No se cuando empezó, es posible que fuera ese idolo de la "lideresa" Aguirre, la dama de hierro británica que se mantuvo impasible ante las protestas sindicales mineras de los 80 y a la que una guerra y el fervor nacionalista que le acompañó salvó de una derrota electoral segura. El caso es que muchos años despues asistimos a movimientos de protesta masivos en Grecia, que parecen ser compatibles con la impasibilidad de unos gobernantes que se aprestan a dar nuevas vueltas de tuerca al dictado de sus socios financieros y los poderes financieros a los que defienden. En España, una vez que los anestesiados circulos cercanos al PSOE despierten su capacidad de crítica y movilización con la derrota electoral, veremos en los próximos meses reacciones masivas ante las descarnadas medidas de recorte social con las que la secta neoliberal que gobierna el PP nos va a recetar. Pero no parece que una perspectiva como esa parezca preocupar a los previsibles ganadores.
Estamos ante un conflicto de legitimidad entre la acción de la gente en las calles y los elegidos mediante los votos en las elecciones, que parece resolverse a favor de los segundos, algo que es aparentemente lógico. Las calles no parecen representar una medida de la voluntad popular cuantificable como si lo es el resultado de unas elecciones. Seguros tras el parapeto de unos resultados electorales que parecen perfectamente amarrados, Rajoy y los suyos esperarán al igual que hace Papandreu, a que las protestas se agoten ante la evidencia de su imposibilidad de alcanzar ningún resultado.
En este estadode cosas es en la que debemos movernos y al que debemos adaptarnos. Es una realidad que el sistema electoral está atado y bien atado. Con un bipartidismo que tiende a aglutinar el voto en lo que a la gente le parezca la opción menos mala, y que arrastra al descontento y la abstención a gran parte de la población, conjugado con unos medios de propaganda perfectamente engrasados y que no dejan apenas resquicios a planteamiontos minimamente críticos, las posibilidades de alcanzar un cambio relevante por la vía parlamentaria se antojan más que remotas incluso en circunstancias de descontento popular generalizado.
¿Debemos aceptar el dictamen electoral como medida social justa e indiscutible y abandonar por tanto vías alternativas de acción política? Resulta sumamente dudose, de la misma manera que un apoyo masivo al nazismo no legitimaba sus atrocidades. Incluso en momentos de crisis en que se arrastra a la miseria y la penuria a amplios sectores de la población, siempre hay unas mayorías que bien por defender lo que ellos han asimilado como privilegios, bien sea por resignación y miedo ante perspectivas aún peores que ven en sus vecinos más desfavorecidos, están dispuestos a apuntalar el sistema que en realidad les estrangula. Que en una sociedad como la nuestra conviva gente que pasa miseria, con grados de acumulación de riqueza nunca antes vista, es injusto e inaceptable, Y lo sigue siendo por más que la ignorancia, la falta de fé en ninguna alternativa, la indiferencia, el egoismo o el miedo lo legitimen electoralmente. El sistema ha utilizado y utilizará a esas mayorías que sufren algo menos y que temen perder sus algo mejores niveles de bienestar, como barricada que frene las aspiraciones de cambio social, y que proteja a los que realmente se lucran y enriquecen.
Mi respuesta es obviamente negativa. Debemos sin embargo prepararnos para adaptar nuestra lucha a las circumstancias sin aceptar las reglas del juego que no nos benefician. Hace un año los sindicalistas franceses nos enseñaron que las huelgas masivas son menos efectivas que huelgas selectivas en las que se bloquean sectores clave cuyos trabajadores pueden enfrentartarse al recorte de ingresos con el apoyo del resto de compañeros de otros sectores. Los boicots selectivos como propone Anonymus, la resistencia pasiva, las propias acampadas, la canalización del descontento fuera del seno de los partidos políticso, son formas nuevas de activar el conflicto que deben representar solo un primer paso en un camino nuevo que quizás nos permitan desbloquear la situación. En nuestro favor la certeza de que la larga crisis que aún nos espera por delante abrirá los ojos a un porcentaje creciente de la población.
domingo, octubre 23, 2011
miércoles, octubre 12, 2011
El 15-O llega
Confieso mis dudas iniciales hacia lo que significaba el 15-M. No fuí a aquella manifestación y me quedé a la expectativa, desde entonces he pasado a sumarme a casi todas las convocatorias que han fluido desde el movimento. No puedo faltar a la del 15-O, no deberíamos faltar nadie, aunque solo sea por la bofetada que supone a los muchos enterradores que hay del movimiento, aunque solo sea por ver a Esperanza Aguirre revolverse ante su plaza tomada una vez más, aunque solo sea por ver a Rubalcaba balbucear apoyos a los que en realidad le estamos acusando mientras quizás masculla como volver a mandar a la policía para intentar acabar con la movilización..
Apredizjov nos pone en el foro de IU un link a un fantástico video preparado por Juventud Sin Futuro que creo que dice mucho de la labor que estos movimientos están haciendo para concienciar a la gente, y con más éxito del que desde partidos como IU hemos tenido hasta ahora.
domingo, octubre 02, 2011
Vosotros, la mayoría
El otro día en un foro de vecinos en internet, mi mujer era acusada de movilizarse por el tema de los recortes educativos de Cospedal en lugar de preocuparse por los temas "de aquí", del vecindario, del pueblo. Nos acusaba a nosotros los políticos (curioso, porque ni mi mujer ni yo tenemos cargo político alguno, y ella ni siquiera milita en ningún partido) de no hacer lo que debíamos, de preocuparnos por temas políticos y no por lo que él consideraba importante. Lo triste y gracioso a la vez, era que la acusación venía de alguien que aparte de escribir en el foro en cuestión, dudo que nunca haya tomado alguna iniciativa política o social por si mismo. Nos indicaba a los demás el camino que debíamos seguir como si él no tuviera ninguna responsabilidad, y lo hacía desde un nick, sin siquiera dar su nombre, pero con un aire de superioridad moral que incluso en estos tiempos no pudo menos que dejarme estupefacto
Mi vecino en cuestión, iqual que tu que me estás leyendo, vosotros sois la mayoría, la inmensa mayoría. Esa mayoría que se queja pero que nunca hace nada, que no se manifiesta en defensa de sus derechos, que no sigue la huelgas, que no se afilia en ningún partido político ni sindicato, que no participa en ninguna organización ni asociación, que se queja de la política y aún se atreven a criticar a los que hemos decidido hacer algo, moverse, luchar. Vosotros, la mayoría, ¿que pensais? ¿A que esperais? ¿Que haceis? Intento comprenderos y ninguna de las explicaciones que se me ocurren para vuestra pasividad e inacción resulta exculpatoria.
Es posible que sea simplemente pereza. Esa holgazanería del que prefiere dormir la siesta o ver un partido de futbol, o tomarse un cubata con los amigos en el bar a la espera de que otro les haga el trabajo, les organicen la vida y les arreglen los problemas.
Es posible que sea ignorancia, incapacidad para entender y tomar las riendas de su propia vida, como borregos en un rebaño guiados por un pastor que lo mismo les puede estar llevando a pastar como al propio matadero. Ignorancia conocida y aceptada por vosotros mismos y contra la que no poneis remedio mientras veis telenovelas, programas de cotilleo o el partido de vuestro equipo de futbol en la televisión.
Es posible que sea cobardía, miedo a perder el trabajo, a ser señalado por tus vecinos, a significarte demasiado, remoras de un franquismo que consiguió domesticar en el terror a nuestros padres y abuelos, pero dificil de justificar en la mayoría de nosotros.
Es posible que sea insensibilidad y egoismo. ante una realidad que sabemos injusta pero que quizás no nos está afectando a nosotros mismos (aún). Porque aún no hemos perdido el trabajo, porque no somos funcionarios, porque no somos pensionistas, porque no nos han embargado la casa.
Es posible que simplemente os penseis inútiles. Que hayais decidido que no podeis hacer nada, que no servís para nada, que no podeis cambiar nada. Que os hayais rendido sin siquiera haber luchado nunca, que os hayan domesticado en la obediencia y en seguir el camino marcado mientras quizás farfulleis protestas huecas.
No se si vosotros, la inmensa mayoría, sois perezosos, ignorantes, cobardes, insensibles, egoistas o si os pensais inútiles. Lo siento pero no os disculpo por ello. Lo que se es que yo cada día pienso qué es lo que puedo hacer para tomar las riendas de mi vida y para arreglar las cosas que no me gustan. Y se que durante mi vida he montado asociaciones, me he manifestado, he hecho huelgas y participado en piquetes, he pasado miedo ante cargas policiales, he participado activamente en más de un partido político, he sido candidato electoral, he gastado tiempo, empleado vacaciones y gastado dinero en todas esas ocasiones, e incluso hago un blog para comunicar lo que pienso. Y se que lo que hago no cambia gran cosa, pero lo hago para mirarmen en el espejo y no sentirme perezoso, ignorante, cobarde, insensible egoista o inutil.
Lo que se es que incluso entre los votantes de IU (que en nuestro pueblo fueron más de trescientos) entre gente que ideológicamente muestra mediante su voto un mayor desacuerdo con la situación actual, apenas una decena están dispuestas a hacer algo más que votar cada cierto tiempo. Y los siento pero vosotros también conformais una mayoría de gente incapaz de hacer gran cosa, y dejais que seamos unos pocos los que os hagamos el trabajo.
En todas mis actividades políticas y sociales he conocido a alguna de esa gente que compone la minoría que si se mueve. Gente valiente, inteligente, comprometida, activa, idealista, altruista y generosa. Quizás equivocados, quizás no compartiera sus puntos de vista, pero todos me parecieron siempre admirables en sus compromisos individuales con lo que creen, con sus causas y con sus luchas. Ellos están allí y mantienen la llama encendida a la espera de que vosotros, la gente que formais la mayoría, decidais salir de la apatía, el conformismo, la pereza, la ignorancia, la insensibilidad, el egoismo o cualquiera que sea el motivo que os mantiene callados y quietos en vuestras casas. Son pocos, somos pocos, y sin vosotros no podemos hacerlo.
Y por favor, si decidis seguir por el camino de la mayoría que no hace nada, ahorradme al menos vuestros consejos, vuestras palabras de superioridad y vuestras críticas vacías. No teneis derecho.
Mi vecino en cuestión, iqual que tu que me estás leyendo, vosotros sois la mayoría, la inmensa mayoría. Esa mayoría que se queja pero que nunca hace nada, que no se manifiesta en defensa de sus derechos, que no sigue la huelgas, que no se afilia en ningún partido político ni sindicato, que no participa en ninguna organización ni asociación, que se queja de la política y aún se atreven a criticar a los que hemos decidido hacer algo, moverse, luchar. Vosotros, la mayoría, ¿que pensais? ¿A que esperais? ¿Que haceis? Intento comprenderos y ninguna de las explicaciones que se me ocurren para vuestra pasividad e inacción resulta exculpatoria.
Es posible que sea simplemente pereza. Esa holgazanería del que prefiere dormir la siesta o ver un partido de futbol, o tomarse un cubata con los amigos en el bar a la espera de que otro les haga el trabajo, les organicen la vida y les arreglen los problemas.
Es posible que sea ignorancia, incapacidad para entender y tomar las riendas de su propia vida, como borregos en un rebaño guiados por un pastor que lo mismo les puede estar llevando a pastar como al propio matadero. Ignorancia conocida y aceptada por vosotros mismos y contra la que no poneis remedio mientras veis telenovelas, programas de cotilleo o el partido de vuestro equipo de futbol en la televisión.
Es posible que sea cobardía, miedo a perder el trabajo, a ser señalado por tus vecinos, a significarte demasiado, remoras de un franquismo que consiguió domesticar en el terror a nuestros padres y abuelos, pero dificil de justificar en la mayoría de nosotros.
Es posible que sea insensibilidad y egoismo. ante una realidad que sabemos injusta pero que quizás no nos está afectando a nosotros mismos (aún). Porque aún no hemos perdido el trabajo, porque no somos funcionarios, porque no somos pensionistas, porque no nos han embargado la casa.
Es posible que simplemente os penseis inútiles. Que hayais decidido que no podeis hacer nada, que no servís para nada, que no podeis cambiar nada. Que os hayais rendido sin siquiera haber luchado nunca, que os hayan domesticado en la obediencia y en seguir el camino marcado mientras quizás farfulleis protestas huecas.
No se si vosotros, la inmensa mayoría, sois perezosos, ignorantes, cobardes, insensibles, egoistas o si os pensais inútiles. Lo siento pero no os disculpo por ello. Lo que se es que yo cada día pienso qué es lo que puedo hacer para tomar las riendas de mi vida y para arreglar las cosas que no me gustan. Y se que durante mi vida he montado asociaciones, me he manifestado, he hecho huelgas y participado en piquetes, he pasado miedo ante cargas policiales, he participado activamente en más de un partido político, he sido candidato electoral, he gastado tiempo, empleado vacaciones y gastado dinero en todas esas ocasiones, e incluso hago un blog para comunicar lo que pienso. Y se que lo que hago no cambia gran cosa, pero lo hago para mirarmen en el espejo y no sentirme perezoso, ignorante, cobarde, insensible egoista o inutil.
Lo que se es que incluso entre los votantes de IU (que en nuestro pueblo fueron más de trescientos) entre gente que ideológicamente muestra mediante su voto un mayor desacuerdo con la situación actual, apenas una decena están dispuestas a hacer algo más que votar cada cierto tiempo. Y los siento pero vosotros también conformais una mayoría de gente incapaz de hacer gran cosa, y dejais que seamos unos pocos los que os hagamos el trabajo.
En todas mis actividades políticas y sociales he conocido a alguna de esa gente que compone la minoría que si se mueve. Gente valiente, inteligente, comprometida, activa, idealista, altruista y generosa. Quizás equivocados, quizás no compartiera sus puntos de vista, pero todos me parecieron siempre admirables en sus compromisos individuales con lo que creen, con sus causas y con sus luchas. Ellos están allí y mantienen la llama encendida a la espera de que vosotros, la gente que formais la mayoría, decidais salir de la apatía, el conformismo, la pereza, la ignorancia, la insensibilidad, el egoismo o cualquiera que sea el motivo que os mantiene callados y quietos en vuestras casas. Son pocos, somos pocos, y sin vosotros no podemos hacerlo.
Y por favor, si decidis seguir por el camino de la mayoría que no hace nada, ahorradme al menos vuestros consejos, vuestras palabras de superioridad y vuestras críticas vacías. No teneis derecho.
sábado, septiembre 24, 2011
Si me engañas, la primera vez es culpa tuya. Si me engañas por segunda vez, es culpa mía.
El título de la entrada es un aforismo conocido por todos y que aparentemente tiene origen árabe.
Si me engañas, la primera vez es culpa tuya. Si me engañas por segunda vez, es culpa mía.
Cuando triunfó el PSOE en el 82 yo mismo, que aún no tenía 18 años pero que hubiera votado al PCE, me alegré y pensé que nos esperaba algo mejor. Gonzalez me engañó una vez, pero desde entonces no he vuelto a celebrar una victoria de un partido que no es más que un puntal importante de status quo. El PSOE languideció despacio, tan grande fué la confianza que recibió como el tiempo que tardó la gente en darse cuenta del engaño.
Tras ocho años del inaguantable Aznar, el PSOE se sacó a Zapatero de la chistera. ¡No nos falles! Le gritaban ingenuamente sus votantes tras su victoria del 2004. Ocho años más han pasado, y Zapatero ha hecho bueno al lider del Felipismo en cuanto a recortes sociales (en cuanto a su nivel de corrupción y falta de ética no creo ningún otro político español le llegue ni a las suelas a Gonzalez, uno de los personajes más siniestros de nuestra historia reciente).
No hubiera sido dificil de entender que el mal no podía ser Gonzalez sino el PSOE en si, bastaba con ver como sus diputados en pleno respondían como un ejército a las instrucciones de su jefe. Los que pudieran haber pensado que el problema era el lider y que un cambio de cúpula cambiaría las cosas, deberían haber abierto los ojos tras la experiencia de Zapatero.
El PSOE lo intenta de nuevo, solo que esta vez ni siquiera se han molestado en buscar una cara nueva. Nos presentan como un cambio alguien que ha compartido gobierno y seguido sin problemas los dictados de los dos líderes anteriores. Los votantes del PSOE tienen la oportunidad de demostrar si son acólitos obedientes o si son ciudadanos libres.
Está claro que si te engañan una segunda vez es culpa tuya, pero no se me ocurre calificativo no despectivo para los que se dejan engañar una tercera.
Si me engañas, la primera vez es culpa tuya. Si me engañas por segunda vez, es culpa mía.
Cuando triunfó el PSOE en el 82 yo mismo, que aún no tenía 18 años pero que hubiera votado al PCE, me alegré y pensé que nos esperaba algo mejor. Gonzalez me engañó una vez, pero desde entonces no he vuelto a celebrar una victoria de un partido que no es más que un puntal importante de status quo. El PSOE languideció despacio, tan grande fué la confianza que recibió como el tiempo que tardó la gente en darse cuenta del engaño.
Tras ocho años del inaguantable Aznar, el PSOE se sacó a Zapatero de la chistera. ¡No nos falles! Le gritaban ingenuamente sus votantes tras su victoria del 2004. Ocho años más han pasado, y Zapatero ha hecho bueno al lider del Felipismo en cuanto a recortes sociales (en cuanto a su nivel de corrupción y falta de ética no creo ningún otro político español le llegue ni a las suelas a Gonzalez, uno de los personajes más siniestros de nuestra historia reciente).
No hubiera sido dificil de entender que el mal no podía ser Gonzalez sino el PSOE en si, bastaba con ver como sus diputados en pleno respondían como un ejército a las instrucciones de su jefe. Los que pudieran haber pensado que el problema era el lider y que un cambio de cúpula cambiaría las cosas, deberían haber abierto los ojos tras la experiencia de Zapatero.
El PSOE lo intenta de nuevo, solo que esta vez ni siquiera se han molestado en buscar una cara nueva. Nos presentan como un cambio alguien que ha compartido gobierno y seguido sin problemas los dictados de los dos líderes anteriores. Los votantes del PSOE tienen la oportunidad de demostrar si son acólitos obedientes o si son ciudadanos libres.
Está claro que si te engañan una segunda vez es culpa tuya, pero no se me ocurre calificativo no despectivo para los que se dejan engañar una tercera.
domingo, septiembre 18, 2011
De profersores, de alumnos y de padres
Esta semana empezó el curso de ESO en el instituto de mi hijo con una reunión en la que los profesores explicaron a los chavales el impacto de los recortes en su próximo curso. Sin profesores de apoyo, sin nadie que pueda controlar la asistencia a clase, con el horario de la biblioteca reducido, con profesores que dan a impartir clases que no son sus especialidades...Los profesores del Instituto Aguas Vivas de Guadalajara parece que han dicho basta y se están movilizando. Es una sorpresa a la luz de la nula incidencia de las últimas huelga de funcionarios en la que se les redujo su salario.
Nos pasan una nota informativa a los padres indicando el efecto de las restricciones en la educación de nuestros hijo e invitándonos a apoyarles mediante la asistencia a la asamblea que tendrá lugar la semana que empieza. Me cuenta Julia con cierta desesperación la pasividad con que algunos de los otros padres parecen tomarse el problema. Mi hijo se exaspera ante lo poco que parece importarles a sus compañeros todo el tema, como si no fuera con ellos. Tienen 14 años, tampoco podemos pedirles mucho en la sociedad en que vivimos..
De entre todo lo que hemos oido a nuestros vecinos me llama la atención una charla con la tendera que nos vende el pan en la urbanizaciñon. Nos indica para empezar indignada que estos temas no son propios de hablar con los chicos sino con los padres. No se si es porque piensa que son demasiado tontos e inmaduros para enterarse de cosas que afectan a su futuro, o si creen que los temas políticos son en general sucios e indignos para las mentes juveniles.
