 02, 2010
La huelga. Un día de orgullo
domingo, septiembre 26, 2010
A pocos días de la huelga. Mi entorno.
A pocos días de la huelga. Sindicatos y piquetes.
A pocos días de la huelga. Mi empresa y yo.
sábado, septiembre 18, 2010
Los porqué de no hacer huelga
- Si hago huelga me la juego con mis jefes. El miedo es libre, los jefes cabrones abundan y las relaciones laborales son de todo menos equilibradas. No se puede culpar a nadie, pero hay que ser conscientes de que sin resistencia a la regresión en materia laboral el futuro es aún más negro. Esa excusa no sirve para no ira a la manifestación posterior, espero verte allí.
- No me puedo permitir perder un día de salario. Por muy apurado que estés la excusa no cuela. No se trata de una huelga indefinida, sino de un puñetero día. Eres un jeta que te apuntas a una excusa cualquiera y que pretendes beneficiarte del esfuerzo y sacrificio de los demás.
- No sé ni de que va la huelga, yo paso de esas cosas: Hay que ser estúpido, te están robando y ni te enteras ni te quieres enterar. Encima lo dirá el tío con todo su orgullo, tonto y presumiendo.
- Las medidas no son tan graves, no creo que haya motivos para una huelga:Las medidas son gravísimas. Lee un poco y entérate, porque están atacando a tus derechos como nunca se había hecho.
- Estoy contra los sindicatos y no pienso apoyarles: Estas sin duda despistado. La huelga no es para conseguir nada para los sindicatos, sino para luchar por tus derechos. Son los sindicatos los que están apoyándote en una lucha que es tuya como trabajador.
- Esta huelga beneficia a la derecha: Sin duda, no hay nada más que ver como la apoya La Razón y el ABC. Despierta, la derecha es la que nos gobierna, unas medidas como las incluidas en la reforma laboral no se hubiera atrevido el PP a ponerlas en marcha.
- Las medidas no me gustan, pero no había alternativa: Tu resignación y espíritu de sacrificio es digna de elogio. De los motivos citados hasta ahora es el único decente y digno. Si fuera dirigente me encantaría que todos mis subordinados fueran tan dóciles y bien mandados como tu. Es una pena que no dediques tu sumisión a causas más dignas, porque como siempre, hay alternativas.
- Estoy a favor de las reformas: Lógico si eres empresario, a ti no se te convoca a la huelga. En caso contrario es que eres de los que consideras que los empresarios tienen que ser protegidos porque son los que crean trabajo, y los trabajadores deberían estar agradecidos de que les acepten en ellos. Un tío de derechas bien bragado. Sin duda tu deber está con los tuyos y tu presencia en tu puesto de trabajo es inexcusable.
sábado, septiembre 11, 2010
Y ahora a por las pensiones
- Retraso de la edad de jubilación de 65 a 67 años.
- Ampliación del plazo de cómputo para el cálculo de la prestación de 15 a 25 años.
- Ampliación del plazo mínimo para tener derecho a prestación de 15 a 20 años
- La esperanza de vida en España para gente de 65 años es en la actualidad de 20 años. Un retraso de 2 años en la edad de jubilación supone una disminución efectiva de un 10% del importe total de la pensión. La CEOE reclama el retraso hasta los 70 años.
- Dado que cuanto menores son los ingresos, menor es la esperanza de vida, este porcentaje de reducción será significativamente mayor para la gente con ingresos menores.
- Ampliar el plazo de cómputo de las pensiones supone en la práctica su rebaja, dado que la gente cobra más los últimos años de su vida laboral. Se estima que ampliar de 15 a 25 años dicho cómputo supondrá una rebaja efectiva de entre el 5 y el 10% en el importe de la pensión a cobrar. La CEOE pretende que el plazo de cómputo se amplie a toda la vida laboral.
- La media de años cotizados por los jubilados es de entre 30 y 35. Aumentando en dos años más la obligación de cotizar se aumenta la vida laboral en un 6%. Se cotizará más para cobrar menos.
