domingo, diciembre 25, 2011

Pequeño homenaje a mis viejos profesores

Aprovechando que nos encontramos a la espera de que se desarrollen nuevos capítulos de la tormenta político-económica, y en tiempos en que nuestra hipócrita y falta de escrúpulos presidenta de la Comunidad de Madrid anda denostando y humillando a nuestros profesores, me apetecía hacer un pequeño homenaje personal a aquellos que pasaron por mi vida y contribuyeron a mi formación, y así de paso que conste como un pequeño acto de desagravio hacia toda la profesión. Personalizo en aquellos que más positivamente recuerdo de cada ciclo escolar, gente comprometida con su trabajo que moldearon lo que ahora soy y que hicieron de los estudios algo más agradable y útil. Y lo extiendo a aquellos otros que quizás no dejaron un recuerdo tan vivo, pero que supongo pusieron el mismo esfuerzo.

De mis estudios de EGB tengo un recuerdo lejano, no soy de esa gente con nítida memoria de sus años infantiles. Me resulta por tanto más dificil recordar los detalles que hicieron de Juan Luis Colino mi profesor favorito del Colegio Zurbano. Le recuerdo de tercero de EGB asociado a campeonatos de damas y también de chapas (en tableros que preparábamos en clases de trabajos manuales). De Juan Castrillo, profesor de Religión, si tengo un recuerdo más claro, por haber asistido a sus clases en los cursos de septimo y octavo de EGB. Eran finales de los 70, y se respiraba la transición política, haciendome ya militante político pro-PCE  y ateo declarado (que era lo que se llevaba en mi casa). Todo lo anterior no impedía que Juan siempre me regalara calificaciones de sobresaliente, junto con su cariño y buen trato. De él recuerdo también algunas discusiones metafísicas (supongo que de bajo nivel) que me hacían sentir bastante adulto. Buenas personas ambas que recuerdo vagamente pero que evocan sentimientos positivos en una fase escolar que no recuedo como especialmente grata.

Tengo mejores recuerdos de mi paso por el Instituto Fortuny. De un entorno de colegio privado pequeño, pasé a un entorno de instituto público grande y con bastante descontrol. Hubo asignaturas casi enteras que convertí en no presenciales y me pasé jugando al futbol con los amigos. De aquella época recuerdo con especial cariño a Francisco Azaña (Paco), que fué mi profesor de Geología en tercero de BUP. Algo bueno debió de hacer para que fuera la Geología mi primera alternativa a la hora de pasar a la universidad (una de mis primeras renuncias). Tenía una estupenda forma de controlar una desbocada clase de chavales de 16 y 17 años, apelando a una singular democracia en la que él se declaraba "mayoría" y nos declaraba a los alumnos "minoría" ("calma en la minoría" nos decía cuando quería poner orden).

Me reservo mi última mención para David Anisi, del que acabo de saber que murío en el año 2008 con solo 59 años. Fuí alumno suyo en la asignatura de Macroeconomía en la Facultad de Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid, y de él obtuve una visión de las distintas teorías macroeconómicas como lo que realmente son, interpretaciones de una realidad compleja y cambiante realizadas a partir de una base de pensamiento político, y por tanto muy lejanas de esa verdad "científica" que se nos vende cada día para justificar la imposición de un sistema económico injusto.

Quede aquí pues expresado mi agradecimiento y respeto hacia estos y todos los demás profesores que tuvieron la suerte o desgracia de contarme entre sus alumnos.




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