Sigo teniendo abandonado el blog. Quizás es que tengo demasiado trabajo, pero creo que es más bien un tema de falta de inspiración. El panorama político sigue tan plano como siempre, con el PP y el PSOE jugando a policía malo y policía bueno sin que la gente parezca darse cuenta de que les están dando gato por liebre. Ayer veía a Zapatero en mangas de camisa allá por Ponferrada escoltado por algunos comilitones vestidos de minero y se me llevaban los demonios. Claro que lo que realmente permite mantener la ficción de que nuestros amigos son algo más que un firme pilar del sistema que nos asfixia es un PP que o bien son tan estúpidos como para creerse su mensaje de austeridad en un mundo que se agarra al gasto público para evitar la zozobra total de la economía, o bien simplemente quieren ganar distancia del PSOE para recoger a los que se vayan cayendo del guindo.
Demasiado como para prestarle un minuto de atención. Mención especial tiene la estupidez de la izquierda real que ha decidido que en lugar de aprovechar tierras tan fértiles y clima tan propicio para sembrar un poco de pensamiento crítico y recoger una buena cosecha de votos, han decidido que es el momento de intentar quedarse con la mayor parte de tierras. Esto va especialmente por los colegas de IA que en lugar de buscar aunar fuerzas con IU han decidido que son el enemigo a batir. Claro que en IU también andan postergando la cacareada refundación hasta quién sabe cuando.
Ante perspectivas políticas tan desalentadoras sigo volviendo mis ojos hacia la fascinante situación económica. Se ha hecho evidente que tanta propaganda oficial de crisis en los meses pasados era la vaselina necesaria para que aceptáramos el ingente trasvase de fondos públicos al sector privado. No se si hubiera hecho falta dado el grado de anestesia en que se mueve la opinión pública, aunque otra cosa puede ser cuando llegue la hora de pagar el festín a base de recortes sociales. Realizada la operación se lanzan todos a una a propagar que la economía ya no está tan mal, buscando brotes verdes aunque sea a base de pintura. En un alarde de equilibrio en el vacío se utilizan ahora los indicadores de confianza como confirmación de que lo peor de la crisis está pasando, absurdo, puesto que los indicadores de confianza solo reflejan la masiva campaña de optimismo enviada, pero los indicadores reales de actividad siguen por los suelos incluso con las ingentes cantidades en políticas de relanzamiento económico. Siguen pensando que todo es un tema de confianza y se agarran a ello como un creyente a un crucifijo mientras el alud se les viene encima.
En mi actividad internautica de los últimos tiempos abundan las consultas a los indicadores que anticipen el siguiente estallido dentro de la mega crisis. El capital financiero creado sustentado en deuda anda dando tumbos de mercado en mercado buscando donde encontrar los beneficios o al menos donde refugiarse de la quema. Que dicho refugio haya sido la deuda pública, especialmente la americana, ha venido muy bien para evitar que los tipos de interés se disparen en estos tiempos, pero me sigue pareciendo lógico pensar que esta burbuja también estallará y se llevará por delante al dólar y al propio sistema financiero mundial Combinado con la emisión de dinero fresco a mi todo me huele a fuertes aumentos de inflación en el futuro que viene. Veremos.
Para acabar pongo a mis posibles lectores un enlace con un documento que da entre otras cosas una versión diferente de los porqués de que las luchas por el control de emisiones hayan pasado a las agendas oficiales. En resumen se razona que las emisiones de CO2 están condenadas a caer por la falta de recursos petrolíferos, y que lo de utilizar razones medioambientales resulta conveniente para no admitir errores y darse una pátina ecologista que dista mucho de reflejar lo que los grupos en el poder buscan. Su autor Pedro Prieto, publicado en Rebelión.
Colapso económico y financiero: algo más que una crisis "NINJA".
domingo, mayo 31, 2009
viernes, abril 03, 2009
Optimismo post-G20
Acabó el G20 con mensajes de optimismo. Nuestros admirables líderes se han puesto las pilas y han encontrado la piedra filosofal que tornará crisis en crecimiento... o a lo mejor no.
Si uno desbroza de la propaganda oficial el contenido real, las medidas que se han aprobado parecen de poco calado. Un aviso para navegantes contra la opacidad de paraísos fiscales, compromisos de mayor supervisión al sector financiero y una cierta insistencia en paquetes de estímulo cuya estrella es el aumento de fondos para el FMI. La conclusión parece clara, los grandes políticos del mundo han decidido que aparte de ciertos apaños en los mercados financieros el sistema funciona perfectamente, de forma que bastará una inyección de confianza para retomar la senda del crecimiento ilimitado.
La verdad es que uno no es quién para cuestionar lo que gente tan importante ha concluido, pero tengo la sensación de que a lo mejor se están confundiendo los deseos con la realidad. Entender la actual crisis como una serie de catastróficas desdichas que han resultado en una crisis de confianza resulta demasiado fácil para mi gusto. Yo sospecho que las cosas no pasan porque sí, sino que son producto de lógicas inherentes al propio diseño del sistema, en cuyo caso el no hacer básicamente nada nos envía por caminos peligrosos. Vamos a darle al enfermo dosis aumentadas de la misma droga de cuyo síndrome de abstinencia sufre, el endeudamiento, si bien esta vez público una vez que las arcas privadas no dan más de si. Es posible (ni siquiera seguro) que el enfermo reaccione, pero sin curar la enfermedad solo servirá para posponer lo inevitable. Cuanto más tarden en admitirlo más complicado será encontrar un tratamiento que evite el colapso.
Si uno desbroza de la propaganda oficial el contenido real, las medidas que se han aprobado parecen de poco calado. Un aviso para navegantes contra la opacidad de paraísos fiscales, compromisos de mayor supervisión al sector financiero y una cierta insistencia en paquetes de estímulo cuya estrella es el aumento de fondos para el FMI. La conclusión parece clara, los grandes políticos del mundo han decidido que aparte de ciertos apaños en los mercados financieros el sistema funciona perfectamente, de forma que bastará una inyección de confianza para retomar la senda del crecimiento ilimitado.
La verdad es que uno no es quién para cuestionar lo que gente tan importante ha concluido, pero tengo la sensación de que a lo mejor se están confundiendo los deseos con la realidad. Entender la actual crisis como una serie de catastróficas desdichas que han resultado en una crisis de confianza resulta demasiado fácil para mi gusto. Yo sospecho que las cosas no pasan porque sí, sino que son producto de lógicas inherentes al propio diseño del sistema, en cuyo caso el no hacer básicamente nada nos envía por caminos peligrosos. Vamos a darle al enfermo dosis aumentadas de la misma droga de cuyo síndrome de abstinencia sufre, el endeudamiento, si bien esta vez público una vez que las arcas privadas no dan más de si. Es posible (ni siquiera seguro) que el enfermo reaccione, pero sin curar la enfermedad solo servirá para posponer lo inevitable. Cuanto más tarden en admitirlo más complicado será encontrar un tratamiento que evite el colapso.
martes, marzo 24, 2009
Allá va otros 1.000.000.000.000 dolares
Permitidme que lo ponga con todos sus ceros, que es que últimamente hablamos de billones como si tal cosa. Para poner un poco de perspectiva en la magnitud, hablamos de algo menos de 4.000 dolares por habitante de EEUU, a una familia con tres hijos como la mía nos correspondería 20.000 dolares.
El gobierno Obama se saca de la chistera un plan de rescate bancario ante el aplauso generalizado de la banca americana, la bolsa reacciona con subidas del 7%., Bank of America se apunta un 26% de subida. Pero ¿cómo funciona el plan Geithner?
La explicación es sencilla, el mercado financiero anda bloqueado debido a las dudas que generan en la viabilidad de los bancos la valoración de los famosos activos tóxicos. Se habla de valoraciones de mercado del 30%, lo que en la práctica supondría un reconocimiento de pérdidas de tal calibre que llevaría a la bancarrota a buena parte del sector bancario. Geithner apuesta por una valoración de los mismos activos muy superior, y pone el dinero público necesario para que los inversores compren los activos a un valor mayor sin prácticamente riesgos. Como una profecía auto-cumplida, la aparición de compradores (con dinero público en realidad) debería hacer que la valoración de los activos subiera de forma que los bancos por fin consigan un precio por ellos que no les lleve a la quiebra. Con dinero fresco y unas pérdidas limitadas los bancos dejarían de ver a sus colegas con desconfianza y pánico y el sistema bancario se volvería a poner en marcha lo que iniciaría la senda del crecimiento.
Pero un momento, antes de alejarnos por el feliz camino de la recuperación volvamos la vista atrás. El estado será ahora el propietario de una inmensidad de activos de dudoso valor, y el estado somos todos (bueno en este caso son todos los yankis). Las previsiones optimistas dicen que una vez puesto en marcha el sistema y recuperada la confianza las inversiones se venderán y al final se puede incluso ganar dinero. A mi me suena a confiar en la especulación futura como fuente de beneficio, pero supongo que es que soy bastante ignorante, porque después de lo que ha caído no parecería muy sensato esperar a ver si otra burbuja nos saca del atolladero. Por otra parte parece que si todo esto se cumple habrá inversores que se van a forrar sin arriesgar nada, mientras que si todo resulta un fiasco las pérdidas se las come papá estado. Nada nuevo por otra parte, como dicen los americanos “business as usual”.