- Ampliar el plazo mínimo para tener derecho a prestación de 15 a 20 años excluye del derecho a la pensión contributiva a un importante porcentaje de gente. Los afectados pierden inmediatamente un mínimo del 50% de la prestación. Esto afecta en mucha mayor medida a las mujeres, cuya cotización media a la seguridad social apenas pasa de los 20 años en la actualidad.
lunes, julio 12, 2010
Salarios altos, salarios bajos.
sábado, julio 10, 2010
Las cosas importantes.
jueves, julio 08, 2010
martes, julio 06, 2010
Dibujando la crisis
lunes, julio 05, 2010
Controlados
domingo, junio 27, 2010
Así están las cosas.
1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a 12 meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
Entre los logros de la Presidencia española de la Unión Europea, ha pasado prácticamente desapercibida la aprobación de un programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de “radicalización”. Este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en grupos de “extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización”, según figura en los documentos oficiales.
José Manuel Barroso, presenta una apocalíptica visión en la que los países afectados por la crisis en el sur de Europa podría ser víctima de los golpes militares o levantamientos populares si los tipos de interés se disparan y colapsan los servicios públicos.
Al no poder garantizar la validez de los resultados debido a estos problemas técnicos, hemos recuperado por orden alfabético las diez palabras más votadas desde que se abrió la campaña: Arrebañar, Cachivache, Gamusino, Infinito, Limón, República, Sueño, Tiquismiquis, Titipuchal y Tragaldabas.
viernes, junio 18, 2010
La nueva reforma laboral. ¿Sabías que?
- La indemnización por despido pasará en muchos casos de 45 días por año trabajado (máximo 42 meses) a 20 días por año (máximo 12 meses). Bastará que la empresa justifique indefinidos problemas económicos cuando antes necesitaba justificar con un plan de viabilidad o ERE que los despidos llevarían a la supervivencia de la compañía. Este cambio aplica para todos los contratos en vigor.
- El preaviso para estos despidos baja de 30 a 15 días, lo que supone en la práctica una reducción adicional de 15 días en la liquidación del trabajador. Este cambio aplica igualmente para todos los contratos en vigor.
- Se eliminan trabas para aplicar contratos de fomento laboral a todo el mundo (de hecho el Ministro de Trabajo Celestino Corbacho ha declarado que su generalización es el objetivo). Dicho contrato que antes no se podía aplicar a gente entre 30 y 44 años, por poner un ejemplo, conlleva una indemnización de 33 días por año y un máximo de 24 meses.
- Dicho contrato que ahora se pretende generalizar tiene importantes bonificaciones en la cuota empresarial de la Seguridad Social lo cual afectará a la viabilidad de nuestras pensiones y aumentará el déficit del estado con la consiguiente presión para seguir recortando derechos sociales
- Se bonifica el despido por parte de la administración (ahora se subvencionan los despidos) dado que el FOGASA pagará 8 días por año del total de la indemnización, y dado que se ha asegurado que ese dinero no saldrá de cotizaciones empresariales. Este cambio aplica a todos los contratos en vigor.
- Se amplia el ámbito de actuación de las ETT a dos sectores masivos antes vedados, la construcción y el sector público.
- Hay convocada una huelga general para el día 29 de Septiembre como protesta ante todas estas medidas.
miércoles, junio 16, 2010
"Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades"
De tertulia en tertulia corre la sentencia que nos condena a todos para que la culpa de todos no sea condena de nadie. No hay portada o micrófono que no recoja con fingida pesadumbre la razón de ser de esta debacle, la única posible explicación que le sirva a la infamia de pretexto y coartada.
“Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”.
Lo dicen quienes matan por encima de sus impunidades y de nuestras vidas; lo dicen quienes roban por encima de sus capitales y de nuestros recursos; lo dicen quienes mienten por encima de su desvergüenza y de nuestra ingenuidad; lo dicen quienes atropellan por encima de sus excesos y de nuestras libertades; lo dicen quienes siguen conduciendo a la humanidad a un caos sin salida y sin retorno.