Recoge igualmente nuestra vecina en sus protestas los peores tópicos respecto a lo público y su intención de cambiar a su hijo a un colegio concertado. Que si los funcionarios no hacen bien su trabajo porque no les pueden despedir, que a su hijo le será más facil aprobar en un colegio privado (ha repetido curso) porque tienen más medios (o porque como le indica mi mujer, en un negocio al que paga se le trata bien). Es evidente que el camino de la destrucción de lo público pasa por alimentar estos discursos y estrangular los recursos empeorando su calidad.
Lo más triste de todo es que nuestra vecina no es una conservadora votante de Cospedal, sino candidata por el PSOE en las últimas elecciones municipales en nuestro pueblo. Con estas bases uno se explica mejor lo que nos ha deparado este partido en todos los años que van desde la transición.
Volviendo al tema de las movilizaciones de los profesores, es de destacar como se está produciendo un cambio en el modo de hacer las cosas. Los docentes en el instituto de mi hijo están teniendo cuidado de hacer a los padres partícipes y co-decisores en un problema que debe ser de todos. A su vez CCOO en Madrid se aviene a ampliar la convocatoria de huelga en Madrid al día 22 siguiendo exactamente lo acordado por las asambleas de profesores y frente a su decisión inicial. Desde el 15-M se está produciendo una cierta revolución en las formas de hacer política en que la participación de todos se impone a las decisiones de unos pocos. Un cambio de calado y que puede ayudarnos a avanzar despues de unas décadas de retrocesos en todos los frentes políticos y sociales.
Nos pasan una nota informativa a los padres indicando el efecto de las restricciones en la educación de nuestros hijo e invitándonos a apoyarles mediante la asistencia a la asamblea que tendrá lugar la semana que empieza. Me cuenta Julia con cierta desesperación la pasividad con que algunos de los otros padres parecen tomarse el problema. Mi hijo se exaspera ante lo poco que parece importarles a sus compañeros todo el tema, como si no fuera con ellos. Tienen 14 años, tampoco podemos pedirles mucho en la sociedad en que vivimos..
De entre todo lo que hemos oido a nuestros vecinos me llama la atención una charla con la tendera que nos vende el pan en la urbanizaciñon. Nos indica para empezar indignada que estos temas no son propios de hablar con los chicos sino con los padres. No se si es porque piensa que son demasiado tontos e inmaduros para enterarse de cosas que afectan a su futuro, o si creen que los temas políticos son en general sucios e indignos para las mentes juveniles.
Recoge igualmente nuestra vecina en sus protestas los peores tópicos respecto a lo público y su intención de cambiar a su hijo a un colegio concertado. Que si los funcionarios no hacen bien su trabajo porque no les pueden despedir, que a su hijo le será más facil aprobar en un colegio privado (ha repetido curso) porque tienen más medios (o porque como le indica mi mujer, en un negocio al que paga se le trata bien). Es evidente que el camino de la destrucción de lo público pasa por alimentar estos discursos y estrangular los recursos empeorando su calidad.
Lo más triste de todo es que nuestra vecina no es una conservadora votante de Cospedal, sino candidata por el PSOE en las últimas elecciones municipales en nuestro pueblo. Con estas bases uno se explica mejor lo que nos ha deparado este partido en todos los años que van desde la transición.
Volviendo al tema de las movilizaciones de los profesores, es de destacar como se está produciendo un cambio en el modo de hacer las cosas. Los docentes en el instituto de mi hijo están teniendo cuidado de hacer a los padres partícipes y co-decisores en un problema que debe ser de todos. A su vez CCOO en Madrid se aviene a ampliar la convocatoria de huelga en Madrid al día 22 siguiendo exactamente lo acordado por las asambleas de profesores y frente a su decisión inicial. Desde el 15-M se está produciendo una cierta revolución en las formas de hacer política en que la participación de todos se impone a las decisiones de unos pocos. Un cambio de calado y que puede ayudarnos a avanzar despues de unas décadas de retrocesos en todos los frentes políticos y sociales.
viernes, septiembre 09, 2011
Porqué no saldremos de la crisis así (teoría económica básica)
Dice Alberto Garzón (citando a Joan Robinson) en su recomendable serie de artículos sobre teoría económica para principiantes Hay que estudiar economía, que el principal motivo para estudiar economía era precisamente para evitar ser engañados por los economistas. Me llamó la atención porque cuando en el año 84 me matriculé en Económicas lo hice precisamente con ese mismo objetivo y una vez que pragmáticos consejos me alejaran de mi vocación por la geología. Soy por tanto técnicamente economista, aunque no me considero como tal sino más bien un contable venido a más, pero desde entonces he tenido múltiples oportunidades de comprobar que me decisión fué correcta. Con la no demasiado profunda teoría económica aprendida me he visto protegido de los efectos de la propaganda económica oficial, y es que si uno tiene los más mínimos mimbres y algún ápice de capacidad crítica, se hacen absolutamente evidente las medio verdades, completas mentiras y pura propaganda con lo que al público indefenso se le alimenta por parte de teóricos científicos económicos.
Venga este largo preámbulo como anticipo de una (espero) breve argumentación del auténtico motivo de la crisis y porqué pese a lo que diga la propaganda oficial ni hemos salido aún de ella, ni vamos a salir en los próximos tiempos. Lo que viene a continuación es teoría económica para "dummies" que espero de un poco de luz a los más legos de entre mis ocasionales visitantes.
Si fueramos a simplificar un modelo de economía podríamos plantearnos un país con un trabajador y un empresario que le emplea en su empresa. Imaginemonos que la empresa produce 10 EUR en bienes y el trabajdor cobra 8 EUR, siendo el resto beneficio. Para que esta pequeña economía funcione es necesario que todo lo que se produzca por parte de la empresa se compre, por lo que no habría problema siempre que el empresario compre los 2 EUR restantes en productos con lo que ha ganado. Si no es así y el empresario o los trabajadores ahorran, se entraría en una espiral negativa, la empresa acumularía productos sin vender por lo que reduciría la producción y se pagaría menos al trabajador, que tendría menos dinero para comprar lo que generaría más acumulación de productos sin vender y así hasta el colapso. Es por eso que los economistas siempre consideran positivo el consumo, pero no siempre el ahorro.
El ahorro no es necesariamente malo siempre que se dedique a inversión. Si de lo que produce la empresa, una parte se consume en mejorar la fábrica, no sobraría nada y volveríamos al equilibrio. De hecho gracias a este ahorrro invertido se puede mejorar la producción y hacer por ejemplo que al año siguiente haya que trabajar menos para producir lo mismo. El empresario que no consuma sus 2 EUR y los dedique a invertir en su propia empresa podrá producir más y ganar más dinero el año siguiente. Sin embargo eso solo sucederá si tiene compradores para su creciente producción. En caso contrario no tendrá ningún interés en invertir y preferirá guardar lo ahorrado lo que nos llevaría a la espiral negativa indicada anteriormente. Nuestra economía es así como una bicicleta que no puede pararse. Los beneficios empresariales deben reinvertirse lo que aumenta la producción, lo que exige que aumente el consumo. Si el consumo no aumenta los beneficios de la inversión desaparecen y el empresario preferirá ahorrar lo que como ya mencionamos antes resulta catastrófico.
Existe sin embargo otra salida. Volviendo a la situación inicial, el empresario puede no consumir los 2 EUR que gana y prestárselos al trabajador para que compre los productos de la empresa. El sistema vuelve a funcionar, pero solo en la medida en que el trabajador esté cada día más endeudado. Es inievitable que en un momento dado la deuda del trabajador sea ya tan grande que el empresario tema no ser capaz de cobrarla y deje de prestarle. El trabajador, no solo ya no tendría ese dinero extra prestado para consumir, sino que se le exige que devuelva lo que le prestaron con anterioridad, lo que disminuye más su capacidad de consumo y lleva a la economía al desastre.
Ese, y no otro, es el origen de la crisis económica mundial que estalló en 2008. Con la llegada del neoliberalismo en los 80 se ha producido un enorme trasvase de ingresos de los trabajadores a los empresarios. Para que el sistema funcionara y el consumo no cayera, el volumen del crédito se ha tenido que multiplicar por casi 5 desde 1981(datos de EEUU descontando inflación), hasta alcanzar en 2008 al equivalente de 13 veces el volumen del PIB (más detalles aquí). Era solo cuestión de tiempo alcanzar el punto en el que se dudara de la capacidad de recuperar lo prestado, y cuando el crédito se paró, el sistema entró en barrena. No había que ser muy listo para saber que esto iba a ocurrir, pero aquellos economistas que lo anticipaban eran acallados ante los propagandistas del sistema.
La tozuda realidad puso al sistema ante la evidencia de sus debilidades. Sin embargo las soluciones que se tomaron respondieron a los intereses de quienes tenían el dinero y el poder de dirigir la economía. Dado que la gente no tenía dinero para consumir, se emplazó a los gobiernos a gastar, endeudándose lo necesario. Con ello se frenó la crisis momentaneamente a la espera de que una recuperada confianza hiciera que el crédito volviera a ponerse en marcha y recuperar la senda del crecimiento basado en el endeudamiento. Podía haber funcionado, pero en cualquier caso por un tiempo limitado, porque al final es evidente que hay un límite de deuda por encima de la cual esta resulta impagable.
En 2010, dos años despues del estallido de la crisis la economía siguía sin remontar pese a las inyecciones de inversión pública. Por el camino ya no somos solo los ciudadanos, sino que el estado se encuentra crecientemente endeudado, lo que añade un problema nuevo. A la crisis de deuda privada le acompaña ahora una crisis de deuda pública lo que nos colocó en una nueva encrucijada. La solución tomada respondió de nuevo a los intereses de quienes tienen el poder económico, obligando a los estados a reducir el gasto público para garantizar la devolución de lo prestado. Estrangular el gasto público es receta segura de contracción en una economía convaleciente, y dado que el consumo sigue estrangulado por el masivo nivel de endeudamiento privado, la vuelta a la recesión económica era segura. Es todo tristemente previsible, hasta un aficionado como yo anticipaba en este mismo blog hace dos años que esto iba a ocurrir (ver entrada La economía Ponzi), obviamente eran muchos más los que lo advertían pero como siempre eran silenciados.
¿Y ahora que va a pasar? En mi humilde opinión nos adentramos en unos meses económicamente negros. Me temo que los que detentan el poder económico no van a encontrar ninguna receta que nos saque del agujero y que a la vez les mantiengan su poder y sus beneficios. Como un parásito que se ha hecho demasiado grande, están matando a su anfitrión y deberán ponerse a dieta so pena de que todo se caiga con ellos dentro. Existen un par de recetas posibles, pero pasan por un cambio en la distribución de la riqueza y los ingresos y dudo que sean tomadas en consideración hasta que la presión social sea insoportable. Una de ellas pasaría por la reducción del crédito acumulado. Tal cosa puede lograrse indirectamente mediante un significativo aumento de inflación que disminuya el valor de la deuda en términos reales, a la vez que se mantiene unos tipos de interes bajos. Justo lo contrario que el ferreo control de inflación que nos intentan imponer desde las instituciones europeas y especialmente el BCE. En España, dado que la deuda es mayormente hipotecaria, se podría reducir el endeudamiento con medidas como la dación en pago. En cualquier caso se produciría un trasvase de riqueza real hacia los trabajadores lo que les permitiría reactivar el consumo. Me temo que aún así estaremos condenados a repetir la crisis de forma cíclica en el futuro cuando el nivel de crédito vuelva a ser insoportable..
Otra vía sería la de llevar a cabo una importante reforma fiscal redistributiva Se aumentaría los impuestos a los que más tienen y se utilizaría ese dinero para mantener políticas de estímulo. Estamos hablando de medidas reales que contibuyan a un reparto de la renta más a favor de los trabajadores, y no de los retoques cosméticos que de vez en cuando se proponen. Esto se combinaría con políticas laborales que protejan los salarios.
De momento nada hace pensar que se vayan a tomar medidas de este tipo a corto plazo, pero el deterioro de la situación y la falta de otras respuestas hace que me parezcan inevitables, so pena de que el sistema capitalista se acabe viniendo abajo de forma relativamente inmediata. Supone el desmantelamiento del neoliberalismo y la vuelta a los principios socialdemócratas de antes de los 80. Existen dudas de que las medidas anteriores puedan llegar a evitar el fracaso del sistema a largo plazo. Hay quienes pensamos que el capitalismo es insostenible, pero eso daría para discusiones mucho más prolijas.
Venga este largo preámbulo como anticipo de una (espero) breve argumentación del auténtico motivo de la crisis y porqué pese a lo que diga la propaganda oficial ni hemos salido aún de ella, ni vamos a salir en los próximos tiempos. Lo que viene a continuación es teoría económica para "dummies" que espero de un poco de luz a los más legos de entre mis ocasionales visitantes.
Si fueramos a simplificar un modelo de economía podríamos plantearnos un país con un trabajador y un empresario que le emplea en su empresa. Imaginemonos que la empresa produce 10 EUR en bienes y el trabajdor cobra 8 EUR, siendo el resto beneficio. Para que esta pequeña economía funcione es necesario que todo lo que se produzca por parte de la empresa se compre, por lo que no habría problema siempre que el empresario compre los 2 EUR restantes en productos con lo que ha ganado. Si no es así y el empresario o los trabajadores ahorran, se entraría en una espiral negativa, la empresa acumularía productos sin vender por lo que reduciría la producción y se pagaría menos al trabajador, que tendría menos dinero para comprar lo que generaría más acumulación de productos sin vender y así hasta el colapso. Es por eso que los economistas siempre consideran positivo el consumo, pero no siempre el ahorro.
El ahorro no es necesariamente malo siempre que se dedique a inversión. Si de lo que produce la empresa, una parte se consume en mejorar la fábrica, no sobraría nada y volveríamos al equilibrio. De hecho gracias a este ahorrro invertido se puede mejorar la producción y hacer por ejemplo que al año siguiente haya que trabajar menos para producir lo mismo. El empresario que no consuma sus 2 EUR y los dedique a invertir en su propia empresa podrá producir más y ganar más dinero el año siguiente. Sin embargo eso solo sucederá si tiene compradores para su creciente producción. En caso contrario no tendrá ningún interés en invertir y preferirá guardar lo ahorrado lo que nos llevaría a la espiral negativa indicada anteriormente. Nuestra economía es así como una bicicleta que no puede pararse. Los beneficios empresariales deben reinvertirse lo que aumenta la producción, lo que exige que aumente el consumo. Si el consumo no aumenta los beneficios de la inversión desaparecen y el empresario preferirá ahorrar lo que como ya mencionamos antes resulta catastrófico.
Existe sin embargo otra salida. Volviendo a la situación inicial, el empresario puede no consumir los 2 EUR que gana y prestárselos al trabajador para que compre los productos de la empresa. El sistema vuelve a funcionar, pero solo en la medida en que el trabajador esté cada día más endeudado. Es inievitable que en un momento dado la deuda del trabajador sea ya tan grande que el empresario tema no ser capaz de cobrarla y deje de prestarle. El trabajador, no solo ya no tendría ese dinero extra prestado para consumir, sino que se le exige que devuelva lo que le prestaron con anterioridad, lo que disminuye más su capacidad de consumo y lleva a la economía al desastre.
Ese, y no otro, es el origen de la crisis económica mundial que estalló en 2008. Con la llegada del neoliberalismo en los 80 se ha producido un enorme trasvase de ingresos de los trabajadores a los empresarios. Para que el sistema funcionara y el consumo no cayera, el volumen del crédito se ha tenido que multiplicar por casi 5 desde 1981(datos de EEUU descontando inflación), hasta alcanzar en 2008 al equivalente de 13 veces el volumen del PIB (más detalles aquí). Era solo cuestión de tiempo alcanzar el punto en el que se dudara de la capacidad de recuperar lo prestado, y cuando el crédito se paró, el sistema entró en barrena. No había que ser muy listo para saber que esto iba a ocurrir, pero aquellos economistas que lo anticipaban eran acallados ante los propagandistas del sistema.
La tozuda realidad puso al sistema ante la evidencia de sus debilidades. Sin embargo las soluciones que se tomaron respondieron a los intereses de quienes tenían el dinero y el poder de dirigir la economía. Dado que la gente no tenía dinero para consumir, se emplazó a los gobiernos a gastar, endeudándose lo necesario. Con ello se frenó la crisis momentaneamente a la espera de que una recuperada confianza hiciera que el crédito volviera a ponerse en marcha y recuperar la senda del crecimiento basado en el endeudamiento. Podía haber funcionado, pero en cualquier caso por un tiempo limitado, porque al final es evidente que hay un límite de deuda por encima de la cual esta resulta impagable.
En 2010, dos años despues del estallido de la crisis la economía siguía sin remontar pese a las inyecciones de inversión pública. Por el camino ya no somos solo los ciudadanos, sino que el estado se encuentra crecientemente endeudado, lo que añade un problema nuevo. A la crisis de deuda privada le acompaña ahora una crisis de deuda pública lo que nos colocó en una nueva encrucijada. La solución tomada respondió de nuevo a los intereses de quienes tienen el poder económico, obligando a los estados a reducir el gasto público para garantizar la devolución de lo prestado. Estrangular el gasto público es receta segura de contracción en una economía convaleciente, y dado que el consumo sigue estrangulado por el masivo nivel de endeudamiento privado, la vuelta a la recesión económica era segura. Es todo tristemente previsible, hasta un aficionado como yo anticipaba en este mismo blog hace dos años que esto iba a ocurrir (ver entrada La economía Ponzi), obviamente eran muchos más los que lo advertían pero como siempre eran silenciados.
¿Y ahora que va a pasar? En mi humilde opinión nos adentramos en unos meses económicamente negros. Me temo que los que detentan el poder económico no van a encontrar ninguna receta que nos saque del agujero y que a la vez les mantiengan su poder y sus beneficios. Como un parásito que se ha hecho demasiado grande, están matando a su anfitrión y deberán ponerse a dieta so pena de que todo se caiga con ellos dentro. Existen un par de recetas posibles, pero pasan por un cambio en la distribución de la riqueza y los ingresos y dudo que sean tomadas en consideración hasta que la presión social sea insoportable. Una de ellas pasaría por la reducción del crédito acumulado. Tal cosa puede lograrse indirectamente mediante un significativo aumento de inflación que disminuya el valor de la deuda en términos reales, a la vez que se mantiene unos tipos de interes bajos. Justo lo contrario que el ferreo control de inflación que nos intentan imponer desde las instituciones europeas y especialmente el BCE. En España, dado que la deuda es mayormente hipotecaria, se podría reducir el endeudamiento con medidas como la dación en pago. En cualquier caso se produciría un trasvase de riqueza real hacia los trabajadores lo que les permitiría reactivar el consumo. Me temo que aún así estaremos condenados a repetir la crisis de forma cíclica en el futuro cuando el nivel de crédito vuelva a ser insoportable..
Otra vía sería la de llevar a cabo una importante reforma fiscal redistributiva Se aumentaría los impuestos a los que más tienen y se utilizaría ese dinero para mantener políticas de estímulo. Estamos hablando de medidas reales que contibuyan a un reparto de la renta más a favor de los trabajadores, y no de los retoques cosméticos que de vez en cuando se proponen. Esto se combinaría con políticas laborales que protejan los salarios.
De momento nada hace pensar que se vayan a tomar medidas de este tipo a corto plazo, pero el deterioro de la situación y la falta de otras respuestas hace que me parezcan inevitables, so pena de que el sistema capitalista se acabe viniendo abajo de forma relativamente inmediata. Supone el desmantelamiento del neoliberalismo y la vuelta a los principios socialdemócratas de antes de los 80. Existen dudas de que las medidas anteriores puedan llegar a evitar el fracaso del sistema a largo plazo. Hay quienes pensamos que el capitalismo es insostenible, pero eso daría para discusiones mucho más prolijas.
miércoles, septiembre 07, 2011
Cuando los sindicatos se convirtieron en un problema
Hoy hemos ido, una vez más, a manifestarnos por las calles de Madrid. Esta vez de la mano de la convocatoria de CCOO y UGT. Llegamos cinco minutos despues de la hora prevista para encontrarnos un grupo de gente sorprendentemente reducido que posteriormente fué creciendo sin que se pueda decir que haya sido una manifestación multitudinaria.