Así pues no me extraña que la medida haya lanzado la bolsa. A los propietarios de acciones bancarias les acaban de hacer un regalo con muchos ceros, así que ya hay unos primeros beneficiados. Tampoco nos vamos a poner envidiosos porque alguna gente gane dinerito, ¿verdad? Otra cosa será si esta historia resuelve los problemas económicos que tenemos encima, algo que muchos economistas de esos que llaman críticos y que tan desprestigiados andaban cuando anunciaban la insostenibilidad del sistema no suscribirián. ¿Y que opinan estos pobres insensatos? A saber:
Algunos sostienen que nuestra economía se ha mantenido en los últimos años a base de generar endeudamiento (a un ritmo del 3% anual según algunos cálculos). Con los salarios contenidos, el beneficio excedente era prestado a los propios trabajadores para que lo producido se vendiera. La rueda ha seguido girando hasta que la magnitud de la deuda acumulada ha sido tal que se ha puesto en duda la capacidad de la gente para pagarla. A un sistema adicto al crédito, la contracción le sienta como a un drogadicto quitarle su dosis. El miedo genera aún mayor contracción del crédito y cual montaña rusa la economía de repente se hunde en picado. Ya no hay dinero para comprar casas (primera ronda) ni coches (segunda ronda), y tras ambos mercados caen todos los demás en cascada.
Si esta interpretación es correcta, las medidas que se están tomando serían tan inútiles para resolver el problema económico como reanudar sus dosis al drogadicto lo sería para curarle su adicción. Mediante la sustitución del endeudamiento privado por endeudamiento público solo se conseguiría en el mejor de los casos reactivar al sistema por un plazo de tiempo, pero como el círculo del endeudamiento tiene su límite, la caída es inevitable, y cuanto más alto hayamos subido en la escalada de la deuda más grave será el tortazo al caer.
Supongo que alguno pensará que son cosas de rojos irredentos. A los más escépticos les propongo que intenten encontrar una explicación alternativa por parte de los economistas del sistema que vayan más allá de decir que todo ha sido causa de unos banqueros codiciosos y estúpidos que prestaron a quien no debía.
¿Qué podemos hacer si esta interpretación de la crisis resulta atinada? Una alternativa sería eliminar de golpe la deuda acumulada de forma que la gente pueda iniciar de nuevo el ciclo del endeudamiento. Si a todos nos perdonan de repente la hipoteca es bastante probable que lo siguiente que hagamos sea irnos de vacaciones con el dinero que nos sobra y cambiar el coche viejo. Esto lamentablemente no parece que fuera una medida muy popular para todos esos inversores que a la postre son los dueños de nuestros préstamos y que verían sus fortunas desvanecerse. Efectivo sin duda, pero difícil de digerir. Podemos también tratar de cambiar las bases del sistema de forma que no se sostenga en un crecimiento continuo de la producción sino en una más racional satisfacción de necesidades, pero eso suena demasiado a socialismo, y no creo que quienes ostentan el poder político-económico estén por la labor tampoco.
Ante la falta de iniciativas a largo plazo, sigamos observando como nuestros políticos se ponen al servicio de los que mandan para intentar evitar la debacle. Veremos cuanto dinero público hay que inyectar para intentar volver a poner en marcha nuestra gripada economía. Yo no lo veo fácil, pero es posible que consigan sacarnos de esta, añadiendo otro piso al castillo de naipes. De lo que no me cabe ninguna duda es que sin cambios profundos el éxito será pasajero y solo alimentará un poco más el inevitable colapso final. Tan seguro como que en un mundo limitado el crecimiento ilimitado es una quimera.
El gobierno Obama se saca de la chistera un plan de rescate bancario ante el aplauso generalizado de la banca americana, la bolsa reacciona con subidas del 7%., Bank of America se apunta un 26% de subida. Pero ¿cómo funciona el plan Geithner?
La explicación es sencilla, el mercado financiero anda bloqueado debido a las dudas que generan en la viabilidad de los bancos la valoración de los famosos activos tóxicos. Se habla de valoraciones de mercado del 30%, lo que en la práctica supondría un reconocimiento de pérdidas de tal calibre que llevaría a la bancarrota a buena parte del sector bancario. Geithner apuesta por una valoración de los mismos activos muy superior, y pone el dinero público necesario para que los inversores compren los activos a un valor mayor sin prácticamente riesgos. Como una profecía auto-cumplida, la aparición de compradores (con dinero público en realidad) debería hacer que la valoración de los activos subiera de forma que los bancos por fin consigan un precio por ellos que no les lleve a la quiebra. Con dinero fresco y unas pérdidas limitadas los bancos dejarían de ver a sus colegas con desconfianza y pánico y el sistema bancario se volvería a poner en marcha lo que iniciaría la senda del crecimiento.
Pero un momento, antes de alejarnos por el feliz camino de la recuperación volvamos la vista atrás. El estado será ahora el propietario de una inmensidad de activos de dudoso valor, y el estado somos todos (bueno en este caso son todos los yankis). Las previsiones optimistas dicen que una vez puesto en marcha el sistema y recuperada la confianza las inversiones se venderán y al final se puede incluso ganar dinero. A mi me suena a confiar en la especulación futura como fuente de beneficio, pero supongo que es que soy bastante ignorante, porque después de lo que ha caído no parecería muy sensato esperar a ver si otra burbuja nos saca del atolladero. Por otra parte parece que si todo esto se cumple habrá inversores que se van a forrar sin arriesgar nada, mientras que si todo resulta un fiasco las pérdidas se las come papá estado. Nada nuevo por otra parte, como dicen los americanos “business as usual”.
Así pues no me extraña que la medida haya lanzado la bolsa. A los propietarios de acciones bancarias les acaban de hacer un regalo con muchos ceros, así que ya hay unos primeros beneficiados. Tampoco nos vamos a poner envidiosos porque alguna gente gane dinerito, ¿verdad? Otra cosa será si esta historia resuelve los problemas económicos que tenemos encima, algo que muchos economistas de esos que llaman críticos y que tan desprestigiados andaban cuando anunciaban la insostenibilidad del sistema no suscribirián. ¿Y que opinan estos pobres insensatos? A saber:
Algunos sostienen que nuestra economía se ha mantenido en los últimos años a base de generar endeudamiento (a un ritmo del 3% anual según algunos cálculos). Con los salarios contenidos, el beneficio excedente era prestado a los propios trabajadores para que lo producido se vendiera. La rueda ha seguido girando hasta que la magnitud de la deuda acumulada ha sido tal que se ha puesto en duda la capacidad de la gente para pagarla. A un sistema adicto al crédito, la contracción le sienta como a un drogadicto quitarle su dosis. El miedo genera aún mayor contracción del crédito y cual montaña rusa la economía de repente se hunde en picado. Ya no hay dinero para comprar casas (primera ronda) ni coches (segunda ronda), y tras ambos mercados caen todos los demás en cascada.
Si esta interpretación es correcta, las medidas que se están tomando serían tan inútiles para resolver el problema económico como reanudar sus dosis al drogadicto lo sería para curarle su adicción. Mediante la sustitución del endeudamiento privado por endeudamiento público solo se conseguiría en el mejor de los casos reactivar al sistema por un plazo de tiempo, pero como el círculo del endeudamiento tiene su límite, la caída es inevitable, y cuanto más alto hayamos subido en la escalada de la deuda más grave será el tortazo al caer.
Supongo que alguno pensará que son cosas de rojos irredentos. A los más escépticos les propongo que intenten encontrar una explicación alternativa por parte de los economistas del sistema que vayan más allá de decir que todo ha sido causa de unos banqueros codiciosos y estúpidos que prestaron a quien no debía.
¿Qué podemos hacer si esta interpretación de la crisis resulta atinada? Una alternativa sería eliminar de golpe la deuda acumulada de forma que la gente pueda iniciar de nuevo el ciclo del endeudamiento. Si a todos nos perdonan de repente la hipoteca es bastante probable que lo siguiente que hagamos sea irnos de vacaciones con el dinero que nos sobra y cambiar el coche viejo. Esto lamentablemente no parece que fuera una medida muy popular para todos esos inversores que a la postre son los dueños de nuestros préstamos y que verían sus fortunas desvanecerse. Efectivo sin duda, pero difícil de digerir. Podemos también tratar de cambiar las bases del sistema de forma que no se sostenga en un crecimiento continuo de la producción sino en una más racional satisfacción de necesidades, pero eso suena demasiado a socialismo, y no creo que quienes ostentan el poder político-económico estén por la labor tampoco.
Ante la falta de iniciativas a largo plazo, sigamos observando como nuestros políticos se ponen al servicio de los que mandan para intentar evitar la debacle. Veremos cuanto dinero público hay que inyectar para intentar volver a poner en marcha nuestra gripada economía. Yo no lo veo fácil, pero es posible que consigan sacarnos de esta, añadiendo otro piso al castillo de naipes. De lo que no me cabe ninguna duda es que sin cambios profundos el éxito será pasajero y solo alimentará un poco más el inevitable colapso final. Tan seguro como que en un mundo limitado el crecimiento ilimitado es una quimera.
miércoles, marzo 04, 2009
Diario de una crisis
Noticias:
El drama del paro se agrava en febrero al rozar los 3,5 millones (El País)
Opinión:
Señales de implosión (Rebelíón, sobre la caida del sistema económico global)
El drama del paro se agrava en febrero al rozar los 3,5 millones (El País)
Opinión:
Señales de implosión (Rebelíón, sobre la caida del sistema económico global)
sábado, febrero 28, 2009
Diario de una crisis
Noticias
Un peor decrecimiento nubla los planes de gasto de Obama (Inglés, The New York times)
Opinion
Financiarización, crisis económica y socialización de las pérdidas (Vientosur, una explicación excedente de las causas de fondo que nos han traido donde estamos)
Un peor decrecimiento nubla los planes de gasto de Obama (Inglés, The New York times)
Opinion
Financiarización, crisis económica y socialización de las pérdidas (Vientosur, una explicación excedente de las causas de fondo que nos han traido donde estamos)
La culpa es nuestra
Hace un año, nuestro sibilino presidente afrontaba la crisis que nos asola negándola con el mismo desparpajo con el que el niño niega su culpabilidad ante cualquier desaguisado. Resulta un fenómeno curioso que se repite con todos y cada uno de nuestros dirigentes, es la misma desenvoltura con la que Aznar afirmaba que Irak tenía armas de destrucción masiva, o con el que Esperanza Aguirre monta un mini golpe de estado en la Comunidad de Madrid y luego mira con cara de inocente monja beata. Lo de las últimas semanas de escándalos destapados en el PP parece que profundiza aún más en el problema, con los dirigentes del partido rasgándose las vestiduras ante una supuesta persecución cuando las pruebas de los delitos resultan absolutamente abrumadoras.