¿Quiénes han vivido por encima de sus posibilidades? ¿Los casi veinte mil seres humanos que según Naciones Unidas mueren de hambre todos los días? ¿Quiénes? ¿Los tantos parias sin paz ni amparo alguno? ¿Esas dos terceras partes de la humanidad que no tienen derecho a la salud, a la educación? ¿Los millones de niños que no tienen infancia, que han consumido sonrisas y pulmones trabajando en minas bajo tierra, que se ganan el derecho a seguir muriendo hurgando entre basura un sueño imposible, que juegan a soldados? ¿Quiénes? ¿Los millones de ancianos que carecen de un techo, que mueren en la calle, debajo de los puentes que llevan al progreso? ¿Quién carajo vive por encima de sus posibilidades?
Sólo se me ocurre una respuesta pero ni siquiera su puta madre tiene la culpa.
jueves, junio 10, 2010
Los mercados están rodeados
Los nercados están rodeados
La crisis económica iba a cambiar tantas cosas que al mundo no podría reconocerlo ni la madre que lo parió, si es que esa buena señora aún seguía viva. De entrada, el capitalismo se refundaría sobre bases éticas, que decía el pequeño Napoleón del Eliseo, aunque casar al capitalismo con la ética resultara para muchos un matrimonio imposible. Había llegado el momento de que la política actuara y los mercados se enteraran por fin de lo que vale un peine. Los especuladores tenían los días contados. Con esa idea nos fuimos a dormir hace un par de años, mientras nuestro dinero servía para salvar bancos y aseguradoras, a cuyos avariciosos ejecutivos íbamos a cortarles un traje a medida, a ser posible a rayas horizontales como el de Madoff.
No había tiempo que perder. Lo primero era acabar con los paraísos fiscales, que eran las cloacas del sistema, pero nuestros líderes se perdieron en lo intrincado de las alcantarillas viendo pasar a las ratas. Lo siguiente era establecer una tasa a las transacciones financieras para que los amos del dinero sintieran nuestro aliento en el cogote y pasaran por caja. Si esto no podía ser pondríamos un impuesto a los bancos para que no se fueran de rositas, y si eso tampoco podía ser limitaríamos los sueldos de sus directivos, escandalosos, oiga. Si aquello seguía siendo imposible meteríamos mano a las agencias de calificación de deuda, que hasta ahí podíamos llegar.
En la determinación de dar su escarmiento con urgencia a los culpables de la crisis no se ha tenido piedad. A medida que se decidía recortar los salarios de los funcionarios, congelar las pensiones, eliminar subsidios al desempleo, atrasar la edad de jubilación, limitar beneficios sociales de toda índole y, en general, meter la piqueta al Estado del Bienestar, los mercados han sido conscientes de que vamos en serio y no habrá quien nos pare.
Ayer mismo, Sarkozy y Merkel instaban a la Comisión Europea a acelerar e intensificar la regulación de los mercados financieros ya que, al parecer, existe una necesidad imperiosa de fortalecer la supervisión. Exigen que en julio los ministros de Economía den pistas sobre cuál será su actuación, para que no llegue cualquiera y especule con la deuda pública de los países. Así que ya lo saben: despídanse de los trienios.
miércoles, junio 09, 2010
Cuando los locos guían a los ciegos
Algunos indocumentados, economistas críticos, de esos que no salen en los medios ni gozan de la consideración de las prestigiosas instituciones políticas y financieras, anunciaban que el cuento no iba a acabar tan pronto ni tan bien. El problema no sería de falta de confianza, sino estructural derivado de una distribución de riqueza muy desfavorable a los trabajadores que se había ido paliando con un aumento del crédito hasta que la burbuja no se pudo hinchar más. Ha pasado como digo un año, y los brotes verdes parecen moribundos (si es que existieron). La inyección de estímulo masiva por parte de los estados ha conseguido mantener apenas con vida al enfermo a costa de aumentar el endeudamiento público. Los estados no tienen la capacidad de sustituir lo que el consumo privado no cubre, y la intervención ha conseguido solo frenar momentaneamente la caída.