Estuvimos hace más de una semana en otra manifestación contra la reforma constitucional convocada espontaneamente y en pleno mes de Agosto y no me parece que la convocatoria arrastrara menos personas. De hecho uno tiene la impresión de que el hecho de que los convocantes sean nuestros afamados sindicatos resta más que suma, no solo no arrastran a nadie, sino que desaniman a muchos de los fieles que tradicionalmente asistimos a estas convocatorias. Yo mismo puedo confesar que no disfruto de la idea de apoyar un acto convocado por los mismos líderes sindicales que han firmado sin sonrojo alguno de los recortes sociales más duros de este nefasto último año de legislatura de Zapatero.
Hace un año yo estaba afiliado a CCOO y me aprestaba a participar activamente en una huelga general que hoy en día parece una burla. En solo un año, nuestros líderes sindicales han conseguido que los pocos recalcitrantes que aún esperábamos algo de nuestros sindicatos hayamos abandonado toda esperanza. El "crimen" ocurrió en Enero, si bien se gesto semanas antes. ¿En que estaban pensando Toxo y Mendez cuando se arrastraron ellos, los sindicatos que lideran y nos abandonaron a todos? Seguramente pensaban en hacer política y en que un mal acuerdo con el PSOE sería mejor que lo que en el futuro impusiera el PP. Que fuera la estupidez y la torpeza y no la maldad la causa del desastre no podrá nunca disculparles.
Desde el pasado mes de Enero algunos supimos que teníamos en los sindicatos un aliado menos y un enemigo más. Muchas cosas han pasado desde entonces, incluidos nuevos recortes y una reforma constitucional que entrona al neoliberalismo como ley inamovible. Más en el ámbito sindical, Agosto nos trajo también unas mini reforma laboral que añade más escarnio si cabe a humillaciones anteriores. Demasiado para que nuestros grandes sindicatos mantuvieran su silencio. Cuando levantaron la voz para convocar movilizaciones y nos recordaron que aún existían, tuve la sensación de que había conseguido olvidarme de ellos, como se olvida un mal recuerdo.
La manifestación de hoy debería servir para que algunos de las cúpulas sindicales se den cuenta del desastre que nos causaron. Su debilidad y falta de credibilidad es una derrota para todos nosotros, y me temo que tienen un enorme camino que recorrer hasta que puedan arreglar mínimamente el daño. Mientras tanto les agradecería que nos hagan un último favor y no se mezclen en ninguna iniciativa de las que la izquierda real proponga. Se les reconoce una posible buena voluntad, pero me temo que nos arrastran en su desprestigio.
Estuvimos hace más de una semana en otra manifestación contra la reforma constitucional convocada espontaneamente y en pleno mes de Agosto y no me parece que la convocatoria arrastrara menos personas. De hecho uno tiene la impresión de que el hecho de que los convocantes sean nuestros afamados sindicatos resta más que suma, no solo no arrastran a nadie, sino que desaniman a muchos de los fieles que tradicionalmente asistimos a estas convocatorias. Yo mismo puedo confesar que no disfruto de la idea de apoyar un acto convocado por los mismos líderes sindicales que han firmado sin sonrojo alguno de los recortes sociales más duros de este nefasto último año de legislatura de Zapatero.
Hace un año yo estaba afiliado a CCOO y me aprestaba a participar activamente en una huelga general que hoy en día parece una burla. En solo un año, nuestros líderes sindicales han conseguido que los pocos recalcitrantes que aún esperábamos algo de nuestros sindicatos hayamos abandonado toda esperanza. El "crimen" ocurrió en Enero, si bien se gesto semanas antes. ¿En que estaban pensando Toxo y Mendez cuando se arrastraron ellos, los sindicatos que lideran y nos abandonaron a todos? Seguramente pensaban en hacer política y en que un mal acuerdo con el PSOE sería mejor que lo que en el futuro impusiera el PP. Que fuera la estupidez y la torpeza y no la maldad la causa del desastre no podrá nunca disculparles.
Desde el pasado mes de Enero algunos supimos que teníamos en los sindicatos un aliado menos y un enemigo más. Muchas cosas han pasado desde entonces, incluidos nuevos recortes y una reforma constitucional que entrona al neoliberalismo como ley inamovible. Más en el ámbito sindical, Agosto nos trajo también unas mini reforma laboral que añade más escarnio si cabe a humillaciones anteriores. Demasiado para que nuestros grandes sindicatos mantuvieran su silencio. Cuando levantaron la voz para convocar movilizaciones y nos recordaron que aún existían, tuve la sensación de que había conseguido olvidarme de ellos, como se olvida un mal recuerdo.
La manifestación de hoy debería servir para que algunos de las cúpulas sindicales se den cuenta del desastre que nos causaron. Su debilidad y falta de credibilidad es una derrota para todos nosotros, y me temo que tienen un enorme camino que recorrer hasta que puedan arreglar mínimamente el daño. Mientras tanto les agradecería que nos hagan un último favor y no se mezclen en ninguna iniciativa de las que la izquierda real proponga. Se les reconoce una posible buena voluntad, pero me temo que nos arrastran en su desprestigio.
domingo, septiembre 04, 2011
No corrais, no vamos a recortar los servicios sociales.
No se porqué, pero en los últimos tiempos oyendo a Cospedal hablar de su flamante "Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos", me viene a la cabeza continuamente unas escenas de "Mars Attachs" de Tim Burton.
Y Cospedal, tras aniquilar cualquier inversión en sanidad o educación, se pasea por los medios de comunicación declarando: "No corrais, votadnos, no os vamos a recortar los servicios sociales."
Si seré idiota que ya solo me dan ganas de partirme de risa.
Y Cospedal, tras aniquilar cualquier inversión en sanidad o educación, se pasea por los medios de comunicación declarando: "No corrais, votadnos, no os vamos a recortar los servicios sociales."
Si seré idiota que ya solo me dan ganas de partirme de risa.
jueves, agosto 25, 2011
PPSOE y su reforma constitucional
Mucho se puede decir de la famosa propuesta de reforma constitucional que Zapatero nos presentó y que el PP ha abrazado sin la fingida y mojigata aparente oposición que nos suele regalar cuando el PSOE presenta propuestas a su gusto.
Podemos hablar de como se intenta incluir en la Constitución un tipo de política económica tan ultraliberal que será considerado desfasado hasta para la propia derecha en muy poco tiempo.
Podemos hablar de los efectos contrarios a nuestro ya agonizante estado del bienestar.
Podemos hablar de como los gobernantes españoles se arrodillan mientras se bajan los pantalones ante lo que ordenan los líderes que mandan en Europa, arrastrandonos una vez más a todos en su imagen de servilismo.
Podemos hablar de como se aprovecha el verano para poner en marcha medidas de terrible alcance approvechando un cierto estado de somnoliencia social por parte de nuestros compatriotas.
Todo ello es grave, pero lo más sorprendente y quizás lo más terrible es como, despues de que las movilizaciones por parte de la gente en torno al 15-M pidiendo una democracia de verdad, los señores Zapatero y Rajoy demuestren que les importa todo una higa. Con todo su "papo" se ponen el mundo por montera y nos pasan por las narices que aquí España son ellos, y no nosotros, reformando la Carta Magna sin contar con nadie más como si fueran los dueños del país.
Estos tipos tienen mucha cara dura y bastante coraje. Nos pegan a todos una bofetada con vuelta y nos dicen a la cara que la gente no decide ni decidirá nada. Nos tratan como a niños que han tenido una rabieta a la que no se hace ningún caso.
Igual tengan razón, igual la gente es tan imbecil y sumisa como ellos piensan y traguen una vez más con el nepotismo del PPSOE. Pero igual no, y en este caso se están preparando un otoño electoral de lo más interesante.
Podemos hablar de como se intenta incluir en la Constitución un tipo de política económica tan ultraliberal que será considerado desfasado hasta para la propia derecha en muy poco tiempo.
Podemos hablar de los efectos contrarios a nuestro ya agonizante estado del bienestar.
Podemos hablar de como los gobernantes españoles se arrodillan mientras se bajan los pantalones ante lo que ordenan los líderes que mandan en Europa, arrastrandonos una vez más a todos en su imagen de servilismo.
Podemos hablar de como se aprovecha el verano para poner en marcha medidas de terrible alcance approvechando un cierto estado de somnoliencia social por parte de nuestros compatriotas.
Todo ello es grave, pero lo más sorprendente y quizás lo más terrible es como, despues de que las movilizaciones por parte de la gente en torno al 15-M pidiendo una democracia de verdad, los señores Zapatero y Rajoy demuestren que les importa todo una higa. Con todo su "papo" se ponen el mundo por montera y nos pasan por las narices que aquí España son ellos, y no nosotros, reformando la Carta Magna sin contar con nadie más como si fueran los dueños del país.
Estos tipos tienen mucha cara dura y bastante coraje. Nos pegan a todos una bofetada con vuelta y nos dicen a la cara que la gente no decide ni decidirá nada. Nos tratan como a niños que han tenido una rabieta a la que no se hace ningún caso.
Igual tengan razón, igual la gente es tan imbecil y sumisa como ellos piensan y traguen una vez más con el nepotismo del PPSOE. Pero igual no, y en este caso se están preparando un otoño electoral de lo más interesante.
viernes, agosto 19, 2011
Mi ciudad tomada por fanáticos religiosos
Ayer tocaba manifestación. Reconozco que para mi era como una catarsis, poder salir a la calle para oponerme a la forma en que la secta católica se inflitra en nuestra vida, en nuestra política, en nuestra sociedad, con la connivencia de nuestros políticos que acuden servilmente a besar la mano de su jefe máximo.
Para todos los que vivimos en Madrid, la ocupación que estos miles y miles de fanáticos católicos han hecho de la ciudad resulta cuando menos molesto. No es solo que nos corten las calles y que tengamos que ver como se hacen con la vía pública alardeando con sus banderas y sus camisetas oficiales. Entiendo que seguramente ellos no lo ven así, imbuidos en la seguridad que da su joven fanatismo no se dan cuenta que su religiosidad no es necesariamente compartida. A mi, aunque resulte anecdótico, me molesta especialmente que tengan que pagar menos que nosotros por las comidas o los transportes que nosotros disfrutamos o sufrimos durante todo el año.
Debe ser el verano, pero de momento hasta ayer me lo había tomado con bastante calma. Les veo en grupos, por todas partes y veo sobre todo a borregos y jovenes meapilas manipulados por una organización poderosa, con experiencia de dos mil años en el negocio. Siento más lástima que desprecio, ningún odio hacia su seguidismo y su espíritu grupal.
Por la tarde salgo a la manifestación con mi mujer. Mi hijo el mayor se queda cuidando a los pequeños, su fruttración ante no poder venir me enorgullece no por el tema en si, sino por como argumenta que no consiste en querer ir o no, que el prefiere estar jugando en el ordenador, pero que si todo el mundo decidiera no arrimar el hombro cuando hace falta no se conseguiría nada. Tiene solo 14 años y ya es más ciudadano que la inmensa mayoría. Prefiero que no vengan ninguno porque no las tengo todas conmigo al respecto de lo que va a pasar. Son muchos años como para no saber cuando puede haber follones.
Aparco en el parking de Montalban y cruzo con Julia por toda la zona de los peregrinos. Mi pin republicano y el otro con la estrella y las siglas de la URSS que llevo en la correa de la cartera están dados la vuelta. Mientra atravieso entre los sonrientes peregrinos considero que es casi mejor que sigan así, por si acaso. Amedrentado en mi propia ciudad entre banderas italianas, brasileñas, croatas... Bromeo con mi mujer, me siento como un humano en medio de una escena de "La invasión de los ultracuerpos".
Llego a Tirso de Molina y es como llegar a casa. Ambiente festivo, desde el 15 de Mayo las calles de Madrid son nuestras, y queremos expresarlo un poco ante la ola de fervor cristiano que nos espera. La manifestación no se mueve, es mucha gente y el recorrido es estrecho. Una hora despues de la fijada para su arranque decidimos callejear hacia Sol. Llegamos a Carretas y al fondo se ve la marea de peregrinos con sus banderas nacionales. Me sorprendo de la ineptitud de la policía y la delegación del gobierno. Carretas es estrecha y hay mucha gente, volvemos a callejear y llegamos a Sol por la carrera de San Jerónimo.
El espectáculo es triste y caótico. Los peregrinitos acuden desde la zona de Alcalá para increpar a la manifestación que está cortada. Nosotros estamos entre el bando que no queremos, hay movimiento policial. Decido salir de Sol y en Sevilla me encuentro con una parte de la manifestación que parece haber sido seccionada del resto que vuelve hacia Tirso de Molina. A su alrededor cientos de jovenes fanátiquillos increpándo y siguiendo a los manifestantes, solo unos pocos policías y la actitud pacífica de los manifestantes parecen evitar que la cosa vaya a mayores. El grupo manifestante pasa y se ve otro grupo de manifestantes aparentemente cortado que llaga de Sol por Alcalá. La actitud de los jóvenes católicos multinacionales resulta provocadora y anticipa problemas. Llegan furgones policiales con las sirenas, decido que ya es hora de marcharnos, es parte de mi acuerdo con mi mujer que no voy a meterla en líos.
Vuelvo hacia el coche mientras los católicos se arremolinan en torno a las iglesias de la calle Alcalá, debe ser hora de misa. Me viene inevitablemente a la cabeza las escenas de "Agora" de Amenabar. Tantos siglos y las mismas actitudes intolerantes de quienes piensan que profesan la fe verdadera. No son todos sin duda, pero el germen es intrínseco a cualquier religión o secta. Reconozco que siento un asco y un odio visceral hacia todo lo religioso, odio que el día de ayer solo contribuyó a fomentar.
Ya no puedo mirar a los pergrinitos con la misma mirada paciente y condescendiente del día anterior. Son fanáticos que han recorrido medio mundo para aclamar al lider de su secta, reclutados por profesionales del adoctrinamiento con técnicas de lavado de cerebro perfeccionadas durante siglos. Me indigna que no solo hayan ocupado mi ciudad, me hayan impedido circular y condicionen mi comportamiento. Ahora también pretenden impedirme mi derecho a expresar mis ideas. Me asquea anticipar como hoy se plegará la presidenta de la Comunidad, el Alcalde, el Rey y el Presidente del Gobierno ante este jefe sectario que presenta entre su nauseabundo curriculum su participación en las juventudes nazis. Y además nos toca en buena medida pagarlo de nuestro bolsillo añadiendo la burla a la ofensa.
Hoy leo con creciente indignación lo que ocurrió en la manifestación tras mi marcha. La actuación de la policía, las declaraciones de los políticos del PP y el silencio cómplice de los del PSOE. Mañana se ha convocado una manifestación de Atocha a Sol, allí estaré, seguramente esta vez no venga siquiera Julia. Anticipo que la cosa acabará mal, pero está en juego mi dignidad como ciudadano.
Para todos los que vivimos en Madrid, la ocupación que estos miles y miles de fanáticos católicos han hecho de la ciudad resulta cuando menos molesto. No es solo que nos corten las calles y que tengamos que ver como se hacen con la vía pública alardeando con sus banderas y sus camisetas oficiales. Entiendo que seguramente ellos no lo ven así, imbuidos en la seguridad que da su joven fanatismo no se dan cuenta que su religiosidad no es necesariamente compartida. A mi, aunque resulte anecdótico, me molesta especialmente que tengan que pagar menos que nosotros por las comidas o los transportes que nosotros disfrutamos o sufrimos durante todo el año.
Debe ser el verano, pero de momento hasta ayer me lo había tomado con bastante calma. Les veo en grupos, por todas partes y veo sobre todo a borregos y jovenes meapilas manipulados por una organización poderosa, con experiencia de dos mil años en el negocio. Siento más lástima que desprecio, ningún odio hacia su seguidismo y su espíritu grupal.
Por la tarde salgo a la manifestación con mi mujer. Mi hijo el mayor se queda cuidando a los pequeños, su fruttración ante no poder venir me enorgullece no por el tema en si, sino por como argumenta que no consiste en querer ir o no, que el prefiere estar jugando en el ordenador, pero que si todo el mundo decidiera no arrimar el hombro cuando hace falta no se conseguiría nada. Tiene solo 14 años y ya es más ciudadano que la inmensa mayoría. Prefiero que no vengan ninguno porque no las tengo todas conmigo al respecto de lo que va a pasar. Son muchos años como para no saber cuando puede haber follones.
Aparco en el parking de Montalban y cruzo con Julia por toda la zona de los peregrinos. Mi pin republicano y el otro con la estrella y las siglas de la URSS que llevo en la correa de la cartera están dados la vuelta. Mientra atravieso entre los sonrientes peregrinos considero que es casi mejor que sigan así, por si acaso. Amedrentado en mi propia ciudad entre banderas italianas, brasileñas, croatas... Bromeo con mi mujer, me siento como un humano en medio de una escena de "La invasión de los ultracuerpos".
Llego a Tirso de Molina y es como llegar a casa. Ambiente festivo, desde el 15 de Mayo las calles de Madrid son nuestras, y queremos expresarlo un poco ante la ola de fervor cristiano que nos espera. La manifestación no se mueve, es mucha gente y el recorrido es estrecho. Una hora despues de la fijada para su arranque decidimos callejear hacia Sol. Llegamos a Carretas y al fondo se ve la marea de peregrinos con sus banderas nacionales. Me sorprendo de la ineptitud de la policía y la delegación del gobierno. Carretas es estrecha y hay mucha gente, volvemos a callejear y llegamos a Sol por la carrera de San Jerónimo.
El espectáculo es triste y caótico. Los peregrinitos acuden desde la zona de Alcalá para increpar a la manifestación que está cortada. Nosotros estamos entre el bando que no queremos, hay movimiento policial. Decido salir de Sol y en Sevilla me encuentro con una parte de la manifestación que parece haber sido seccionada del resto que vuelve hacia Tirso de Molina. A su alrededor cientos de jovenes fanátiquillos increpándo y siguiendo a los manifestantes, solo unos pocos policías y la actitud pacífica de los manifestantes parecen evitar que la cosa vaya a mayores. El grupo manifestante pasa y se ve otro grupo de manifestantes aparentemente cortado que llaga de Sol por Alcalá. La actitud de los jóvenes católicos multinacionales resulta provocadora y anticipa problemas. Llegan furgones policiales con las sirenas, decido que ya es hora de marcharnos, es parte de mi acuerdo con mi mujer que no voy a meterla en líos.
Vuelvo hacia el coche mientras los católicos se arremolinan en torno a las iglesias de la calle Alcalá, debe ser hora de misa. Me viene inevitablemente a la cabeza las escenas de "Agora" de Amenabar. Tantos siglos y las mismas actitudes intolerantes de quienes piensan que profesan la fe verdadera. No son todos sin duda, pero el germen es intrínseco a cualquier religión o secta. Reconozco que siento un asco y un odio visceral hacia todo lo religioso, odio que el día de ayer solo contribuyó a fomentar.
Ya no puedo mirar a los pergrinitos con la misma mirada paciente y condescendiente del día anterior. Son fanáticos que han recorrido medio mundo para aclamar al lider de su secta, reclutados por profesionales del adoctrinamiento con técnicas de lavado de cerebro perfeccionadas durante siglos. Me indigna que no solo hayan ocupado mi ciudad, me hayan impedido circular y condicionen mi comportamiento. Ahora también pretenden impedirme mi derecho a expresar mis ideas. Me asquea anticipar como hoy se plegará la presidenta de la Comunidad, el Alcalde, el Rey y el Presidente del Gobierno ante este jefe sectario que presenta entre su nauseabundo curriculum su participación en las juventudes nazis. Y además nos toca en buena medida pagarlo de nuestro bolsillo añadiendo la burla a la ofensa.