Que la mayoría de los políticos en el poder carecen de vergüenza a la hora de mentir a sus votantes y “súbditos”, es algo que ya damos por descontado, pero resulta absolutamente sorprendente la falta de reacción por parte de los engañados que sufrimos todas las consecuencias de los desaguisados. Tipos sobre los que recaen evidencias de corrupción resultan elegidos mayoritariamente por los ciudadanos a los que ha robado y estafado, dejándonos nuestra única esperanza de que paguen sus culpas en manos de que aparezca algún Garzón que los meta en la cárcel o los haga pasar al menos un mal rato. Las cúpulas de los partidos afectados hacen cábalas electorales para estimar si es mejor dejar al sinvergüenza corrupto en su cargo a la espera de que escampe, o si conviene destituirle para poder presumir de limpieza y poder acusar al partido de enfrente de no hacer lo propio.
La pregunta necesaria es ¿porqué tragamos con todo esto? ¿Porqué aceptan los votantes mentiras tan evidentes y desmanes tan obvios? ¿Es que la gente es tan imbecil como para creerse las miserables excusas trufadas de victimismo y lamentaciones de persecuciones insostenibles incluso para el más paranoico? Supongo que es el caso en un porcentaje de gente, pero me niego a aceptar que la estupidez esté tan generalizada. Hay otro ingrediente que resulta clave en este podrido guiso que permite a esa caterva que sigan haciendo de su capa un sayo y que se rían de todos nosotros, un ingrediente que tiene que ver con la apelación al espíritu de la tribu y que alcanza sus máximos exponentes en la política local en manos de los nacionalistas. El sistema consiste en convertir la política en una lucha entre dos bandos enfrentados, de forma que una vez que consigues que la gente se identifique con uno de los dos bandos su lealtad y seguidismo está casi garantizada. La racionalidad desparece sustituido por el mucho más primario sentimiento de defensa del grupo ante el ataque exterior.
Para que todo funcione según estas pautas resulta necesario polarizar a la población, y para ello se ha construido un sistema bipartidista a partir de una normativa electoral absolutamente perversa; bipartidismo que se ha extendido a los medios de comunicación dando lugar a una corrupción casi peor que la económica, en la que los periodistas han renunciado a toda ética para convertirse en engranajes de este juego que nos roba la democracia. Por detrás de esa casta de políticos en el escaparate se encuentran las personas que manejan el poder económico que son los grandes beneficiados de la falta de soberanía de la gente, y que mantienen un control absoluto sobre quien accede o no al poder gracias a su dominio de los medios y de la capacidad de prestar el dinero para las costosas campañas de publicidad que se necesitan para mantener a la gente en este estado de estupidez y engaño.
Que la mayoría de los políticos en el poder carecen de vergüenza a la hora de mentir a sus votantes y “súbditos”, es algo que ya damos por descontado, pero resulta absolutamente sorprendente la falta de reacción por parte de los engañados que sufrimos todas las consecuencias de los desaguisados. Tipos sobre los que recaen evidencias de corrupción resultan elegidos mayoritariamente por los ciudadanos a los que ha robado y estafado, dejándonos nuestra única esperanza de que paguen sus culpas en manos de que aparezca algún Garzón que los meta en la cárcel o los haga pasar al menos un mal rato. Las cúpulas de los partidos afectados hacen cábalas electorales para estimar si es mejor dejar al sinvergüenza corrupto en su cargo a la espera de que escampe, o si conviene destituirle para poder presumir de limpieza y poder acusar al partido de enfrente de no hacer lo propio.
La pregunta necesaria es ¿porqué tragamos con todo esto? ¿Porqué aceptan los votantes mentiras tan evidentes y desmanes tan obvios? ¿Es que la gente es tan imbecil como para creerse las miserables excusas trufadas de victimismo y lamentaciones de persecuciones insostenibles incluso para el más paranoico? Supongo que es el caso en un porcentaje de gente, pero me niego a aceptar que la estupidez esté tan generalizada. Hay otro ingrediente que resulta clave en este podrido guiso que permite a esa caterva que sigan haciendo de su capa un sayo y que se rían de todos nosotros, un ingrediente que tiene que ver con la apelación al espíritu de la tribu y que alcanza sus máximos exponentes en la política local en manos de los nacionalistas. El sistema consiste en convertir la política en una lucha entre dos bandos enfrentados, de forma que una vez que consigues que la gente se identifique con uno de los dos bandos su lealtad y seguidismo está casi garantizada. La racionalidad desparece sustituido por el mucho más primario sentimiento de defensa del grupo ante el ataque exterior.
Para que todo funcione según estas pautas resulta necesario polarizar a la población, y para ello se ha construido un sistema bipartidista a partir de una normativa electoral absolutamente perversa; bipartidismo que se ha extendido a los medios de comunicación dando lugar a una corrupción casi peor que la económica, en la que los periodistas han renunciado a toda ética para convertirse en engranajes de este juego que nos roba la democracia. Por detrás de esa casta de políticos en el escaparate se encuentran las personas que manejan el poder económico que son los grandes beneficiados de la falta de soberanía de la gente, y que mantienen un control absoluto sobre quien accede o no al poder gracias a su dominio de los medios y de la capacidad de prestar el dinero para las costosas campañas de publicidad que se necesitan para mantener a la gente en este estado de estupidez y engaño.
viernes, febrero 27, 2009
Diario de una crisis
Noticias
La economía de EE UU retrocede un 6,2% en el cuarto trimestre, mucho más de lo anunciado (El País)
Citigroup se desploma en bolsa tras conocerse que EEUU poseerá el 36%(Público
Opinion
El presupuesto del Presidente Obama: Finalmente algo de honestidad al respecto de los impuestos (Inglés, The New York Times, sobre la propuesta de subida de impuestos en EEUU)
La economía de EE UU retrocede un 6,2% en el cuarto trimestre, mucho más de lo anunciado (El País)
Citigroup se desploma en bolsa tras conocerse que EEUU poseerá el 36%(Público
Opinion
El presupuesto del Presidente Obama: Finalmente algo de honestidad al respecto de los impuestos (Inglés, The New York Times, sobre la propuesta de subida de impuestos en EEUU)
jueves, febrero 26, 2009
Diario de una crisis
Noticias:
El Banco de España advierte de serios riesgos de crisis bancarias (El Pais)
Francia sufre un aumento inédito del paro en enero (El Pais)
Los consumidores de EEUU, más pesimistas que nunca (Publico)
Crisis financiera internacional: La recesión en Reino Unido peor de lo esperado (Inglés, The Guardian)
Reino Unido ultima el plan para garantizar activos tóxicos de la banca hasta en 672.000 millones (El Pais)
General Motors pierde 24.100 millones por el bajón de ventas y la caída de ingresos (El Pais)
Opinión
La depresión en oriente señala el camino al resto del mundo (Inglés, The Guardian, análisis de la situación en Japón)
El dilema Chino con el dolar (Inglés, Financial Times, sobre China y sus reservas en dólares, clave para el mantenimiento de su valor)
El Banco de España advierte de serios riesgos de crisis bancarias (El Pais)
Francia sufre un aumento inédito del paro en enero (El Pais)
Los consumidores de EEUU, más pesimistas que nunca (Publico)
Crisis financiera internacional: La recesión en Reino Unido peor de lo esperado (Inglés, The Guardian)
Reino Unido ultima el plan para garantizar activos tóxicos de la banca hasta en 672.000 millones (El Pais)
General Motors pierde 24.100 millones por el bajón de ventas y la caída de ingresos (El Pais)
Opinión
La depresión en oriente señala el camino al resto del mundo (Inglés, The Guardian, análisis de la situación en Japón)
El dilema Chino con el dolar (Inglés, Financial Times, sobre China y sus reservas en dólares, clave para el mantenimiento de su valor)
miércoles, febrero 25, 2009
Diario de una crisis
Noticias:
El director de la Reserva Federal dice que la crisis se extenderá durante todo el año. (Inglés, The New York Times)
La producción de vehículos se desploma un 53% en enero. (El Mundo)
El colapso de la inversión hace caer a la economía en barrena (Inglés, The Independet)
Opinión:
La flexibilidad deja paso a las virtudes de la rigidez (Inglés, Financial Times, sobre como las rigideces del mercado son positivas en tiempos de crisis) (Leer para creer, añado, deben ser una panda de rojos)
El director de la Reserva Federal dice que la crisis se extenderá durante todo el año. (Inglés, The New York Times)
La producción de vehículos se desploma un 53% en enero. (El Mundo)
El colapso de la inversión hace caer a la economía en barrena (Inglés, The Independet)
Opinión:
La flexibilidad deja paso a las virtudes de la rigidez (Inglés, Financial Times, sobre como las rigideces del mercado son positivas en tiempos de crisis) (Leer para creer, añado, deben ser una panda de rojos)
martes, febrero 24, 2009
Diario de una crisis
Para el día de hoy:
Noticias:
El BCE advierte de que las dificultades del crédito arrecian (Publico)
La Bolsa pierde los 7.500 puntos y vuelve a niveles de 2003 (El Pais)
La crisis impulsa el déficit del Estado hasta el 3,8% del PIB en 2008 (El Pais)
España sufre el peor enero en llegadas de turistas en 15 años (El Pais)
Noticias:
El BCE advierte de que las dificultades del crédito arrecian (Publico)
La Bolsa pierde los 7.500 puntos y vuelve a niveles de 2003 (El Pais)
La crisis impulsa el déficit del Estado hasta el 3,8% del PIB en 2008 (El Pais)
España sufre el peor enero en llegadas de turistas en 15 años (El Pais)
lunes, febrero 23, 2009
Diario de una Crisis
Para el día de hoy:
Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 0,83%, Eurostock cae 0,63% (El Pais a las 18:00)
Deutsche Bank prevé que el PIB de Alemania retroceda un 5% en 2009 (El Pais)
EE UU negocia la nacionalización de hasta el 40% de Citigroup (El Pais citando artículo de Wall Street Journal)
Opinion
La marcha inexorable de la bancarrota capitalista mundial (Rebelión sobre el negro panorama que avecina al sistema)
Los Estados se meten en el papel de banqueros (Publico sobre la crítica situación de la banca mundial)
Bancos en el límite (Inglés, The New York Times, sobre la necesidad de nacionalizar la banca americana)
Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 0,83%, Eurostock cae 0,63% (El Pais a las 18:00)
Deutsche Bank prevé que el PIB de Alemania retroceda un 5% en 2009 (El Pais)
EE UU negocia la nacionalización de hasta el 40% de Citigroup (El Pais citando artículo de Wall Street Journal)
Opinion
La marcha inexorable de la bancarrota capitalista mundial (Rebelión sobre el negro panorama que avecina al sistema)
Los Estados se meten en el papel de banqueros (Publico sobre la crítica situación de la banca mundial)
Bancos en el límite (Inglés, The New York Times, sobre la necesidad de nacionalizar la banca americana)
viernes, febrero 20, 2009
Diario de una crisis
Cuando uno escarba un poco en las noticias económicas se encuentra con una cierta unanimidad al respecto de que la magnitud de la crisis-colapso que ya tenemos encima no tiene precedentes. He decidido poner en blanco sobre negro lo más catastrófico que encuentre para compartirlo con los que esporádicamente entren en mi blog.