Hace año y medio los grandes prebostes trataron de edulcorar las masivas ayudas dadas al sector financiero anunciando reformas y medidas que pusieran coto a los excesos especulativos del mercado. Tanta precaución ha debido parecer innecesaria una vez que se ha visto la excasa reacción que tales medidas han ocasionado en los adocenados ciudadanos. Como la memoria es corta, la desverguenza de estos tipos inmensa, y nuestra mansedad y apatía casi ilimitada, parece que ha llegado la hora de ir saldando las cuentas del banquete especulativo, postpuestas por la vía de la intervención pública.
De repente todo es preocupación por los déficits públicos que ellos mismos han ocasionado por partida doble (por una parte vía hundimiento de ingresos tras el estallido de la burbuja, y por otra parte vía gasto dedicado al estímulo económico). Ahora parece que la culpa es el gasto social y los salarios de los empleados públicos que serán recortados sin que previamente hubieran sido inflados. Ya de paso, y como parece que todo cuela, se mete en el saco un empeoramiento de condiciones laborales.
La receta que se ofrece es simple a la par de estúpida. Se aprieta el cinturón de forma que el dinero se dedique a pagar a los especuladores, que de eso se trata. La demanda se hunde, pero eso se debería compensar con una mayor competitividad y un aumento de la demanda externa que permita mantener la actividad económica. Lamentablemente, con todos los países aplicando la misma receta, parece imposible que aparezca ninguna demanda externa. Como alpinistas atados entre si que se sueltan todos a la vez, nos encontraremos todos cayendo sin que la cuerda esté anclada a ningún sitio firme.
Lo preocupante en este punto ya no es que se nos quiera hacer pagar a los de siempre los excesos que ocasionaron otros. Al fin y al cabo si somos tan débiles de aceptar todo lo que nos pongan por delante la culpa es nuestra. Lo preocupante de verdad es que en su avaricia, estos individuos por medio de sus portavoces en el FMI, Banco Mundial, OCDE, BCE, Comisión Europea etc están poniendo en marcha políticas que llevarán al colapso del sistema, colapso del que van a salir ellos tan perjudicados como nosotros.
El otro día leí una cita de Shakespeare sacada de "El Rey Lear" que sin duda aplica perfectamente:
"Es el mal de nuestros tiempos, los locos que guían a los ciegos."
sábado, junio 05, 2010
jueves, mayo 27, 2010
¿Egoistas o altruistas?
Zappeando en la televisión me encontré el otro día con una de esas pequeñas perlas de información que de vez en cuando recibimos casi al azar pero que se te queda grabada. Se trataba de una entrevista en el programa Redes a un especialista en el análisis del comportamiento humano.
El entrevistado comparaba comportamientos en chimpancés y en humanos calificando a los primeros como animales sociales, y a nosotros mismos como super-sociales. Mencionaba un par de ejemplos ilustrativos al respecto de nuestro caso. El primero era el simple hecho de saludar a un desconocido con el que uno se cruza en un ascensor y al que probablemente no vaya a ver nunca más. Que tales comportamientos se den por supuesto cuando carecen de utilidad es un claro indicativo de nuestra condición social.
Lo que realmente me llamó la atención era el segundo ejemplo al respecto de nuestra innata tendencia altruista con nuestros semejantes. Para demostrarlo mostraban un experimento sencillo hecho con niños de poco más de un año. Una persona se ponía al lado del niño intentando con gestos exagerados alcanzar un objeto, pero sin conseguirlo. La respuesta del bebé, sin que en ningún caso conociera al adulto y sin que mediara ningún gesto ni petición, era la de coger el objeto y dárselo. Un gesto sencillo de ayuda sin esperar beneficio a cambio por parte de un niño que aún no ha sido socializado, algo que nos puede parecer natural pero que el entrevistado explicaba como excepcional comparado con el comportamiento de otras especies.