Hoy leo con creciente indignación lo que ocurrió en la manifestación tras mi marcha. La actuación de la policía, las declaraciones de los políticos del PP y el silencio cómplice de los del PSOE. Mañana se ha convocado una manifestación de Atocha a Sol, allí estaré, seguramente esta vez no venga siquiera Julia. Anticipo que la cosa acabará mal, pero está en juego mi dignidad como ciudadano.
sábado, agosto 13, 2011
La Puerta del Sol como símbolo
Leyendo los Episodios Nacionales de Perez Galdós cuando era un chaval, quedé fascinado por el relato de la lucha entre la Guardia Real y las Milicias Nacionales que tuvo lugar el 7 de Julio de 1822. Son apenas un par de páginas que cuentan como unos batallones de tropas de élite son derrotadas por las milicias populares cuando las primeras se sublevan para revocar la constitución y devolver el poder absoluto al Rey. Es quizás tan solo una anécdota en nuestro tumultuoso siglo XIX, desconocida para casi todos, pero a la que yo le doy una enorme carga simbólica. Es, según creo, la primera vez que el pueblo en armas se enfrenta al ejército español en defensa del orden constitucional, en una especie de anticipo en miniatura de lo que mucho después fué nuestra guerra civil. Se combate en la Plaza Mayor y en la Puerta del Sol, y en esta ocasión las milicias se imponen.
No era la primera vez que la Puerta del Sol aparecía en la novela de Galdós ligada a acontecimientos históricos protagonizados por el pueblo de Madrid. Mucho más conocido es el levantamiento del 2 de Mayo de 1808 contra las tropas francesas que tiene en esta plaza su origen y epicentro y que Goya inmortalizará en su cuadro "La carga de los mamelucos". Fernandez de los Ríos define bien su importancia en la historia de España "No hay allí un palmo de terreno que no esté regado con la sangre de patriotas, de facciosos o de revolucionarios".
Es sin embargo más de un siglo despues cuando esa relación triangular entre el pueblo de Madrid, la historia de España y la Puerta del Sol alcanza quizás su momento álgido. El 14 de Abril de 1931 se alza allí la bandera republicana en el Palacio de la Gobernación y se proclama la Segunda República ante una multitud que la abarrota. La plaza se convierte en el centro de las celebraciones y protestas durante la república
Desde la caida del régimen de Franco, la Puerta del Sol se convirtió en un escenario habitual de manifestaciones de todo tipo. Su simbolismo, unido a que ya se encuentra cerrada al tráfico particular, y el hecho de ser un espacio intermedio que puede acoger cantidades importantes de gente sin requerir multitudes extremas para ser llenada, la convierten en un escenario perfecto. Seguramente por ello se decidió que acabara allí la manifestación convocada por DRY el 15-M. La acampada que la siguió, desalojada la madrugada siguiente por la policía, dió origen a lo que hoy conocemos como movimiento de los indignados del 15-M.
El gobierno cometió un serio error de cálculo cuando decidió desalojar a la gente que acampó aquella noche en la plaza. Debeieron de pensar que una vez más se podía obviar la protesta y retomar el orden habitual, y se encontraron que enfrente había un estado de hartazgo diferente. Por el camino convirtieron la Puerta del Sol y su acampada en el centro de un nuevo tipo de protesta. Repitieron su error el 1 de Agosto, y esta vez se demostró claramente que la carga simbólica que la plaza ha adquirido es demasiado grande como para que la gente permita que se la arrebaten. Una vez más el pueblo contra la autoridad, la Guardia Real convertida en Policia Nacional y en frente las protestas pacíficas en lugar de armas y cañones. El mismo resultado.
La Puerta del Sol es ahora mismo un símbolo de la protesta que es reconocido no solo en España, sino en el resto del mundo. La hemos adoptado como bandera y emblema de la causa, les va a ser muy complicado arrebatárnosla.
No era la primera vez que la Puerta del Sol aparecía en la novela de Galdós ligada a acontecimientos históricos protagonizados por el pueblo de Madrid. Mucho más conocido es el levantamiento del 2 de Mayo de 1808 contra las tropas francesas que tiene en esta plaza su origen y epicentro y que Goya inmortalizará en su cuadro "La carga de los mamelucos". Fernandez de los Ríos define bien su importancia en la historia de España "No hay allí un palmo de terreno que no esté regado con la sangre de patriotas, de facciosos o de revolucionarios".
Es sin embargo más de un siglo despues cuando esa relación triangular entre el pueblo de Madrid, la historia de España y la Puerta del Sol alcanza quizás su momento álgido. El 14 de Abril de 1931 se alza allí la bandera republicana en el Palacio de la Gobernación y se proclama la Segunda República ante una multitud que la abarrota. La plaza se convierte en el centro de las celebraciones y protestas durante la república
Desde la caida del régimen de Franco, la Puerta del Sol se convirtió en un escenario habitual de manifestaciones de todo tipo. Su simbolismo, unido a que ya se encuentra cerrada al tráfico particular, y el hecho de ser un espacio intermedio que puede acoger cantidades importantes de gente sin requerir multitudes extremas para ser llenada, la convierten en un escenario perfecto. Seguramente por ello se decidió que acabara allí la manifestación convocada por DRY el 15-M. La acampada que la siguió, desalojada la madrugada siguiente por la policía, dió origen a lo que hoy conocemos como movimiento de los indignados del 15-M.
El gobierno cometió un serio error de cálculo cuando decidió desalojar a la gente que acampó aquella noche en la plaza. Debeieron de pensar que una vez más se podía obviar la protesta y retomar el orden habitual, y se encontraron que enfrente había un estado de hartazgo diferente. Por el camino convirtieron la Puerta del Sol y su acampada en el centro de un nuevo tipo de protesta. Repitieron su error el 1 de Agosto, y esta vez se demostró claramente que la carga simbólica que la plaza ha adquirido es demasiado grande como para que la gente permita que se la arrebaten. Una vez más el pueblo contra la autoridad, la Guardia Real convertida en Policia Nacional y en frente las protestas pacíficas en lugar de armas y cañones. El mismo resultado.
La Puerta del Sol es ahora mismo un símbolo de la protesta que es reconocido no solo en España, sino en el resto del mundo. La hemos adoptado como bandera y emblema de la causa, les va a ser muy complicado arrebatárnosla.
sábado, agosto 06, 2011
15-M, ciertamente no han entendido nada
Escucho en la SER un nuevo no-debate entre tertulianos al respecto del 15-M. se pasan la palabra y se dan la razón unos a otros en una fórmula repetida cada día y que condiciona el pensamiento de una inmensa mayoría de oyentes a los que se intenta conducir una vez más hacia el voto util y resignado al PSOE.
Un intento continuado de acabar con una movilización que no parecen entender. Alguien critica una vez más que eso es un ejército de Pancho Villa sin lideres y que así no puede ser. Otro se envalentona y repite aquello de que deben constituirse en partido como los demás, a ver si tienen apoyo en las urnas. Alguno vuelve a lo de que el movimiento perdió su legitimidad con los incidentes de Barcelona. Se retro-alimentan y se envalentonan en su acuerdo mutuo como una pandilla de adolescentes. Uno no sabe si reir o llorar ante su falta de comprensión, su descolocamiento y su ignorancia ante lo que pasa. Que un grupo de gente tan patético monopolice un momento de máxima audiencia de un programa de radio de la cadena lider en España no es casualidad. Los jefes del grupo mediático no eligen a los tertulianos al azar.
Desde otro ángulo observamos a la pobre delegada del gobierno en Madrid y sus torpes intentos de finiquitar la acampada de Sol. Me la imagino frotándose las manos esperando pacientemente al 1 de agosto, momento en que aprovechando que la gente solo piensa en las vacaciones, se podrá acabar con el incordio. Otra que no entiende nada (igual que sus jefes). Cuando se inician las movilizaciones deciden que la resistencia del movimiento será debil y apuestan por la firmeza. Las imágenes de la Puerta del Sol tomada por la policía y desalojada nos quedará para el album de los recuerdos. Lamentablemente si hay resistencia, y tras días de manifestaciones el Jueves se da una vuelta de tuerca recurriendo a la violencia policial. Ayer viernes habían perdido la batalla y desisten ante la evidencia de que la resistencia puede ir a más y no a menos, especialmente ante la llegad del fin de semana. Si no se cesa a la Delegada del Gobierno sospecho que será tan solo por la cercanía de las elecciones.
Todos estos mamporreros del sistema podrían entenderlo mejor si escucharan. Lo explicaba bastante claro un miembro de DRY esta semana cuando a preguntas de un periodista contestaba que ellos no representaban a nadie y por tanto no podían negociar en nombre de nadie. Ellos solo expresan su disconformidad y la gente voluntariamente se une a la protesta. Lo que está enfrente del sistema y sus defensores es simplemente la sociedad entera. Lo que el 15-M ha despertado es una dinámica de movilización y protesta que canaliza un enorme malestar, y el movimiento no va a desaparecer mientras el cabreo de la gente no desaparezca, mientras sigan desmantelando servicios sociales y el sistema se siga tornando más injusto y regresivo cada día.
Se presenta un otoño caliente. Las elecciones azuzarán el activismo de todo el mundo mientras la crisis económica no solo no se va, sino que sigue creciendo. Los intentos de contener la presión del descontento social y canalizarlo hacia la pura apatía han dejado de funcionar. La doctrina del shock que explica Naomi Klein consiste en aprovechar la crisis y el shock que trae para imponer medidas impopulares sin resistencia. La resistencia sin embargo ya ha surgido, y crece.
Un intento continuado de acabar con una movilización que no parecen entender. Alguien critica una vez más que eso es un ejército de Pancho Villa sin lideres y que así no puede ser. Otro se envalentona y repite aquello de que deben constituirse en partido como los demás, a ver si tienen apoyo en las urnas. Alguno vuelve a lo de que el movimiento perdió su legitimidad con los incidentes de Barcelona. Se retro-alimentan y se envalentonan en su acuerdo mutuo como una pandilla de adolescentes. Uno no sabe si reir o llorar ante su falta de comprensión, su descolocamiento y su ignorancia ante lo que pasa. Que un grupo de gente tan patético monopolice un momento de máxima audiencia de un programa de radio de la cadena lider en España no es casualidad. Los jefes del grupo mediático no eligen a los tertulianos al azar.
Desde otro ángulo observamos a la pobre delegada del gobierno en Madrid y sus torpes intentos de finiquitar la acampada de Sol. Me la imagino frotándose las manos esperando pacientemente al 1 de agosto, momento en que aprovechando que la gente solo piensa en las vacaciones, se podrá acabar con el incordio. Otra que no entiende nada (igual que sus jefes). Cuando se inician las movilizaciones deciden que la resistencia del movimiento será debil y apuestan por la firmeza. Las imágenes de la Puerta del Sol tomada por la policía y desalojada nos quedará para el album de los recuerdos. Lamentablemente si hay resistencia, y tras días de manifestaciones el Jueves se da una vuelta de tuerca recurriendo a la violencia policial. Ayer viernes habían perdido la batalla y desisten ante la evidencia de que la resistencia puede ir a más y no a menos, especialmente ante la llegad del fin de semana. Si no se cesa a la Delegada del Gobierno sospecho que será tan solo por la cercanía de las elecciones.
Todos estos mamporreros del sistema podrían entenderlo mejor si escucharan. Lo explicaba bastante claro un miembro de DRY esta semana cuando a preguntas de un periodista contestaba que ellos no representaban a nadie y por tanto no podían negociar en nombre de nadie. Ellos solo expresan su disconformidad y la gente voluntariamente se une a la protesta. Lo que está enfrente del sistema y sus defensores es simplemente la sociedad entera. Lo que el 15-M ha despertado es una dinámica de movilización y protesta que canaliza un enorme malestar, y el movimiento no va a desaparecer mientras el cabreo de la gente no desaparezca, mientras sigan desmantelando servicios sociales y el sistema se siga tornando más injusto y regresivo cada día.
Se presenta un otoño caliente. Las elecciones azuzarán el activismo de todo el mundo mientras la crisis económica no solo no se va, sino que sigue creciendo. Los intentos de contener la presión del descontento social y canalizarlo hacia la pura apatía han dejado de funcionar. La doctrina del shock que explica Naomi Klein consiste en aprovechar la crisis y el shock que trae para imponer medidas impopulares sin resistencia. La resistencia sin embargo ya ha surgido, y crece.
lunes, julio 25, 2011
La inevitable y odiosa pero tristemente necesaria y deseable victoria del PP
Que la victoria del PP en las futuras elecciones generales es inevitable lo sabemos todos. Que es una victoria que será odiosa por parte de un partido donde se enseñorea lo más rancio y parafascista de la sociedad española, tampoco creo que sea una afirmación que necesite mucha explicación. Quizás deba centrarme en explicar porque dicha victoria me parece a la vez necesaria y deseable.
¿Porqué necesaria? Porque lamentablemente 30 años de dogma neoliberal no va a desaparecer tan facil. Se nos ha vendido por parte ya no de la derecha, sino también de la supuesta izquierda, que nuestro bienestar estaba ligado a la creación de un sistema injusto a la medida de los poderosos. Epoca de mágicas paradojas, de bajada de impuestos que aumentarían la recaudación, de deslocalización de empleos que crearían trabajo, de empeoramiento de condiciones sociales que aumentarían nuestro bienestar. Y para mucha gente la doctrina de que beneficiendo a los poderosos nos beneficiábamos todos pareció funcionar, mientras España alcanzaba cotas de desempleo históricamente bajas que compensaban unos salarios congelados. Tiempos en que todos éramos especuladores inmobiliarios con nuestra propia vivienda.
Ahora, mientras la gente asiste al derrumbamiento del espejismo, toda la propaganda del sistema se alinea para intentar convencernos de que lo que falló no fue la receta neoliberal, sino que no se aplicó una dosis suficiente. Y buena parte de nuestros cociudadanos están dispuestos al sacrificio con la esperanza de que los dioses de la economía nos perdonen nuestras pretensiones de bienestar social, veleidades de las que abjuramos a cambio de que se nos conceda algo de empleo que nos permita al menos pagar la hipoteca a fin de mes. Indefensos muchos irán a regañadientes a las urnas a inmolarse a cambio de promesas de vuelta al paraiso de la burbuja.
Los populares ya hacen el cuento de la lechera. Mientras nos aprietan un poco más las tuercas, malo será que en el curso de su legislatura la economían mundial no empiece a remontar. Ya ocurrió en el 95 cuando tras la entrada en la moneda única la economía española cabalgó en la ola de un crédito inéditamente barato. Al calor de la recuperacion económica llegó entonces una posterior mayoría absoluta que solo pudo destruir la estupidez belicista del no menos estúpido Aznar. Si las circunstancias económicas se repitieran, la identificación del cruelmente liberal gobierno del PP con la remontada en lo económico quedaría marcada en el imaginario colectivo del votante medio asegurando largos años de preponderancia política.
Sin embargo, si tras las nuevas medidas de ajuste la crisis no remonta (y yo estoy convencido que no lo hará), el PP tendría que enfrentar un desgaste que podría desacreditarle y arrastrar a la imagen de cruel eficiencia que alguno pueda aún albergar del neoliberalismo. Una amarga pero me temo que necesaria medicina para purgar la intoxicación que el pensamiento único nos ha ocasionado en los últimos años y que sería un paso previo necesario para que mucha gente se replanteara los dogmas asumidos. Y una lección sin paliativos dado que el PP dominará todos los ámbitos de la administración.
Si triste es admitir el gobierno del PP como algo necesario, ¿que parte masoquista me hace considerar dicha victoria como deseable? Pues basta con tener en cuenta la alternativa. El PSOE se apresta una vez más a hacer el truco del trilero a los votantes más progresistas del país. En una reedición esperpéntica del lavado de cara del partido que encumbró a Zapatero, se nos presenta ahora a Rubalcaba como el príncipe azul que nos guiará de nuevo al paraiso socialdemócrata. Sin embargo resultaría desesperanzador si los españoles se dejaran embaucar ante una farsa que une a su zafiedad la falta de originalidad. Una derrota dulce del PSOE demostraría hasta qué punto la gente es incapaz de vencer el engaño del bipartidismo, y bloquearía la necesaria crisis en el partido nominalmente socialista. Una derrota sin paliativos del PSOE sería una indicación de que una masa crítica ha dejado de creer en el discurso bipartidista y nos prepararía para trabajar durante los cuatro largos años que nos esperan de dominio absoluto e ilimitado del PP.
Nuestra sociedad está política y socialmente enferma, y la cura no va a ser facil. Apuremos de una y cuanto antes esta dolorosa cura de desintoxicación y preparémonos para los años venideros que ofrecen perspectivas mucho más esperanzadoras.
¿Porqué necesaria? Porque lamentablemente 30 años de dogma neoliberal no va a desaparecer tan facil. Se nos ha vendido por parte ya no de la derecha, sino también de la supuesta izquierda, que nuestro bienestar estaba ligado a la creación de un sistema injusto a la medida de los poderosos. Epoca de mágicas paradojas, de bajada de impuestos que aumentarían la recaudación, de deslocalización de empleos que crearían trabajo, de empeoramiento de condiciones sociales que aumentarían nuestro bienestar. Y para mucha gente la doctrina de que beneficiendo a los poderosos nos beneficiábamos todos pareció funcionar, mientras España alcanzaba cotas de desempleo históricamente bajas que compensaban unos salarios congelados. Tiempos en que todos éramos especuladores inmobiliarios con nuestra propia vivienda.
Ahora, mientras la gente asiste al derrumbamiento del espejismo, toda la propaganda del sistema se alinea para intentar convencernos de que lo que falló no fue la receta neoliberal, sino que no se aplicó una dosis suficiente. Y buena parte de nuestros cociudadanos están dispuestos al sacrificio con la esperanza de que los dioses de la economía nos perdonen nuestras pretensiones de bienestar social, veleidades de las que abjuramos a cambio de que se nos conceda algo de empleo que nos permita al menos pagar la hipoteca a fin de mes. Indefensos muchos irán a regañadientes a las urnas a inmolarse a cambio de promesas de vuelta al paraiso de la burbuja.
Los populares ya hacen el cuento de la lechera. Mientras nos aprietan un poco más las tuercas, malo será que en el curso de su legislatura la economían mundial no empiece a remontar. Ya ocurrió en el 95 cuando tras la entrada en la moneda única la economía española cabalgó en la ola de un crédito inéditamente barato. Al calor de la recuperacion económica llegó entonces una posterior mayoría absoluta que solo pudo destruir la estupidez belicista del no menos estúpido Aznar. Si las circunstancias económicas se repitieran, la identificación del cruelmente liberal gobierno del PP con la remontada en lo económico quedaría marcada en el imaginario colectivo del votante medio asegurando largos años de preponderancia política.
Sin embargo, si tras las nuevas medidas de ajuste la crisis no remonta (y yo estoy convencido que no lo hará), el PP tendría que enfrentar un desgaste que podría desacreditarle y arrastrar a la imagen de cruel eficiencia que alguno pueda aún albergar del neoliberalismo. Una amarga pero me temo que necesaria medicina para purgar la intoxicación que el pensamiento único nos ha ocasionado en los últimos años y que sería un paso previo necesario para que mucha gente se replanteara los dogmas asumidos. Y una lección sin paliativos dado que el PP dominará todos los ámbitos de la administración.
Si triste es admitir el gobierno del PP como algo necesario, ¿que parte masoquista me hace considerar dicha victoria como deseable? Pues basta con tener en cuenta la alternativa. El PSOE se apresta una vez más a hacer el truco del trilero a los votantes más progresistas del país. En una reedición esperpéntica del lavado de cara del partido que encumbró a Zapatero, se nos presenta ahora a Rubalcaba como el príncipe azul que nos guiará de nuevo al paraiso socialdemócrata. Sin embargo resultaría desesperanzador si los españoles se dejaran embaucar ante una farsa que une a su zafiedad la falta de originalidad. Una derrota dulce del PSOE demostraría hasta qué punto la gente es incapaz de vencer el engaño del bipartidismo, y bloquearía la necesaria crisis en el partido nominalmente socialista. Una derrota sin paliativos del PSOE sería una indicación de que una masa crítica ha dejado de creer en el discurso bipartidista y nos prepararía para trabajar durante los cuatro largos años que nos esperan de dominio absoluto e ilimitado del PP.
Nuestra sociedad está política y socialmente enferma, y la cura no va a ser facil. Apuremos de una y cuanto antes esta dolorosa cura de desintoxicación y preparémonos para los años venideros que ofrecen perspectivas mucho más esperanzadoras.
lunes, julio 11, 2011
Aires democráticos en el feudal mundo de la gestión empresarial
En días pasados mencionaba como tengo la impresión de que el mundo se mueve hacia estructuras sociales y organizaciones menos jerárquicas y más horizontales. Esta tendencia parece sin embargo estar llegando a ámbitos insospechados.