Para el día de hoy:
Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 2,51%, Eurostock cae 3,34% (El Pais a las 15:00)
SAAB se declara en quiebra (El Pais)
Fitch califica la deuda de Caja Castilla La Mancha como ‘bono basura’ (Finanzas.com)
Articulos:
¿Va a estallar Europa Oriental? (Rebelión, traducido de CounterPunch)
Billetes de 100$ como papel higiénico. (Inglés, Whasington Post sobre posible hiperinflación)
Mas miedo, menos esperanza (Inglés, The New York Times, sobre funestas previsiones)
Para el día de hoy:
Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 2,51%, Eurostock cae 3,34% (El Pais a las 15:00)
SAAB se declara en quiebra (El Pais)
Fitch califica la deuda de Caja Castilla La Mancha como ‘bono basura’ (Finanzas.com)
Articulos:
¿Va a estallar Europa Oriental? (Rebelión, traducido de CounterPunch)
Billetes de 100$ como papel higiénico. (Inglés, Whasington Post sobre posible hiperinflación)
Mas miedo, menos esperanza (Inglés, The New York Times, sobre funestas previsiones)
jueves, febrero 19, 2009
Adios Ciudadanos
Bueno señores, nada dura para siempre, y en este caso mi pertenencia a Ciudadanos creo que llega a su fin. Mi distanciamiento en los últimos meses creo que es achacable a ambas partes, y merece una explicación.
Por un lado Ciudadanos no ha querido convertirse en un partido que haga la competencia real a los partidos que llamándose de izquierdas en realidad son sobre todo nacionalistas, quizás por evitar conflictos internos con la gente que desde el principio mantuvieron otros principios. Presiento una definitiva deriva hacia posiciones indeterminadas/populistas tipo UPyD con las que no quiero tener nada que ver.
Por otra parte, la crisis económica que nos ha explotado ha ido convenciéndome de la necesidad imperiosa de proponer alternativas más radicales a las que Ciudadanos no va a llegar. El tema del nacionalismo no puede en estos días ser el que centre el pensamiento político de nadie que no tenga una visión obsesiva al respecto. Es la hora de la economía, y para esta guerra Ciudadanos va a resultar poco util.
En Ciudadanos ha habido y sigue habiendo mucha gente estupenda. Queda en su mano el intentar que el barco no derive hacia posiciones de las que algún día nos tengamos que avergonzar todos los que hemos pertenecido al partido.
Por un lado Ciudadanos no ha querido convertirse en un partido que haga la competencia real a los partidos que llamándose de izquierdas en realidad son sobre todo nacionalistas, quizás por evitar conflictos internos con la gente que desde el principio mantuvieron otros principios. Presiento una definitiva deriva hacia posiciones indeterminadas/populistas tipo UPyD con las que no quiero tener nada que ver.
Por otra parte, la crisis económica que nos ha explotado ha ido convenciéndome de la necesidad imperiosa de proponer alternativas más radicales a las que Ciudadanos no va a llegar. El tema del nacionalismo no puede en estos días ser el que centre el pensamiento político de nadie que no tenga una visión obsesiva al respecto. Es la hora de la economía, y para esta guerra Ciudadanos va a resultar poco util.
En Ciudadanos ha habido y sigue habiendo mucha gente estupenda. Queda en su mano el intentar que el barco no derive hacia posiciones de las que algún día nos tengamos que avergonzar todos los que hemos pertenecido al partido.
viernes, febrero 13, 2009
El odioso papel de las clases medias.
Inauguro casi el 2009 con un pequeño cambio en el diseño del blog para incluir un más que merecido link con la página de Rebelión (no es que vayan a reventar su página con los magros lectores de mi blog, pero lo considero un merecido homenaje a mi principal fuente de inspiración estos días).
Digo que inauguro el 2009 porque he descuidado bastante en los últimos tiempos el realizar entradas en el blog. No se los demás blogueros, pero yo escribo fundamentalmente como una forma de plasmar pensamientos que tienden a ser obsesivos y que una vez escritos quedan en cierta medida “exorcizados”. Si no he escrito últimamente es porque el cuerpo me pedía leer y observar mucho más que decir. Me siento fascinado ante la confusión con la que el mundo está afrontando la crisis económica, que se nos administra en dosis no por parciales menos demoledoras. Resulta estúpido seguramente, pero creo que me lo tomo como quien ve una película, sin acabar de interiorizar que yo soy sujeto además de espectador de lo que ocurre.
Entre mis lecturas habituales como decía al principio, mis favoritas estos días vienen de la página de Rebelión. Esta mañana he leído un artículo al respecto de las clases medias titulado La crisis económica y la clase media que me ha resultado interesante y a su vez turbador. Alberto Moncada hace referencia a Ana Arhendt en su concepción de la clase media como protección del sistema que impide la revuelta de los desposeidos, para acabar preguntándose por la posible reacción de dicha clase media ante la presente crisis:
Desde el punto de vista de alguien poco leído como yo, el planteamiento concreta ideas que intuitivamente siempre había compartido y da juego para elaborar en varias direcciones.
Se me hace evidente que la existencia de una amplia clase media es un elemento re-distributivo que el sistema debe consentir para su propia supervivencia. Ese grado de re-distribución constituye un precio necesario para mantener a la sociedad dormida y evitar el conflicto social. Eso nos lleva a preguntarnos ¿cómo de grande y como de “media” debe ser esa clase para jugar el papel necesario? La respuesta es que debe ser suficiente para garantizar mayorías políticas en nuestras pseudos-democracia, y que sus niveles de renta deben ser los mínimos para que sus miembros consideren que ganan más que pierden con el mantenimiento del status-quo. Ambos factores son subjetivos y cambiantes, de forma que con un adoctrinamiento suficiente se puede conseguir que gente a los que las interminables jornadas laborales y la precariedad les impide tener tiempo libre e incluso poder tener familia, gente que vive en realidad esclavizada y asfixiada por las deudas, se consideren clase media privilegiada por poder acceder a un mínimo nivel de consumo y se apresten a mantener el sistema que les explota. A menos conciencia, más barato le sale al sistema mantener una guardia pretoriana que le asegure la subsistencia.
El grado de eficacia que dicha estrategia tiene resulta desolador. Basta con preguntar a tu alrededor para constatar que todo el mundo es clase media, lo que implícitamente supondría que todo el mundo cree que tiene motivos para que el sistema se mantenga como está.
El odioso tema de la cultura del mérito (de la que ya he echado pestes antes en este blog) resulta un elemento imprescindible para dar algún sustento racional y justificar lo que en realidad es una actuación egoísta y cobarde de los que tenemos el dudoso mérito de pertenecer al citado grupo. El nacionalismo resulta perfectamente conveniente para que baste con esa misma clase media en unos pocos países para constituirse en garante del sistema a nivel mundial, abaratando de nuevo sus costes de conservación en términos re-distributivos.
Digo que inauguro el 2009 porque he descuidado bastante en los últimos tiempos el realizar entradas en el blog. No se los demás blogueros, pero yo escribo fundamentalmente como una forma de plasmar pensamientos que tienden a ser obsesivos y que una vez escritos quedan en cierta medida “exorcizados”. Si no he escrito últimamente es porque el cuerpo me pedía leer y observar mucho más que decir. Me siento fascinado ante la confusión con la que el mundo está afrontando la crisis económica, que se nos administra en dosis no por parciales menos demoledoras. Resulta estúpido seguramente, pero creo que me lo tomo como quien ve una película, sin acabar de interiorizar que yo soy sujeto además de espectador de lo que ocurre.
Entre mis lecturas habituales como decía al principio, mis favoritas estos días vienen de la página de Rebelión. Esta mañana he leído un artículo al respecto de las clases medias titulado La crisis económica y la clase media que me ha resultado interesante y a su vez turbador. Alberto Moncada hace referencia a Ana Arhendt en su concepción de la clase media como protección del sistema que impide la revuelta de los desposeidos, para acabar preguntándose por la posible reacción de dicha clase media ante la presente crisis:
La clase media, sin embargo, ha sido indoctrinada en el respeto a la moralidad y a la legalidad. Cree en la meritocracia, en el trabajo y en las lealtades aunque la vida les vaya enseñando que esa fe no siempre tiene fundamente racional. Muchos miembros de la clase media emergente creen que el éxito es fruto de la perseverancia y el sacrificio laboral, de subir peldaños a base de esfuerzo. Es la filosofía del sueño americano que, como decía un colega, para tantos es una pesadilla.