El asunto me parece relevante porque, como ya mencioné en el pasado en este blog, es la concepción del hombre como naturalmente egoísta o altruista una de las bases principales que cimientan el pensamiento político. El izquierdista clásico pretende una sociedad basada en la cooperación y el beneficio mutuo, mientras que el derechista defiende un sistema en el que la competencia en busca del beneficio propio haga avanzar a la sociedad.
Resulta evidente tanto para unos como para otros, que la concepción del mundo de la izquierda es más deseable, el desacuerdo consiste realmente en si esa sociedad es posible de acuerdo a la condición humana. El derechista considera tal cosa un imposible basándose en un supuesto egoísmo natural en la gente que hace que solo se esfuerce en su propio beneficio. El izquierdista sería un optimista utópico con ideas propias de la ingenuidad juvenil que la persona de derechas ya habría superado.
El gesto del niño agachándose para acercar el objeto caído al adulto resulta enormemente simbólico y nos abre la puerta a un mundo diferente al que se nos suele presentar. Un mundo de empatía, de donantes de sangre y órganos, de voluntariado social, de hospitalidad, de esfuerzo compartido ante una catástrofe, de llanto por el dolor ajeno, de trabajo en equipo. Son esos comportamientos lo que nos hacen reconocernos como humanos al contrario de lo que se nos quiere hacer creer por parte de aquellos cuyo egoísmo y avaricia les lleva a la acaparación sin límites. Lazos de solidaridad que solo mediante la propagación del miedo y la inseguridad, mediante la ruptura de un sentimiento natural de hermandad entre semejantes y la conversión de las demás personas en entes ajenos, lejanos y abstractos, carentes de humanidad real, pueden ser destruidos.
Cierro citando a Keynes en su artículo “Las posibilidades económicas de nuestros nietos”.
Cuando la acumulación de riqueza ya no sea de gran importancia social, habrá grandes cambios en los códigos morales. Podremos librarnos de los principios seudomorales que han pesado durante doscientos años sobre nosotros, siguiendo los cuales hemos exaltado algunas de las cualidades humanas más desagradables, colocándolas en la posición de las virtudes más altas. Podremos permitirnos el atrevimiento de dar a los motivos monetarios su verdadero valor. El amor al dinero como posesión será reconocido por lo que es, una morbosidad repugnante, una de esas propensiones semidelictivas, semipatológicas, que se ponen, encogiendo los hombros, en manos de los especialistas en enfermedades mentales. Nos liberaremos y descartaremos de todo tipo de costumbres sociales y prácticas económicas, que afectan la distribución de la riqueza y las recompensas y castigos económicos, que ahora mantenemos a toda costa, a pesar que sean desagradables e injustas, porque son tremendamente útiles en promover la acumulación de capital.
martes, mayo 04, 2010
Hacienda y yo.
Esta semana tocaba presentar la declaración del IRPF. Cuando reviso mis datos que (justo es admitirlo) tan eficientemente nos manda AEAT, me doy cuenta de que pago una cantidad muy importante al final del año. No soy yo de los que se quejan por el sueldo que les paga su empresa, la mía no paga mal, y a mí en concreto me parece que me paga bastante bien.
¿Y porqué me cuento esto a mi mismo (y a quien pase por aquí)? Pues porque el sentimiento asociado a hacerme consciente de la importante cantidad que aporto al erario público no es el de sentirme expoliado, lo que contrasta con las habituales quejas de todos los contribuyentes con los que me cruzo. Una vez más queda claro que mi forma de pensar se encuentra bastante desacoplada con las de la mayoría.
Analizo los datos y todo lo que nuestro famélico Estado me provee a cambio de lo que aporto: sanidad, educación, obras públicas, seguridad… Pagando seguramente por encima de la media, no tengo la percepción de dar más de lo que recibo (algo que por otra parte me produciría una mayor satisfacción). Lo que realmente me haría sentir bien es pensar que con mi aportación estoy contribuyendo al beneficio común por encima de lo que me lucro de él, pero no me salen las cuentas.
Cuanto más reflexiono más me cuesta entender porqué lo que resulta evidente para mí es tan difícil de comprender por mis conciudadanos.