Recientemente asistí a unas conferencias organizadas por HSM y que mi empresa tuvo la generosidad de costearme. Confieso que asistí a regañadientes dado que me esperaba pensamiento económico empresarial al uso, máxime cuando la estrella era nada menos que Tony Blair, el más claro exponente de la degeneración de la socialdemocracia europea. El caso es que está mal visto negarse a tan generosas ofertas dentro de mi empresa y decidí perder dos días aguantando repetición de dogmas habituales reflejo del pensamiento único. Y me equivoqué al menos en parte.
Entre los ponentes de las conferencias figuraba Gary Hamel. Sus credenciales no me podían resultar más sospechosas, alguine que segun de Wall Street Journal es "uno de los más influyentes pensadores de negocios del mundo". Frente a mi excepticismo inicial me encontré a alguien que habla de democratizar la gestión empresarial, de dar capacidad de decisión en esta a todos los empleados, de empresas sin jerarquías, de motivaciones por encima del puro beneficio, de empresas que esten hechas a la medida de las personas en vez de que estas sean una materia prima más. La idea de humanizar las relaciones laborales y el trabajo para que este sea más stisfactorio para el empleado y así aumentar su motivación y compromiso resultan en el ámbito laboral español tan extraño que desde que comencé a hablar de ello en mi entorno creo que más que a la reflexión mueve al cachondeo. Es como hablar en chino en un mercado laboral marcado por el terror al despido y el autoritarismo extremo.
La premisa de Gary Hamel, respaldada por los buenos resultados de las pocas empresas en el mundo que mantienen dichos principios, es que si lo que quieres es tener empresas innovadoras y productivas no puedes dejar que las decisiones salgan de unas pocas cabezas que están alejadas de la base del negocio. Si quieres que los auténticos expertos, los trabajadores de todos los niveles, contribuyan a la mejora constante y a la innovación que te permita sobrevivir en un mundo con una competencia feroz por parte de países con una mano de obra semi-esclavizada, hace falta darles a estos el poder y tratarles como personas.
Lo que defiende Gary Hamel no es socialismo, y sin embargo tiene implicaciones muy interesantes, en la medida en que cuestiona principios fundamentales al respecto de lo que mueve al progreso y al esfuerzo, principios en los que se asienta el pensamiento económico y por tanto político al uso. Su descripción de formas de gestión empresarial exitosas que nos traen aromas de cooperativismo y autogestión me llamaron poderosamente la atención. En un ámbito diferente encajan perfectamente con ese mundo más participativo y menos jerárquico que movimientos como el 15-M nos hacen intuir.
Asomarse al mundo de gestión empresarial que defiende Gary Hamel y despues escuchar las declaraciones de los representantes de la CEOE defendiendo principios que se superaron hace más de un siglo resulta desesperanzador. En como esos principios nos rigen en un país tan dado al autoritarismo y con una clase empresarial trasnochada, heredera del franquismo, con empresarios con aires de señoritos rurales, podemos quizás encontrar las causas de contar con una economía en España tan poco innovadora y competitiva. Un lastre sin duda demasiado pesado.
A título personal, la conferencia de Gary Hamel no pudo llegar en mejor momento, y me permitión abrir una vía para reconciliar mi pensamiento político y social con mi labor profesional, encajando perfectamente y dando sentido a ideas previas. Habiendo pasado en los últimos meses de forma casi accidental de dirigir un equipo de 4 personas, a dirigir uno de 18, me encontraba ante un rol de jefe que me resultaba odioso. Así pues hace un par de semanas anuncié a mi equipo mi intención de aplicar esta nueva filosofía en nuestra forma de trabajar. De una persona como yo cuyas convicciones políticas conoce a la perfección toda mi empresa, no creo que fuera una total sorpresa. Hacer de nuestro equipo un grupo sin jerarquías y con toma de decisiones compartida va a resultar interesante, un reto dentro de una empresa especialmente jerárquica y autoritaria.
Están en inglés, pero si alquien que lee esto lo entiende y tiene interés, estos dos presentaciones las incluí en mi reciente reunión con mi equipo pues reflejan las ideas de las que hablo. La primera, de Dan Pynk animada por RSA ya estaba incluida en una vieja entrada en el blog:
La segunda es una breve conferencia de Gary Hamel donde se resume bien los principios de gestión que defiende.
Si alguien tiene interés puede leer su libro El Futuro del Management.
Recientemente asistí a unas conferencias organizadas por HSM y que mi empresa tuvo la generosidad de costearme. Confieso que asistí a regañadientes dado que me esperaba pensamiento económico empresarial al uso, máxime cuando la estrella era nada menos que Tony Blair, el más claro exponente de la degeneración de la socialdemocracia europea. El caso es que está mal visto negarse a tan generosas ofertas dentro de mi empresa y decidí perder dos días aguantando repetición de dogmas habituales reflejo del pensamiento único. Y me equivoqué al menos en parte.
Entre los ponentes de las conferencias figuraba Gary Hamel. Sus credenciales no me podían resultar más sospechosas, alguine que segun de Wall Street Journal es "uno de los más influyentes pensadores de negocios del mundo". Frente a mi excepticismo inicial me encontré a alguien que habla de democratizar la gestión empresarial, de dar capacidad de decisión en esta a todos los empleados, de empresas sin jerarquías, de motivaciones por encima del puro beneficio, de empresas que esten hechas a la medida de las personas en vez de que estas sean una materia prima más. La idea de humanizar las relaciones laborales y el trabajo para que este sea más stisfactorio para el empleado y así aumentar su motivación y compromiso resultan en el ámbito laboral español tan extraño que desde que comencé a hablar de ello en mi entorno creo que más que a la reflexión mueve al cachondeo. Es como hablar en chino en un mercado laboral marcado por el terror al despido y el autoritarismo extremo.
La premisa de Gary Hamel, respaldada por los buenos resultados de las pocas empresas en el mundo que mantienen dichos principios, es que si lo que quieres es tener empresas innovadoras y productivas no puedes dejar que las decisiones salgan de unas pocas cabezas que están alejadas de la base del negocio. Si quieres que los auténticos expertos, los trabajadores de todos los niveles, contribuyan a la mejora constante y a la innovación que te permita sobrevivir en un mundo con una competencia feroz por parte de países con una mano de obra semi-esclavizada, hace falta darles a estos el poder y tratarles como personas.
Lo que defiende Gary Hamel no es socialismo, y sin embargo tiene implicaciones muy interesantes, en la medida en que cuestiona principios fundamentales al respecto de lo que mueve al progreso y al esfuerzo, principios en los que se asienta el pensamiento económico y por tanto político al uso. Su descripción de formas de gestión empresarial exitosas que nos traen aromas de cooperativismo y autogestión me llamaron poderosamente la atención. En un ámbito diferente encajan perfectamente con ese mundo más participativo y menos jerárquico que movimientos como el 15-M nos hacen intuir.
Asomarse al mundo de gestión empresarial que defiende Gary Hamel y despues escuchar las declaraciones de los representantes de la CEOE defendiendo principios que se superaron hace más de un siglo resulta desesperanzador. En como esos principios nos rigen en un país tan dado al autoritarismo y con una clase empresarial trasnochada, heredera del franquismo, con empresarios con aires de señoritos rurales, podemos quizás encontrar las causas de contar con una economía en España tan poco innovadora y competitiva. Un lastre sin duda demasiado pesado.
A título personal, la conferencia de Gary Hamel no pudo llegar en mejor momento, y me permitión abrir una vía para reconciliar mi pensamiento político y social con mi labor profesional, encajando perfectamente y dando sentido a ideas previas. Habiendo pasado en los últimos meses de forma casi accidental de dirigir un equipo de 4 personas, a dirigir uno de 18, me encontraba ante un rol de jefe que me resultaba odioso. Así pues hace un par de semanas anuncié a mi equipo mi intención de aplicar esta nueva filosofía en nuestra forma de trabajar. De una persona como yo cuyas convicciones políticas conoce a la perfección toda mi empresa, no creo que fuera una total sorpresa. Hacer de nuestro equipo un grupo sin jerarquías y con toma de decisiones compartida va a resultar interesante, un reto dentro de una empresa especialmente jerárquica y autoritaria.
Están en inglés, pero si alquien que lee esto lo entiende y tiene interés, estos dos presentaciones las incluí en mi reciente reunión con mi equipo pues reflejan las ideas de las que hablo. La primera, de Dan Pynk animada por RSA ya estaba incluida en una vieja entrada en el blog:
La segunda es una breve conferencia de Gary Hamel donde se resume bien los principios de gestión que defiende.
Si alguien tiene interés puede leer su libro El Futuro del Management.
sábado, julio 09, 2011
IU Extremadura como experimento
Supongo que a todos los que pertenecemos o estamos en la órbita de ÏU nos toca retratarnos en el debate extremeño. Lo hago encantado.
Pongamos las cartas sobre la mesa. Aunque a priori el "ni por activa ni por pasiva" de Cayo Lara me pareció correcto, he dejado claro ya en el pasado mi animadversión hacia el PSOE al que considero causante principal de la evolución política, social y económica de nuestro país. Un partido este encargado de frenar a la izquierda real, puesto en pie por el postfranquismo y con la ayuda de los defensosres del status-quo europeo del final de la guerra fría. Mi más que antipatía hacia este partido es demasiado evidente para negarla.
Con este punto de partida, cuando desde IU Extremadura se empezaron a dar señales de su disposición a dejar que gobernara el PP, lo recibí con una mezcla de sentimientos. Por un lado me preocupaba la esperada avalancha de críticas por los medios próximos al PSOE y que el mensaje de la pinza y el voto util hiciera mella en el futuro. Confieso que mi parte más visceral sonreía y pensaba ¡que se jodan!
Según iban pasando los días esa reacción visceral no se ha atenuado. El espectáculo de los mismos miembros del PSOE que jamás han admitido una propuesta de IU y que pretenden destruirnos con una ley electoral a su medida, indignándose por el hecho de que IU no les de su voto de forma automático, me ha resultado vomitivo. La cara dura de esta gente es sin duda inmensa y es evidente que se piensan que somos imbéciles. Razones por otra parte les hemos dado.
En paralelo, mi análisis más racional que apostaba con resignación al apoyo al PSOE para pasar a la oposición si ha ido evolucionando. Muchos factores han contribuido, y es que desde que se puso encima de la mesa la posibilidad de dejar que gobernara el PP, muchos mensajes positivos se han lanzado:
1.- Se ha producido un debate interno entre las bases absolutamente inédito. La impecable consulta y el claro resultado en favor de la abstención da una enorme fuerza a la decisión tomada. En paralelo, la movilización de la jerarquía en contra se me antoja patética y anacrónica en tiempos marcados por el 15-M.
2.- Por el mero hecho de plantear este debate, se ha puesto encima de la mesa el tema del bipartidismo y la alineación del PP con el PSOE en todos los asuntos importantes. Es la más clara crítica al bipartidismo que podíamos haber hecho.
3.- De repente vemos que políticas como la destrucción de lo público y un sistema impositivo cada vez más regresivo son planteados y cuestionados de la mano de las exigencias de IU. La disposición del PP a cuestionar estos dogmas demuestra hasta que punto lo que les importa es solo obtener poder y descoloca a un PSOE que parece adelantado por la izquierda por el PP extremeño.
Resulta también interesante plantearse en que posición hubieramos quedado dando el voto al PSOE. No hablamos de abstención, sino de favorecer con nuestro voto el gobierno del PSOE y por tanto hacernos corresponsables de lo que hagan. Y lo que es peor, el mensaje que damos es justo el que no debemos: el PSOE es mejor alternativa que el PP. Con esos mimbres le estamos diciendo a los extremeños que cuando lleguen las próximas elecciones es importante acudir al voto util dado que IU no tiene posibilidad real de obtener escaño en la región. Entiendo que eso es lo que muchos en IU piensan, y lo expresó claramente nuestra ex, Rosa Aguilar, cuando admitió haber votado para el senado al PSOE en lugar de votar a IU. En realidad por otra parte, un análisis cínico nos indicaría que dado que el PSOE solo parece un poco de izquierdas cuando está en la oposición, el gobierno del PP garantiza por primera vez algo remotamente parecido a una mayoría de izquierdas en la cámara regional.
Puestos a hacer un análisis electoralista, resulta en realidad inutil pretender contentar a la gente que piensa que el PSOE es mejor que el PP. Cuando lleguen las próximas elecciones y se planteen un escenario en que solo PSOE y PP pueden gobernar, esta gente acudirá como siempre masivamente al voto util, se haga lo que se haga en Extremadura.
Pasadas las semanas no me queda ya ninguna duda de que nuestros compañeros en Extremadura nos han dado una excelente lección y han puesto en marcha un experimento con importantísimas consecuencias potenciales. Considerando las circunstancias la dirección de IU hará bien en no enrocarse, escuchar a las bases, y pasar página aprovechándose de lo mucho bueno que este asunto pueda generar.
Pongamos las cartas sobre la mesa. Aunque a priori el "ni por activa ni por pasiva" de Cayo Lara me pareció correcto, he dejado claro ya en el pasado mi animadversión hacia el PSOE al que considero causante principal de la evolución política, social y económica de nuestro país. Un partido este encargado de frenar a la izquierda real, puesto en pie por el postfranquismo y con la ayuda de los defensosres del status-quo europeo del final de la guerra fría. Mi más que antipatía hacia este partido es demasiado evidente para negarla.
Con este punto de partida, cuando desde IU Extremadura se empezaron a dar señales de su disposición a dejar que gobernara el PP, lo recibí con una mezcla de sentimientos. Por un lado me preocupaba la esperada avalancha de críticas por los medios próximos al PSOE y que el mensaje de la pinza y el voto util hiciera mella en el futuro. Confieso que mi parte más visceral sonreía y pensaba ¡que se jodan!
Según iban pasando los días esa reacción visceral no se ha atenuado. El espectáculo de los mismos miembros del PSOE que jamás han admitido una propuesta de IU y que pretenden destruirnos con una ley electoral a su medida, indignándose por el hecho de que IU no les de su voto de forma automático, me ha resultado vomitivo. La cara dura de esta gente es sin duda inmensa y es evidente que se piensan que somos imbéciles. Razones por otra parte les hemos dado.
En paralelo, mi análisis más racional que apostaba con resignación al apoyo al PSOE para pasar a la oposición si ha ido evolucionando. Muchos factores han contribuido, y es que desde que se puso encima de la mesa la posibilidad de dejar que gobernara el PP, muchos mensajes positivos se han lanzado:
1.- Se ha producido un debate interno entre las bases absolutamente inédito. La impecable consulta y el claro resultado en favor de la abstención da una enorme fuerza a la decisión tomada. En paralelo, la movilización de la jerarquía en contra se me antoja patética y anacrónica en tiempos marcados por el 15-M.
2.- Por el mero hecho de plantear este debate, se ha puesto encima de la mesa el tema del bipartidismo y la alineación del PP con el PSOE en todos los asuntos importantes. Es la más clara crítica al bipartidismo que podíamos haber hecho.
3.- De repente vemos que políticas como la destrucción de lo público y un sistema impositivo cada vez más regresivo son planteados y cuestionados de la mano de las exigencias de IU. La disposición del PP a cuestionar estos dogmas demuestra hasta que punto lo que les importa es solo obtener poder y descoloca a un PSOE que parece adelantado por la izquierda por el PP extremeño.
Resulta también interesante plantearse en que posición hubieramos quedado dando el voto al PSOE. No hablamos de abstención, sino de favorecer con nuestro voto el gobierno del PSOE y por tanto hacernos corresponsables de lo que hagan. Y lo que es peor, el mensaje que damos es justo el que no debemos: el PSOE es mejor alternativa que el PP. Con esos mimbres le estamos diciendo a los extremeños que cuando lleguen las próximas elecciones es importante acudir al voto util dado que IU no tiene posibilidad real de obtener escaño en la región. Entiendo que eso es lo que muchos en IU piensan, y lo expresó claramente nuestra ex, Rosa Aguilar, cuando admitió haber votado para el senado al PSOE en lugar de votar a IU. En realidad por otra parte, un análisis cínico nos indicaría que dado que el PSOE solo parece un poco de izquierdas cuando está en la oposición, el gobierno del PP garantiza por primera vez algo remotamente parecido a una mayoría de izquierdas en la cámara regional.
Puestos a hacer un análisis electoralista, resulta en realidad inutil pretender contentar a la gente que piensa que el PSOE es mejor que el PP. Cuando lleguen las próximas elecciones y se planteen un escenario en que solo PSOE y PP pueden gobernar, esta gente acudirá como siempre masivamente al voto util, se haga lo que se haga en Extremadura.
Pasadas las semanas no me queda ya ninguna duda de que nuestros compañeros en Extremadura nos han dado una excelente lección y han puesto en marcha un experimento con importantísimas consecuencias potenciales. Considerando las circunstancias la dirección de IU hará bien en no enrocarse, escuchar a las bases, y pasar página aprovechándose de lo mucho bueno que este asunto pueda generar.
viernes, julio 08, 2011
¿El principio del fin de las estrcuturas sociales jerarquizadas?
Hacía tiempo que no escribía en el blog. Mucho trabajo y una campaña electoral por medio me dan una cierta excusa, pero la verdad es que ha sido un tiempo también de observar y reflexionar mientras el mundo sigue mostrando entre convulsiones que la doctrina del fin de la historia era una necedad propia de la soberbia de quienes se han creido sus propias mentiras.
Es curioso como los acontecimientos privados y lo público a veces parecen tomar caminos paralelos. Es muy probable que dichos paralelismos los cree uno mismo. El caso es que esta movida primavera en lo profesional y en lo político ha ido fermentando ideas que cuando releo mis propias entradas anteriores en el blog ya estaban presentes, pero que ahora se me antojan como fundamentales tanto en mi pensamiento social, como incluso en la práctica profesional. Me explico empezando por mi visión de los cambios sociales, y dejo para la siguiente entrada una visión paralela que afecta al ámbito de la organización laboral.
Esta primavera alumbró en España el movimiento del 15-M. Para los que nos interesa el tema social el tema no nos pilla de sorpresa, y conocíamos y seguíamos a casi todas las organizaciones que han dado origen al mismo, Juventud Sin Futuro, Democracia Real Ya, No los Votes, Anonymus, Plataforma de Afectados por Hipotecas. Una explosión de descontento que los partidos políticos como IU no han conseguido atraer y que han conseguido sacar a la calle a multitudes que recelan de estos.
Hay muchos factores que pueden influir en esta incapacidad de IU para movilizar a esa gente que si ha salido a la calle bajo consignas prácitcamente calcadas a las que esta defiende. Hay una campaña de desprestigio brutal y durante decenas de años hacia la izquierda real por parte de los medios del sistema defensores del bipartidismo. Hay un exceso de posibilismo que lleva a que IU haya parecido el hermano descarriado pero siempre presto a apoyar al PSOE, Hay sin duda muchos motivos, pero quizás el más importante es que la gente desconfía de las estructuras jerárquicas que IU sigue lamentablemente representando (la reacción de la ejecutiva federal ante una decisión en Extremadura refrendada por los afiliados es un ejemplo lamentablemente preocupante de esa concepción de un partido dirigido por una jerarquía).
Hace tiempo que escribía en este blog la necesidad de que IU en su refundación cambiara fundamentalmente en su forma de organización. Ahora me pregunto si no será pedir mucho, si resulta imposible e incompatible con el ADN de una organización política como la nuestra el renunciar a esa toma de decisiones delegada que acaba en disputa entre grupos de poder. Y mientras en IU se producen estas convulsiones, en la calle la gente se apunta por libre a un movmiento indefinido y del que nadie identifica una cabeza o una cara. Y resulta una novedad excitante y atractiva poder unirse a una o varias causas de manera libre e individual.