La educación de la clase media nos ha privado de recursos para reaccionar frente a la presente crisis. Nuestra educación nos lleva hacer una especie de acto de fe en el poder político y en el económico, fiarnos de ellos y cuando nos han fallado o nos han engañado, somos impotentes para reaccionar, no tenemos músculo organizativo para hacerlo.
Pero si algo teme la clase media es dejar de serlo, bajar de posición, dejar de marcar distancia con los de abajo. Y entonces la pregunta sería: ¿Cual será su actitud cuando la presente crisis se profundice y empecemos a perder los empleos y los trabajos que nos son propios y creíamos seguros?.
Desde el punto de vista de alguien poco leído como yo, el planteamiento concreta ideas que intuitivamente siempre había compartido y da juego para elaborar en varias direcciones.
Se me hace evidente que la existencia de una amplia clase media es un elemento re-distributivo que el sistema debe consentir para su propia supervivencia. Ese grado de re-distribución constituye un precio necesario para mantener a la sociedad dormida y evitar el conflicto social. Eso nos lleva a preguntarnos ¿cómo de grande y como de “media” debe ser esa clase para jugar el papel necesario? La respuesta es que debe ser suficiente para garantizar mayorías políticas en nuestras pseudos-democracia, y que sus niveles de renta deben ser los mínimos para que sus miembros consideren que ganan más que pierden con el mantenimiento del status-quo. Ambos factores son subjetivos y cambiantes, de forma que con un adoctrinamiento suficiente se puede conseguir que gente a los que las interminables jornadas laborales y la precariedad les impide tener tiempo libre e incluso poder tener familia, gente que vive en realidad esclavizada y asfixiada por las deudas, se consideren clase media privilegiada por poder acceder a un mínimo nivel de consumo y se apresten a mantener el sistema que les explota. A menos conciencia, más barato le sale al sistema mantener una guardia pretoriana que le asegure la subsistencia.
El grado de eficacia que dicha estrategia tiene resulta desolador. Basta con preguntar a tu alrededor para constatar que todo el mundo es clase media, lo que implícitamente supondría que todo el mundo cree que tiene motivos para que el sistema se mantenga como está.
El odioso tema de la cultura del mérito (de la que ya he echado pestes antes en este blog) resulta un elemento imprescindible para dar algún sustento racional y justificar lo que en realidad es una actuación egoísta y cobarde de los que tenemos el dudoso mérito de pertenecer al citado grupo. El nacionalismo resulta perfectamente conveniente para que baste con esa misma clase media en unos pocos países para constituirse en garante del sistema a nivel mundial, abaratando de nuevo sus costes de conservación en términos re-distributivos.
martes, febrero 10, 2009
¿Como se puede ser tan necio?
He seguido con interés lo poco que se ha publicado en los medios al respecto del nacimiento del NPA en Francia. Me alegra que el nuevo partido nazca con interés de hacer un frente amplio de izquierda real bajo un condicionante lógico de no incluir al PSF en el mismo. El PCF tendrá que decidirse, al igual que IU por romper definitivamente con la dañina lógica de colaboración con unos partidos socialistas que ya no pueden engañar ni a los más tontos.
Mientras unos y otros se dedican a situarse en el interesante escenario del post-liberalismo, aquí en España algunos siguen a lo suyo. En mi búsqueda de noticias al respecto del congreso fundacional del NPA encuentro una página que lo comenta. El final no tiene desperdicio:
Sería para reir si no fuera para llorar.
Mientras unos y otros se dedican a situarse en el interesante escenario del post-liberalismo, aquí en España algunos siguen a lo suyo. En mi búsqueda de noticias al respecto del congreso fundacional del NPA encuentro una página que lo comenta. El final no tiene desperdicio:
Nota de la traducción: parece ser que ni el NPA ni el PG ha planteado el derecho de autodeterminación de las naciones sin Estado del Estado francés.
Sería para reir si no fuera para llorar.
sábado, enero 03, 2009
¿Estamos listas las izquierdas para el 2009?
El pasado ha sido un año marcado por la llegada de esa crisis financiera que todos aquellos que pensábamos que el sistema era insostenible veníamos esperando, y la lógica nos lleva a pensar que lo peor está por llegar. Si en el 2008 se nos ha pasado la factura, ahora hay que hacer el pago en forma de destrucción de esa riqueza ficticia creada a base de crédito. Los mismos que han promovido ese crecimiento especulativo del que se han llevado la parte del león, se aprestan ahora a asegurarse de que los platos rotos en el banquete los paguemos los que no olimos ni las migajas. Los últimos meses han sido de actividad más frenética de lo que puede parecer y la estrategia se va perfilando:
Si la inminente crisis se negó mientras se pudo con el fin de que el gran sistema piramidal pudiera seguir en pié, una vez que se hizo innegable llegó la hora de hacer pasar a la gente por el amargo trago de asumir los costes, y para ello se han utilizado formas propagandísticas ya ensayadas. De la noche a la mañana en los medios solo hubo crisis, caída de bolsa y colapso económico, había que preparar a la gente mediante el uso del miedo para una de esas piruetas ideológicas que resultaría imposible de aceptar para una ciudadanía con mayor capacidad de resistencia ideológica. Una vez calentado el ambiente, donde antes era imposible obtener dinero para mejorar servicios sociales o para ayudar al tercer mundo, las cantidades inexistentes han aparecido multiplicadas por decenas o centenares con el fin de apuntalar el sistema. Los mismos que antes consideraban anatema defender cualquier papel del estado en la economía exigen ahora la intervención de este para hacerse cargo de la ruina. Donde los criterios de limitación del endeudamiento eran rígidos y básicos para el bienestar de la economía ahora se nos explica la utilidad de su relajación en estos momentos de excepcionalidad. En los mismos foros en que se defendía las maravillas del libre comercio se hablará de proteccionismo e industrias estratégicas. Es casi de admirar con la facilidad con que parece darse la vuelta a lo que hace unos meses eran dogmas inamovibles y se hace evidente que al final todo consistía en poner al poder político al servicio de los intereses de la clase dominante, un poder maniatado ante los excesos de su rapiña pero puesto en marcha para protegerla ante su propio empacho.
La dieta de los próximos meses sospecho que va a ser parecida pero en dosis aumentadas. Se nos tendrá que hacer tragar el aumento del paro y la subordinación de la política de gasto a los intereses del poder económico, mientras se nos pedirá que nos apretemos una vez más el cinturón bajo la continua amenaza de males aún mayores en caso de no hacerlo. Se apelará a nuestra responsabilidad mientras que se reprimirá con la violencia necesaria los previsibles conatos de conflictividad social a su vez que se canalizaran hacia las direcciones menos destructivas para el poder económico. Los emigrantes que antes sirvieron para mantener los salarios bajos en la fase expansiva tendrán que soportar el mayor impacto de la destrucción de empleo y los previsibles brotes de xenofobia. En nuestro país no será raro que las tensiones separatistas se intensifiquen, me temo que con la complicidad de una supuesta izquierda que se ha olvidado de lo que es y ha sido abducida por las fantasías nacionalistas, tan útiles siempre como pantalla de humo y elemento de división de las clases desfavorecidas.
Sin embargo el camino no está exento de riesgos para los que pretenden mantener en pie el sistema actual. El elaborado esquema ideológico sobre el que se basaba la actuación económico-política ha dejado de servir. Hay que construir explicaciones para la crisis que sean sostenibles y útiles a sus fines, elaborar nuevos dogmas y hacérnoslos tragar en dosis masivas hasta que se graven de tal manera que se conviertan en tales. La base ya se intuye cuando se nos habla de una crisis surgida de problemas de supervisión que no indicarían defectos estructurales y mientras se reiteran las bondades de la economía productiva capitalista y se adjetiva la burbuja especulativa como enfermedad sobrevenida no inherente al sistema. Se nos pretenderá explicar que todo ha sido un accidente por haber dejado en manos de conductores irresponsables el manejo de una maquinaria económica por otra parte perfectamente válida, se hará alguna concesión para calmar un poco las aguas y se pretenderá retomar la senda de la economía de mercado a partir de los restos del terremoto.
Si la agenda de las fuerzas conservadoras se antoja clara con las incertidumbres derivadas del desconocimiento del grado de profundidad a que pueda llevar la crisis, la pregunta importante es como va a reaccionar una izquierda a la defensiva ante las oportunidades que las nuevas circunstancias crean. Después de 30 años de derrota ideológica y repliegue hacia una creciente marginalidad derivados de un control absolutamente eficiente del espacio público, tanto político, como en el ámbito de la opinión pública y los medios de comunicación, las circunstancias han creado grietas que sería imperdonable no aprovechar antes de que las obras de reparación ya en marcha las cierren por un tiempo indefinido.
El problema al que nos enfrentamos es sin embargo complejo. A esta guerra la izquierda real (resulta obvio decir que el PSOE y sus partidos hermanos europeos no pueden categorizarse como izquierda ni con la mejor voluntad) llega dispersa, empequeñecida y lo que es peor, dividida y sin espacios de diálogo. Dispersa porque ante la derrota generalizada en la batalla del pensamiento económico los esfuerzos se han derivado hacia asuntos relevantes pero tangenciales como los derechos sociales, el feminismo o el ecologismo, o incluso más irrelevantes y discutibles (por ser generoso) como el nacionalismo o la multiculturalidad; empequeñecida no solo en cuanto al acceso al poder político, sino también en su credibilidad, en su capacidad de movilizar a la gente y en su habilidad para transmitir sus mensajes; y dividida no solo porque se aglutine en torno a una amalgama de siglas e iniciativas diferentes, sino porque parece en muchos casos que tuviera en fuerzas cercanas ideológicamente a sus mayores enemigos.
Es mucho el trabajo a realizar si queremos poner en pie una alternativa que haga frente a los esfuerzos de mantenimiento de este sistema económico perverso que nos esclaviza, nos encadena a un consumo insatisfactorio e insostenible, fomenta las desigualdades en el acceso a los recursos e impide al fin y al cabo que nos desarrollemos como personas. La primera piedra debería partir de la creación de esos espacios de diálogo que ahora mismo no existen y al que debería acudir todo aquel que esté de acuerdo en la necesidad imperiosa de cambiar a fondo la sociedad que nos rodea. Un espacio que debería circunscribirse voluntariamente a lo que nos une en la voluntad de cambio económico y social dejando fuera los ámbitos de división, y que debería trabajar en realizar propuestas concretas ideológicas y de acción.
El objetivo no sería en mi opinión crear otro partido político ni una plataforma electoral, sino más modestamente un polo que concentre y aglutine a todos los que tenemos esa voluntad de cambio. Esta unión nos permitiría no solo ser más efectivos a la hora de poner en marcha objetivos comunes, sino que nos haría ganar credibilidad ante una población desilusionada ante la realidad de la falta de alternativas a la ideología conservadora dominante que tengan alguna garantía de éxito. No se trataría tampoco de renunciar a nuestras especificidades dentro del ámbito de la izquierda, sino al contrario, de mantenerlas para ocupar un máximo espacio pero rompiendo con la tradicional imagen de enfrentamiento bajo la voluntad expresa de colaboración en los ámbitos de acuerdo.
Existe creo una voluntad de marchar en esta dirección como se refleja en los debates internos en el PCE e IU en España, Refundación Comunista en Italia o el proceso de creación del Nuevo Partido Anticapitalista en Francia. Sin embargo se corre el peligro de que la voluntad de protagonismo por parte de las fuerzas políticas que las promueven marchite sus posibilidades de éxito. Existe también el riesgo de repetir los errores del pasado acabando por crear estructuras cerradas y jerarquizadas, orientadas puramente a lo electoral, que en su voluntad de unificación acaben de nuevo por matar su propia iniciativa. Se necesita una nueva forma de organizarse menos orientada hacia conseguir resultados electorales y más hacia ganar la confianza y la participación de todos.
Hay sin embargo síntomas de que algo hemos aprendido en estos últimos años y se oyen algunos mensajes esperanzadores. Esperemos y confiemos en que seamos esta vez lo suficientemente inteligentes como para que podamos por fin tomar la iniciativa ante lo que se nos avecina, pero démonos prisa porque los acontecimientos se suceden y la realidad no va a quedarse sentada esperando.
Si la inminente crisis se negó mientras se pudo con el fin de que el gran sistema piramidal pudiera seguir en pié, una vez que se hizo innegable llegó la hora de hacer pasar a la gente por el amargo trago de asumir los costes, y para ello se han utilizado formas propagandísticas ya ensayadas. De la noche a la mañana en los medios solo hubo crisis, caída de bolsa y colapso económico, había que preparar a la gente mediante el uso del miedo para una de esas piruetas ideológicas que resultaría imposible de aceptar para una ciudadanía con mayor capacidad de resistencia ideológica. Una vez calentado el ambiente, donde antes era imposible obtener dinero para mejorar servicios sociales o para ayudar al tercer mundo, las cantidades inexistentes han aparecido multiplicadas por decenas o centenares con el fin de apuntalar el sistema. Los mismos que antes consideraban anatema defender cualquier papel del estado en la economía exigen ahora la intervención de este para hacerse cargo de la ruina. Donde los criterios de limitación del endeudamiento eran rígidos y básicos para el bienestar de la economía ahora se nos explica la utilidad de su relajación en estos momentos de excepcionalidad. En los mismos foros en que se defendía las maravillas del libre comercio se hablará de proteccionismo e industrias estratégicas. Es casi de admirar con la facilidad con que parece darse la vuelta a lo que hace unos meses eran dogmas inamovibles y se hace evidente que al final todo consistía en poner al poder político al servicio de los intereses de la clase dominante, un poder maniatado ante los excesos de su rapiña pero puesto en marcha para protegerla ante su propio empacho.
La dieta de los próximos meses sospecho que va a ser parecida pero en dosis aumentadas. Se nos tendrá que hacer tragar el aumento del paro y la subordinación de la política de gasto a los intereses del poder económico, mientras se nos pedirá que nos apretemos una vez más el cinturón bajo la continua amenaza de males aún mayores en caso de no hacerlo. Se apelará a nuestra responsabilidad mientras que se reprimirá con la violencia necesaria los previsibles conatos de conflictividad social a su vez que se canalizaran hacia las direcciones menos destructivas para el poder económico. Los emigrantes que antes sirvieron para mantener los salarios bajos en la fase expansiva tendrán que soportar el mayor impacto de la destrucción de empleo y los previsibles brotes de xenofobia. En nuestro país no será raro que las tensiones separatistas se intensifiquen, me temo que con la complicidad de una supuesta izquierda que se ha olvidado de lo que es y ha sido abducida por las fantasías nacionalistas, tan útiles siempre como pantalla de humo y elemento de división de las clases desfavorecidas.
Sin embargo el camino no está exento de riesgos para los que pretenden mantener en pie el sistema actual. El elaborado esquema ideológico sobre el que se basaba la actuación económico-política ha dejado de servir. Hay que construir explicaciones para la crisis que sean sostenibles y útiles a sus fines, elaborar nuevos dogmas y hacérnoslos tragar en dosis masivas hasta que se graven de tal manera que se conviertan en tales. La base ya se intuye cuando se nos habla de una crisis surgida de problemas de supervisión que no indicarían defectos estructurales y mientras se reiteran las bondades de la economía productiva capitalista y se adjetiva la burbuja especulativa como enfermedad sobrevenida no inherente al sistema. Se nos pretenderá explicar que todo ha sido un accidente por haber dejado en manos de conductores irresponsables el manejo de una maquinaria económica por otra parte perfectamente válida, se hará alguna concesión para calmar un poco las aguas y se pretenderá retomar la senda de la economía de mercado a partir de los restos del terremoto.
Si la agenda de las fuerzas conservadoras se antoja clara con las incertidumbres derivadas del desconocimiento del grado de profundidad a que pueda llevar la crisis, la pregunta importante es como va a reaccionar una izquierda a la defensiva ante las oportunidades que las nuevas circunstancias crean. Después de 30 años de derrota ideológica y repliegue hacia una creciente marginalidad derivados de un control absolutamente eficiente del espacio público, tanto político, como en el ámbito de la opinión pública y los medios de comunicación, las circunstancias han creado grietas que sería imperdonable no aprovechar antes de que las obras de reparación ya en marcha las cierren por un tiempo indefinido.
El problema al que nos enfrentamos es sin embargo complejo. A esta guerra la izquierda real (resulta obvio decir que el PSOE y sus partidos hermanos europeos no pueden categorizarse como izquierda ni con la mejor voluntad) llega dispersa, empequeñecida y lo que es peor, dividida y sin espacios de diálogo. Dispersa porque ante la derrota generalizada en la batalla del pensamiento económico los esfuerzos se han derivado hacia asuntos relevantes pero tangenciales como los derechos sociales, el feminismo o el ecologismo, o incluso más irrelevantes y discutibles (por ser generoso) como el nacionalismo o la multiculturalidad; empequeñecida no solo en cuanto al acceso al poder político, sino también en su credibilidad, en su capacidad de movilizar a la gente y en su habilidad para transmitir sus mensajes; y dividida no solo porque se aglutine en torno a una amalgama de siglas e iniciativas diferentes, sino porque parece en muchos casos que tuviera en fuerzas cercanas ideológicamente a sus mayores enemigos.
Es mucho el trabajo a realizar si queremos poner en pie una alternativa que haga frente a los esfuerzos de mantenimiento de este sistema económico perverso que nos esclaviza, nos encadena a un consumo insatisfactorio e insostenible, fomenta las desigualdades en el acceso a los recursos e impide al fin y al cabo que nos desarrollemos como personas. La primera piedra debería partir de la creación de esos espacios de diálogo que ahora mismo no existen y al que debería acudir todo aquel que esté de acuerdo en la necesidad imperiosa de cambiar a fondo la sociedad que nos rodea. Un espacio que debería circunscribirse voluntariamente a lo que nos une en la voluntad de cambio económico y social dejando fuera los ámbitos de división, y que debería trabajar en realizar propuestas concretas ideológicas y de acción.
El objetivo no sería en mi opinión crear otro partido político ni una plataforma electoral, sino más modestamente un polo que concentre y aglutine a todos los que tenemos esa voluntad de cambio. Esta unión nos permitiría no solo ser más efectivos a la hora de poner en marcha objetivos comunes, sino que nos haría ganar credibilidad ante una población desilusionada ante la realidad de la falta de alternativas a la ideología conservadora dominante que tengan alguna garantía de éxito. No se trataría tampoco de renunciar a nuestras especificidades dentro del ámbito de la izquierda, sino al contrario, de mantenerlas para ocupar un máximo espacio pero rompiendo con la tradicional imagen de enfrentamiento bajo la voluntad expresa de colaboración en los ámbitos de acuerdo.
Existe creo una voluntad de marchar en esta dirección como se refleja en los debates internos en el PCE e IU en España, Refundación Comunista en Italia o el proceso de creación del Nuevo Partido Anticapitalista en Francia. Sin embargo se corre el peligro de que la voluntad de protagonismo por parte de las fuerzas políticas que las promueven marchite sus posibilidades de éxito. Existe también el riesgo de repetir los errores del pasado acabando por crear estructuras cerradas y jerarquizadas, orientadas puramente a lo electoral, que en su voluntad de unificación acaben de nuevo por matar su propia iniciativa. Se necesita una nueva forma de organizarse menos orientada hacia conseguir resultados electorales y más hacia ganar la confianza y la participación de todos.