No estoy seguro de en qué va a quedar el movimiento del 15-M, pero creo que de la mano de la capacidad de crear redes horizontales que permite internet, se está alumbrando una nueva forma de interectuación entre el individuo y la sociedad que afecta al principio mismo de la democracia. Un individuo que mantiene sus opiniones en cada tema sin tener que asumir un proggrama completo con elementos que no comparte en su totalidad. De la misma manera creo que deberán conformarse las organizaciones políticas si quieren mantener alguna relevancia, con adhesiones parciales de gente que no se identifica en ninguna corriente completa.
Los cambios pueden ser inmensos y permiten vislumbrar un futuro esperanzador que nos permitan dejar atras estas pseudodemocracias con las que se pretendía que nos conformáramos.
Es curioso como los acontecimientos privados y lo público a veces parecen tomar caminos paralelos. Es muy probable que dichos paralelismos los cree uno mismo. El caso es que esta movida primavera en lo profesional y en lo político ha ido fermentando ideas que cuando releo mis propias entradas anteriores en el blog ya estaban presentes, pero que ahora se me antojan como fundamentales tanto en mi pensamiento social, como incluso en la práctica profesional. Me explico empezando por mi visión de los cambios sociales, y dejo para la siguiente entrada una visión paralela que afecta al ámbito de la organización laboral.
Esta primavera alumbró en España el movimiento del 15-M. Para los que nos interesa el tema social el tema no nos pilla de sorpresa, y conocíamos y seguíamos a casi todas las organizaciones que han dado origen al mismo, Juventud Sin Futuro, Democracia Real Ya, No los Votes, Anonymus, Plataforma de Afectados por Hipotecas. Una explosión de descontento que los partidos políticos como IU no han conseguido atraer y que han conseguido sacar a la calle a multitudes que recelan de estos.
Hay muchos factores que pueden influir en esta incapacidad de IU para movilizar a esa gente que si ha salido a la calle bajo consignas prácitcamente calcadas a las que esta defiende. Hay una campaña de desprestigio brutal y durante decenas de años hacia la izquierda real por parte de los medios del sistema defensores del bipartidismo. Hay un exceso de posibilismo que lleva a que IU haya parecido el hermano descarriado pero siempre presto a apoyar al PSOE, Hay sin duda muchos motivos, pero quizás el más importante es que la gente desconfía de las estructuras jerárquicas que IU sigue lamentablemente representando (la reacción de la ejecutiva federal ante una decisión en Extremadura refrendada por los afiliados es un ejemplo lamentablemente preocupante de esa concepción de un partido dirigido por una jerarquía).
Hace tiempo que escribía en este blog la necesidad de que IU en su refundación cambiara fundamentalmente en su forma de organización. Ahora me pregunto si no será pedir mucho, si resulta imposible e incompatible con el ADN de una organización política como la nuestra el renunciar a esa toma de decisiones delegada que acaba en disputa entre grupos de poder. Y mientras en IU se producen estas convulsiones, en la calle la gente se apunta por libre a un movmiento indefinido y del que nadie identifica una cabeza o una cara. Y resulta una novedad excitante y atractiva poder unirse a una o varias causas de manera libre e individual.
No estoy seguro de en qué va a quedar el movimiento del 15-M, pero creo que de la mano de la capacidad de crear redes horizontales que permite internet, se está alumbrando una nueva forma de interectuación entre el individuo y la sociedad que afecta al principio mismo de la democracia. Un individuo que mantiene sus opiniones en cada tema sin tener que asumir un proggrama completo con elementos que no comparte en su totalidad. De la misma manera creo que deberán conformarse las organizaciones políticas si quieren mantener alguna relevancia, con adhesiones parciales de gente que no se identifica en ninguna corriente completa.
Los cambios pueden ser inmensos y permiten vislumbrar un futuro esperanzador que nos permitan dejar atras estas pseudodemocracias con las que se pretendía que nos conformáramos.
sábado, marzo 26, 2011
La Voz de la Calle
El próximo día 1 estaremos todos de enhorabuena. Se pone en marcha un intento de poner en la calle un nuevo periódico que permita romper el bloqueo informativo al que estamos acostumbrados por parte de los que controlan los resortes del poder.
Los que somos ya talluditos recordamos una experiencia similar con el periódico Liberación. Eran los tiempos del felipismo, y algunos nos acostumbramos a informarnos en sus páginas durante el breve tiempo que estuvo en marcha. Su fracaso debe ser una lección para todos los que pensamos que un medio así es necesario. Dependerá de nosotros el que los muchos enemigos que esta iniciativa va a tener no se salgan con la suya. Yo pongo mi granito de arena con esta entrada, y me he comprometido conmigo mismo a comprar el periódico sin falta cada día.
Para los más pudientes existe la posibilidad de suscribir participaciones en esta iniciativa por un importe de 1000 euros. Creo que es casi una obligación moral intentar el esfuerzo de Teodulfo Lagunero, compañero del PCE que se ha constituido en promotor del nuevo medio.
Os dejo un enlace con la versión digital de La Voz de la Calle
Los que somos ya talluditos recordamos una experiencia similar con el periódico Liberación. Eran los tiempos del felipismo, y algunos nos acostumbramos a informarnos en sus páginas durante el breve tiempo que estuvo en marcha. Su fracaso debe ser una lección para todos los que pensamos que un medio así es necesario. Dependerá de nosotros el que los muchos enemigos que esta iniciativa va a tener no se salgan con la suya. Yo pongo mi granito de arena con esta entrada, y me he comprometido conmigo mismo a comprar el periódico sin falta cada día.
Para los más pudientes existe la posibilidad de suscribir participaciones en esta iniciativa por un importe de 1000 euros. Creo que es casi una obligación moral intentar el esfuerzo de Teodulfo Lagunero, compañero del PCE que se ha constituido en promotor del nuevo medio.
Os dejo un enlace con la versión digital de La Voz de la Calle
domingo, marzo 06, 2011
Las movilizaciones sociales frente a la legitimidad de las urnas.
Se viene anticipando desde el inicio de la presente crisis económica el estallido de movilizaciones y revueltas sociales por parte de aquellos sobre los que se hace caer el peso de los ajustes. Las revoluciones en el mundo árabe pueden ser un buen ejemplo de este proceso, mientras que en Europa y EEUU se siguen produciendo conatos que pueden ir subiendo de temperatura si, como muchos creemos, los brotes verdes económicos que se anunciaron hace ya dos años no resultan más que brochazos de pintura.
Aunque la capacidad de la gente para encajar recortes en sus derechos sigue siendo notable en países como España, harían mal quienes nos gobiernan si fueran tan estúpidos para bajar la guardia. Con la inevitable subida del petroleo y la ya anunciada de los tipos de interés, unidas al impacta de las políticas de recorte de gasto, las cosas se van a poner peor aún de lo que ya estaban (y los datos de paro nos siguen confirmando tozudamente lo mala que es ya dicha situacion). A las ya mermadas economías de los trabajadores-consumidores se les viene encima nuevas cargas en forma de subida de hipotecas y aumento de precios. Ambas cosas deprimirá aún más la demanda creando una nueva ronda de pérdidas de empleo. Hasta un pueblo tan ignorante, perezoso y adocenado como el que constituimos puede tener un límite.
Puestos en un potencial horizonte de conflictividad social, nos enfrentaremos una vez más a una lucha de legitimidades entre unas decisiones políticas avaladas por un 99% de los representantes parlamentarios, frente a movilizaciones de miles o incluso millones de personas en la calle. Resulta previsible el intento de uso de métodos represivos bajo el pretexto de la defensa de los intereses de las mayorías pasivas y silenciosas, argumentos amplificados por un coro de medios de comunicación que actuarán una vez más como defensores unánimes del sistema y sus intereses.
Sería bueno estar preparado para tales ataques y tener la contraargumentación lista. El sistema pseudodemocrático en el que nos movemos no deja de ser una máquina de legitimación de decisiones políticas que se toman por y para el beneficio de los que controlan el poder. Si la rigidez de los sistemas autoritarios magrebíes los hace quebrar ante las tensiones de las protestas, nuestras más perfeccionadas formas de control utilizan la apariencia de democracia para absorber y desactivar la tensión inicial. Incluso en caso de que se consiguiera una movilización masiva y continuada desde las calles al estilo de lo ocurrido en Grecia o en Francia, el sistema se reserva ese recurso a las mayorías pasivas que amparen desde las mesas electorales decisiones que benefician solo al mantenimiento del status-quo.
No seré yo quien desacredite aquí el sufragio universal per se, sin embargo no podemos confundir la elección periódica de unos representantes con la democracia real en la toma de decisiones. Si relizamos una consulta a la población al respecto de su grado de acuerdo con los recientes recortes sociales, existe una clara probabilidad de que estas se hubieran visto rechazadas. Estas medidas no estaban en ningún programa electoral y no cuentan con ningún respaldo público que las legitimice. Sin embargo cuando lleguen las próximas elecciones se planteará de nuevo a la gente la elección entre paquetes cerrados en los que se fomenta la elección del mal menor, sustituyendo si es necesario la cara que lidera la lista de turno, a la que se hará culpable de la previa toma de medidas impopulares.
Asumamos con resignación que no podemos esperar ningún cambio relevante por medio de las urnas. El sistema está amañado, con medios de comunicación controlados, y un proceso electoral que arroja a la gente al bipartidismo y la abstención. Debemos concienciarnos del valor y la importancia de la movilización de unas minorías suficientemente numerosas que consigan poner en jaque al poder. Ningún cambio ha llegado en ninguna sociedad por medio de la movilización de la mitad mas uno de sus miembros, sino por la fuerza de una minoría que se rebela frente a otra minoría en el poder. Este conflicto sucede ante la mirada relativamente pasiva de una mayoría a los que unas veces el desconocimiento, y otras el miedo al cambio o la represión mantiene como espectadores, y a los que uno y otro bando intentarán movilizar en su favor. Los que detentan el poder intentan convertir esa pasividad de las mayorías en un apoyo tácito. Decía esta semana Gadaffi que frente a las movilizaciones masivas en las calles, la mayoría de los libios demostraban su apoyo a su gobierno quedándose en casa. El mismo argumento que ahora se presenta públicamente como ridículo y propio de un dictador tercermundista, ha sido y será utilizado en el momento en que una movilización popular cuestione las injusticias de nuestro propio régimen opresor.
Cometemos un error si asumimos la lógica que nos imponen desde el poder y tratamos de focalizar nuestra lucha en un campo electoral donde la victoria es imposible. Debieramos en su lugar centrar nuestros esfuerzos en otro tipo de acciones, para las que necesitamos coordinar los esfuerzos de los distintos grupos críticos atrayendo y movilizando a nuevos sectores de la población. Igualmente importante sería crear un estado de opinión menos complaciente en las mayorías menos activas.
Es en este contexto en el que resulta sumamente interesante la propuesta de la formación de mesas de convergencia de la izquierda como espacio de movilización con horizonte diferente del electoral. Pero este es tema para otra entrada.
Aunque la capacidad de la gente para encajar recortes en sus derechos sigue siendo notable en países como España, harían mal quienes nos gobiernan si fueran tan estúpidos para bajar la guardia. Con la inevitable subida del petroleo y la ya anunciada de los tipos de interés, unidas al impacta de las políticas de recorte de gasto, las cosas se van a poner peor aún de lo que ya estaban (y los datos de paro nos siguen confirmando tozudamente lo mala que es ya dicha situacion). A las ya mermadas economías de los trabajadores-consumidores se les viene encima nuevas cargas en forma de subida de hipotecas y aumento de precios. Ambas cosas deprimirá aún más la demanda creando una nueva ronda de pérdidas de empleo. Hasta un pueblo tan ignorante, perezoso y adocenado como el que constituimos puede tener un límite.
Puestos en un potencial horizonte de conflictividad social, nos enfrentaremos una vez más a una lucha de legitimidades entre unas decisiones políticas avaladas por un 99% de los representantes parlamentarios, frente a movilizaciones de miles o incluso millones de personas en la calle. Resulta previsible el intento de uso de métodos represivos bajo el pretexto de la defensa de los intereses de las mayorías pasivas y silenciosas, argumentos amplificados por un coro de medios de comunicación que actuarán una vez más como defensores unánimes del sistema y sus intereses.
Sería bueno estar preparado para tales ataques y tener la contraargumentación lista. El sistema pseudodemocrático en el que nos movemos no deja de ser una máquina de legitimación de decisiones políticas que se toman por y para el beneficio de los que controlan el poder. Si la rigidez de los sistemas autoritarios magrebíes los hace quebrar ante las tensiones de las protestas, nuestras más perfeccionadas formas de control utilizan la apariencia de democracia para absorber y desactivar la tensión inicial. Incluso en caso de que se consiguiera una movilización masiva y continuada desde las calles al estilo de lo ocurrido en Grecia o en Francia, el sistema se reserva ese recurso a las mayorías pasivas que amparen desde las mesas electorales decisiones que benefician solo al mantenimiento del status-quo.
No seré yo quien desacredite aquí el sufragio universal per se, sin embargo no podemos confundir la elección periódica de unos representantes con la democracia real en la toma de decisiones. Si relizamos una consulta a la población al respecto de su grado de acuerdo con los recientes recortes sociales, existe una clara probabilidad de que estas se hubieran visto rechazadas. Estas medidas no estaban en ningún programa electoral y no cuentan con ningún respaldo público que las legitimice. Sin embargo cuando lleguen las próximas elecciones se planteará de nuevo a la gente la elección entre paquetes cerrados en los que se fomenta la elección del mal menor, sustituyendo si es necesario la cara que lidera la lista de turno, a la que se hará culpable de la previa toma de medidas impopulares.
Asumamos con resignación que no podemos esperar ningún cambio relevante por medio de las urnas. El sistema está amañado, con medios de comunicación controlados, y un proceso electoral que arroja a la gente al bipartidismo y la abstención. Debemos concienciarnos del valor y la importancia de la movilización de unas minorías suficientemente numerosas que consigan poner en jaque al poder. Ningún cambio ha llegado en ninguna sociedad por medio de la movilización de la mitad mas uno de sus miembros, sino por la fuerza de una minoría que se rebela frente a otra minoría en el poder. Este conflicto sucede ante la mirada relativamente pasiva de una mayoría a los que unas veces el desconocimiento, y otras el miedo al cambio o la represión mantiene como espectadores, y a los que uno y otro bando intentarán movilizar en su favor. Los que detentan el poder intentan convertir esa pasividad de las mayorías en un apoyo tácito. Decía esta semana Gadaffi que frente a las movilizaciones masivas en las calles, la mayoría de los libios demostraban su apoyo a su gobierno quedándose en casa. El mismo argumento que ahora se presenta públicamente como ridículo y propio de un dictador tercermundista, ha sido y será utilizado en el momento en que una movilización popular cuestione las injusticias de nuestro propio régimen opresor.
Cometemos un error si asumimos la lógica que nos imponen desde el poder y tratamos de focalizar nuestra lucha en un campo electoral donde la victoria es imposible. Debieramos en su lugar centrar nuestros esfuerzos en otro tipo de acciones, para las que necesitamos coordinar los esfuerzos de los distintos grupos críticos atrayendo y movilizando a nuevos sectores de la población. Igualmente importante sería crear un estado de opinión menos complaciente en las mayorías menos activas.
Es en este contexto en el que resulta sumamente interesante la propuesta de la formación de mesas de convergencia de la izquierda como espacio de movilización con horizonte diferente del electoral. Pero este es tema para otra entrada.
sábado, febrero 19, 2011
¿Y si esta vez votaras a IU?
Se acercan unas nuevas elecciones. Si eres uno de esos votantes del PSOE fieles hasta la muerte, indiferente por ejemplo al giro antisocial de sus políticas, este mensaje no va dirigido hacia ti. Si ere uno de esos votantes del PP fieles hasta la muerte, indiferente por ejemplo a su generalizada corrupción, tampoco deberías seguir leyendo. Si eres sin embargo de los que se quedan en casa en día electoral, o de los que intentan decidir su voto racionalmente, permitemé que te intente convencer de que a lo mejor ya toca confiar en IU.
Te dicen que no hay alternativas a las políticas actuales, pero mientras el PP y el PSOE engordaban la burbuja inmobiliaria, IU denunciaba la situación, advertía del peligro de crisis que se avecinaba y pedía actuaciones públicas que nunca llegaron. Mientras el PP y el PSOE elogiaban la globalización que desmantelaba nuestra poca industria, IU denunciaba el efecto en nuestro tejido productivo, en paralelo con las condiciones de explotación extrema en las que las multinacionales fabrican en el tercer mundo. Minetras el PP y el PSOE hacían reformas fiscales que eliminaban el impuesto de patrimonio y de sucesiones, bajaban impuestos a las empresas, reducían los tipos del IRPF y a las rentas de capital, IU denunciaba que dichos recortes ponían en peligro la financiación pública y nuestro ya debil estado del bienestar. Mientras PP y PSOE hacían la vista gorda con sus socios europeos ante la especulación financiera que arrastraba al mundo, IU apoyaba la puesta en marcha de un impuesto a las transacciones especulativas que pusiera freno al crecimiento suicida de los mercados financieros.
Te dicen que todos los políticos son iguales. Sin embargo frente al vergonzante ejemplo que nuestros ex-presidentes Gonzalez y Aznar nos dan con sus jugosísimos contratos de asesoramiento de grandes empresas, nos enteramos recientemente de que su contemporaneo lider en IU, Julio Anguita, renunció hace años a los beneficios jubilatorios propios del ex-diputado y vive con su pensión como profesor. Es bueno recordar que en IU todos los cargos públicos están obligados a ceder al partido la parte de su salario que exceda lo que cobraban en sus trabajos anteriores.
Te dicen que la corrupción está generalizada, especialmente en los ayuntamientos. Sin embargo mientras numerosos alcaldes de los partidos mayoritarios se enfrantan a los tribunales por casos de corrupción, el alcalde de IU del pueblo toledano de Seseña, se sienta en el banquillo acusado por un especulador al que paró los pies ante una nueva barbarie urbanística.
Te dicen que hay poco que se pueda hacer desde las instituciones públicas, que hay que dejar hacer a la iniciativa privada. Pero desde el pueblo sevillano de Marinaleda, el alcalde de IU nos demuestra que en una localidad de apenas 3000 habitantes la iniciativa de un humilde ayuntamiento permite construir cientos de viviendas con un coste para sus dueños de 15 euros al mes. Es probable sin embargo que en el proceso nadie se haya enriquecido.
Y no es una excepción, en Guadalajara, mi provincia, el alcalde del pequeño pueblo de La Toba, el único de IU de los casi 300 municipios provinciales, pone en marcha un programa de asistencia a ancianos que les permite seguir viviendo en su domicilio en lugar de ser trasladados a residencias, y recibe el premio provincial al mejor proyecto de bienestar social en 2010. Igual es hora de preguntarse qué iniciativas parecidas se han hecho en tu municipio.
Te hablan finalmente de voto útil, pero en Chiloeches, donde resido, hubiera bastado que 3 votos del PSOE hubieran ido a parar a IU para que esta hubiera conseguido una concejalía en las últimas elecciones, arrebatándole la mayoría absoluta al gobernante partido independiente.
A los miembros de IU nos suelen calificar de utópicos, de no ser realistas por creer en que las cosas pueden ser diferentes. Es posible que tengan razón, que lo mejor sea seguir lo que te dicen cada día en los medios de comunicación: votar por el menos malo o en contra del que menos te gusta. O simplemente quedarte en casa el día de las elecciones dejándote llevar por la apatía, la resignación y la indignación.
También puedes optar por algo diferente. ¿Y si esta vez votaras a IU?
Te dicen que no hay alternativas a las políticas actuales, pero mientras el PP y el PSOE engordaban la burbuja inmobiliaria, IU denunciaba la situación, advertía del peligro de crisis que se avecinaba y pedía actuaciones públicas que nunca llegaron. Mientras el PP y el PSOE elogiaban la globalización que desmantelaba nuestra poca industria, IU denunciaba el efecto en nuestro tejido productivo, en paralelo con las condiciones de explotación extrema en las que las multinacionales fabrican en el tercer mundo. Minetras el PP y el PSOE hacían reformas fiscales que eliminaban el impuesto de patrimonio y de sucesiones, bajaban impuestos a las empresas, reducían los tipos del IRPF y a las rentas de capital, IU denunciaba que dichos recortes ponían en peligro la financiación pública y nuestro ya debil estado del bienestar. Mientras PP y PSOE hacían la vista gorda con sus socios europeos ante la especulación financiera que arrastraba al mundo, IU apoyaba la puesta en marcha de un impuesto a las transacciones especulativas que pusiera freno al crecimiento suicida de los mercados financieros.