Hay sin embargo síntomas de que algo hemos aprendido en estos últimos años y se oyen algunos mensajes esperanzadores. Esperemos y confiemos en que seamos esta vez lo suficientemente inteligentes como para que podamos por fin tomar la iniciativa ante lo que se nos avecina, pero démonos prisa porque los acontecimientos se suceden y la realidad no va a quedarse sentada esperando.
sábado, diciembre 27, 2008
El plan de Bolonia
Asisto desde el desconocimiento de la mayoría al conflicto que la implantación del plan de Bolonia. Con la ligereza de quien se nutre de información en las noticias de la televisión es fácil imaginarse a unos díscolos chavales con tendencias antisistema que se oponen a unas reformas encaminadas a modernizar nuestra obsoleta universidad. Se habla de hacer una universidad más cercana a las necesidades de la las empresas, de ciclos más cortos complementados con estudios de postgrado especializados, todo tan razonable que solo la rebeldía de la juventud justificaría una postura contraria.
Seguramente porque tengo una desconfianza patológica hacia todo lo que venga de esa clase dirigente europea nuestra, me resulta fácil ver las cosas de otra manera. Frente a una universidad pública con vocación de universalidad se obligará a los estudiantes a pasar por los postgrados donde se impondrán “prestigiosas” escuelas elitistas. Un buen paso hacia la privatización de la enseñanza superior que no parece haberse abierto paso aún a este lado del atlántico, y es que rara vez se dan puntadas sin hilo.
Por otra parte tampoco se sostiene el principio de que la universidad debe ser una herramienta para producir trabajadores en lugar de hacer de ella una fuente de conocimiento y de formación de personas. Con un criterio tan limitado nos podríamos ir olvidando de la investigación teórica en la mayoría de las ciencias, pero sobre todo diríamos adiós a todo a las ciencias sociales. ¿Para qué sirven los estudios de historia, sociología o filosofía a las empresas? Resulta tentador pensar que lo que de verdad se pretende es evitar toda posibilidad de pensamiento crítico mientras se nos desarrolla como pura mano de obra.
Todo muy burdo, pero es que al nivel de estupidez acrílico al que se nos somete no hace falta mucho más para que la gente piense lo que debe pensar.
Seguramente porque tengo una desconfianza patológica hacia todo lo que venga de esa clase dirigente europea nuestra, me resulta fácil ver las cosas de otra manera. Frente a una universidad pública con vocación de universalidad se obligará a los estudiantes a pasar por los postgrados donde se impondrán “prestigiosas” escuelas elitistas. Un buen paso hacia la privatización de la enseñanza superior que no parece haberse abierto paso aún a este lado del atlántico, y es que rara vez se dan puntadas sin hilo.
Por otra parte tampoco se sostiene el principio de que la universidad debe ser una herramienta para producir trabajadores en lugar de hacer de ella una fuente de conocimiento y de formación de personas. Con un criterio tan limitado nos podríamos ir olvidando de la investigación teórica en la mayoría de las ciencias, pero sobre todo diríamos adiós a todo a las ciencias sociales. ¿Para qué sirven los estudios de historia, sociología o filosofía a las empresas? Resulta tentador pensar que lo que de verdad se pretende es evitar toda posibilidad de pensamiento crítico mientras se nos desarrolla como pura mano de obra.
Todo muy burdo, pero es que al nivel de estupidez acrílico al que se nos somete no hace falta mucho más para que la gente piense lo que debe pensar.
domingo, diciembre 14, 2008
¿Es nuestra economía una gran farsa piramidal?
Impactante la noticia, para mi más impactante incluso que otras que parecen ocupar más espacio en las primeras páginas de las noticias en estos días en que todo es crisis económica. Un gurú de las inversiones, nada menos que la antigua cabeza del Nasdaq va a ser encarcelado por montar un fraude piramidal a escala planetaria.
Debo de ser en el fondo un ingenuo infantil, pero es que uno para empezar sigue pensando que el mundo está en manos de gente menos inepta. Una cosa es que unos listos monten Forum Filatélico aprovechando los agujeros legales y atrayendo a pardillos individuales que se han creido eso del capitalismo popular, y otra es que los estafados en este timo tan antiguo sean solventes empresas llenas de analistas y abogados y que manejan los fondos de incautos inversores por miles de millones de euros. No tengo interés en seguir profundizando sobre el tema en si, pero sospecho que si lo hiciera mi sorpresa iría en aumento al descubrir que no hubo que montar un complicadísimo entramado de ocultación, sino que bastó con la buena reputación del tipo y unas expléndidas oficinas en la mejor zona de Manhattan.
Mientras en los medios se trata el tema con una aproximación del tipo "éramos pocos y parió la abuela", a mi no me deja de rondar por la cabeza un pensamiento más preocupante. ¿Deberíamos entender la crisis económico-financiera mundial como la caida de el gran fraude piramidal de la economía global?
Es que a mi todo me cuadra. Nuestra economía financiera se ha ido multiplicando exponencialmente desde los años 80 sin que hubiera una base real que la sustentara. El sistema se ha mantenido gracias a la entrada de nuevos inversores atraidos por rentabilidades imposibles pero cuyo dinero iba directamente a convertirse en beneficios de los anteriores participantes mediante la espiral de la especulación. Cuando el sistema parecía venirse a bajo con la crisis del sector tecnológico se alimentó una burbuja crediticia de forma que los fondos siguieran entrando y el sistema se mantuviera. Sin embargo, como todo fraude piramidal, en el momento en que ya no se consigue inyectar nuevos participantes al sistema este empieza a colapsar y se descubre la gran mentira.
Cuando uno ve las cosas de este modo no puede menos que preocuparse. Lo mejor en un fraude piramidal es que caiga cuanto antes para que los afectados sean los menos posibles. Sin embargo nuestros gobiernos han decidido que lo mejor es mantenerlo y compensar con endeudamiento público lo que ya no puede hacer el endeudamiento privado, manteniendo el sistema vivo, pero ¿hasta cuando? Si esta interpretación es correcta lo único que hacemos es aplazar una crisis que acabará siendo peor.
La gran batalla ideológica en nuestros días se da entre los que piensan que la crisis actual es un accidente por una mala conducción de un sistema económico sostenible frente a los que piensan que este es insostenible y está condenado a colapsar. Mucho me temo que cuanto más lo pienso más me alineo con los segundos.
Debo de ser en el fondo un ingenuo infantil, pero es que uno para empezar sigue pensando que el mundo está en manos de gente menos inepta. Una cosa es que unos listos monten Forum Filatélico aprovechando los agujeros legales y atrayendo a pardillos individuales que se han creido eso del capitalismo popular, y otra es que los estafados en este timo tan antiguo sean solventes empresas llenas de analistas y abogados y que manejan los fondos de incautos inversores por miles de millones de euros. No tengo interés en seguir profundizando sobre el tema en si, pero sospecho que si lo hiciera mi sorpresa iría en aumento al descubrir que no hubo que montar un complicadísimo entramado de ocultación, sino que bastó con la buena reputación del tipo y unas expléndidas oficinas en la mejor zona de Manhattan.
Mientras en los medios se trata el tema con una aproximación del tipo "éramos pocos y parió la abuela", a mi no me deja de rondar por la cabeza un pensamiento más preocupante. ¿Deberíamos entender la crisis económico-financiera mundial como la caida de el gran fraude piramidal de la economía global?
Es que a mi todo me cuadra. Nuestra economía financiera se ha ido multiplicando exponencialmente desde los años 80 sin que hubiera una base real que la sustentara. El sistema se ha mantenido gracias a la entrada de nuevos inversores atraidos por rentabilidades imposibles pero cuyo dinero iba directamente a convertirse en beneficios de los anteriores participantes mediante la espiral de la especulación. Cuando el sistema parecía venirse a bajo con la crisis del sector tecnológico se alimentó una burbuja crediticia de forma que los fondos siguieran entrando y el sistema se mantuviera. Sin embargo, como todo fraude piramidal, en el momento en que ya no se consigue inyectar nuevos participantes al sistema este empieza a colapsar y se descubre la gran mentira.
Cuando uno ve las cosas de este modo no puede menos que preocuparse. Lo mejor en un fraude piramidal es que caiga cuanto antes para que los afectados sean los menos posibles. Sin embargo nuestros gobiernos han decidido que lo mejor es mantenerlo y compensar con endeudamiento público lo que ya no puede hacer el endeudamiento privado, manteniendo el sistema vivo, pero ¿hasta cuando? Si esta interpretación es correcta lo único que hacemos es aplazar una crisis que acabará siendo peor.
La gran batalla ideológica en nuestros días se da entre los que piensan que la crisis actual es un accidente por una mala conducción de un sistema económico sostenible frente a los que piensan que este es insostenible y está condenado a colapsar. Mucho me temo que cuanto más lo pienso más me alineo con los segundos.
domingo, noviembre 30, 2008
Mi hijo, la educación, el orden y el aperitivo.
Vuelvo otra vez de Ginebra en el vuelo de las 18:50. He comido pronto y no estaré en casa hasta las diez de la noche, así que cuando al fondo se acerca el carro de las comidas ya tengo pensado pedir algo de picar: un paquete de “stickado” y una cerveza. Los stickado son barritas de fuet en un paquete de 50 gramos que Iberia te sirve con una pequeña bolsita de picos de pan, suficiente para entretener el hambre y pasar el rato en el viaje de algo menos de dos horas.
Mientras el carrito hace su lento recorrido le estoy dando vueltas a lo que Julia me ha contado de la reunión que tuvo con la profesora de Rodrigo. Mi segundo hijo tiene un enorme corazón, pero es un rebelde, nunca hace lo que se le pide a la primera, quiere que todo sea a su manera y no se ajusta a ninguna regla. Tiene solo 7 años pero la profesora no se hace con él y a nosotros tampoco nos resulta fácil. Educar no deja de ser principalmente hacer entender y aceptar al niño el orden y las normas y eso con Rodrigo es difícil porque tiene mucho carácter, es independiente y sabe lo que quiere. Tengo que hablar con él y tratar de convencerle de que en la vida no se puede hacer solo lo que a uno le gusta.
El carrito ha llegado y he hecho mi pedido. Abro los stickado y los picos. En el paquete hay cinco barritas de fuet, que voy comiendo a la vez que los picos. El número de estos es mayor, unas quince creo recordar de pasadas ocasiones. Este tentempié se está convirtiendo en una rutina en mis últimamente bastante frecuentes viajes.
Comienzo a comer mientras sigo pensando en Rodrigo y su falta de disciplina, la verdad es que tengo hambre y el aperitivo me sienta bien. Voy comiendo los stickado a la vez que los picos manteniendo la proporción de forma que al finalizar la primera barrita me he comido tres y al finalizar la segunda he comido tres más. Miro el paquete de picos y recuento: me quedan siete. En el paquete había trece y no quince como pensé originalmente. Planifico el resto de mi tentempié con obvia precisión, comeré el siguiente fuet con tres picos y los últimos con dos.
El tercer stickado me lo como siguiendo el plan. Me tienta saltarme la planificación decidida y comer menos proporción con cada pico, pero finalmente la mantengo y me quedo con cuatro para dos barritas de fuet. Estas últimas me las como peor, no acabo de ajustar bien y tiende a sobrarme fuet, al final me como las barritas rápidamente centrado en ajustar el ritmo.
Cojo la cerveza y veo que se me ha ido quedando atrás. En mi planificación he dejado fuera de forma negligente la bebida lo que requiere la toma de medidas. Decido que hay que dar un tirón, por lo que aumento lo que bebo con los dos últimos stickado y consigo acabar las tres cosas a la vez. Contemplo los paquetes vacíos mientras me doy cuenta que con todo esto de las proporciones he comido rápidamente y sin disfrutar demasiado. Al fin y al cabo no se cual demonios hubiera sido el problema de acabar una cosa antes que las otras, pero con los años uno se vuelve cuadriculado por las normas y las obligaciones y acaba por no saber vivir la vida.
Mientras mi pensamiento vuelve hacia Rodrigo se me ocurre que cuando hable con él quizás debería aprovechar no solo para contarle cosas, sino también para intentar aprender por el camino.
Mientras el carrito hace su lento recorrido le estoy dando vueltas a lo que Julia me ha contado de la reunión que tuvo con la profesora de Rodrigo. Mi segundo hijo tiene un enorme corazón, pero es un rebelde, nunca hace lo que se le pide a la primera, quiere que todo sea a su manera y no se ajusta a ninguna regla. Tiene solo 7 años pero la profesora no se hace con él y a nosotros tampoco nos resulta fácil. Educar no deja de ser principalmente hacer entender y aceptar al niño el orden y las normas y eso con Rodrigo es difícil porque tiene mucho carácter, es independiente y sabe lo que quiere. Tengo que hablar con él y tratar de convencerle de que en la vida no se puede hacer solo lo que a uno le gusta.
El carrito ha llegado y he hecho mi pedido. Abro los stickado y los picos. En el paquete hay cinco barritas de fuet, que voy comiendo a la vez que los picos. El número de estos es mayor, unas quince creo recordar de pasadas ocasiones. Este tentempié se está convirtiendo en una rutina en mis últimamente bastante frecuentes viajes.
Comienzo a comer mientras sigo pensando en Rodrigo y su falta de disciplina, la verdad es que tengo hambre y el aperitivo me sienta bien. Voy comiendo los stickado a la vez que los picos manteniendo la proporción de forma que al finalizar la primera barrita me he comido tres y al finalizar la segunda he comido tres más. Miro el paquete de picos y recuento: me quedan siete. En el paquete había trece y no quince como pensé originalmente. Planifico el resto de mi tentempié con obvia precisión, comeré el siguiente fuet con tres picos y los últimos con dos.
El tercer stickado me lo como siguiendo el plan. Me tienta saltarme la planificación decidida y comer menos proporción con cada pico, pero finalmente la mantengo y me quedo con cuatro para dos barritas de fuet. Estas últimas me las como peor, no acabo de ajustar bien y tiende a sobrarme fuet, al final me como las barritas rápidamente centrado en ajustar el ritmo.
Cojo la cerveza y veo que se me ha ido quedando atrás. En mi planificación he dejado fuera de forma negligente la bebida lo que requiere la toma de medidas. Decido que hay que dar un tirón, por lo que aumento lo que bebo con los dos últimos stickado y consigo acabar las tres cosas a la vez. Contemplo los paquetes vacíos mientras me doy cuenta que con todo esto de las proporciones he comido rápidamente y sin disfrutar demasiado. Al fin y al cabo no se cual demonios hubiera sido el problema de acabar una cosa antes que las otras, pero con los años uno se vuelve cuadriculado por las normas y las obligaciones y acaba por no saber vivir la vida.
Mientras mi pensamiento vuelve hacia Rodrigo se me ocurre que cuando hable con él quizás debería aprovechar no solo para contarle cosas, sino también para intentar aprender por el camino.
jueves, noviembre 13, 2008
El run-run de la izquierda europea.
He vivido toda mi vida adulta asistiendo a una ofensiva conservadora con el neoliberalismo económico como ariete. Mis primeros recuerdos políticos son de Reagan y Tatcher en la escena internacional, y del PSOE de un Felipe Gonzalez en España que traicionó las ilusiones de una generación y lanzó a la desesperanza, el escepticismo y la despolitización a buena parte del electorado.
A día de hoy el panorama parece desolador. Nos encontramos ante una izquierda clásica desarbolada, con gobiernos derechistas en toda Europa y socialdemócratas abducidos en un eterno viaje hacia el centro, con el comunismo desaparecido y con el advenimiento de partidos populistas, ultraderechistas y xenófobos que atraen a una clase trabajadora sin referencias. Todo parece indicar que la victoria del pensamiento único es completa, hasta el punto de que cuando el capitalismo desregulado colapsa pilla a una izquierda desarmada, sin discurso ni respuestas y que parece que tiene poco que decir y que opinar.
Mientras en los grandes foros se discute como remendar el estropicio y conservadores y “socialdemócratas” comparten diagnósticos y medicinas basadas en intentar que nada cambie, existe un run-run que puede estar pasando desapercibido pero que puede marcar la política de los próximos años. En Alemania surge Die Linke formado por sectores izquierdistas del partido socialdemócrata y los restos del antiguo comunismo. En Francia está surgiendo un nuevo partido liderado por la LCR que busca constituir una gran alianza de izquierdas, mientras sectores izquierdistas del Partido Socialista han decidido seguir el ejemplo de sus colegas alemanes y abandonar el partido y los dirigentes del Partido Comunista tiemblan ante un próximo congreso que se presume muy movido. En Italia los sectores izquierdistas críticos de Refundación Comunista se imponen y paralizan el intento de formar un gran partido-alianza con sectores más moderados. En España IU llega a un congreso donde los sectores próximos al PCE proponen una refundación completa del proyecto.
Todos estos movimientos parecen tener tres puntos en común, el convencimiento de la necesidad de aunar fuerzas para crear una alternativa de izquierdas real, la oposición al pacto con unos partidos socialistas abducidos por el liberalismo y que son más parte del problema que de la solución, y la vocación transnacional ligada a la idea de cambiar los criterios sobre los que se construye la Unión Europea.
¿Algo se mueve finalmente en la izquierda? Habrá que estar atentos.
A día de hoy el panorama parece desolador. Nos encontramos ante una izquierda clásica desarbolada, con gobiernos derechistas en toda Europa y socialdemócratas abducidos en un eterno viaje hacia el centro, con el comunismo desaparecido y con el advenimiento de partidos populistas, ultraderechistas y xenófobos que atraen a una clase trabajadora sin referencias. Todo parece indicar que la victoria del pensamiento único es completa, hasta el punto de que cuando el capitalismo desregulado colapsa pilla a una izquierda desarmada, sin discurso ni respuestas y que parece que tiene poco que decir y que opinar.
Mientras en los grandes foros se discute como remendar el estropicio y conservadores y “socialdemócratas” comparten diagnósticos y medicinas basadas en intentar que nada cambie, existe un run-run que puede estar pasando desapercibido pero que puede marcar la política de los próximos años. En Alemania surge Die Linke formado por sectores izquierdistas del partido socialdemócrata y los restos del antiguo comunismo. En Francia está surgiendo un nuevo partido liderado por la LCR que busca constituir una gran alianza de izquierdas, mientras sectores izquierdistas del Partido Socialista han decidido seguir el ejemplo de sus colegas alemanes y abandonar el partido y los dirigentes del Partido Comunista tiemblan ante un próximo congreso que se presume muy movido. En Italia los sectores izquierdistas críticos de Refundación Comunista se imponen y paralizan el intento de formar un gran partido-alianza con sectores más moderados. En España IU llega a un congreso donde los sectores próximos al PCE proponen una refundación completa del proyecto.
Todos estos movimientos parecen tener tres puntos en común, el convencimiento de la necesidad de aunar fuerzas para crear una alternativa de izquierdas real, la oposición al pacto con unos partidos socialistas abducidos por el liberalismo y que son más parte del problema que de la solución, y la vocación transnacional ligada a la idea de cambiar los criterios sobre los que se construye la Unión Europea.
¿Algo se mueve finalmente en la izquierda? Habrá que estar atentos.
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