Te dicen que todos los políticos son iguales. Sin embargo frente al vergonzante ejemplo que nuestros ex-presidentes Gonzalez y Aznar nos dan con sus jugosísimos contratos de asesoramiento de grandes empresas, nos enteramos recientemente de que su contemporaneo lider en IU, Julio Anguita, renunció hace años a los beneficios jubilatorios propios del ex-diputado y vive con su pensión como profesor. Es bueno recordar que en IU todos los cargos públicos están obligados a ceder al partido la parte de su salario que exceda lo que cobraban en sus trabajos anteriores.
Te dicen que la corrupción está generalizada, especialmente en los ayuntamientos. Sin embargo mientras numerosos alcaldes de los partidos mayoritarios se enfrantan a los tribunales por casos de corrupción, el alcalde de IU del pueblo toledano de Seseña, se sienta en el banquillo acusado por un especulador al que paró los pies ante una nueva barbarie urbanística.
Te dicen que hay poco que se pueda hacer desde las instituciones públicas, que hay que dejar hacer a la iniciativa privada. Pero desde el pueblo sevillano de Marinaleda, el alcalde de IU nos demuestra que en una localidad de apenas 3000 habitantes la iniciativa de un humilde ayuntamiento permite construir cientos de viviendas con un coste para sus dueños de 15 euros al mes. Es probable sin embargo que en el proceso nadie se haya enriquecido.
Y no es una excepción, en Guadalajara, mi provincia, el alcalde del pequeño pueblo de La Toba, el único de IU de los casi 300 municipios provinciales, pone en marcha un programa de asistencia a ancianos que les permite seguir viviendo en su domicilio en lugar de ser trasladados a residencias, y recibe el premio provincial al mejor proyecto de bienestar social en 2010. Igual es hora de preguntarse qué iniciativas parecidas se han hecho en tu municipio.
Te hablan finalmente de voto útil, pero en Chiloeches, donde resido, hubiera bastado que 3 votos del PSOE hubieran ido a parar a IU para que esta hubiera conseguido una concejalía en las últimas elecciones, arrebatándole la mayoría absoluta al gobernante partido independiente.
A los miembros de IU nos suelen calificar de utópicos, de no ser realistas por creer en que las cosas pueden ser diferentes. Es posible que tengan razón, que lo mejor sea seguir lo que te dicen cada día en los medios de comunicación: votar por el menos malo o en contra del que menos te gusta. O simplemente quedarte en casa el día de las elecciones dejándote llevar por la apatía, la resignación y la indignación.
También puedes optar por algo diferente. ¿Y si esta vez votaras a IU?
sábado, febrero 12, 2011
Lo que las revoluciones árabes nos enseñan sobre la mansedumbre de las masas.
Hace unos días, intercambiando mensajes al respecto del acuerdo de las pensiones, alguien me hizo un simil entre la gente en la cola de la oficina del paro con los judíos que entreban en los trenes camino de Auschwitz. El simil me parece especialmente atinado viendo la falta de reacción de la gente ante la agresión que están sufriendo en sus derechos.
Resulta sorprendente dado que los colectivos damnificados hasta el momento son inmensos, y el daño ocasionado es tangible e incuestionable. Son millones de funcionarios los que han visto reducido su salario, millones de pensionistas que han visto su pensión congelada y millones de trabajadores más que han visto extendida su vida laboral y reducidas sus pensiones, millones de trabajadores en riesgo de despido que verán su indemnización cercenada, cientos de miles de parados de larga duración que han perdido una parte fundamental de sus medios de sustento, cientos de miles de familias deshauciadas por los bancos con los que seguirán de por vida endeudados. ¿Como se explica la falta de reacción de los agredidos?
La respuesta está en la eficiente manera en la que el sistema ha conseguido canalizar la frustración hacia posiciones que no le pongan en peligro. Lo llevamos viendo durante decenios y se expresa perfectamente en la abstención electoral de una ciudadanía que no le gusta las alternativas que recibe, que no cree que su voto vaya a cambiar nada y que ha perdido la esperanza de que haya algo mejor por lo que luchar.
Si la situación no fuera tan dramática no dejaría de ser fascinante. Uno observa a sus conciudadanos con la curiosidad de quien observa el resultado de un experimento científico. Asiste a como la gente es exprimida, expoliada y explotada y se pregunta si habrá un punto en el que ese subempleado mileurista, que vota al PSOE o al PP y que justifica todo lo que ambos partidos hacen con la pasión del forofo futbolero, empezará a cuestionarse las doctrinas inculcadas.
A este respecto, lo ocurrido en los paises árabes en fechas recientes nos puede dar interesantes pistas. ¿Porqué regímenes diferentes caen en espacio de pocos días en distintos países? En mi opinión está claro que lo que se ha contagiado entre los pueblos es una esperanza que ha reemplazado a la resignación indignada. Cuando la población de Túnez derribó a su gobierno, mandó un potente mensaje a esas mansas masas que en otros países como Egipto habían asumido que nada podía cambiar. Cuando la resignación se convirtió en esperanza la caída de regímnenes aparentemente estables fué cuestión de días.
No existen seguramente paralelismos entre las situaciónes de Egipto y Túnez con la de los países europeos. Sin embargo debería ser muy tenido en cuenta por parte de los que desde los resortes del poder nos imponen su agenda de recortes sociales de forma inmisericorde. El nivel de indignación de la gente es ya muy elevado, y bastará con que una llama surja en algún rincón de Europa para que, como en Egipto, millones de personas salgan de su ensoñación desesperada en todo el continente y se ponga en marcha una reacción ciudadana de consecuencias que igual nadie se espera.
Resulta sorprendente dado que los colectivos damnificados hasta el momento son inmensos, y el daño ocasionado es tangible e incuestionable. Son millones de funcionarios los que han visto reducido su salario, millones de pensionistas que han visto su pensión congelada y millones de trabajadores más que han visto extendida su vida laboral y reducidas sus pensiones, millones de trabajadores en riesgo de despido que verán su indemnización cercenada, cientos de miles de parados de larga duración que han perdido una parte fundamental de sus medios de sustento, cientos de miles de familias deshauciadas por los bancos con los que seguirán de por vida endeudados. ¿Como se explica la falta de reacción de los agredidos?
La respuesta está en la eficiente manera en la que el sistema ha conseguido canalizar la frustración hacia posiciones que no le pongan en peligro. Lo llevamos viendo durante decenios y se expresa perfectamente en la abstención electoral de una ciudadanía que no le gusta las alternativas que recibe, que no cree que su voto vaya a cambiar nada y que ha perdido la esperanza de que haya algo mejor por lo que luchar.
Si la situación no fuera tan dramática no dejaría de ser fascinante. Uno observa a sus conciudadanos con la curiosidad de quien observa el resultado de un experimento científico. Asiste a como la gente es exprimida, expoliada y explotada y se pregunta si habrá un punto en el que ese subempleado mileurista, que vota al PSOE o al PP y que justifica todo lo que ambos partidos hacen con la pasión del forofo futbolero, empezará a cuestionarse las doctrinas inculcadas.
A este respecto, lo ocurrido en los paises árabes en fechas recientes nos puede dar interesantes pistas. ¿Porqué regímenes diferentes caen en espacio de pocos días en distintos países? En mi opinión está claro que lo que se ha contagiado entre los pueblos es una esperanza que ha reemplazado a la resignación indignada. Cuando la población de Túnez derribó a su gobierno, mandó un potente mensaje a esas mansas masas que en otros países como Egipto habían asumido que nada podía cambiar. Cuando la resignación se convirtió en esperanza la caída de regímnenes aparentemente estables fué cuestión de días.
No existen seguramente paralelismos entre las situaciónes de Egipto y Túnez con la de los países europeos. Sin embargo debería ser muy tenido en cuenta por parte de los que desde los resortes del poder nos imponen su agenda de recortes sociales de forma inmisericorde. El nivel de indignación de la gente es ya muy elevado, y bastará con que una llama surja en algún rincón de Europa para que, como en Egipto, millones de personas salgan de su ensoñación desesperada en todo el continente y se ponga en marcha una reacción ciudadana de consecuencias que igual nadie se espera.
martes, enero 25, 2011
Van a por todas
Es ley de vida. Ante un conflicto es bastante normal que una vez que se quiebra la resistencia de una de las partes, y cede, el vencedor exprima al máximo su victoria e imponga esta de forma absoluta.
En los últimos 30 años se ha producido un conflicto en el que las oligarquías económico financieras han ido ganando batalla tras batalla ante la menguante resistencia de los sectores de izquierda, traicionados por la progresiva asumpción de los grandes partidos socialdemócratas europeos de los postulados neoliberales. Dicho proceso llevó a la desregulación y el desarme de las barreras fiscales y legales que ponían freno a la capacidad de actuar de dichas oligarquías.
La toma del poder político-económico por parte de dichas oligarquías, ocurrida durante los años 90 (recordemos en España los ajustes para cumplir los criterios de Maastritch y las condiciones en que se estableción la moneda única), disimuló sus efectos mediante la creación de una burbuja de crédito que permitió compensar con el endeudamiento la progresiva pérdida de capacidad adquisitiva de los trabajadores. El deterioro que las nuevas medidas estaban causando en los trabajadores se demostraba en la creciente desigualdad de rentas y la disminución que las rentas del trabajo sufrían a favor de las del capital.
El proceso necesitó del establecimiento de una doctrina ideológica que fuera asumida por las grandes mayorías. Así se nos vendió que esa distribución de la tarta a favor de las rentas del capital nos beneficiaba a todos, porque la tarta al crecer nos entregaba al fin y al cabo un trozo mayor. Se nos vendió que un sistema impositivo menos redistributivo era bueno puesto que esto permitía a las empresas crear empleo y riqueza. Se nos vendió una globalización que favorecía a los empobrecidos del mundo a la vez que nos permitía a los países más desarrollados centrarnos en sectores de más alto valor añadido. Se desmantelaron los sectores públicos clave y se entregaron al sector privado bajo promesas de mejor gestión, mejor servicio y mejores precios. Se nos vendió el fin de la historia, y el triunfo del capitalismo, y los vendedores traían trajes de socialdemócrata, y la gente lo compró.
En los últimos años el entramado de mentiras ha ido cayendo. Nos enteramos que la desregulación permitió excesos financieros especulativos que resultaron absolutamente destructivos. La libertad de movimiento de capitales permitió la evasión masiva hacia paraísos fiscales, y unida a las rebajas impositivas debilitó las finanzas públicas creando déficits fiscales que ponen en cuestión el estado del bienestar. La globalización desmanteló sectores industriales que fueron deslocalizados a países emergentes, para beneficio de las multinacionales, que pudieron producir en condiciones de semi-esclavitud. Los sectores públicos privatizados crearon oligopolios ante los que los consumidores se encuentran cautivos. Finalmente descubrimos que la tarta no había crecido tanto, que nuestra ración era menguante y que alguien tenía que empezar a pagar la cuenta de la fiesta.
Pareció durante un pequeño lapso que la caída del velo que había dejado las mentiras al descubierto supondría el replanteamiento y la reversión de alguna de las medidas tomadas en estos últimos treinta años; una ingenuidad. Con los estados desarmados de todo poder para influir en la economía trasnacional, y con la población aturdida, desarmada a su vez ideológicamente y abducida por una propaganda que ha convertido las mentiras en dogmas, los que mandas se han quitado la careta.
En el último año las cartas se han puesto encima de la mesa. Nuestro voto, nuestros gobiernos no pintan ni deciden nada, y todo intento por oponerse recibirá su castigo en forma de crisis de la deuda. Con las instituciones que todo lo deciden fuertemente ancladas y controladas (FMI, BCE, etc.) se nos ha informado de que la democracia se limita a decidir cuestiones sociales, pero que la economía la deciden otros. Algunos como Zapatero parecieron jugar a ser DeGaulle y ofrecer alguna resistencia, para finalmente convertirse en un nuevo Petain que encabeza un gobierno pelele colaboracionista con el vencedor.
Ahora los vencedores ya no tienen necesidad de disimular. Han empezado por un recorte de condiciones laborales que tienen su eco en la carrera de ofrecimiento de rebajas adicionales firmado por trabajadores como los de Nissan, cediendo al chantaje del cierre y la deslocalización. Han ido a por las Cajas de Ahorro, un suculento bocado público pendiente de devorar para el lucro privado. Ahora van a por las pensiones para seguir con el desmantelamiento de la negociación colectiva. Y no van a parar, ¿porqué habrían de hacerlo?
Nos han derrotado, pero queda por ver si nos han domesticado y en nuestra docilidad dejaremos que nos sigan apretando ilimitadamente sin siquiera plantear resistencia. De momento se sienten seguros y van a por todas.
En los últimos 30 años se ha producido un conflicto en el que las oligarquías económico financieras han ido ganando batalla tras batalla ante la menguante resistencia de los sectores de izquierda, traicionados por la progresiva asumpción de los grandes partidos socialdemócratas europeos de los postulados neoliberales. Dicho proceso llevó a la desregulación y el desarme de las barreras fiscales y legales que ponían freno a la capacidad de actuar de dichas oligarquías.
La toma del poder político-económico por parte de dichas oligarquías, ocurrida durante los años 90 (recordemos en España los ajustes para cumplir los criterios de Maastritch y las condiciones en que se estableción la moneda única), disimuló sus efectos mediante la creación de una burbuja de crédito que permitió compensar con el endeudamiento la progresiva pérdida de capacidad adquisitiva de los trabajadores. El deterioro que las nuevas medidas estaban causando en los trabajadores se demostraba en la creciente desigualdad de rentas y la disminución que las rentas del trabajo sufrían a favor de las del capital.
El proceso necesitó del establecimiento de una doctrina ideológica que fuera asumida por las grandes mayorías. Así se nos vendió que esa distribución de la tarta a favor de las rentas del capital nos beneficiaba a todos, porque la tarta al crecer nos entregaba al fin y al cabo un trozo mayor. Se nos vendió que un sistema impositivo menos redistributivo era bueno puesto que esto permitía a las empresas crear empleo y riqueza. Se nos vendió una globalización que favorecía a los empobrecidos del mundo a la vez que nos permitía a los países más desarrollados centrarnos en sectores de más alto valor añadido. Se desmantelaron los sectores públicos clave y se entregaron al sector privado bajo promesas de mejor gestión, mejor servicio y mejores precios. Se nos vendió el fin de la historia, y el triunfo del capitalismo, y los vendedores traían trajes de socialdemócrata, y la gente lo compró.
En los últimos años el entramado de mentiras ha ido cayendo. Nos enteramos que la desregulación permitió excesos financieros especulativos que resultaron absolutamente destructivos. La libertad de movimiento de capitales permitió la evasión masiva hacia paraísos fiscales, y unida a las rebajas impositivas debilitó las finanzas públicas creando déficits fiscales que ponen en cuestión el estado del bienestar. La globalización desmanteló sectores industriales que fueron deslocalizados a países emergentes, para beneficio de las multinacionales, que pudieron producir en condiciones de semi-esclavitud. Los sectores públicos privatizados crearon oligopolios ante los que los consumidores se encuentran cautivos. Finalmente descubrimos que la tarta no había crecido tanto, que nuestra ración era menguante y que alguien tenía que empezar a pagar la cuenta de la fiesta.
Pareció durante un pequeño lapso que la caída del velo que había dejado las mentiras al descubierto supondría el replanteamiento y la reversión de alguna de las medidas tomadas en estos últimos treinta años; una ingenuidad. Con los estados desarmados de todo poder para influir en la economía trasnacional, y con la población aturdida, desarmada a su vez ideológicamente y abducida por una propaganda que ha convertido las mentiras en dogmas, los que mandas se han quitado la careta.
En el último año las cartas se han puesto encima de la mesa. Nuestro voto, nuestros gobiernos no pintan ni deciden nada, y todo intento por oponerse recibirá su castigo en forma de crisis de la deuda. Con las instituciones que todo lo deciden fuertemente ancladas y controladas (FMI, BCE, etc.) se nos ha informado de que la democracia se limita a decidir cuestiones sociales, pero que la economía la deciden otros. Algunos como Zapatero parecieron jugar a ser DeGaulle y ofrecer alguna resistencia, para finalmente convertirse en un nuevo Petain que encabeza un gobierno pelele colaboracionista con el vencedor.
Ahora los vencedores ya no tienen necesidad de disimular. Han empezado por un recorte de condiciones laborales que tienen su eco en la carrera de ofrecimiento de rebajas adicionales firmado por trabajadores como los de Nissan, cediendo al chantaje del cierre y la deslocalización. Han ido a por las Cajas de Ahorro, un suculento bocado público pendiente de devorar para el lucro privado. Ahora van a por las pensiones para seguir con el desmantelamiento de la negociación colectiva. Y no van a parar, ¿porqué habrían de hacerlo?
Nos han derrotado, pero queda por ver si nos han domesticado y en nuestra docilidad dejaremos que nos sigan apretando ilimitadamente sin siquiera plantear resistencia. De momento se sienten seguros y van a por todas.
sábado, enero 22, 2011
El poder de las corporaciones
Mucho se ha comentado la reunión que hace algunas semanas mantuvo nuestro jefe del gobierno con la crema y nata del mundo empresarial. Dicha reunión, en la que los empresarios presentaron al gobierno sus propuestas (¿exigencias?), escenifica perfectamente el papel que las grandes corporaciones tienen dentro de nuestra sociedad.
Al hilo de dicha noticia, os presento un magnífico documental (os advierto que sus tres partes suman casi tres horas que a mi no se me han hecho largas en absoluto) que nos recuerda como son, y como actuan las corporaciones, así como su efecto en nuestro mundo.
Las corporaciones, instituciones o psicopatas
En estos días de convulsión económica, resulta importante entender como el llamado neoliberalismo no resulta nada más que la justificación ideológica de la puesta del estado y su legislación al servicio de las oligarquías propietarias de las grandes corporaciones. Bajo la pantalla de una supuesta defensa del libre mercado, se esconde la desregulación que permite a los grandes oligopolios extender su poder sin barreras eliminando todo atisbo de competencia. Tras los últimos treinta años de ofensiva la ocupación de todos los espacios del poder por parte de estas corporaciones resulta casi absoluta.
Debilitada la universidad pública a la que se intenta vaciar de contenido ideológico para convirtiendola en fábrica de trabajadores especializados, con los medios de comunicación a su servicio y con sus representantes a cargo de todas las instituciones económicas, su victoria es abrumadora. No es por tanto extraño que desde su posición de poder se aseguren de que la crisis que ellos mismos han creado se convierta en una nueva oportunidad para aumentar su poder y sus beneficios, ante la mirada apática de una ciudadanía que no es capaz de distinguir entre la realidad y la propaganda.
Al hilo de dicha noticia, os presento un magnífico documental (os advierto que sus tres partes suman casi tres horas que a mi no se me han hecho largas en absoluto) que nos recuerda como son, y como actuan las corporaciones, así como su efecto en nuestro mundo.
Las corporaciones, instituciones o psicopatas
En estos días de convulsión económica, resulta importante entender como el llamado neoliberalismo no resulta nada más que la justificación ideológica de la puesta del estado y su legislación al servicio de las oligarquías propietarias de las grandes corporaciones. Bajo la pantalla de una supuesta defensa del libre mercado, se esconde la desregulación que permite a los grandes oligopolios extender su poder sin barreras eliminando todo atisbo de competencia. Tras los últimos treinta años de ofensiva la ocupación de todos los espacios del poder por parte de estas corporaciones resulta casi absoluta.
Debilitada la universidad pública a la que se intenta vaciar de contenido ideológico para convirtiendola en fábrica de trabajadores especializados, con los medios de comunicación a su servicio y con sus representantes a cargo de todas las instituciones económicas, su victoria es abrumadora. No es por tanto extraño que desde su posición de poder se aseguren de que la crisis que ellos mismos han creado se convierta en una nueva oportunidad para aumentar su poder y sus beneficios, ante la mirada apática de una ciudadanía que no es capaz de distinguir entre la realidad y la propaganda.
jueves, enero 20, 2011
Españoles, ¿sois idiotas?
Francamente excelente carta al director publicada el 9 de Diciembre en el Diario de Navarra y firmada por Jesús Sanz Asistarraga (referencia encontrada en el blog de Basseta).
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
sábado, enero 15, 2011
De la huelga a la claudicación
En Septiembre, días antes de la huelga a la que había anunciado en mi empresa que me sumaría, me llamó mi antiguo jefe desde nuestra oficina central en Suiza. El mensaje era una advertencia de parte de la responsable de RRHH en Europa indicándome que no sería bien visto en la empresa que constara que uno de los directores en Madrid se sumara a una iniciativa sindical. Cedí a la presión y llegamos a un acuerdo, sustituí la huelga por un día de vacaciones tras pensarlo mucho. Mi hermana, que trabaja en una pequeña empresa se sumó a la huelga tras negociar con sus patrones. Ambos tenemos familia e hipoteca y no podemos permitirnos perder nuestro trabajo, ambos por otra parte dañamos en el proceso nuestra situación laboral.
Semanas antes de la huelga me afilié a CCOO. En mi solicitud incluí una explicación de mis motivos, relacionados con que por fin el sindicato se hubiera dado cuenta que tocaba confrontación y lucha. Participé en un piquete frente a las cocheras de la EMT, empapelé mi urbanización con propaganda de la huelga, hice proselitismo, discutí con amigos, participé con mi familia en la manifestación del 29 y las que siguieron convocadas por mi nuevo sindicato.
Han pasado casi cuatro meses en los que he ido pasando de la esperanza a la decepción y de esta a la indignación. Las primeras señales vinieron del silencio clamoroso tras la huelga por parte de los grandes sindicatos , una huelga que uno pensaba como el primer paso en la estrategia para intentar revocar la reforma laboral de Junio. Muy al contrario, CCOO pareció dar el tema por zanjado y el expediente cubierto con una huelga hecha a regañadientes. Mi esperanza inicial se tornaba en decepción ante la vuelta a las andadas. Me pregunto que sentirán aquellos que fueron un poco más allá que yo en su compromiso con la huelga y hayan sufrido represalias e incluso el despido como consecuencia.
En Diciembre el gobierno anunció la siguiente vueltas de tuerca. Recortados los derechos laborales llega la hora de ir a por los derechos sociales. La primera reacción en contra pareció decidida por parte del sindicato, sin embargo a finales de mes se conoce que se están manteniendo discretos contactos y negociaciones con el gobierno. Resulta indignante el mero hecho de sentarse a negociar con alguien que nos roba, destruyendo los avances sociales conseguidos en más de un siglo de lucha e insultando por el camino a la memoria de todos los que dieron incluso su vida por ellos.
Esta semana parece que el fantasma de una nueva huelga se desvanece. En un giro inaudito, los sindicatos parecen dispuestos a aceptar el retraso en la edad de jubilación, a cambio de suavizar algún aspecto. Es más, en un kafkiano síntoma de síndrome de Estocolmo, invitan al PP y a la patronal a unirse a la fiesta y dan señales de que aceptarán la reforma de Junio si se retoca mínimamente. Para redondear, proponen ampliar la negociación a otras areas. Aparentemente no es que Toxo haya perdido la cabeza, dado que se cuenta con el apoyo casi absoluto del Consejo del sindicato. Resulta tan increible que me trae a la cabeza esa dantesca historia del canibal alemán que mató y devoró a su amante tras obtener una petición escrita de este.
El daño ya está hecho. Hemos aceptado todas las premisas y reglas del juego y ya no se puede ganar. Se acepta implícitamente la necesidad de reformar y así se le deja saber a la gente. El mensaje no puede ser más claro y devastador para las esperanzas de los que pretendan resistirse: ante la crisis hay que aceptar las reformas, y como mucho podemos aspirar a matizarlas. El gobierno y los poderes a los que sirve pueden ya lanzar una nueva oleada de recortes ante la sumisión ignorante de la mayoría.
Yo, mientras decido si devolver mi carnet de CCOO con mi solicitud de baja, o si me quedo con el para darme el gusto de quemarlo en la chimenea, me pregunto como he podido ser tan imbecil de confundir mis esperanzas con la realidad. CCOO es un sindicata cuyos dos últimos dirigentes se encuentran englobados en las filas del PSOE uno y de UPyD otro. Ya no es que se haya adocenado y apoltronado en una estrategia de negociar recortes a trocitos sin apenas resistencia, es que finalmente tengo que admitir que es un sindicato que sirve a los intereses del poder, contribuyendo a que nos traguemos trago a trago y sin resistencia todas las amargas recetas qeu los que detentan el poder nos van preparando.
Yo, como afiliado temporal, he contribuido al proceso. No puedo menos que sentir verguenza ante mi estupidez.
Semanas antes de la huelga me afilié a CCOO. En mi solicitud incluí una explicación de mis motivos, relacionados con que por fin el sindicato se hubiera dado cuenta que tocaba confrontación y lucha. Participé en un piquete frente a las cocheras de la EMT, empapelé mi urbanización con propaganda de la huelga, hice proselitismo, discutí con amigos, participé con mi familia en la manifestación del 29 y las que siguieron convocadas por mi nuevo sindicato.
Han pasado casi cuatro meses en los que he ido pasando de la esperanza a la decepción y de esta a la indignación. Las primeras señales vinieron del silencio clamoroso tras la huelga por parte de los grandes sindicatos , una huelga que uno pensaba como el primer paso en la estrategia para intentar revocar la reforma laboral de Junio. Muy al contrario, CCOO pareció dar el tema por zanjado y el expediente cubierto con una huelga hecha a regañadientes. Mi esperanza inicial se tornaba en decepción ante la vuelta a las andadas. Me pregunto que sentirán aquellos que fueron un poco más allá que yo en su compromiso con la huelga y hayan sufrido represalias e incluso el despido como consecuencia.
En Diciembre el gobierno anunció la siguiente vueltas de tuerca. Recortados los derechos laborales llega la hora de ir a por los derechos sociales. La primera reacción en contra pareció decidida por parte del sindicato, sin embargo a finales de mes se conoce que se están manteniendo discretos contactos y negociaciones con el gobierno. Resulta indignante el mero hecho de sentarse a negociar con alguien que nos roba, destruyendo los avances sociales conseguidos en más de un siglo de lucha e insultando por el camino a la memoria de todos los que dieron incluso su vida por ellos.
Esta semana parece que el fantasma de una nueva huelga se desvanece. En un giro inaudito, los sindicatos parecen dispuestos a aceptar el retraso en la edad de jubilación, a cambio de suavizar algún aspecto. Es más, en un kafkiano síntoma de síndrome de Estocolmo, invitan al PP y a la patronal a unirse a la fiesta y dan señales de que aceptarán la reforma de Junio si se retoca mínimamente. Para redondear, proponen ampliar la negociación a otras areas. Aparentemente no es que Toxo haya perdido la cabeza, dado que se cuenta con el apoyo casi absoluto del Consejo del sindicato. Resulta tan increible que me trae a la cabeza esa dantesca historia del canibal alemán que mató y devoró a su amante tras obtener una petición escrita de este.
El daño ya está hecho. Hemos aceptado todas las premisas y reglas del juego y ya no se puede ganar. Se acepta implícitamente la necesidad de reformar y así se le deja saber a la gente. El mensaje no puede ser más claro y devastador para las esperanzas de los que pretendan resistirse: ante la crisis hay que aceptar las reformas, y como mucho podemos aspirar a matizarlas. El gobierno y los poderes a los que sirve pueden ya lanzar una nueva oleada de recortes ante la sumisión ignorante de la mayoría.
Yo, mientras decido si devolver mi carnet de CCOO con mi solicitud de baja, o si me quedo con el para darme el gusto de quemarlo en la chimenea, me pregunto como he podido ser tan imbecil de confundir mis esperanzas con la realidad. CCOO es un sindicata cuyos dos últimos dirigentes se encuentran englobados en las filas del PSOE uno y de UPyD otro. Ya no es que se haya adocenado y apoltronado en una estrategia de negociar recortes a trocitos sin apenas resistencia, es que finalmente tengo que admitir que es un sindicato que sirve a los intereses del poder, contribuyendo a que nos traguemos trago a trago y sin resistencia todas las amargas recetas qeu los que detentan el poder nos van preparando.
Yo, como afiliado temporal, he contribuido al proceso. No puedo menos que sentir verguenza ante mi estupidez.
sábado, enero 08, 2011
Una negociación obscena
Se encuentra dicen los sindicatos reunidos con el gobierno en una negociación de 3 días casi completos para intentar llegar a un acuerdo al respecto de la reforma de las pensiones. Nos hablan de maratonianas jornadas de 8 horas hoy mismo. Yo no salgo de mi perplejidad.
Perplejidad en primer lugar por el hecho de que los sindicatos accedan a esta farsa. No tengo ninguna explicación digna para su actitud, dado que el mero hecho de sentarse debilita la postura de los trabajadores al admitir que existe algún tipo de necesidad de reforma. Numerosas argumentaciones se han dado para desmentir que exista tal necesidad, pero quizás la más obvia, sin entrar en profundidades técnicas, es la que duda de una reforma que se plantea a la carrera para un problema que, en el peor de los casos y según los propagandistas neoliberales, tiene un horizonte de 30 a 50 años. Incluso para quién sea tan estúpido para creerse la propaganda oficial, hacer depender de una negociación de un fin de semana el destino a decenios vista de las pensiones resulta un insulto a la inteligencia.
La perplejidad se une a la indignación cuando uno se plantea en qué terminos puede estarse haciendo la negociación. Las reglas del juego están trucadas, y lo que llaman reforma es en realidad recorte. Uno no se sienta a negociar con alguien que te plantea de partida cuanto te va a quitar. Lo peor que nos puede pasar como trabajadores y gente de izquierda sería precisamente que se llegara un acuerdo, y que los que se supone defienden nuestros intereses, se plieguen en nuestro nombre a ceder una parte de lo conseguido a base de luchas y en muchos casos de sangre. Y de forma tan sencilla que une la indignación al estupor.
La perplejidad, indignación y estupor se unen a la hilaridad cuando uno se pregunta lo que pueden estar haciendo tan altos dignatarios durante tan maratonianas reuniones. Horas y horas sentados en torno a una mesa para un tema que resulta relativamente sencillo. Uno se imagina al gobierno y los representantes sindicales a un lado y otro de la mesa con todo dicho después de los cinco primeros minutos en los que el primero sin duda reiterará su voluntad inquebrantable de postponer la edad de jubilación a los 67 años, y los segundos supongo declararán su oposición frontal a tal medida. Lo que pueden hacer durante el resto de horas e incluso días de reunión resulta un misterio que ofrece sin duda espacio para brillantes parodias futuras de los humoristas patrios..
Y es que todo esto es una farsa en la que hasta el más tonto percibe las intenciones ocultas de unos y de otros. El gobierno quiere plantear el retraso de la edad de jubilación como pago necesario ante el chantaje de la dupla Sarkozy-Merkel, como condición para apoyar a la deuda española frente al ataque especulador de los mercados. Unos mercados que lejos de ser anónimos tienen caras, nombres y apellidos. La negociación es para este una forma de enmascarar tales intenciones y dotar a las medidas ya decididad de un velo que oculte sus auténticos motivos.
Los sindicatos escenifican su resistencia a hacer una huelga general contra un gobierno de derechas que incomprensiblemente cuenta aún con cierto apoyo de buena parte de esa población que se autodenomina de izquierdas, muchos de los cuales constituyen las bases de las propias organizaciones sindicales. Detras de la negociación se encuentra el miedo a plantear un pulso en el que no creen, y para el que quieren buscar legitimidades extras ridículas por innecesarias.
Yo por mi parte siento sobre todo verguenza ajena ante toda esta parodia. Una vez que nuestros blanditos representantes sindicales han accedido a formar parte de ella, se me llevan los demonios cada minuto que pasa sin que estos se levanten de la mesa pegando de una puñetera vez un puñetazo sobre esta.
Perplejidad en primer lugar por el hecho de que los sindicatos accedan a esta farsa. No tengo ninguna explicación digna para su actitud, dado que el mero hecho de sentarse debilita la postura de los trabajadores al admitir que existe algún tipo de necesidad de reforma. Numerosas argumentaciones se han dado para desmentir que exista tal necesidad, pero quizás la más obvia, sin entrar en profundidades técnicas, es la que duda de una reforma que se plantea a la carrera para un problema que, en el peor de los casos y según los propagandistas neoliberales, tiene un horizonte de 30 a 50 años. Incluso para quién sea tan estúpido para creerse la propaganda oficial, hacer depender de una negociación de un fin de semana el destino a decenios vista de las pensiones resulta un insulto a la inteligencia.
La perplejidad se une a la indignación cuando uno se plantea en qué terminos puede estarse haciendo la negociación. Las reglas del juego están trucadas, y lo que llaman reforma es en realidad recorte. Uno no se sienta a negociar con alguien que te plantea de partida cuanto te va a quitar. Lo peor que nos puede pasar como trabajadores y gente de izquierda sería precisamente que se llegara un acuerdo, y que los que se supone defienden nuestros intereses, se plieguen en nuestro nombre a ceder una parte de lo conseguido a base de luchas y en muchos casos de sangre. Y de forma tan sencilla que une la indignación al estupor.
La perplejidad, indignación y estupor se unen a la hilaridad cuando uno se pregunta lo que pueden estar haciendo tan altos dignatarios durante tan maratonianas reuniones. Horas y horas sentados en torno a una mesa para un tema que resulta relativamente sencillo. Uno se imagina al gobierno y los representantes sindicales a un lado y otro de la mesa con todo dicho después de los cinco primeros minutos en los que el primero sin duda reiterará su voluntad inquebrantable de postponer la edad de jubilación a los 67 años, y los segundos supongo declararán su oposición frontal a tal medida. Lo que pueden hacer durante el resto de horas e incluso días de reunión resulta un misterio que ofrece sin duda espacio para brillantes parodias futuras de los humoristas patrios..
Y es que todo esto es una farsa en la que hasta el más tonto percibe las intenciones ocultas de unos y de otros. El gobierno quiere plantear el retraso de la edad de jubilación como pago necesario ante el chantaje de la dupla Sarkozy-Merkel, como condición para apoyar a la deuda española frente al ataque especulador de los mercados. Unos mercados que lejos de ser anónimos tienen caras, nombres y apellidos. La negociación es para este una forma de enmascarar tales intenciones y dotar a las medidas ya decididad de un velo que oculte sus auténticos motivos.
Los sindicatos escenifican su resistencia a hacer una huelga general contra un gobierno de derechas que incomprensiblemente cuenta aún con cierto apoyo de buena parte de esa población que se autodenomina de izquierdas, muchos de los cuales constituyen las bases de las propias organizaciones sindicales. Detras de la negociación se encuentra el miedo a plantear un pulso en el que no creen, y para el que quieren buscar legitimidades extras ridículas por innecesarias.
Yo por mi parte siento sobre todo verguenza ajena ante toda esta parodia. Una vez que nuestros blanditos representantes sindicales han accedido a formar parte de ella, se me llevan los demonios cada minuto que pasa sin que estos se levanten de la mesa pegando de una puñetera vez un puñetazo sobre esta.
jueves, enero 06, 2011
¿Porqué no IU?
Dicen las encuestas que IU se encamina a unos excelentes resultados electorales. Doblaremos el número de votos, multiplicaremos el número de escaños. ¿Ün éxito?
Nos encontramos ante circunstancias excepcionalmente favorables. Tanto Zapatero como el propio PSOE se encuentran en una situación de descrédito comparable con la que supuso el fin del felipismo, el dogma neoliberal se resquebraja, la economía sigue en caída libre con el paro en valores de desastre, el PP se reboza en su propia corrupción, la gente acumula indignación ante medidas que entiende injustas. Ante todo esto IU, el partido que naturalmente debería canalizar buena parte de este descontento, consigue una triste expectativa de crecimiento del 3%. Donde otros ven un éxito yo no puedo menos que constatar nuestra incapacidad de convencer a una parte relevante del electorado que nos permitiera de momento poner en cuestión mínimamente el poder del omnipotente bipartidismo.
Por encima de los muchos errores que se nos puedan achacar a todos como organización, creo que debemos ser conscientes de que luchamos con algo mucho menos tangible que se ha constituido en nuestro mayor enemigo. Tenemos a nuestras espaldas decenios de propaganda que ha ido calando en el subsconsciente de la gente haciendo extremadamente dificil cualquier cambio. Es una combinación de mensajes complementarios que se constituyen en una maraña de falacias de las que la mayoría parece incapaz de escapar y que yo resumiría en tres puntos:
Estos mensajes nos llegan continuamente por parte de todos los medios de comunicación que se constituyen en elemento primordial para el mantenimiento de status quo. El objetivo último consiste en favorecer la alternancia del PP y el PSOE y la continuidad del sistema, desacreditando toda capacidad de plantear alternativas. En el peor de los casos, se arrastra a la gente al desánimo y el excepticismo antes que a la lucha y la movilización que se consideran imposibles e inútiles.
No será sencillo luchar contra estos dogmas difundidos continuamente de forma más o menos sutil. Constatarlo no nos exime de nuestra obligación de luchar contra ellos si queremos que nuestros mensajes y programas lleguen siquiera a ser considerados. Debemos por otra parte ser conscientes que el cambio no va a llegar de la noche a la mañana.
Nos encontramos ante circunstancias excepcionalmente favorables. Tanto Zapatero como el propio PSOE se encuentran en una situación de descrédito comparable con la que supuso el fin del felipismo, el dogma neoliberal se resquebraja, la economía sigue en caída libre con el paro en valores de desastre, el PP se reboza en su propia corrupción, la gente acumula indignación ante medidas que entiende injustas. Ante todo esto IU, el partido que naturalmente debería canalizar buena parte de este descontento, consigue una triste expectativa de crecimiento del 3%. Donde otros ven un éxito yo no puedo menos que constatar nuestra incapacidad de convencer a una parte relevante del electorado que nos permitiera de momento poner en cuestión mínimamente el poder del omnipotente bipartidismo.
Por encima de los muchos errores que se nos puedan achacar a todos como organización, creo que debemos ser conscientes de que luchamos con algo mucho menos tangible que se ha constituido en nuestro mayor enemigo. Tenemos a nuestras espaldas decenios de propaganda que ha ido calando en el subsconsciente de la gente haciendo extremadamente dificil cualquier cambio. Es una combinación de mensajes complementarios que se constituyen en una maraña de falacias de las que la mayoría parece incapaz de escapar y que yo resumiría en tres puntos:
- El PP y el PSOE son partidos opuestos que representan las dos posibles alternativas de actuación política. En todo en lo que ambos coinciden simplemente no existe alternativa.
- Todos los políticos son iguales. La corrupción y el incumplimiento de los compromisos electorales es consustancial a la política.
- Los responsables de las acciones políticas son exclusivamente los líderes que encabezan las listas. El descrédito ante la acción política de un partido se limpia mediante el cambio de la cara que lo representa.
Estos mensajes nos llegan continuamente por parte de todos los medios de comunicación que se constituyen en elemento primordial para el mantenimiento de status quo. El objetivo último consiste en favorecer la alternancia del PP y el PSOE y la continuidad del sistema, desacreditando toda capacidad de plantear alternativas. En el peor de los casos, se arrastra a la gente al desánimo y el excepticismo antes que a la lucha y la movilización que se consideran imposibles e inútiles.
No será sencillo luchar contra estos dogmas difundidos continuamente de forma más o menos sutil. Constatarlo no nos exime de nuestra obligación de luchar contra ellos si queremos que nuestros mensajes y programas lleguen siquiera a ser considerados. Debemos por otra parte ser conscientes que el cambio no va a llegar de la noche a la mañana.
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